Silvestri, Ana
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Biografía GER
Alan SilvestriNació el 26 de Marzo de 1950 en Nueva York, de padre inmigrante italiano y madre inmigrante irlandés. Creció en Teaneck, Nueva Jersey.Sintió fascinación por la música desde que era muy joven, aunque no creció en una familia de formación musical como declara: que "mis padres no estaban interesados en la música. La primera vez que oí una orquesta sinfónica tenía 20 años. Entonces entendí que era la música que yo siempre había querido hacer". Cuando sólo tenía tres años empezó a tocar el tambor, lo que explica su extraordinario talento con los ritmos.
Durante sus años de colegio fue miembro de la orquesta del colegio mayor y decidió tocar varios instrumentos como los tambores, el clarinete, el saxofón, etc.; también escribió partituras y estudió armonía.A los 14 años empezó a tocar la guitarra: "recuerdo que mi padre conocía unos cuantos acordes, me los enseñó, ¡y tardé una eternidad en volver a salir de mi cuarto! ¡Me cautivó totalmente!"A los 15 años empezó a plantearse seriamente el dedicarse a ella profesionalmente, aunque por entonces no tenía ningún proyecto de convertirse en compositor de bandas sonoras para películas, sólo deseaba llegar a ser músico de jazz, ya que era un gran admirador del guitarrista de jazz Wes Montgomery, leyenda de ese estilo.Tras graduarse decidió acompañar a la formación de jazz Berklee College of Music de Boston. Tocó con ellos durante dos años y en 1969 lo dejó porque deseaba tocar música diferente. Entonces se fue al Oeste de Las Vegas y con 19 años empezó a viajar turísticamente como guitarrista de guitarra antigua junto con la conocida banda de rhythm&Blues Wayne Cochran and the C.C. Riders; Wayne Cochran era también conocido como el "The White James Brown", y fue muy famoso por sus rudos espectáculos en los que llegaba a lanzar sillas desde el escenario. Mientras, Alan seguía estudiando durante el tour.El trombón C.C. Rider Mike Katz declara que Alan tiene un carácter muy aventurero: "la gente de Wayne Cochran contactaron con Berklee porque necesitaban un guitarrista. Alan estaba en la clase cuando un hombre entró y preguntó si había alguien quisiera acompañar a la banda. En ese mismo momento Alan exclamó "¡Yo voy!", y así fue. Estuvo con nosotros durante aproximadamente un año, y su estilo nos convenció de que era un guitarrista excelente.Tras esto, Alan regresó a Las Vegas y consiguió un empleo como guitarrista y organizador en una banda (supuestamente la banda de su novia). A la vez, un hombre estaba interesado en ellos y quería grabar un disco. Para firmar el contrato tuvieron que viajar a Phoenix, Arziona. Tras firmarlo, descubrieron que el cheque de pago estaba trucado porque estaban atados al contrato para toda la vida y decidieron ir a la ciudad del impostor: Los Angeles. Afortunadamente, fueron capaces de cancelar el falso contrario con dinero prestado. El resultado fue que se encontraron en Los Angeles, sin conocer a nadie y sin apenas dinero.Por suerte, Alan conoció a un cantautor, Mike Jarret, para quien tocó la guitarra en Phoenix. A través de este contacto Alan conoció a Bradford Craig en el hotel Travel Lodge del Sunset Boulevard. Como compositor en algunos proyectos como Quincy Jones, Craig había sido nominado por la Academia de los Premios y a un Premio del Globo de Oro.Su oportunidad llegó cuando Craig recibió una llamada de una pequeña productora que le ofrecía componer la música para una película. Entonces acudió a Silvestri y le preguntó si deseaba hacer él la banda sonora. La respuesta fue inmediata y afirmativa. Gracias a ello obtuvo su primer encargo como compositor de bandas sonoras para películas. Ésta se llamó "The Doberman Gang", y fue hecha en 1972. Lo más interesante es que Silvestri no tenía ninguna experiencia de composición, y declara que "tuve que conocer al productor y hablar con él al día siguiente que me adjudicaron el trabajo. Fui a una librería y pregunté por todos los libros que tuvieran sobre escribir y componer música para películas. Mi sorpresa llegó cuando me dijeron que sólo tenían uno llamado "Cómo Componer para una Película", de Earl Hagen. Costaba setenta dólares, que era más de lo que yo podía gastar, pero sabía que lo necesitaba y lo compré. Estuve toda la noche leyéndomelo. Cuando vi la película con el productor y me preguntó qué me pareció, le dije lo que pensaba y me dio la película. Me dijo "te veo en dos semanas", con lo que tenía ese tiempo para componer la banda sonora. Escribí alrededor de una hora de música para ella y de lo siguiente que me di cuenta fue de que ¡Estaba desempeñado una tarea de compositor!.Esto nos da una idea muy clara: Silvestri nunca tuvo intención alguna de llegar a ser compositor de Bandas Sonoras para películas, todo fue absolutamente casual. Entonces tenía 21 años.En 1976, con 26 años, empezó a aprender a tocar el piano. Afirma que su profesor Abe Fraser fue una influencia estupenda en su profesión. Le aseguró que "si tocas bien la música, te cambiará". Pues bien, no sólo estaba en lo cierto, sino que le cambió tanto físicamente como mentalmente: tenía una nueva forma de ver la música.Tras haber hecho la Banda Sonora para la anterior película, conoció al director Robert Zemeckis, quien le ofreció componer tres minutos de música que irían a una secuencia de una película Sudamericana. Le preguntó si sería capaz de hacerlo y quedar al día siguiente para comer, a lo que Silvestri le dijo que sí. Fue una conversación telefónica que le cambiaría la vida.Desde entonces, el dúo Silvestri- Zemeckis triunfó de sobremanera pues toda película que hacían juntos era un enorme éxito: Regreso al Futuro I, II y III, Forrest Gump (su gran éxito por el que fue nominado a un Premio de la Academia, un Premio Grammy un Globo de Oro), Quién Engañó a Roger Rabbit, Contact, y un largo etcétera.Estas colaboraciones sólo pueden ser comparadas con las que tuvo con Steven Spielberg y John Williams.Depredador, dirigida por John McTinernan, ha supuesto un nuevo nivel para Silvestri. Llegó a trabajar en esta película porque Zemeckis era amigo de Joel Silver, productor de la misma. Zemeckis le aconsejó a Silvestri y así consiguió hacer la BS para la película. Los temas que se incluyen crean un ambiente de suspense y terror que logran meter al espectador de lleno en la acción.Silvestri ha reconocido que en toda película par la que hace la Banda Sonora aprende cosas nuevas y que es un amante de la experimentación. Recientemente, en este pasado año 2002, ha recibido el Premio Henry Mancini de la ASCAP por su trayectoria musical.CRISTINA SORIA
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