Segovia I. Geografía. GEOG.
Categoria:
Geografía
Provincia española situada en la región o Meseta central de la península Ibérica, entre las provincias de Valladolid y Burgos al N, Soria y Guadalajara al E, Madrid al S, y Ávila al O. Tiene una extensión de 6.949 Km2.Caracteres fisiográficos. El límite administrativo que separa la provincia segoviana de las de Guadalajara y Madrid se apoya en la línea de cumbres de las sierras de Ayllón, Somosierra y Guadarrama, que son partes del Sistema Central (v.). Esta alineación montañosa tiene aquí dirección NE-SO. Se trata de los restos de un viejo macizo montañoso que, como toda la Meseta (v.), se levantó a finales de la Era Primaria. Fue después arrasado y se cubrió en parte con sedimentos depositados por transgresiones marinas. En la Era Terciaria, los plegamientos alpinos rompieron el ya arrasado y endurecido conjunto, desnivelándolo y fallándolo. Unos bloques se deslizaron hacia arriba y son las sierras indicadas. La erosión ha barrido los sedimentos de las transgresiones de las partes altas, con lo que quedan al aire, formando tales bloques, los viejos materiales primarios: pizarras, sobre todo en Somosierra, y gneis y granito en Guadarrama. Al N quedó el viejo macizo hundido, formándose una gran depresión, que se rellenó durante la misma Era Terciaria y en la Cuaternaria, con los materiales arrancados a aquellas Isierras. Entre esta planicie sedimentaria del N de la provincia y los bloques serranos se ha formado el pedimento serrano.Así, la provincia ofrece una general inclinación morfológica desde la línea limítrofe del SE y S hacia la dirección opuesta, que es la que siguen los ríos que la cruzan, procedentes de aquellas piezas levantadas. De E a O son: Riaza, Duratón, Cega y Eresma. Estos ríos se encajan en el pedimento y han barrido la cobertera de calizas terciarias que forma el tramo más superficial de los empastes de la depresión. En los interfluvios quedan, así, colgadas las mesas calcáreas, mientras en las márgenes de las corrientes aparece el tramo inferior de arcillas al aire libre, en parte cubiertas a su vez por los aportes aluviales. Cuanto más hacia el NO, esto es, donde los ríos abandonan la provincia, adquiere más extensión la zona arcillosa y se reduce más la calcárea.El clima de la provincia es continental, como corresponde a su posición interior dentro de la Meseta. Se recrudece en dirección opuesta a la vertiente general, esto es, según se asciende por el pedimento a las cumbres serranas del SE y S que, debido a su gran altitud (2.430 m. en Peñalara), conservan algunos nichos de nieves perpetuas. Estas cumbres serranas actúan de pantalla ante las borrascas atlánticas que llegan en primavera y otoño, ytiene, por eso, abundante precipitación, que decrece hacia el N. En la capital, al pie del sistema montañoso, se limita a 545 mm. al año.Población y economía. La provincia tenía 174.158 hab. en 1930, ascendió a 189.190 en 1940 y a 201.433 en 1950. Este constante crecimiento se detiene después: en 1960 sólo se registraron 195.602, 179.023 en 1965, y 162.770 en 1970. El descenso absoluto en los últimos años sólo quiere decir que ha aumentado la tradicional emigración provincial, pues aquel crecimiento anterior no se corresponde con el natural. La provincia es eminentemente agraria y se halla entre dos focos de poderosa atracción, por su industria y sus servicios, con los que está bien comunicada, porque por S. pasan las líneas que los unen; son, de un lado, Madrid; de otro, el País Vasco. Hacia uno y otro se está produciendo emigración segoviana desde hace tiempo, y en los últimos años se ha acelerado. En el periodo 1961-65 han abandonado la provincia 14.252 personas, pues el crecimiento natural fue en el mismo tiempo 4,9%, mientras el real es -1,6%, lo que supone una tasa de emigración no compensada de 6,5%. En 1970 la densidad provincial era de 23 hab/Km2, muy inferior a la media nacional y una de las menores provinciales.Esta población está mal repartida. Domina el poblamiento concentrado en pequeños núcleos de varios centenares de habitantes. El principal núcleo es la capital, que resulta una excepción en la general tendencia emigratoria provincial. En 1930 tenía 18.027 hab., 24.977 en 1940, 29.568 en el censo decenal siguiente, 33.360 en el de 1960, y 41.880 en 1970. Parte de la emigración provincial queda, pues, retenida en la capital. Ésta se levantó en una posición estratégica de privilegio, en la confluencia del río Eresma y su afluente el Clamores, que allí forman profundos tajos, que sirvieron de fosos naturales a la ciudadela (v. II). Vigilaba los pasos de Somosierra, Navacerrada y Guadarrama que, a través del Sistema Central, comunican las dos mitades de la Meseta. Ya en la época romana tuvo importancia, como demuestra la ingente obra del Acueducto, que todavía es la que más carácter da al actual conjunto urbano (v. iv). Desde la confluencia de ambos ríos, donde se alza el Alcázar, la ciudad ha crecido en sentido opuesto; sólo en tiempos recientes ha salvado ambas cortaduras fluviales en su desarrollo, que ahora se ve impulsado como centro de relativa descongestión de Madrid y, sobre todo, como zona residencial y de atracción turística. El núcleo comercial se ha desplazado hacia el Azoguejo, a la sombra del Acueducto.Otros centros de relativa importancia son Coca, Villacastín, El Espinar, La Granja de San Ildefonso, etc. Los partidos judiciales son: Cuéllar, Riaza, Santa María la Real de Nieva, S. y Sepúlveda.La escasa actividad industrial (resinera y harinera principalmente) sólo ocupa al 17% de la población activa y se halla en estos núcleos y en algunos otros que les siguen en importancia. Las principales actividades son las agrícolas, ganaderas y forestales. Magníficos bosques de pinos madereros cubren las laderas serranas, y otros de resineros, que en parte ocupan lo que antaño fueron viñedos, se extienden por la rellenada depresión. Estos y los cultivos de cereales de secano, en tierras abiertas y desarboladasde pequeña propiedad, forman la nota dominante en toda la planicie provincial.P. DE BLAS ZABALETA.
BIBL.: M. DE TERