Tártaros HIST.
Categoria:
Historia
Originariamente constituían una de las muchas tribus mongolas que formaron el núcleo del Imperio de Gengis-Khan (v.) y que normalmente eran colocadas en la vanguardia de los ejércitos por su ardor combativo; sin embargo, hoy la palabra t. designa el conjunto de pueblos turco-mongoles (v. TURCOS; MONGOLES). Aunque impropiamente, se da el nombre de t. a los mongoles establecidos en Rusia y convertidos al Islam, y que al deshacerse el Imperio de Gengis-Khan, constituyeron un potente Estado con el nombre de khanato de Kipchak o de la Horda de Oro (v.).El dominio tártaro sobre Rusia fue completo hasta 1363, en que, por primera vez, un príncipe ruso llamado Dimitri Ivanovich se negó a pagar el tributo que la Horda de Oro cobraba desde la invasión de Rusia por los mongoles. Este hecho dio origen a una serie de guerras entre t. y rusos que se prolongaron durante 20 años y en el curso de las cuales Moscú fue devastado y asesinados sus habitantes.Cuando se formó el Imperio de Tamerlán (v.), la Horda de Oro sufrió una serie de golpes, a cargo del nuevo caudillo mongol, que la debilitaron, lo cual permitió una cierta confianza entre los príncipes rusos, que de nuevo comenzaron a dejar de pagar el tributo debido. De todas formas, los príncipes rusos continuaban siendo considerados como vasallos de los t. y sometidos a ellos. Así se ve claramente en el caso del príncipe ruso Vasili. Éste fue elevado al trono de Moscú con la ayuda del khan Ulu-Mahmet. Vasili fue un déspota que actuó arbitrariamente tanto con sus parientes como con su protector; desposeído éste por otro tártaro, pidió asilo a Visili, quien se lo negó. Los seguidores de Ulu-Mahmet vengaron esta ingratitud derrotando y dispersando a un ejército de más de 40.000 rusos; después, habiéndose retirado en dirección al Volga, reconstruyeron la ciudad de Kazan (1438), que desde entonces fue el centro de un khanato tártaro que durante muchos años constituyó el terror de toda Rusia.La situación de los t. en Rusia cambió por completo a partir de la subida al trono de Moscú de Iván III el Grande. De explotadores pasaron a pueblo explotado. El nuevo monarca ruso, en una guerra sin cuartel contra los t., obligó a su khan Ibrahim a pedir la paz. En 1475, el sucesor de Ibrahim y nuevo khan de la Horda de Oro, Ajmet, mandó embajadores a Moscú para el pago del tributo. La contestación de Iván fue asesinar a los embajadores y, como consecuencia, el estallido de una nueva guerra. Los t. se aliaron con el rey de Polonia; la suerte les fue adversa, y en la lucha los rusos no perdonaron la vida a mujeres y a niños. Por fin, después de esta guerra de exterminio sucumbió el Imperio de los mongoles en Rusia.De los restos de la Horda de Oro sólo quedaron dos Estados de cierta importancia: el khanato de Crimea, que subsistió con una vida precaria hasta Catalina II; y el de Kazan. Las luchas entre los t. del Volga permitieron a Moscú tratar a Kazan como un Estado vasallo. Incluso algunos príncipes de la dinastía de Kazan entraron al servicio de Rusia y abrazaron el cristianismo. En 1552, Iván IV el Terrible, en su intento de unificar todo el país, inició las hostilidades contra Kazan. Merced a una cuidadosa preparación, la empresa se desarrolló sin contratiempos; el 15 oct. 1552 la capital fue tomada y se suprimió el khanato allí establecido. Cuando, en 1557, Astrakán fue ocupada también, definitivamente, las últimas huellas de los Estados levantados por los conquistadores asiáticos en la Rusia propiamente dicha habían desaparecido, ya que en 1584 también sucumbió el reino tártaro de la Siberia occidental, mientras que el khanato de Crimea no pertenecía a Rusia y, por tanto, se hallaba fuera del campo de acción del zar de Moscú.Cuando los t. desaparecieron como Estado en Rusia, ya hacía tiempo que habían dejado muchas de las antiguas costumbres propias de los mongoles. Concretamente, desde finales del s. XIV, se habían hecho sedentarios y agricultores, abandonando el nomadismo y las tiendas de campaña de