Siria (ai-süriyya) III. Historia Antigua y Medieval. HIST.
Categoria:
Historia
En la Antigüedad comprendía la región costera y subcostera del Mediterráneo oriental, entre el Tauro y Egipto, al S de Asia Menor. Hoy este territorio está dividido entre los Estados del Líbano, Israel y Jordania. Primero se la conoce con el nombre de Aram, y desde que forma parte del Imperio asirio, por deformación de esta voz, se la llama S. (v. luego, el art. v). Su situación geográfica marca su destino histórico. Tierra de paso, no forma un Estado unitario, sino pequeños principados que luchan entre sí por coneguir la hegemonía, mientras está a merced de los grandes Imperios vecinos: el egipcio, que ambicionaba dominar la ruta de Asia Menor; el hitita y el mitani, que deseaban apoderarse de las ricas y civilizadas ciudades de S.; y el asirio y babilónico, que necesitaban un acceso al Mediterráneo.1. Los primeros invasores. Son los amorreos (v.) , que ocupaban el Norte del país, desde el Líbano hasta el Tauro, llamado Amurru. La primera cita histórica corresponde al reinado de Lugal-zagisi, rey de Umma (v. MESOPOTAMIA II), que invade el país desde Mesopotamia hasta el mar. Sargón de Acad (2528 a. C.) lo domina desde el Líbano hasta el Tauro, aunque al final de su reinado tiene que hacer frente a una gran sublevación. Su nieto Naram-Sin (2285-43) restablece la autoridad acadia, teniendo que guerrear contra un rey de Amurru (v. ACADIOS I). Gudea, rey de Lagash, mantiene relaciones comerciales con S., que permanece independiente hasta el reinado de Shoulgi, rey de Ur (2391 a. C.), que se titula también rey de Amurru. Hammurabi (v.), rey de Babilonia, domina todo el país, aunque a su muerte (1686 a. C.) los amorreos invaden Babilonia. Esta coyuntura la aprovecha el rey hitita Mursil I para conquistar el Norte de S. y fortificar Alepo y Karkemish.
2. La influencia egipcia e hitita. Los faraones ambicionan apoderarse de Siria. Desde la IV dinastía se establece una colonia egipcia en el Norte del país. Sesostris III (1887-50), de la XII dinastía, se anexiona Palestina y el Sur del Líbano (v. EGIPTO IV, 3), es decir, la S. meridional, y construye fortificaciones en las que establece guarniciones permanentes para proteger a los colonos egipcios. Tutmosis I ( 1530-20) ataca algunos principados sirios independientes, formados por restos de hicsos (v.), y realiza un vigoroso ataque contra el país, llegando hasta el Éufrates, pero a la vuelta de las tropas a Egipto, S. se independiza, afianzándose su independencia durante el reinado de Hatsepsut (1520-1484). Los principados sirios (Damasco, Hamat, Shamal, Arpad, Alalah, Qadesh, Alepo y Karkemish, entre otros) se coaligan bajo la dirección de Qadesh y son apoyados por mitannis (v.) y babilonios, que desean la existencia de un Estado fuerte en S., capaz de frenar las ambiciones egipcias. Para hacer frente a esta coalición, Tutmosis III (1483-50) avanza con un poderoso ejército por la costa filistea hacia Qadesh. Los coaligados presentan batalla junto a Meggido; tras derrotarles, Tutmosis saquea la ciudad y ocupa todo el Sur de S. desde Palestina al Líbano. En sucesivas campañas, sitia y destruye Qadesh, y en el Norte del país (Alepo y Karkenish derrota al rey mitanni, y reprime numerosas sublevaciones. Amenofis II (1450-25) tiene que hacer frente a los mitannis, pese a lo cual los ejércitos egipcios llegan al Norte de Siria. Tutmosis IV ( 1425-08), para contrarrestar el creciente poderío hitita que amenaza el Norte, se alía a los mitannis, el tradicional enemigo egipcio, sellando la alianza el matrimonio del faraón con una princesa mitanni.
