Servia (srbija) IV. Lengua y Literatura. LIT.
Categoria:
Literatura
Lengua. Pertenece al subgrupo occidental de la familia de lenguas eslavas meridionales (v. ESLAVOS III). Se la denomina servio-croata, croata-servia o servocroata, pero el pueblo servio la llama servia. Es hablada por los servios en Yugoslavia y las colonias servias en el Sur de Hungría y el Banato rumano y por emigrantes servios, de los que el mayor número reside en EE. UU.La estructura gramatical del servio es la misma que la del croata (V. CROACIA III). Con relación al eslavo primitivo, las particularidades del servia se manifiestan en la fonética por la no diferenciación de las semivocales i y ú; las no acentuadas desaparecen y las acentuadas se transforman en a (en el dialecto croata "kaj", en e); se pierde la nasalización (4, e viene a ser o, e) ; la y se transforma en i; los grupos rú, ri, úr, ir se reducen a una r vocalizada con valor silábico; los grupos lú, li, il, úl se transforman primero en una l vocalizada, que luego pasa a ser u u o (excepto en algunos casos en el dialecto "coa" croata); la r se despalatiza; de las africadas t’ y d’ se desarrollaron é y d. En cuanto a la morfología, se redujo el número de ternas en la declinación; desapareció el dual, excepto para los numerales 2-4; el dativo, el locativo y el instrumental en plural se reducen a una misma forma para los tres casos; los numerales cardinales pierden la flexión, excepto los 1-4; persiste la tendencia a desaparecer la forma indeterminada del adjetivo en la flexión.Entre el servio y el croata hay considerables diferencias léxicas y sintácticas, mientras que su fonética y su morfología resultan ya menos diferenciadas. En el servio hay subdialectos de transición hacia el búlgaro. Común a las dos lenguas es el dialecto "sto" del que en las regiones centrales de población mixta servia y croata prevalece, según la pronunciación de la antigua é, el subdialecto -ije-, mientras que los croatas en el Oeste hablan el dialecto-¡-, y los servios en el Este el subdialecto -e-. El servio tiende a reducir las diferencias en la acentuación y sus entonaciones. Los servios utilizan el alfabeto cirílico (v.), que del antiguo eslavo eclesiástico (v. ESLAVOS IV) adoptó Vuk Stefanovié Karadzié (1787-1864) para la ortografía fonética, pero en ocasiones usan también el alfabeto latino conforme a la ortografía croata.Debido a estas diferencias y sobre todo a la distinta evolución cultural e histórica, los servios y los croatas desarrollaron sus propias lenguas literarias. Hubo varios intentos de unificarlas. El primero fue promovido por V. St. Karadzié, y en la reunión de Viena en 1850 se llegó a un acuerdo aceptado por un grupo de escritores croatas y servios, pero no prosperó. También fracasó otro proyecto sugerido por el Gobierno comunista yugoslavo en la reunión de Novi Sad en 1953. Al margen de éstos y otros intentos fallidos, las dos lenguas en su evolución moderna van cada una por su camino. La lengua literaria servia empieza a desarrollarse a base de textos litúrgicos escritos en antiguo eslavo eclesiástico, con cada vez más fuerte penetración de los elementos de la lengua popular. Como primer documento de tal lenguaje aún no formado, se considera el Evangelisatrio de Miroslav (fin del s. XII).Literatura. Edad Media. Los comienzos de la literatura servia están estrechamente relacionados con la actividad de la Iglesia ortodoxa servia (v. YUGOSLAVIA VI). Los centros de la actividad literaria son los monasterios y la corte de los reyes servios. Los monjes traducían del griego textos bíblicos y litúrgicos y otros de carácter religioso (apócrifos, hagiografías, leyendas), filosófico, didáctico-moralizador o histórico (cronógrafos, crónicas, anales, genealogías), y más tarde también obras profanas, como son, p. ej., novelas y cuentos comunes a casi todas las literaturas medievales. Obras históricas nacionales y, por tanto, originales, aunque con impronta bizantina, son las biografías de los reyes y arzobispos servios. Las invasiones turcas, con las consiguientes conquistas, hicieron imposible toda labor literaria y cultural en Servia. Documento literario del estado del pueblo servio en la esclavitud turca es Panegírico del Príncipe Lázaro (1402). Importante texto jurídico de esta época es el Código del zar Dusan (1349 y 1354).La literatura medieval servia es de carácter feudal y eclesiástico, y nunca había salido