sus antepasados. Pero esto no quiere decir que la civilización rusa tuviera una influencia decisiva sobre ellos; al contrario, más bien el género de vida tártaro influyó de una manera notable sobre los rusos propiamente dichos. Así, el ceremonial de la corte de Moscú, aunque inspirado en el bizantino, recogió una buena parte de las tradiciones tártaras. Igualmente, el vocabulario ruso se enriqueció con expresiones tártaras, que reflejan adquisiciones de algunas prácticas culturales y técnicas de los tártaros. De este modo pueden hallarse influencias asiáticas en la administración rusa de los correos y las finanzas, y en algunos oficios, tales como el de herrero. Por último, el ejército y su organización fueron los que debieron más al modelo tártaro. El sistema decimal se basaba en el prototipo tártaro. Tanto el armamento de los soldados como el modo de combatir, especialmente los arqueros a caballo, se organizaron según el modelo tártaro.Que la civilización tártara influyese sobre la rusa no significó que se produjese fusión entre mongoles y rusos. Al contrario, hasta el s. XVI las dos razas se mantuvieron separadas escrupulosamente. La explicación de este hecho hay que buscarla en la conversión de los primeros khanes tártaros de Rusia al islamismo. Si, por el contrario, hubiesen abrazado la fe cristiana y en consecuencia adoptado la nacionalidad rusa, no cabe duda que la integración racial se habría producido.Después de liquidados los restos del poderío tártaro por Iván el Terrible, los rusos no demostraron el menor interés por la supervivencia de la nacionalidad tártara. En consecuencia, constituyeron una misión ortodoxa cuya finalidad era la conversión de los infieles y al mismo tiempo su rusificación; pero, como era de esperar, aunque algunas grandes familias se convirtieron para evitar disgustos, la evangelización en conjunto fracasó y obligó a los t. a desencadenar una serie de insurrecciones, naturalmente ineficaces. Hay que tener en cuenta que no se trataba tan sólo de una cuestión religiosa, sino también social, ya que, junto a los predicadores, entraron en el territorio tártaro colonos rusos que no se limitaron tan sólo a ocupar pacíficamente las regiones fecundas y muy accesibles de la orilla del Volga y del Kama, sino que procedieron al desalojamiento de las ciudades y pueblos musulmanes, bajo la protección de las autoridades públicas. Así, p. ej., Kazan fue, en aquella época, casi totalmente vaciada de su población tártara.Cuando en 1613 fue elegido nuevo zar de Rusia Miguel Romanof, la situación de los t. mejoró considerablemente, atenuándose las leyes que les explotaban. Poco después, sin embargo, se emprendió un nuevo esfuerzo para convertirles al cristianismo, al mismo tiempo que se les desposeía de la mayor parte de sus tierras. Desde entonces, un sector considerable de pueblo tártaro no tuvo más remedio que dedicarse al comercio y, como los rusos necesitaban mercaderes, a los que abrazaron la nueva profesiónles dejaron tranquilos. En resumen, las persecuciones, consecuentes migraciones y conversiones de los s. XVII y XVIII produjeron un notable cambio en la situación de los tártaros. La población de su comarca se mezcló con colonos rusos, y la nacionalidad se fue disolviendo inexorablemente.La revolución comunista de 1917 produjo un cambio importante. Por un lado, apareció una especie de nacionalismo tártaro que quiso aprovechar las convulsiones políticas del momento para conseguir su independencia, cosa que a la postre no lograron. Por otro, el gobierno bolchevique concedió una autonomía lingüística interna a sus minorías, aunque, debido a la política antirreligiosa, el islamismo, que ya era casi lo único que distinguía a un t. de un ruso, terminó también por desaparecer.A. LAZO DÍAZ.
BIBL.: B. SPOLER, Los mongoles, Madrid 1965; R. GROUSSET, L’Empire Mongol, París 1948; M. M. PRZEWALSKY, Die Mongolei und der Tanguten, San Petersburgo 1876; G. VERNADSKY, The Mongols and Rusia, Yale 1953.
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