Soria ARTE
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Arte
ARTE. Las tierras que actualmente constituyen la provincia de S. ofrecen diversos restos prehistóricos, como el campamento de cazadores de elefantes (Torralba y Ambrona, hoy con museo in situ), uno de los más importantes yacimientos del Paleolítico inferior, con numerosos esqueletos de grandes paquidermos, y utensilios. Tampoco faltan los restos neolíticos (objetos de piedraSORIApulimentada, ajuares y cerámica, en la cueva del Asno, Ucero, etc.), ni las pinturas rupestres (p. ej., Valonsadero), ni otros vestigios de las Edades del Bronce y del Hierro: castros de Castilfrío, Valdeavellano, Cubo de la Sierra; necrópolis poshallstáticas de Almaluez y Quintana de Gormaz; restos megalíticos dispersos. Ya en la Protohistoria, tienen especial interés los restos de las ciudades de Numancia (v.; conservados en el Museo Numantino, de Soria), Termantia (o Tiermes), Uxama (Osma) y Ocilis (Medinaceli), y de las villas excavadas en Cuevas de S. y Santervás del Burgo (hay restos de mosaicos en S. Juan de Duero, Soria).En tiempos ya históricos, en la Alta Edad Media visigoda, son muy pobres los hallazgos en las necrópolis de Taniñe y Suellacabras o Deza. De la época árabe califa! hay vestigios notabilísimos: las dos puertas de la Muela de Ágreda, la torre fortificada de Noviercas y el castillo de Gormaz. De arquitectura románica, hay más de un centenar de iglesias en la provincia, desde principios del s. x11 -los rudos ejemplares de S. Esteban de Gormaza mediados del xiii, en tardíos modelos, como los Mártires de Garray, con predominio, en general, de las influencias árabe y francesa, así como catalana y altoaragonesa en la zona de Agreda. Anterior a la influencia árabe es la mozárabe, en la ermita de S. Baudelio, de Casillas de Berlanga (algunas de sus pinturas murales se encuentran en el Museo del Prado) e, incluso, en las iglesias de Los Llamosos y de S. Miguel de Almazán (de cúpula estrellada y lacería morisca), así como en los originalísimos claustros de S. Juan de Duero, en la capital.El gótico es muy escaso, aunque se levantan en dicho estilo: la catedral y el claustro de Burgo de Osma (sin las dimensiones de otros grandes templos, es una espaciosa catedral de tres naves y, quizá, el monumento más importante de la provincia, no sólo por su categoría, sino por la profusión y calidad de sus obras de arte) y parte del monasterio cisterciense de Santa María de Huerta. La influencia burgalesa de esas muestras góticas -e, incluso, la salmantina- se acusa también en otros importantes vestigios del arte renacentista (palacio de los condes de Gómara, de fines del s. xvl, en la capital; palacio de los Marqueses, de Berlanga de Duero; patio central de la antigua Univ. de S. Catalina, de Burgo de Osma, etc.). Del periodo barroco, p. ej., la torre de la catedral osmense, la capilla de S. Saturio en las afueras de la capital, y la fachada del antiguo colegio de los jesuitas, actualmente Inst. de Enseñanza Media.Para completar esta rápida síntesis, recordemos, además: el arco triunfal romano, único en España, con triple arquería, la colegiata de S. María y la plaza Mayor porticada en Medinaceli; el barrio y palacio de los Castejones, así como las iglesias de los Milagros (s. xvl), Magaña, S. Juan y S. Miguel (gótica, con torre románica y retablo mayor plateresco) en Ágreda; el palacio góticoisabelino de Altamira, en Almazán, y sus puertas de la Villa, Herreros y Mercado; la espléndida colegiata, de transición ojiva!-renacentista, en Berlanga de Duero, y su magnífico castillo (s. xv); el conjunto, iglesia y castillo en ruinas, de Calatañazor; los sepulcros gemelos, en alabastro, de Espeja (hoy, en el Museo de Valladolid); la bellísima plaza Mayor, de sabor salmantino, e iglesia gótica con torre plateresca en Morón de Almazán; la antigua plaza fortificada de Monteagudo; los tapices flamencos (s. xvli), de Oncala; los palacios y casonas de Vinuesa (la de los Ramos), y otras del más típico estilo popular, de Molinos de Duero, Salduero, etc.En cuanto a la capital, sus monumentos románicos requieren especial mención. Las iglesias de: S. Domingo (fines del s. XII), de espléndida fachada con dos series de arquerías ciegas sobre columnas de capiteles historiados y extraordinarios conjuntos escultóricos; S. Juan de Rabanera (fines del s. XII), con ábside decorado con arquerías ciegas, y fachada procedente de la hundida iglesia de S. Nicolás; y S. Juan de Duero, de una nave con ábside semicircular. La catedral, del s. xvi, con cinco naves y bóvedas de crucería, conserva algunos elementos románicos del edificio anterior. El claustro del convento de S. Juan de Duero (s. XIII), de la más variada gama de influencias, tiene arcos de diferente tipo en cada uno de sus lados. El claustro de S. Pedro también es románico. La capilla de S. Polo, en las afueras de la ciudad, es románica del s. XII. Restos románicos se encuentran también en la iglesia de S. María la Mayor, reconstruida en gótico tardío (s. xvi). Son interesantes , los museos Arqueológico y Numantino, ambos en la capital.I. A. PÉREZ-RIOIA.
BIBL.: B. TARACENA, Carta arqueológica de Soria, Madrid 1941: 1. A. GAYA NuÑo, El románico en la provincia de Soria, Madrid 1946; M. LASSO DE LA VEGA, Artistas y artífices sorlanos de los siglos XVI y XVII, Madrid 1948; S. ALCOLEA, Guía artística de Soria y su provincia, Barcelona 1964; B. TARACENA y 1. TUDELA, Guía artística de Soria, 3 ed. Madrid 1968.
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