Smith, Adam
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Biografía GER
Vida. Economista escocés; n. en Kirkaldy el 5 jun. 1723 y m. en Londres el 17 jul. 1790. Aunque empezó su carrera como filósofo moral, sus intereses se orientaron posteriormente hacia la Economía política y está considerado como el padre de la escuela clásica y uno de los primeros economistas académicos. Se educó en las Univ. de Oxford y Glasgow, empezando su carrera docente en 1748 en la Univ. de Edimburgo, donde enseñó Retórica y Literatura; de esta época data su amistad con David Hume, que tanta influencia ejercería en la elaboración de su pensamiento. En 1751 empezó a enseñar en Glasgow, donde fue profesor de Filosofía moral por espacio de 13 años. En 1759 publicó su primera obra importante, The Theory of Moral Sentiments. Habiendo sido nombrado preceptor del joven duque de Buccleugh en 1763, renunció a sus actividades universitarias y en 1764 marchó a Francia como acompañante de su discípulo. Su estancia en este país, especialmente en París, fue de gran interés para S., ya que le permitió conocer a los pensadores más influyentes del momento, entre ellos a Quesnay, y a los más destacados personajes de la escuela fisiocrática, así como a Turgot. En 1766, después de haber permanecido dos años en el continente, regresó a su ciudad natal en Escocia, donde permaneció 10 años dedicado a sus estudios y a la composición de su obra más importante: An Inquiry finto the Nature and Causes of the Wealth of Nations (Investigación sobre la naturaleza y causas de la riqueza de las naciones) que fue publicada en 1776. El libro adquirió gran fama ya durante su vida, convirtiéndose su autor en un personaje notable y admirado. En 1777 fue nombrado comisionado de Aduanas y en 1787 rector de la Univ. de Glasgow.Obra. En la obra de S. pueden considerarse dos aspectos: el primero, referente a política y filosofía social, y el segundo, a teoría económica. Aunque en su libro no hay ningún apartado que pretenda ser concretamente una discusión acerca del problema de la actuación del Estado, sus ideas acerca del tema están implícitas, tanto en el planteamiento como en el desarrollo de la obra; basándose en las de la escuela de la ley natural, que fueron presentadas en Inglaterra por filósofos como Hobbes (v.), Bacon (v.) y Locke (v.), llega a la conclusión de que el papel del Estado debe ser de no interferencia en la vida económica, ya que cada individuo, guiado por sus propios intereses, actuará de la mejor forma posible para sí mismo y para la sociedad en general. La respuesta a la pregunta acerca de las causas de que estos intereses eminentemente egoístas se conjuguen y coordinen, dando lugar por sí mismos a una organización que según S. sería la óptima, lleva al descubrimiento de las leyes del mercado (v.); por medio del cambio se llegará a la mejor situación posible. Así, pues, eliminada la acción del Estado del campo de reglamentaciones industriales y comerciales (v. LIBERALISMO), ésta queda limitada a la defensa nacional, a la administración de justicia y a la construcción y conservación de aquellas obras públicas que, por no ofrecer suficientes perspectivas de beneficios, no fueran de interés para la iniciativa privada. Debe notarse que esta teoría no supone una oposición total a la intervención del Estado en la vida socioeconómica de la nación, sino a aquellas reglamentaciones de comercio e industria que no permiten el desarrollo del libre juego de la competencia, como, p. ej., la atribución de monopolios de comercio a determinadas compañías. Por tanto, debe verse en ella, sobre todo, una crítica a la política mercantilista (v. MERCANTILISMO). El hecho de que los pioneros del capitalismo industrial, que nacía por aquel entonces en Inglaterra, viesen en la obra smithiana la mejor base teórica para la defensa de sus intereses, hizo que aquélla alcanzase gran popularidad en su época. Ello ha dado pie a que S. fuese considerado como simplemente el defensor de los intereses de esta clase; en realidad, sus teorías estaban enunciadas con el convencimiento de que su aplicación daría lugar a un incremento del bienestar social.De las aportaciones de S. a la teoría económica pueden encontrarse algunos precedentes en Petty, Cantillon, Steuart y los fisiócratas; de estos últimos, sin embargo, discrepaba profundamente