Sudán (bilúd Al-sudán) IX HIST.
Categoria:
Historia
HISTORIA ANTIGUA Y MEDIEVAL. Se desconoce la procedencia de los primeros pobladores de S., que llegan a estas tierras tras los periodos glaciares. Por las investigaciones arqueológicas, se ha averiguado que vivían en pequeñas aldeas y se dedicaban a la agricultura y la pesca; se han encontrado restos del Neolítico y de la Edad del Bronce (v. ESCANDINAVIA II). También se sabe que mantuvieron relaciones comerciales con el Imperio romano.A partir del s. vii hay mayor número de noticias sobre la situación de este pueblo escandinavo. Mientras los vikingos (v.) daneses y noruegos dirigen sus expediciones al mar del Norte y canal de la Mancha, los suecos, con un sentido más comercial y pacífico y con idéntico dominio del arte de navegar, comienzan a establecerse en laorilla oriental del Báltico, desde donde penetran hacia Oriente y Europa central. Sus rutas de acceso son los golfos de Riga y Finlandia, por los que llegan al lago Ladoga. A finales del s. viii tienen establecidas factorías en los lagos Ladoga e Ilmen, y su principal centro comercial es Novgorod, cuya actividad se extiende por la estepa rusa (v. UNIóN SOVIÉTICA IV, 1). Avanzando por los cursos de los ríos Volga y Dnieper, los suecos, llamados varegos, llegan al mar Caspio y al Negro, y entran en contacto con musulmanes y bizantinos. La fusión de estos varegos con las tribus eslavas da lugar a la formación de los primeros Estados rusos, en el s. ix, entre los que destaca el de Kiev (v.), que monopoliza el comercio de caravanas. Las hazañas de los suecos en Oriente culminan con los intentos de expugnar Constantinopla, que del 860 al 971 sufre numerosos ataques, los cuales concluyen casi siempre con tratados, que son a la vez de paz y comercio.En los s. ix y x se producen en S. los primeros conatos de unificación interna. Hasta esas fechas, el país, en estado de paganismo, era gobernado por reyezuelos bajo la supremacía de la familia Ingling, a la que pertenecían también los sumos sacerdotes, que tenían en Ligtuna y Uppsala los lugares de culto común. Pero a partir de ese momento se inicia un proceso unificador que corre paralelo al de cristianización. Las primitivas misiones de S. Anscario (v.; s. ix) y del arzobispo Unni (s. x) no alcanzan resultados apreciables, y hasta Olaf III (m. ca. 1022), bautizado por uno de los misioneros llegados de Inglaterra, no hay en S. un monarca cristiano. Sin embargo, la nueva fe no interrumpe las antiguas tradiciones nacionales, sino que el cristianismo se mezcla durante bastante tiempo con ritos y costumbres paganos. La tarea evangelizadora finaliza en el s. x11 y, pese a las relaciones mantenidas con Bizancio a través de Rusia, casi toda la cristianización se debe a monjes anglosajones y alemanes, dependientes de Roma (v. v).La unificación política es obra también de Olaf III Skótkonung (el rey que tasa), que además organiza el sistema de impuestos y acuña moneda. Junto con su hijo Anund Jakob, defiende la independencia sueca ante las pretensiones de Canuto el Grande de Dinamarca en el Báltico. A la dinastía de Olaf -los Ingling-, extinguida en 1060, sucede en el trono de S. la de los Stenkil, originaria de una familia de Gotland. De 1130 a 1249 se alternan en el trono dos dinastías. A la dinastía Sverker sigue (1250) la de los Folkung (v.), con la que se inaugura la monarquía hereditaria, se pone fin a los conflictos internos y se eleva el prestigio de S. a un nivel semejante al de los otros pueblos escandinavos. La dinastía Folkung, iniciada con el duque (jarl) Birger (1250), se adueña del poder a la muerte de Erik XI, cuñado de Birger. Éste hace elegir rey a su hijo Valdemar y emprende la transformación del país con el