Sonambulismo MEDICINA
Categoria:
Medicina
Concepto. Se llama s. al acto de deambular durante el sueño. El término deriva del lat. somnus, sueño, y ambulare, andar. Es siempre un fenómeno patológico, un trastorno del sueño (v.) normal, tributario de consulta y tratamiento médico. Hay dos formas básicas de s.: el epiléptico y el histérico.El trastorno suele ser bastante simple y breve: el sujeto -casi siempre en edad infantil- se levanta de la cama con los ojos abiertos, en silencio o pronunciando algunas palabras ininteligibles, anda en cualquier dirección con un desarrollo motor aparentemente normal pero no libre de una cierta rigidez de autómata, realiza otros actos o no, y al cabo de uno o varios minutos vuelve a la cama reanudando normalmente el sueño. Los actos producidos varían muchísimo de unos casos a otros. Pueden limitarse a la marcha o extenderse a actividades habituales de la vida cotidiana (limpiar la casa, comer, vestirse,SONAMBULISMO - SONARdesvestirse, escribir, etc.) o incluso a actividades ajenas a lo acostumbrado que pueden ofrecer riesgos (acrobacias en una azotea, maniobras sobre un tejado, etc.). Alguna vez el sujeto queda totalmente dormido e inmóvil en el curso del automatismo ambulatorio y se acuesta en cualquier lugar. La conducta sonambúlica en forma de "una gran deambulación", es decir, una compleja serie de actos bien coordinados y aparentemente voluntarios, de amplia duración, no es admitida por la mayor parte de los autores. La ejecución de movimientos elementales bien organizados durante el sueño, aunque no haya acto ambulatorio, puede identificarse algunas veces como una forma frustrada o incompleta de sonambulismo.Los trastornos del sueño que cursan con movimientos, como el s. y la somniloquia, se presentan durante la fase del sueño lento; esta fase abarca el ochenta por ciento de la totalidad del sueño de cada noche y se acompaña de grandes movimientos corporales y de una actividad psíquica comparable a la del estado vigil. En cambio, durante la fase del sueño rápido o paradójico queda anulado el tono muscular y sólo hay movimientos muy ligeros y finos (en la cara, ojos y músculos distales de las extremidades); en ella hacen irrupción los sueños (conciencia onírica).El s. es interrumpido y el sujeto "despierta" cuando media una solicitación sensorial. Ello sucede así porque la conciencia durante el s. se halla "dormida"; es entonces una conciencia, parcialmente, hípnica o sómnica. La combinación -un tanto contradictoria- de una conciencia sometida más o menos a un régimen de sueño con una motilidad ambulatoria propia del estado vigil constituye la esencia del sonambulismo.Psicopatología. El modelo psicopatológico más semejante al s. es el estado crepuscular (v. EPILEPSIA II), cuyo dato definitorio es el estrechamiento del campo de la conciencia. En el s., el campo de la conciencia está, efectivamente, demasiado reducido, lo cual también es propio de los estados de adormecimiento y sueño. No habría inconveniente alguno en incluir el s. entre los estados crepusculares desordenados y desorientados, siempre que se tuviesen presentes sus dos notas específicas con relación al género de conciencia crepuscular: 1) Hacer irrupción en pleno sueño. 2) Acompañarse casi siempre de la ejecución de una serie de actos bastante correctos y adecuados, a pesar de carecer el sujeto de disponibilidades para relacionarse con los demás, por lo que se conduce sin prestar la menor atención a las personas que puedan hallarse presentes y es excepcional que responda a las preguntas. Casi siempre se deja conducir silenciosamente a la cama.Si entendemos el acto fundamental de la conciencia como una inserción adecuada en la realidad, hemos de reconocer que la conciencia sonambúlica no cumple esta función. En el s. las relaciones con el exterior están casi anuladas, lo cual ocurre en un grado aún mayor durante el sueño completo, pero sin llegar nunca a una supresión absoluta. Por ello, el estado hípnico o hipnoide de la conciencia se interrumpe más fácilmente durante el s. que durante el sueño. En formas muy raras de s. el sujeto es capaz de responder correctamente a algunas preguntas y obedecer con éxito las órdenes recibidas. Lo ocurrido durante el s. no suele ser retenido por el sujeto. En su lugar queda una laguna en la memoria (v.): amnesia lagunar, que puede ser total o parcial.Tipos. Casi todos los fenómenos sonambúlicos son epilépticos o histéricos. Como refiere Huber, la gran mayoría de los sonámbulos tienen lesiones cerebrales epileptógenas, localizadas en los lóbulos temporales, casi siempre debidas al proceso del nacimiento. El acceso de s. constituye en estos casos una manifestación atípica de epilepsia temporal infantil, de significación equiparable a los automatismos y crisis psicomotoras, y que como ellos deja una laguna amnésica.El rasgo diferencial más importante entre s. epiléptico y el histérico consiste en que el primero se acompaña de un estado de conciencia hípnica poco accesible a los estímulos sensoriales exteriores, como sucede también durante otras crisis psicomotoras epilépticas, en tanto que el segundo se deja interrumpir con facilidad por estímulos debidamente canalizados. El estudio electroencefalográfico (v. ELECTROENCEFALOGRAFíA) y la exploración de la personalidad (v.), mediante entrevistas y tests psicológicos, prestan una valiosísima ayuda para resolver las dudas diagnósticas entre epilepsia e histeria (v.). Frente a las mencionadas formas de s. natural, se encuentra el s. artificial que aparece en el trance hipnótico. El s. hipnótico muestra unos rasgos análogos al s. histérico.Orientación terapéutica. El s. debe ser motivo de atención adecuada, en forma de consulta médica y tratamiento. Cumpliendo este requisito, el pronóstico de curación es favorable. Y con ello, además, libramos al sujeto del riesgo de una muerte accidental. El tratamiento del s. debe establecerse de acuerdo con su filiación etiológica. La medicación antiepiléptica se muestra muy eficaz frente al s. expresivo de una facalidad electroencefalográfica temporal o cualquier otra disritmia epiléptica. Para el s. histérico el tratamiento más recomendable es la combinación de psicoterapia (v.) con psicofármacos antidepresivos y relajantes, y la supresión de factores neurotizantes ambientales que muchas veces se albergan en la propia estructura familiar.V. t.: CONCIENCIA 11; SUEÑOS 1.FRANCISCO ALONSO-FERNÁNDEZ.
BIBL.: F. ALONSO-FERNÁNDEZ, Fundamentos de la Psiquiatría actual, 2 ed. Madrid 1972, I, 433-438; 789-795; Ca. BRISSET y R. GAULT, Pathologie du sommeil, en Encyclopédie médico-chirurgicale, Neurologie, París 1956, 17025 ss.
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