Teotihuacán
Categoria:
Cultura
La cultura representada en México central por T. constituye uno de los más altos exponentes de la clásica en esa zona (v. MÉXICO III, A3).Historia. El más importante problema planteado con la civilización teotihuacana es el relativo a la confusión entre lo que significa Tula (v.) y Teotihuacán. Según las tradiciones recogidas por Torquemada e Ixtlilxochitl, el imperio tolteca (v.) parecía tener a Tula como capital política, mientras T. sería la capital religiosa. Esta afirmación parecía contradecirse con varios hechos arqueológicos, por lo que tras minuciosos estudios se ha llegado a la conclusión de que una y Otra ciudad representan la capitalidad de dos civilizaciones que se suceden en el tiempo; la más antigua es la de Teotihuacán. El hecho de que esta última ciudad sea de una grandiosidad arquitectónica mucho mayor que cualquier otra del centro de México ha contribuido a que, desde hace mucho tiempo, se haya prestado a su estudio un máximo interés.En relación con el problema, aún no resuelto totalmente, de los orígenes de la civilización teotihuacana, Jiménez Moreno supone que los constructores de la ciudad procedían de la región de Veracruz y eran probablemente antiguos totoriacas (v.). Se basa para tal afirmación en tradiciones totonacas recogidas por Torquemada, así como en relaciones directas estilísticas, tanto en lo referente a figurillas de arcilla como a ciertos elementos decorativos que aparecen en ambas culturas. El desarrollo posterior de esta cultura, una vez constituida en el altiplano, ha sido perfectamente estudiado. El periodo T. I (Chimalhuacán y Tzacualli, según Armillas) corresponde al arcaico (v. MÉXICO III, A2). En el T. II (Miccaotli) florece la escultura y aparece la cerámica anaranjada fina. El periodo T. III (Xolalpan y Tlamimilolpan) representa el máximo esplendor de esta cultura, tanto en arquitectura como en pintura y cerámica. Al final del periodo (hacia el 650) se produce la destrucción de la ciudad. Durante el periodo IV o AhuitzotlaAmantla, decae la cultura teotihuacana, que desaparece a comienzos del s. X.Arquitectura. El centro ceremonial de T. está atravesado por el camino de los Muertos, amplia y larga avenida cortada por escalinatas de trecho en trecho, en torno a la cual se elevan los monumentos más importantes: pirámides del Sol y de la Luna, templo de la Agricultura, grupo Viking, la ciudadela, etc. Desde la parte más baja a la más alta, la avenida salva un desnivel de unos 30 m.La pirámide del Sol, uno de los mayores monumentos de América (63 m. de altura, 222 X 225 m. de lado en su base), consta de cuatro cuerpos escalonados, con muros en talud y grandes escalinatas apoyadas en los muros. La construcción se asienta sobre una ancha y alta plataforma, en uno de cuyos lados se sitúa la casa de los Sacerdotes. En la parte más alta del camino de los Muertos se eleva la pirámide de la Luna que, aun siendo de menor altura (42 m.) que la del Sol, por hallarse en una zona más elevada, su cumbre llega a la misma altura que la pirámide antes descrita. Esta y el conjunto de la plaza delantera se han reconstruido hace unos años.La tercera gran estructura arquitectónica de T. es la ciudadela, excavada y restaurada en 1917-20 por Gamio Reygadas y Marquina; consiste en un recinto cuadrado de unos 400 m. de lado, con plataformas de 32 y 65 m. de anchura, sobre las cuales, en los lados norte, sur y oeste se elevan cuatro basamentos piramidales con escalinatas de acceso desde el interior y con otras que comunican con el camino de los Muertos, en la parte oeste. En el centro del patio interior, de 235 X 195 m. de lado, hay un pequeño adoratorio cuadrado con cuatro escalerillas y, en el fondo del patio, el templo de Quetzalcoatl, que es una pirámide escalonada, integrada por seis