en cuanto a la idea de que la tierra fuera el único factor realmente productivo (v. FISIOCRASIA). La obra de S., aparte del mérito de sus aportaciones, que revolucionaron el pensamiento económico de su época, presenta el de mostrar un cuadro casi completo de la sociedad y de la economía y de conjugar satisfactoriamente todos los conocimientos de aquel entonces sobre el tema.La primera aportación de S. en el campo de la teoría del valor (v.) considera el trabajo como origen de todo valor y de toda riqueza. En consecuencia, la riqueza de una nación dependerá, por una parte, de la capacidad de producción de este trabajo, y por otra, de la cantidad de trabajo útil que esta nación posea. Esto le lleva a estudiar el origen de la división del trabajo, que juzga es la causa principal de la productividad, llegando a la conclusión de que el origen de dicha división es la tendencia al trueque, que es una de las tendencias fundamentales de la naturaleza humana. A causa de las incomodidades de aquél, surgió el dinero como instrumento para facilitar los intercambios, y el dinero, a su vez, dio lugar a la distinción entre valor de uso y valor de cambio de una misma mercancía, siendo aquél el que tiene un objeto por suutilidad práctica, en contraposición a su capacidad de adquisición de otros objetos, o valor de cambio.El siguiente paso en su análisis lo constituye el estudio de la distribución, dedicado a la investigación de las variaciones de los salarios, los beneficios y las rentas. Se da cuenta S. de que en una etapa primitiva de la economía, todo el fruto del trabajo se atribuye al obrero, pero esto cambia cuando éste es alquilado por otra persona que posee, además, las herramientas necesarias para realizar el trabajo y que persigue un beneficio de la venta del producto; también aparece en el proceso productivo el propietario de la tierra. De aquí que en una economía evolucionada el producto del trabajo se distribuye en tres partes: salarios, utilidades y renta. Del estudio de las proporciones del producto que van a parar a unas y a otras manos, surge la teoría de la distribución propiamente dicha. El esquema de la distribución del producto puede analizarse partiendo de la porción del mismo que se destina a salarios; en realidad, S. hace una síntesis entre las teorías del fondo de salarios y del mínimo de subsistencia. Aquel fondo nutre los adelantos a los trabajadores para que puedan realizar su función durante el proceso productivo. Por otra parte, la demanda de trabajo vendrá determinada por las perspectivas de beneficios; si se da una oferta de trabajo escasa los salarios subirán, pero ello dará lugar a un aumento del número de obreros por encima de la cantidad necesaria, lo que hará que los salarios bajen hasta el nivel que pueda considerarse como mínimo vital, deteniéndose entonces aquel aumento. Teniendo en cuenta que la renta de la tierra viene determinada por la ley de los rendimientos decrecientes, es clara la correlación inversa entre salarios y beneficios, que según S. se da en la distribución del producto. Esta teoría de la descomposición del coste en sus tres partes contiene el embrión de una teoría del valor como coste de producción. Establece seguidamente la distinción entre precio natural y de mercado, considerando al primero como la suma de precios naturales de los componentes del producto y al segundo como determinado por la oferta y la demanda, aunque tendiendo siempre al precio (v.) natural. Hay que señalar también la distinción entre trabajo productivo e improductivo, siendo el primero aquel que es capaz de añadir valor a un objeto.Además de estas aportaciones, la obra de S. contiene una parte de historia económica y de hacienda pública, además de pasar revista al mercantilismo y a la fisiocracia.J. PASCUAL ESCUTIA.
BIBL.: Obras: The Theory of Moral Sentilnents, 1759; Investigación sobre la naturaleza y causas de la riqueza de las naciones, 1776, 2 ed. México 1958. Fuentes: J. RAE, Vida de Adam Smith, 1895, reimp. 1965; W. R. SCOTT, Adani Smith as Student and Professor, 1937; E. CANNAN, Historia de las teorías de la producción y distribución, 2 ed. México 1948; J. A. SCHUMEETER, History of econoInics analysis, 5 imp. Harvard 1963; R. L. MEFK, Estudios sobre la teoría del valor trabajo, 1956.
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