de su ambiente cortesano y monástico. El pueblo no la conocía. Durante el dominio turco se borran en gran parte las diferencias de clase; se produce una especie de nivelación hacia abajo; los monjes transmiten los recuerdos del pasado a su pueblo, que asimila esta tradición y la transforma en romance popular. La creación literaria culta desaparece hasta el s. XVIII.Siglo XVIII. En el desarrollo cultural de los servios en el s. XVIII actúan tres componentes: la tradición nacional y ortodoxa, la influencia rusa y el racionalismo con la Ilustración.Los primeros escritores de ese siglo son dos monjes del monasterio Rala en S., Kiprijan Raéanin (Cipriano de Rala), que en el monasterio de Sent Andrea organiza una escuela de copistas de obras de la antigua literatura servia y edita el Bukvar (Cartilla), 1717, con los primeros intentos de una versificación artística. Otro es Jerotej Raéanin (Hieroteo de Rala), que deja el primer libro de viajes, Viaje a la ciudad de Jerusalén (1721). Sus trabajos los continúan otros monjes y escritores bajo el control de la Iglesia. Ellos introducen elementos rusos en el arcaico lenguaje literario servio, y así se crea una lengua artificial ruso-eslava, que al cabo de cien años es desterrada de las letras servias. El primero que tiene en cuenta la lengua viva del pueblo es Gavrilo Stefanovié Venclovié. La gran mayoría utiliza el ruso-eslavo. El primer escritor que quiere ilustrar al pueblo y educarlo a la luz de las ideas racionalistas es Zaharija Stefanovic Orfelin (172685). Su poema Plac Serbiji (Llanto de Servia), Venecia 1761, es la mejor obra poética servia del s. XVIII. Dositej Obradovié (1742-1811) rompe con la tradición medieval.Siglo XIX. El archimandrita Lukijan Musicki (1777-1837) es el más culto servio de su tiempo y autor de poemas seudoclásicos (La voz de un patriota, 1819; La voz del arpa de Sisatovac, 1821), en los que trata temas universales con estilo académico y lenguaje arcaizante. Entre el racionalismo, el seudoclasicismo y el romanticismo se mueve Sima Milutinovié Sarajlija (1791-1847), autor del poema épico Srbijanka (Servia), 1827, entre otras obras. Mucho más leído ha sido el novelista Milovan Vidakovié (1780-1841), el primer escritor de la nueva literatura servia nacido en Servia.Esta literatura, excepto tal vez las novelas de Vidakovié, se quedó al margen de las grandes masas del pueblo, que recitaba romances y entonaba canciones populares. Esta inmensa riqueza literaria ha sido dada a conocer por el filólogo Vuk Stefanovié Karadzié (1787-1864), quien legisló la nueva lengua literaria servia, con la cual la literatura entró en un nuevo periodo de su desarrollo, volviendo a las raíces nacionales. Entusiasmado por todo lo servio, pretendió extender el nombre servio sobre los croatas del dialecto sto, e intentó, sin resultado, llegar a un compromiso sobre una lengua literaria común serviocroata.A la victoria definitiva de sus ideas lingüísticas y literarias contribuyó el hecho de que las aceptaban los mejores escritores. Petar Rade Petrovié Njegos (1813-15)es el primer poeta montenegrino y el mayor poeta servio. Su principal obra es el poema La corona de la montaña (Viena 1847), expresión del espíritu nacional y epopeya en, la que concurren elementos de las poesías popular y culta, costumbres populares y sentencias. Branko Radilevié (1824-53) es el más eminente lírico del romanticismo servio. Jovan Sterija Popovié (1806-56) es ante todo dramaturgo y comediógrafo, aunque su primera obra es una novela (La batalla de Kosovo, 1828). Entre los narradores de este periodo servio merece especial mención Bogoboj Atanackovié (1826-58). Escribió cuentos, novelas, narraciones cortas y una novela larga, Dos ídolos (2 vol., 1851-52), considerada durante mucho tiempo como la mejor novela servia.A mediados del s. XIX están resueltos prácticamente los principales problemas de lengua y ortografía, desaparecen los últimos vestigios de las viejas escuelas racionalista y seudoclásica, la poesía popular con su métrica sirve de modelo y la literatura acepta muchas características del romanticismo. En la segunda mitad del siglo, todos los escritores escriben ya en lengua popular y los poetas aceptan las reglas métricas de la poesía popular.El romanticismo favorece la poesía, y justamente como poeta romántico obtiene sus mayores éxitos Jovan Ilié (1824-1901). Mucho más original, con fuerte nota personal en su