Teatro VI. Arqueologia.
Categoria:
Varios
El t. en Grecia aparece en función de la representación del ditirambo; el edificio sigue una evolución paralela a la del drama. El t. romano representa una etapa tardía de esta evolución. Aun en las construcciones más rudimentarias, el t. griego se compone de tres partes: la skene, la orchestra y el theatron. La primera se extendía detrás de un estrado llamado proskenion o logeion, con decoración de pinturas (pinakes), desde donde hablaban los actores. La orchestra, elemento primordial, es el lugar central, circular, a nivel del suelo, donde evolucionaba el coro. El theatron era el lugar destinado a los espectadores, compuesto de un graderío semicircular alrededor de la orchestra, surcado en forma radial por escaleras llamadas kerkides. Los pasillos horizontales concéntricos a las gradas se llamaban diazómata. Con la innovación de Tespis de introducir en el drama un actor en el s. vi a. C., cambia la estructura del t. al tener el público que dar la cara al personaje. Los parodoi eran las puertas laterales de la orchestra; y los paraskenia eran las alas, prolongación del proskenion, usadas como almacenes. Las fuentes para el estudio del t. son los edificios excavados y los textos antiguos, principalmente Vitrubio (v.) y el Onomastikón de Pollux (IV, c 13-19).Del antiguo t. de Dionisos en Atenas, del s. VI a. C., apenas subsiste nada, pero se ha deducido que la orchestra, desplazada de la actual, tenía un diámetro de 24 m. Los asientos del theatron consistían en bancos de madera, como en los t. griegos anteriores a la segunda mitad del s. IV a. C. La skene se conoce sólo por hipótesis. El resto de las ruinas del t. de Dionisos, de piedra, aparte ciertas reconstrucciones posteriores, es de mediados del s. IV. El segundo t. ateniense, el Lenaico, sólo se conoce por los textos, ya que desapareció a mediados del s. IV a. C. Además de los t. urbanos, el Ática tenía un gran número de ellos, conocidos por los textos, por las inscripciones y sobre todo por las excavaciones, entre los que destacan los de Pireo, Thoricos, Rhammonte, Oropos, Eleusis, Acharnes, Aixone, Anagyra, Icaria, Salamina, Colytos y Phyla.Desde el s. VI hasta el 330 a. C. el único elemento permanente del t. griego era la orchestra; el theatron y la skene eran de madera y provisionales. Un paso en su evolución significó el apoyo de las gradas del theatron en la pendiente de una colina, a principios del s. V a. C. A mediados del s. IV a. C. se utilizan gradas, y la skene es de piedra. En los t. de los s. IV y III a. C., el proskenion era de madera. De aquí que el t. helenístico no sea sino una copia perfeccionada de los antiguos de madera. La orchestra, como en todo t. griego, era circular (Atenas, Pireo, Oropos, Eretria, Epidauro, Megalópolis, Assos); su diámetro variaba entre 11 (Oropos) y 32 m. (Epidauro), y el pavimento era de tierra apisonada cubierta de cal. En el centro se elevaba el altar de Dionisos o thymele, conservado sólo en el t. de Priene. Alrededor de la orchestra se abría un canal concéntrico para las aguas pluviales aportadas por el theatron con evacuación por la skene, adonde, en algunos, se dirigen pasillos subterráneos desde la orchestra o desde el theatron.El theatron en Grecia se adosaba frecuentemente a una pendiente natural por razones de economía y solidez. En Mantinea, esta pendiente es artificial, mientras que en Eretria la orchestra está excavada a más de 3 m. La curva exterior del theatron forma algo más de un semicírculo, generalmente irregular, con tendencia a facilitar la visibilidad de los espectadores, y está sostenida por un grueso muro (análemma). Todos los t. griegos disponen de una o dos diazómata, situadas, una a dos tercios del radio, y la otra en lo alto del theatron. El número de kérkides es muy variable; se duplica después del primer diazoma. Los parodoi se abren entre el proskenion y los muros terminales del theatron. Los asientos de honor (bisellia), situados en primera fila, se llaman poédricos; el número total de asientos para el público era de 5.500 (Delos) a 17.000 (Atenas). La skene es rectangular, con una anchura entre 4 y 7 m., y hasta 40 m. de longitud, y está formada por estancias, con una altura de techo de 3 a 4 m. La skene limita lateralmente con los paraskenia, que en los t. del s. IV a. C. encuadran el proskenion y cuyos intercolumnios se decoran con pinakes, que posteriormente se atrofian. Hay dos tipos de proskenion: el más antiguo (s. IV-III a. C.) era una simple construcción de madera, que en época romana (desde el s. II a. C.) se construye de piedra, con el muro de frente decorado con columnas dóricas o jónicas y pinakes.Teatro romano. Según Tácito, en la evolución del t. romano se distinguen tres periodos. Primero se trata de un simple estrado de madera. En el segundo (desde el 145 a. C.) se añade la escena de gradas. Finalmente, en el 55 a. C. se construye en Pompeya (v.) el primer t. romano de piedra, copiado del de Mitilene. En el t. romano, la orchestra y la cavea (theatron) no sobrepasan el semicírculo, sin que se apoye ésta en la ladera de unacolina. La riqueza decorativa y escultórica se complica principalmente en la f rons scaenae. Los demás elementos del t. romano son análogos a los del griego: praecinctiones (diazómata), cunei (kentroi), paraskenia, proscaenium (proskenion), cavea summa, media e imma (theatron), además de los tribunalia (palcos), baltei (muros de las praecinctiones), maeniana (sectores entre pra?cinctiones), pulpitum (entre la orchestra y el proscaenium), postcaenium (detrás de la scaena). La scaena no supera 1,50 m. de altura, y se alarga hasta 20 m. y más, comunicándose con la orchestra por una o dos escaleras (Herculano, Pompeya, Túsculum, Faleria) y obstruyendo los parodoi del t. griego. En la dirección de los cunei se construyen los vomitoria abovedados. El t. romano era un edificio de plena unidad arquitectónica, normal en toda ciudad del Imperio.V. t.: ANFITEATRO.M. PELLICER CATALÁN.
BIBL.: G. RODENWALDT, Arte clásico, en Historia del Arte Labor, Barcelona 1933; H. T. BOSSERT, Grecia y Roma, Barcelona 1937; A. BELTRÁN, Arqueología clásica, Madrid s. a.; D. S. RoBERTSON, A Handbook ol Greek and Roman Architecture, Cambridge 1945; W. DOERPPELD, Das griechische theater, Leipzig 1896; A. E. HAIG, The attic theatre, Cambridge 1907; G. LIBERTINI, 11 teatro antico e la sua evoluzione, Catania 1933; W. B. DINSMOOR, The architecture ol ancient Greece, Londres 1950; R. PARIBENI, II teatro durante Cimpero romano, "Dioniso?I VI, Siracusa 1938.
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