Submarinos TECNOL.
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Tecnología
El s. es un buque especialmente construido para navegar por debajo de la superficie del mar a determinadas profundidades, que pueden variarse fácilmente desde su interior. Hasta principios del presente siglo recibían el nombre de sumergibles los buques que podían navegar sumergidos, pero que sólo lo hacían ocasionalmente y que disponían de una elevada flotabilidad, superior a un 30%. Actualmente se denominan s. los buques proyectados particularmente para navegar en inmersión y que en superficie lo hacen accidentalmente con malascualidades marineras y con una flotabilidad reducida, del 6 al 10%.Historia. Los orígenes del s. son muy antiguos, pues el hombre siempre deseó navegar por debajo de la superficie de las aguas. Entre las experiencias más notables se encuentran la del físico holandés Cornelius van Drebbel, que en 1620 probó en el Támesis un s. de madera que utilizaba, para navegar, una vela en superficie con un palo hueco por donde se renovaba el aire. El inglés Symons en 1747 construyó otro s. también de madera y cuya propulsión se lograba con cuatro remos. En 1776 el norteamericano David Bushel inventó su famosa "Tortuga", ingenio constituido por una estructura ovoidal de plancha de cobre, que se empleó sin éxito en la guerra de Independencia norteamericana contra el navío inglés Eagle, que se encontraba fondeado en el río Hudson. Robert Fulton (v.), en 1801, construyó en Francia el Nautilus, cuyas pruebas fueron satisfactorias, pero se desechó por juzgársele un arma indigna.Sin embargo, a pesar de considerarse el s. como arma insidiosa, siguieron los intentos por parte de casi todas las Marinas de construir fino realmente eficaz, pues, de lograrlo, se podría conseguir que buques pequeños, relativamente baratos, pudiesen luchar con gran ventaja contra los grandes y poderosos buques de línea de elevado coste y desde una posición difícilmente atacable. Esto tenía un marcado interés, especialmente para las naciones con pocos recursos, pues con un desembolso relativamente pequeño podrían obtener al menos el dominio negativo del mar. Entre los trabajos realizados, merecen destacarse los de los españoles Narciso Monturiol con su Ictíneo (1859) e Isaac Peral (v.), que construyó en 1888 el s. de su nombre y que constituyó un verdadero adelanto para aquella época. Casi simultáneamente Gustave Zédé en Francia efectuó sus experiencias con el Gymnote, que como el Peral utiliza el casco de sección circular. Francia y Estados Unidos pusieron un gran empeño en el perfeccionamiento de este tipo de buques. En Alemania, los astilleros Germania empezaron a construirlos por cuenta propia, recibiendo encargos de Noruega, Rusia, Austria y otros países. Cuando en 1905 la Marina de Guerra alemana se interesó por los s., estos astilleros poseían una considerable experiencia y pudieron entregar unidades verdaderamente eficaces. Los primitivos s. eran buques cuyo desplazamiento en superficie oscilaba entre 180 y 1.500 t., con velocidades en superficie alrededor de los 12 nudos, que pronto lograron rebasar, llegando hasta cerca de los 16 nudos gracias a los adelantos obtenidos en los motores diesel. La velocidad máxima en inmersión era de 7 a 9 nudos y sólo se podía mantener en un periodo de tiempo muy corto. Su radio de acción era de unas 8.000 millas en superficie y entre 60 a 70 en inmersión a la velocidad económica de dos nudos. Podían alcanzar una profundidad de 80 m.Al principio de la I Guerra mundial, el s. no fue tomado en serio, pero pronto hubo que cambiar de opinión. El 22 sept. 1914, Otto Weddingen atrajo la atención del mundo al hundir con su U-9, en el transcurso de pocas horas, a los cruceros ingleses Hogue, Cressy y Aboukir. Al terminar la guerra y hacerse públicas lasacciones de la misma, ya no quedó duda alguna de la importancia tan enorme que había adquirido la nueva arma. En noviembre de 1917, según datos ingleses, para combatir 178 s., tenían movilizadas las fuerzas siguientes: 277 destructores, 30 cañoneros, 44 guardacostas, 338 lanchas antisubmarinas, 65 s., 68 lanchas guardacostas de motor, 849 pesqueros, 687 embarcaciones de pesca (parejas), 24 dragaminas, 50 pequeños dirigibles, 194 aviones, 77 buques-trampa y más de 100.000 minas. Después de la I Guerra mundial, Alemania, la nación con más experiencia en s., quedó con una reducidísima Marina en la que no entraban estos buques. Con la firma del acuerdo naval entre Inglaterra y Alemania en 1935, se autorizaba a Alemania a construir s., y en junio de ese mismo año aparecieron los Einbüum de 250 t. Se nombró a Dónitz jefe de la I flotilla de s., y a partir de ese momento se empezó la formación y el duro adiestramiento de la Marina submarinista. Al mismo tiempo, todas las Marinas de cierta importancia dedicaron gran parte de sus esfuerzos a la creación de fuerzas submarinas, pero a pesar del esmero y cuidado de los proyectos de los nuevos s., éstos no tenían diferencias sustanciales con sus predecesores. Habían logrado ganar