poesía lírica, es Duro Jaksic (1832-78), que además es novelista, autor dramático y pintor. Su drama histórico Isabel, princesa montenegrina (1868) es el más importante de la literatura servia. El más fecundo poeta de su época es Jovan Jovanovié Zmaj (1833-1904), que enriqueció la métrica servia. Laza Kostié (1841-1910) es el único escritor servio que trata de explicar y definir el romanticismo. Su poesía es más reflexiva que emotiva, pero lo más importante que ha dejado pertenece al teatro. Stjepan Mitrov Ljubisa (1824-78), servio de Dalmacia, es el más consecuente narrador romántico, que en sus breves cuentos y narraciones relata con plasticidad la vida de su patria chica, Boka Kotorska, y del vecino Montenegro. Ljubomir Nenadovié (1826-78) es flojo como poeta, pero destaca como autor de libros de viajes en forma epistolar. Stevan Vladislav Kaéanski (1828-90) es el más combativo poeta del romanticismo servio. Milorad Popovié laplanin (1847-95) es poeta sentimental y autor de escenas idílicas.Realismo. Aparece en la literatura servia a finales de los años sesenta como reacción al romanticismo. Críticamente lo anuncian y formulan los líderes del movimiento juvenil con el joven socialista Svetozar Markovié (1846-75) al frente. La gran novela realista se ocupa principalmente de la clase campesina y, en menor medida, de la naciente pequeña burguesía. El realismo servio se desarrolla bajo la influencia de los críticos materialistas rusos y los grandes escritores rusos y franceses. El primer escritor realista, en realidad naturalista, es Jakov Ignjatovié (1824-85). Sus más conocidas novelas son: Milan Narandzié (1860), Gente extraña (1869), Vasa Respekt (1874), El eterno novio (1878) y La desamparada (1888). Milovan Glisié (1847-1908) relata con humorismo gogoliano la realidad del campo servio de su tiempo, abandonado a merced del capitalismo, la burocracia y la usura. Laza Lazarevié (1851-90), autor de bellísimas narraciones, elevó este género a gran altura. Simo Matavulj (1852-1908) se formó en las escuelas literarias italiana y francesa, asimilando sus formas y espíritu, pero los temas de sus obras son nacionales.Stevan Sremac (1855-1906), el mejor humorista servio, es autor de numerosas narraciones y novelas sobre la vida popular mirada desde el lado alegre y sentimental tradicionalista. Escribe sin mensaje, sólo para divertir al lector. Famosa es su novela El pope Ciro y el pope Spiro (1886) sobre el conflicto entre dos familias de sacerdotes por causas matrimoniales. La iluminación en el pueblo (1896) es sátira política contra el socialismo. Janko Veselinovié (1862-1905) describe el campo idílico de antes de la crisis. Svetolik Rankovié (1863-99) es el mejor psicólogo de los realistas servios. Su novela El zar de las montañas (1897), considerada como la mejor del realismo servio, trata de los bandoleros. El único auténtico poeta de esta época es Vojislav llié (1862-94). El más popular dramaturgo es Kosta Trifkovié (1843-75), autor de numerosas comedias intrascendentes y vodeviles. Ljubomir Nedié (1859-1902), formado en la escuela alemana, es el más autorizado representante de la crítica literaria.Siglo XX. Ya a finales del s. XIX hacen su aparición en S. varios movimientos literarios y artísticos de la Europa occidental, como el neorromanticismo, el simbolismo, el modernismo, etc., pero la decisiva orientación de la literatura servia hacia los modelos ingleses y franceses se produce a partir de 1901, año en que se funda la rev. "Srpski Knjizevni Glasnik" (El Mensajero Literario Servio), cuyo ideólogo era el catedrático Bogdan Popovic (1863-1944), autor de la mejor antología de la lírica servia hasta 1911. Escribió poco, pero su mejor discípulo, Jovan Skerlic (1877-1914), amplió el pensamiento de su maestro con obras fundamentales para el estudio de la literatura servia, que revalorizó conforme a su formación positivista y socialista de la escuela francesa y suiza.La orientación occidentalista y las nuevas ideas estéticas encontraron su mejor expresión en la poesía lírica. Aleksa Santié (1868-1924) es uno de los poetas que sólo en parte asimila el modernismo, particularmente en sus versos amorosos, llenos de sensualismo oriental. JovanDuéic (1874-1943) ocupa el primer puesto entre los poetas occidentalistas. Milan Rakic (1876-1938), parnasiano, compuso sólo una treintena de poemas, en los que expresó su pensamiento pesimista. Sima Pandurovic (1883), también pesimista, es un poeta decadente de temas macabros y lúgubres. Otros poetas modernistas son: Vladislav Petkovié-Dis (1880-1917), poeta de la más extrema desesperación en su primer libro, Almas ahogadas (1911), pero esperanzador en Nosotros esperamos (1913); Milutin Bojj (1892-1917), que rebosa alegría vital y fe en su pueblo; y Veljko Petrovié (1884-1967), nacionalista.La narrativa modernista, en cuanto a temática, sigue fiel al ambiente local provinciano, y lo nuevo se refleja en que la psicología de los personajes ocupa un puesto cada vez más importante junto con el lirismo en las descripciones. A la literatura servia se adhiere Ivo Cippico (1869-1923), de origen véneto-croata. Su obra Las arañas (1909) es la mejor novela social servia. De gran originalidad e inventiva es el satírico Radoje Domanovié (1873-1908). Crítico de la administración austriaca en Bosnia es el político Petar Koéié (1877-1916), autor de tres libros de relatos (En la montaña y al pie de la montaña, 1902, 1904, 1905), dos novelas cortas (Gemidos de Zmijanje, 1910; Sudanija, 1912) y de la muy popular obra teatral El tejón ante el tribunal (1904). Borisav Stankovié (1876-1927), el mejor novelista moderno, introduce en la narrativa servia un nuevo elemento: el sensualismo de la mujer voluptuosa, así como pasiones primitivas y violentas de otros personajes. Milutin Uskokovié (18831915) dedica su atención a la capital, y concretamente a su ambiente intelectual. De todos los modernistas servios, quien más ha prolongado su actividad literaria es Isidora Sekulié (1877-1958), autora de gran número de ensayos, libros de viajes (Compañeros de viaje, 1911; Cartas de Noruega, 1913), cuentos y novelas cortas (Diácono de la Iglesia de la Virgen). El más prolífico y polifacético escritor de esta época e incluso entre las dos guerras mundiales es Branislav Nusic (1864-1938), más conocido como hombre de teatro.Después de varias corrientes vanguardistas, todas ellas de breve duración y escasa importancia, y del "nuevo objetivismo", con preferencias por los temas sociales, la revolución comunista a raíz de la II Guerra mundial impone el zdanoviano "realismo socialista", que sin embargo sólo se queda en intento, ya que los escritores no tienen tiempo para asimilarlo, debido a la ruptura ideológica y política con Moscú en 1948. Desde entonces, la producción literaria servia se debate entre un comunismo no del todo ortodoxo y las influencias occidentales.Entre las dos guerras mundiales, se adscribe a la literatura servia Ivo Andrié (v.), de origen croata. El mejor representante del expresionismo servio es Milos Crnjanski (n. 1893), con sus poesías La lírica de Itaca y la novela Migraciones (1929). Otros excelentes prosistas que en sus obras tratan generalmente la vida servia en la I Guerra mundial son Dragisa Vasig (1885-1945), S. Jakovljevié y sobre todo Branimir Cosic (1903-34); con diferente temática: Stanislav Vinaver, Rastko Petrovié, Todor Manojlovié, Isak Samokovlija. Desanka Maksimovic (n. 1898) es la mejor poetisa de ese tiempo. El surrealismo es introducido por Marko Ristié y Aleksandar Vuéo, los dos de orientación marxista. Los más autorizados críticos y ensayistas son Marko Ristié, Milan Bogdanovié y Velibor Gligorié.La actividad literaria en la época comunista es muy intensa y variada, pero debido a constantes cambios en la dirección de la política cultural todavía es difícil valorizar y clasificar toda esta vasta producción, que del puro verbalismo triunfalista de los primeros años evoluciona hacia un sereno y reposado criticismo, especialmente en cuanto a los sangrientos y turbulentos años de la guerra civil. Sin embargo, destacan como poetas líricos Oskar Daviéo, Radovan Zogovié, y Aca lopov, y como novelistas sobre todo Branko Copié, Mihajlo Lalic y Mihajlo Merin. Milovan Djilas (n. 1912) es el mejor ensayista y escritor político. Excluido del partido comunista en 1954, se hizo famoso por su obra La nueva clase (1957).PABLO TIJAN.
BIBL.: A. BARAC, Jugoslavenska knjiievnost, Zagreb 1959; P. Popovlé, Pregled srpske knlevnosti, 9 ed. Belgrado 1931; M. SAVKOVié, Jugoslavenska knjilevnost, Belgrado 1938; I. SKERLIC, Istorija nove srpske knjizevnosti, Belgrado 1914; P. TIJAN, Yugoslavia (Servios-Literatura), en Las grandes corrientes del pensamiento contemporáneo, dir. F. M. SCIACCA, II, Madrid.
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