Al final del reinado de Amenofis III (1408-1372) se sublevan las ciudades de S. septentrional, alentadas por el rey hitita Subiluliuma, que impulsa a la desobediencia al príncipe amorreo Abbashirta y después a su hijo Sziru. Los mitannis, aliados de los egipcios, atacan a los sublevados sirios, pero S. es ocupada por los hititas (v.). Las tropas del faraón restablecen un dominio, que a su retirada recuperan los hititas. La independencia de los príncipes amorreos se acentúa durante el reinado de Amenofis IV (v.; 1372-54), en el que parte del Norte de S. es independiente, mientras la S. septentrional hasta Canaán permanece en poder del rey hitita. El creciente poderío asirio aconseja la alianza de Subiluliuma con el faraón Horemheb (1343-14), reconociéndose el Norte del país como zona de influencia hitita, y el Sur egipcio. Seti I (1312-1298) invade S. enfrentándose con el rey hitita Mursil III en el valle del Orontes, pero pese a su victoria ratifica el tratado anterior. Ramsés II (v.; 1298-34) intenta restablecer la influencia egipcia, guerreando con el rey hitita Muwatalli en las cercanías de Qadesh (ca. 1296 a. C.), pero tras agotadoras campañas el inquietante poderío asirio obliga a la alianza entre los antiguos enemigos, acordándose volver las fronteras a los tiempos de Horemheb y sellar la amistad con alianzas matrimoniales. Durante el reinado de los faraones de la XX dinastía (v. EGIPTO IV, 5), el Sur de S., zona tradicional de influencias egipcias, cae en poder del Imperio asirio (v. ASIRlA I).
3. El poderío asirio, babilonio y persa. Tiglatpileser I (1116-1078) se anexiona S. hasta Fenicia, aunque transitoriamente, pues la decadencia que sobreviene en Asiria es aprovechada por los príncipes amorreos para independizarse, fraccionándose en pequeños Estados: principados hititas al Norte y arameos al Sur Asurnasirpal II (883-859) reanuda la conquista del país, ataca a los arameos infiltrados en la frontera del Éufrates, y le pagan tributo muchos’ príncipes, que vuelven a sublevarse durante el reinado de su hijo Salmanasar III (858-824 ), y se interrumpe el comercio de S. con las ciudades fenicias. Damasco, foco de la coalición de los príncipes arameos, es atacada y obligada por Adadninari III (811-782) a pagar tributo. A su muerte estalla una gran sublevación en el país. Tiglatpileser III (745-727) se apodera de la capital siria, Damasco, y castiga tan duramente a la fortaleza de Arpad que todo el Próximo Oriente se apresura a rendirle vasallaje, aunque menudean las sublevaciones.
Sargón II (722-705) tiene que hacer frente a arameos, filisteos y egipcios, pero tras derrotar a los arameos en Karkar se anexiona todo el país, deportando a la población y arrasando ciudades y campos (v. SARGÓNIDA, DINASTÍA). Las coaliciones sirias y las campañas de sometimiento del ejército asirio son constantes durante la historia de este Imperio. En el reparto que de él hacen sus vencedores (612 a. C.), todo el Oeste del Éufrates corresponde a Babilonia. El faraón Nejo, tras su alianza con el reyezuelo de Harran, recibe Palestina y S., aunque en calidad de vasallo de Babilonia, pero al intentar sacudirse el vasallaje, Nabucodonosor II (v .; 604-562) ocupa toda Siria. A la caída de Babilonia (v ,), el país entra en la esfera persa (v.). S. conoce una etapa de relativa paz y prosperidad durante el gobierno persa, gracias a la tolerancia y al respeto a los pueblos autóctonos que caracteríza esta civilización. Ciro II (v .; 558-530) crea una satrapía, y Darío I (v.) agrupa S., Palestina y Chipre en una, conservando la administración babilónica, la lengua aramea y la autonomía del país.
4. La época helenística. Alejandro Magno, después de la batalla de Issos (333 a. C.), atraviesa el país hacia la costa fenicia. A su repentina muerte (323 a. C.), S. fue escenario de las luchas de sus generales, hasta que en la reunión de los diadocos en Ipsos, Seleuco I Nicator obtiene el Norte y Ptolomeo I Lagos el Sur del país, división que durará más de 100 años.
