Sudán (bilúd Al-sudán) III HIST.
Categoria:
Historia
HISTORIA. Sus tierras meridionales carecen de testimonios históricos hasta eJ s. xlx. Las septentrionales fueron conocidas (como Nubia, Etiopía o País del Kush) por los antiguos egipcios y conquistadas por los faraones de la dinastía XVIII; se independizaron para formar el reino kuchita (s. VIII-VII a. C.); las dominaron después los romanos y bizantinos; y, desde el s. vi, fueron asiento de varios reinos cristianos nubios, como Dongola y Aloa (V. ÁFRICA SUDANESA), que, aislados por las conquistas árabes, siguieron una evolución singular en su vida independiente, mantenida hasta el s. xv aprox. En esa fecha, aparece en el Nilo Azul, con capital en Sennar, el sultanato musulmán de los negros funj que, en su expansión hacia el N, conquistó los reinos nubios, eJ último de ellos, el de Aloa, en 1504. Al Oeste surgió el sultanato de Darfur, que arrebató el Kordofan a los funj; el Sur lo ocuparon diversos pueblos nilóticos; el Norte y la costa se hallaban bajo el gobierno otomano.La decadencia de los funj en el s. XVIII favoreció la intervención del jedive egipcio Mehmet `Al¡, que inició la conquista de S. (1820-21). Ocupadas Nubia, Sennar y Kordofan, impuso un duro régimen militar, suavizado con eJ gobierno civil de `Al¡ Kurchid Pachá (1826), que situó la capital en Jartum. La concesión por el califa turco de dos puertos en el mar Rojo proporcionó a El Cairo el monopolio comercial con eJ S. oriental, si bien hubo de compartirlo con comerciantes ingleses.Aunque ya se habían fundado puestos comerciales en el Alto Nilo desde 1853, fue el jedive Ismá’il (1863-79) quien impulsó la penetración en el Sur: primero, apoyándose en negreros como Zobeir, que, nombrado gobernador de Bahr el-Ghazal, conquistó Darfur (1874); después, emprendida la lucha contra el tráfico de esclavos, utilizando los servicios de ingleses como Baker o Gordon. La presencia de estos "infieles" alentó la sublevación del Mahdí, que ocupó Jartum y dio muerte a Gordon (1885). El Mahdí murió seis meses después, pero su sucesor, `Abd Alláh, mantuvo en jaque a las tropas anglo-egipcias hasta que Kitchener le derrotó en Omdurman (1888). Esta intervención británica dio pie al establecimiento del condominio anglo-egipcio en S. (enero 1899), cuyas fronteras septentrionales se fijaron en el paralelo 22, mientras las meridionales provocaban el incidente de Fachoda, resuelto con la declaración por la que Francia reconocía la hegemonía inglesa en el Nilo (marzo 1899). Desde entonces, Gran Bretaña fomentó el desarrollo de S. (regadíos, ferrocarriles, fundación de Port Sudan, cultivo del algodón, educación de los nativos), aunque, al administrar aisladamente el Norte y eJ Sur del país, contribuyó a acentuar las diferencias regionales (v. Ii) y, al subordinarlo a los intereses cairotas, fomentó sus apetencias anexionistas, que se manifestaron a raíz de la independencia de Egipto (1922), cuando, pese al acuerdo de mantener el condominio, ratificado en 1936, los nacionalistas egipcios reclamaban la incorporación de S. y los sudaneses aparecían desunidos en los años cuarenta: el Ashiqa o partido nacional-unionista aceptaba la sumisión a la corona egipcia; el Umma o partido mahdista defendía la autonomía absoluta. Fárliq de Egipto decidió proclamarse unilateralmente rey de S. (1951); pero el general Naguib, que le derrocó en 1952, reconoció a S. el derecho de autodeterminación (1953), tras un trienio de autonomía (V. EGIPTO vi, 5). Por fin, el Parlamento sudanés declaró la independencia de la República de S. y dictó su Constitución provisional (1955).La vida sudanesa ha estado accidentada por las tensas relaciones con Egipto, las dificultades económicas, el sectarismo partidista y, sobre todo, la disparidad entre las regiones del Sur, no musulmanas, y las hegemónicas del Norte, musulmanas. Así, la vida constitucional se interrumpió en 1958, con el pronunciamiento del general Abbud; se restableció, por una sublevación popular, en 1964; volvió a suspenderse en 1969, por el golpe militar de al-Numayri, apoyado por la extrema izquierda. Ahora bien, pese a la creciente vinculación exterior de S. al bloque socialista, al-Numayri adoptó una política interior nacionalizadora e islamizante, que condujo a la persecución de los marxistas. Esto explica el alzamiento pro comunista de 1971 que, vencido en tres días gracias al apoyo libio y egipcio, permitió una dura represión y la consolidación de al-Numayri.O. GIL MUNICLA.
BIBL.: A. 1. ARKELL, A History of the Sudan from the earliest times to 1821, Londres 1955; M. ABBAS, The Sudan Question..., Londres 1952; P. M. HOLT, A Modern History of the Sudan, Londres 1961; A. MOOREHEAD, El Nilo Blanco, Barcelona 1974.
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