cuerpos enteramente cubiertos con esculturas y relieves, en los que se representan imágenes de serpientes y extrañas cabezas, que posiblemente muestran la imagen del dios de la lluvia, Tlaloc. Esta estructura, cuya ornamentación sólo se conserva en uno de los lados, fue cubierta en época posterior por otra construcción de líneas mucho más simples y pobres.El templo de la Agricultura, al sur de la pirámide de la Luna, se compone de tres estructuras superpuestas, que corresponden a otras tantas épocas de construcción y contenía primitivamente varias pinturas murales, en las que dominaban las representaciones de flores y frutos. El grupo Viking, al sur de la pirámide del Sol, están integrado por numerosas habitaciones en torno a dos patios. Otras estructuras, como las casas de Barrios, Tepantitla, Xolalpan, Tetitla y Atetelco, no solamente tienen valor arquitectónico, sino que también contienen un bellísimo conjunto de pinturas murales. En la casa de Barrios se descubrió un mural en el que se representan dos sacerdotes cantando ante un altar. En Tepantitla se ha encontrado un extenso y bello mural conocido como Tlalocan o Paraíso de Tlaloc, en el que se representa, junto a una imagen del dios de la lluvia, una infinidad de personajes corriendo, danzando, cazando mariposas, jugando, etc., que muestran el espíritu de los muertos en su paraíso. Otras notables pinturas murales, con sacerdotes en actitud procesional, manos, flores, tigres, etc., se han encontrado en Tetitla, Atetelco y Zacuala.Escultura y cerámica. Correspondiendo al momento de mayor desarrollo de la escultura, T. II o Miccaotli, hay varios ejemplos en los que tan admirable es el extraordinario volumen de piedra utilizado, como la terrible y hierática expresión de las imágenes representadas: así la escultura Chalchiuhtlicue, que es la imagen de la diosa de las aguas, actualmente en el nuevo Museo Nac. de Antropología de México (v.), o el Tlaloc de Coatlinchan, hallado, todavía en fase de construcción, en ese lugar. En la cerámica, variada y con decoración en relieve o pintada, predomina la forma cilíndrica, con tres pies ytapadera cónica, así como las figurillas que representan seres humanos de carácter más o menos religioso. Cultura y sociedad. Parece demostrado, según A. Caso, que los teotihuacanos conocieron el calendario ritual o tonalpohualli de 260 días, para el que identifica varios glifos, como el que representaba el día Viento y el día Tigre. El sistema numeral debió de parecerse más al de los mayas (v. MAYAS I, 7) que al utilizado en el centro de México. Es probable que usasen un sistema de lunes, uinales, kines, etc., como el de los mayas, y que los numerales se representasen mediante puntos y barras. La estructura social sería muy semejante a la de las ciudades mayas del Usumacinta. El sacerdocio ocuparía una preponderante situación religiosa y política, y, aunque no hay evidencia acerca de la existencia de una clase militar, es probable que el imperio cultural descansase sobre una base militarista.J. ALCINA FRANCH.
BIBL.: P. ARMILLAs, Teotihuacán, Tula y los toltecas, "Runa" III, Buenos Aires 1950, 37-70; R. BASTIEN, The pyramid ol the Sin in Teotihuacán, en The Civilizations oj Ancient Amenca, Chicago 1951, 62-67; I. MARQUINA, Arquitectura prehistórica, México 1951, 56-115; M. GAMIo, La población del Valle de Teotihuacán, 3 vol., México 1922; R. MILLON, The beginnings oj Teotihuacán, en "American Antiquity" XXXVI-I, Salt Lake C’ity 1960, 1-10; L. SEJOURNÉ, Un palacio en la ciudad de los dioses, México 1959’; A. CAso, El paraíso terrenal en Teotihuacán, "Cuadernos Americanos" 1-6, México 1940; A. VILLAGRA, Teotihuacán: sus pinturas murales, Anales del Inst. Nac. de Antropología e Historia V, México 1952, 67-74.
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