algo en velocidad, sobre todo en superficie, pero en general la mayoría de sus características eran casi las mismas.En la II Guerra mundial, los s. volvieron a actuar de una manera muy parecida a como lo hicieron en la primera, pero sólo en sus comienzos. La organización del tráfico aliado en convoyes y la escolta de éstos con buques antisubmarinos provistos de ASDIC y SONAR (v.) -equipos de localización por medio de ondas ultrasonoras-, dificultaron los ataques de los s. alemanes y aumentaron los riesgos de los mismos. Sin embargo, aprovecharon su velocidad en superficie para acercarse de noche y efectuar el ataque a media inmersión, manteniéndose durante el día lejos del alcance visual. Ante las maniobras evasivas de los convoyes y las reacciones de los buques de escolta, los s. adoptaron la táctica del "ataque en traílla" -ataque simultáneo de varios s.-, que empezó a utilizarse a finales del verano de 1940. La utilización por los aliados del avión provisto de radar y la desgraciada instalación en los s. alemanes de un aparato detector de señales de localización denominado Metox hicieron que las pérdidas de los s. aumentaran en gran proporción, llegando en mayo de 1943 a la cifra de 38, más del 30% de los que se encontraban en la mar. El Metox poseía una radiación propia muy intensa, que, a semejanza de un radiofaro, podía guiar a un avión hasta el mismo s., con una precisión extraordinaria, y su alcance en algunos casos permitía detectar al s. a 25 millas de distancia. En agosto de 1943 se desmontaron los aparatos Metox y se sustituyeron por otros similares, los Wanze, de características muy mejoradas, pues sólo tenían un quinto de la radiación del Metox.Sin embargo, para eludir la localización por el radar, los s. necesitaban navegar casi siempre sumergidos, por ser muy peligrosa la navegación en superficie incluso en noches muy oscuras, por lo que los técnicos idearon un artificio que les permitía navegar sumergidos con los motores diesel en funcionamiento. Este artificio, denominado schnorkel, estaba formado por un doble tubo del que sólo emergía de la superficie su extremo superior, el cual era muy poco visible y permitía navegar a cotaperiscópica. Por uno de los tubos entraba el aire y por el otro salían los gases de la combustión del motor. Una válvula automática cerraba la admisión cuando la parte superior del schnorkel se sumergía bajo las olas. Con la instalación del schnorkel y la supresión del Metox terminó el a. 1943, habiendo logrado los alemanes volver a reducir sus pérdidas a valores normales. A pesar de todo, el s. tenía en el destructor de escolta su enemigo mortal, pues una vez detectado en inmersión se iniciaba un largo ataque con distintas armas antisubmarinas y centenares de cargas de profundidad, que con gran frecuencia ocasionaban su destrucción.El s. se defiende, al ser localizado, mediante la utilización de varios ingenios que perturben la detección mientras escapa a zonas profundas, donde la diferencia de salinidad y temperatura del agua del mar desvíen por refracción el haz buscador del ASUIC y pueda huir sin ser perseguido. Uno de estos ingenios era el denominado Bold, constituido por un recipiente lleno de una sustancia química, que al ser descargada al mar producía una serie de burbujas que aparecían en la pantalla del ASDIC enemigo como un eco de un s., creando así una confusión en la localización.El aumento de la velocidad en inmersión y la profundidad a que puedan sumergirse los s. son los aspectos más importantes que estudian los ingenieros alemanes, obteniendo a mediados de 1944 el electrosubmarino tipo XXI, que unía a su elevada velocidad en inmersión -17 nudos- una característica muy importante, la disminución de ruidos lograda al suprimir los engranajes reductores acoplando directamente al eje los motores eléctricos y aislando el resto de la maquinaria del casco con arandelas y placas de goma para absorber las vibraciones acústicas. El schnorkel de estos s. iba forrado con una materia esponjosa que absorbía los rayos de localización del radar, y llevaba un detector de toda clase de ondas, el Tunis, que le proporcionaba la seguridad necesaria cuando navegaba en superficie o con schnorkel. Su autonomía, con los motores eléctricos a la máxima velocidad de 17 nudos, era de 1,5 h., y a velocidad reducida podían permanecer de 80 a 90 h. navegando. La profundidad que podían alcanzar era de unos 135 m. Sin embargo, es casi seguro que podían navegar a profundidades muy superiores, ya que en los tipos anteriores, en casos excepcionales aunque con cierta frecuencia, se alcanzaron profundidades de 200 y aun de 220 m. al tratar de eludir losSUBMARINOS - SUBNORMALESataques de cargas. Además, ya no era necesario asomar el periscopio ni salir a superficie para lanzar. Por medio de un aparato de escucha muy perfeccionado, podían aproximarse en inmersión al enemigo hasta una distancia de cinco millas, y desde allí otro aparato les daba información exacta sobre la naturaleza y número de los objetivos, dirigiéndose al ataque y lanzando