Solfeo MÚSICA
Categoria:
Música
S. es el método para estudiar y aplicar los principios fundamentales, tanto de lectura como de entonación de la música. El s. ocupa dentro de la formación musical básica uno de los lugares principales. Los elementos primordiales de este estudio son: la educación del oído, la del sentido rítmico, la coordinación de los movimientos, el conocimiento elemental de la lectura musical. La educación del sentido rítmico está basada sobre la memoria y la imitación. Un elemento esencial de la educación rítmica es la continuidad del movimiento, siendo necesario enseñar al alumno a notar el ritmo en su conjunto. La educacióndel oído debe comenzarse lo más pronto posible; si se hace tarde resulta más difícil. El adulto, e incluso el adolescente, no tiene la facilidad de asimilación que el niño. En todo caso, es necesario intentar fundamentar esa formación reflejando lo más exactamente posible la altura y relación interválica de los sonidos, tanto simultáneos como sucesivos. El canto es un ejercicio precioso para conseguir esta formación. El dictado musical debe ser sencillo. Dentro de la` disciplina elemental del s., la práctica de un dictado a varias voces requiere un conocimiento más avanzado de la teoría musical, como es la armonía (v.).La teoría musical es el complemento indispensable para el análisis musical. La teoría musical comprende el estudio de los acordes, escalas, clasificación de los valores de las figuras musicales, etc.Para dar sentido a una serie de sonidos, no es suficiente introducir de una manera regular y fortuita los diferentes valores; es necesario que los sonidos estén sujetos a las leyes de atracción, de resolución, que rige nuestro sistema tonal y las reglas métricas, rítmicas y tonales a que deben sujetarse los sonidos para poder ofrecer y expresar un sentido musical. La necesidad de asegurar el sincronismo de toda obra musical impone una transcripción gráfica de cada valor de duración, de cada nota en el marco del compás repartida ella misma en tiempos iguales entre las dos barras que lo delimitan. Esta repartición o división es la que da sus nombres a los diversos compases. Una cifra lo indica al principio de la obra, después de la clave y la armadura. La redonda, que vale cuatro tiempos, es la unidad del compás. Las restantes figuras son la blanca, la negra, corchea, semicorchea, fusa y semifusa, cada una de las cuales vale la mitad del tiempo de su inmediata anterior. Estas figuras y sus silencios equivalentes pueden ser dispuestos en grupos regulares. Los grupos, a su vez, están separados entre sí por dos líneas verticales. El espacio entre dos de estas líneas divisorias es el llamado compás (v. NOTACIÓN MUSICAL).El número constante de tiempos entre dos líneas divisorias se marca al comienzo por el numerador de un quebrado, cuyo denominador indica, a su vez, qué valor se debe contar como un tiempo.Las figuras a que nos hemos referido indican la duración de un sonido. Para señalar la altura de ésta se utiliza el pentagrama, conjunto de cinco líneas paralelas horizontales, con los cuatro espacios correspondientes que dejan entre sí. Las notas se colocan sobre las líneas o espacios, cada una en un lugar fijo, de acuerdo con la clave marcada al principio. Las claves principales, entre varias otras, son la de Sol: en ella, la nota que se coloca en la segunda línea se llama sol. La de Fa en cuarta, llamada así por ser la nota fa la que se coloca en la cuarta línea del pentagrama. La de Do en tercera línea: la nota do se coloca en esa línea. La de Do en cuarta línea, ya que el do se coloca ahora en esa línea.Tal profusión de claves tiene como finalidad evitar el uso de gran cantidad de líneas adicionales a las cinco que forman el pentagrama, por encima o por debajo de ellas, según los sonidos a presentar sean, respectivamente, más agudos o más graves de los que caben en dicho pentagrama. En clave de sol suelen escribirse los sonidos correspondientes a las regiones más agudas, y en la de fa los correspondientes a las regiones más graves de nuestro sistema tonal. En la primera suele escribirse, p. ej., para la voz de tenor, y en la segunda para las de barítono y bajo (v. voz). En la literatura pianística suele utilizarse la clave de sol para los sonidos a interpretar con la manoSOLFEO - SOLIDARIDADderecha y la de- fa para los que han de ser tratados con la izquierda. La clave de Do en tercera línea, llamada también de contralto porque se concibió para dicha voz, cuya extensión aproximada abarca casi sin necesidad de líneas adicionales, se usa para las regiones baja y media de la viola, para el trombón contralto y para la viola de gamba en su registro agudo. La de Do en cuarta línea, llamada clave de tenor, porque se usaba antiguamente en obras compuestas para la voz masculina aguda y sus equivalentes instrumentales, sólo se usa hoy para las regiones más agudas del violoncelo, fagot y trombón y, a veces, también para el contrabajo.Otro concepto fundamental en la lectura y escritura musicales es el de movimiento o aire, que podemos definir como el grado de viveza o lentitud que se da a cada tiempo de un compás en las piezas musicales. Hay gran cantidad de estos movimientos, que suelen conocerse por su nombre italiano. Los extremos son el grave (muy despacio) y el prestissimo (con la máxima rapidez). Ejemplos de aires moderados son el andante (muy moderado) y el moderato. A su vez, hay variantes para estos términos que modifican el movimiento (accelerando, ritardando, ad libitum, etc.).Por último, refirámonos a las alteraciones, figuras usadas para reducir la distancia de un tono a un semitono. Se escriben a la izquierda de la nota cuyo sonido deben modificar y en la misma línea o espacio que ella. Pueden colocarse a continuación de la clave o delante de una nota, caso éste en el cual el carácter de alteración es meramente transitorio. Las alteraciones son el sostenido y el bemol.V. t.: NOTACIÓN MUSICAL; RITMO; ARMONíA 11 y bibl. contenida en ellos.ÁNGEL ARTEAGA.
BIBL.: -
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