auxilio de la Iglesia y la aristocracia, que reciben del monarca grandes privilegios. Al mismo tiempo, la economía sueca, impulsada con el descubrimiento de ricas minas, atrae a numerosos mercaderes de Lübeck y Danzig (Gdansk), de tal manera que, de los países del Norte, S. es el más favorecido por el comercio hanseático (v. HANSEÁTICA, LIGA). Por último, Birger engrandece territorialmente los dominios de S. al emprender la definitiva conquista de Finlandia (v. FINLANDIA 111).Unión de los países escandinavos. Al igual que Noruega (V. NORUEGA in), S. inicia en el s. xiv una política de aproximación a los otros pueblos escandinavos. Así Magnus II Eriksson, hijo de la princesa Ingeborg de Noruega y de Erik XI de S., es (1319) el heredero de losSUECIA 111 - IVdos reinos y, proclamado mayor de edad (1332), toma el título de rey de S., Noruega y Escania. El peligro que este Estado supone para Dinamarca (v. DINAMARCA III) obliga a su rey, Valdemar IV Atterdag, a impedir su consolidación, lo que consigue apoyando a la nobleza sueca, cuyas ambiciones originan una crisis interior, con la consiguiente merma del poder monárquico. La princesa Margarita (hija de Valdemar IV de Dinamarca y esposa de Haakon VI de Noruega), nombrada regente de Dinamarca en 1376 y de Noruega en 1380, continúa la política expansiva de su padre, si bien ahora, a fin de estructurar un poderoso Estado escandinavo frente a la presencia germana (Hansa), dirige sus acciones hacia la anexión de Suecia. Para ello procura atraerse a la nobleza sueca y, en 1388, es reconocida soberana de las tres naciones, aun cuando tuviese que derrotar al rey de S., Alberto de Mecklemburgo, en Vástergótland (1389) y a los partidarios de éste, que, refugiados en el castillo de Estocolmo, capitulan. Con esta victoria queda consumada la unión escandinava, que adquiere forma definitiva en Kalmar (v.; 1397). Según la Constitución allí redactada, los tres países, comprometidos bajo una monarquía hereditaria y una política exterior conjunta, entregan la corona a Erik de Pomerania, sobrino de Margarita.De hecho, la Unión supuso una hegemonía danesa sobre Noruega y S., país este último para el que era vital el comercio hanseático, por lo que a la muerte de Margarita (1412) se inicia un largo periodo de luchas entre S. y el centralismo danés, que dura hasta el s. xvi. El primer intento secesionista surge cuando los mineros de Dalecarlia, enojados por el bloqueo que la Hansa mantenía a la exportación del hierro de su comarca y apoyados por grupos burgueses contrarios al régimen danés, nombran portavoz de sus quejas a Engelbreset Engelbrektsson, y a éste, una vez dueño de S. meridional, se le concede la regencia del territorio por una asamblea reunida en Arboga (1435). No obstante, Erik de Pomerania restablece la situación al otorgar a Engelbreset el feudo de órebro. Al morir Cristóbal de Baviera (1448), sucesor de Erik, los suecos eligen rey al noble Karl Knutsson, mientras que Cristián 1 es reconocido por noruegos y daneses. Cristián 1 trata de reducir a S., gobernada a partir de 1450 por Sten Sture, sobrino de Knutsson, pero fracasa en su intento al ser derrotado en Brunkeberg (1471). Sin embargo, el peligro ruso en la frontera de Finlandia obliga a Sture a aceptar como rey de S. a Juan II, sucesor de Cristián 1, aunque el ejercicio del poder recae de hecho en un Consejo (acuerdo de Kalmar, 1483). Desaparecida la amenaza rusa, el rey danés es expulsado.A. BRAOJOS GARRIDO.
BIBL.: I. ANDERSSON, Schwedische Geschichte, Munich 1950; L. MUSSET, Les peuples scandinaves au Moyen áge, París 1951; R. SVANTROM y C. F. PALMSTIERNA, Histoire de Suéde, París 1944.
Guarda este contenido en tu perfil
Inicia sesión o crea tu cuenta para guardarlo.