desde una profundidad de 50 ó 60 m. una salva de seis torpedos.El tipo XXIII era un s. pequeño de 200 t. y 13 nudos de velocidad máxima en inmersión. Muy maniobrables y sencillos de manejo, eran poco sensibles a la localización y a las cargas de profundidad. Por otra parte, y a pesar de su escaso desplazamiento, podían permanecer en la mar de cuatro a cinco semanas. Independientemente de los tipos XXI y XXIII, se proyectó el tipo XXVI W, que con un desplazamiento de 850 t. alcanzaba una velocidad en inmersión de 25 nudos que podía mantener durante unas 10 ó 12 h.Una vez terminada la guerra y con la aplicación de la energía atómica a fines "pacíficos", es decir, con el desarrollo del reactor nuclear controlando la reacción en cadena, se pensó en la utilización de este tipo de energía en la propulsión de los buques y, por consiguiente, del s., liberándolo de su dependencia del oxígeno del aire. Cabe a los EE. UU. el honor de ser el primer país que logró la realización de este proyecto. El capitán de navío Rickover, que fue el gran impulsor del mismo, tuvo que luchar contra el escepticismo de gran parte de la Marina y la oposición del Ejército y de la Aviación. Sin embargo, el hecho de que la URSS iniciase la construcción de una gran flota submarina, formada por unidades del tipo XXI alemán, influyó en las decisiones y el 14 jun. 1952 se ponía la quilla del primer s. de propulsión nuclear, el Nautilus, botado el 21 en. 1954. Este s. monta un reactor 52 W Westinghouse refrigerado por agua a presión que le permite desarrollar una potencia de 15.000 CV. La velocidad "oficial" es de más de 20 nudos en inmersión, suponiéndose que pueda dar una velocidad muy superior. La profundidad que puede alcanzar es de 700 pies, es decir, unos 220 m. Su autonomía es gigantesca, pues ha recorrido 62.500 millas, de ellas 35.000 sumergido, con una sola carga nuclear. En 1957 realizó un crucero pasando por debajo de los hielos del Polo Norte, hazaña que sería repetida por el Skate y el Seadragón. Iniciada esta nueva era, no sólo los EE. UU., sino también la URSS, Inglaterra y Francia iniciaron la construcción de unidades de este tipo, las cuales, además de su armamento torpedero, van equipadas con proyectiles dirigidos. Hoy el s. ha alcanzado su triunfo definitivo, pues, al no necesitar para sus motores el oxígeno del aire, puede permanecer sumergido tanto tiempo como soporte su dotación, constituyendo, por tanto, una de las armas más temibles y poderosas.Funcionamiento. Para sumergirse, el s. ha de tener un peso equivalente a su desplazamiento y esto se consigue inundando unos tanques que se llaman lastres. EJ conjunto de estos lastres puede recibir una cantidad de agua cuyo peso sea igual al desplazamiento, a excepción de la torreta, cuya inmersión se consigue inundando, además de los lastres, un compartimiento especial denominado tanque de seguridad. Para lograr una gran rapidez en la inmersión, existe también un tanque llamado de "rápida", que al inundarse acelera aquella operación. Previamente a la inmersión, es necesario comprobar la estanqueidad del s. y efectuar el trimado. La primera de estas operaciones se realiza cerrando las escotillas y aumentando o disminuyendo ligeramente la presión en el interior y observando si este aumento o disminución se mantiene. El trinado se consigue calculando los momentos con relación al centro de gravedad de todos los pesos que se han introducido o desembarcado. A continuación, y mediante los tanques de trimado, se crean otros momentos iguales y de signo contrario que anulen a los primeros.Una vez trimado el s. y listo para la inmersión, se paran los motores diesel, se ponen en marcha los eléctricos y se inundan los lastres, cuyas válvulas se mandan a distancia desde la cámara de mando. En inmersión el s. navega con una pequeña flotabilidad negativa, manteniendo la profundidad necesaria mediante los timones de profundidad. El rumbo se mantiene con la aguja giroscópica (v. GIRóSCOPOS), pues las agujas magnéticas no funcionan por estar apantalladas por el casco. La regeneración del aire se consigue filtrándolo por cartuchos de potasa que absorben el exceso de anhídrido carbónico, aportándose el oxígeno necesario por medio de botellas a presión de este gas. Para emerger, se sopla con aire de alta presión eJ tanque de seguridad, y una vez la torreta en superficie se soplan los lastres, poniéndose en marcha los motores diesel, que arrastran a los eléctricos, que funcionan ahora como dinamos para cargar las baterías.JOSÉ LORENZO REY.
BIBL.: L. THOMAS, Les corsaires sous-marins, París 1930; T. ROSCOS, Operaciones de los submarinos de los EE. UU. en la II guerra mundial, Madrid 1952; E. L. BEACH, Submarino, Barcelona 1957; F. GARCÍA MORETÓN y L. AYESTA GRANDA, Enciclopedia general del Mar, VI, Madrid-Barcelona 1957, 319-340; W. FRANK, Los Lobos 0 el Almirante, Madrid 1958; W. R. ANDERSON y C. BLAIR, Nautilus 900 North, Londres 1959; J. J. ANTIER, Histoire mondiale du sous-marin, París 1968.
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