En el Sur, los Ptolomeos (v.) respetan la autonomía de las ciudades e imponen el sistema burocrático egipcio. Los Seléucidas (v.) dividen el Norte en cuatro satrapías, fundan ciudades y colonias militares -Antioquía (v.), Seleucia, Apamea y Laodicea, entre otras- y difunden la cultura griega; pero, bajo su gobierno, S. se desintegra en continuas guerras civiles, hasta que el reino, reducido a la mera posesión de S., es conquistado por Tigranes I de Armenia (83 a. C.), y pasa a ser provincia romana, cuando Pompeyo vence a aquél (64 a. C.).5. El dominio romano. Pompeyo (v.) incluye en la provincia de S. los reinos de Comagene, Iturea, Judea y Nabatea. Las luchas entre los triunviros son aprovechadas por los partos (v.) para ocupar el país. Rechazados por Antonio, los territorios de Iturea, Damasco y la S. Coele son entregados provisionalmente por éste a Cleopatra VII (v.). Durante el principado, S. se considera una provincia rica, a la que se añade Cilicia y el reino de Iturea, pero se le separa el reino de Judea. Durante el reinado de Adriano (117-138), el país es gobernado por un legado consular con dos legiones y está dividido en tres provincias: S. Palestina, S. fenicia y S. propiamente dicha.En el s. V d. C., S. se divide en las siguientes provincias: Fenicia, S. fenicia libanensis. Augustea Eufhratensis y S. salutaris, todas dependientes de la diócesis de Oriente. El esplendor de la cultura se manifiesta en la magnificencia de las ciudades; en sus múltiples escuelas de retórica, medicina y filosofía; en el arte y en la religión (V. ANTIOQUÍA DE SIRIA).6. Entre Persia y Bizancio. Desde la creación del Imperio de Oriente, S. dependió de Bizancio (v.). El s. VI es pródigo en luchas entre estos dos grandes Imperios, principalmente desde la subida al trono persa de Cosroes I (531-579). Éste invade el país (540), ocupa la capital, Antioquía, y deporta a la población. Justiniano (v.) consigue la paz al precio de un fuerte tributo (545). De nuevo invade el país, pero la derrota de Mitilene (575) impone la paz.La prosperidad reina en el país durante el gobierno del emperador Mauricio (582-602), pero su asesinato a manos de Focas y la venganza de Cosroes II encienden de nuevo la guerra. Cosroes II ocupa la capital, Damasco y Jerusalén. El emperador Heraclio zanja el problema persa (626), aunque la paz es efímera, pues en el 634 los ejércitos árabes irrumpen en Siria.7. Bajo el Islam. Los musulmanes ocupan Damasco, Emesa y otras plazas, aunque la reacción de Bizancio obliga a abandonarlas. Tras la victoria de Tarmuk, los árabes se instalan definitivamente en el país. Desde los días de la conquista hasta su ascensión al califato, Mu’áwiya es gobernador del país, donde desarrolla una inteligente política de dominio del mar. Instalado en el trono (661-680), hace de Damasco (v.) la capital del Imperio omeya y un emporio de riquezas (v. OMEYA, DINASTÍA). La decadencia de los Abbasíes (v.) en el s. IX permite a los Tuluníes de Egipto extender su influencia a S. (877905), y, mientras los Buyíes tutelan al califato de Bagdad, se afirma en S. una dinastía puramente árabe. Los Hamdáníes (929-1003) instalan su capital en Alepo (v.) y dominan el Norte del país.En 1003, S. es ocupado por los Fatimíes (v.) de Egipto, aunque escapa con frecuencia a su tutela. Los turcos selyucíes (v.) la conquistan (1076), e instalan una nueva dinastía en Tutus (1094). Sólo dos años después ponenlos cruzados (v.) los pies en Siria. Balduino de Boulogne se apodera del Norte y el normando Bohemundo de Tarento de Antioquía, formándose el reino franco de Jerusalén y tres Estados: Edesa, Antioquía y Trípoli. La reacción árabe culmina con la aneexión de S. a Egipto por Saladino, tras la conquista del reino de Jerusalén (1187). Los mongoles (v.) al mando de Hñlágti (1251-65) conquistan el país y, a su retirada, Baybars (1260-77), sultán mameluco de Egipto, la ocupa de nuevo y ’se apodera de Arzuf, Jafa y Antioquía, entre otras plazas. Los mongoles de Tamerlán (v.) invaden el país (1400), devastándolo. Vuelven a ocuparlo de nuevo los mamelucos (v.) de Egipto, hasta que las tropas turcas de Selim I, en una campaña devastadora (1515-17), se lo arrebatan definitivamente.V. t.: V; ANTIOQUÍA DE SIRIA; DAMASCO; ALEPO.M. J. ALVAREZ PANTOJA.
BIBL.: L. STEIN, Syria, Londres 1925; E. S. BouCHIER, Syria as a Roman Province, Oxford 1916; H. LAMMENS, La Syrie, Beirut 1921; A. T. OLMSTEAD, History ol Palestine and Syria to the Macedonian Conquest, Nueva York 1931; W. T. F. CASTLE, Syrian Pageant; the History ol Syria and Palestine, 1000 b.c. to a.c. 1945..., Londres 1948; P. K. HITTI, History ol Syria, 2 ed. Nueva York 1957.
Guarda este contenido en tu perfil
Inicia sesión o crea tu cuenta para guardarlo.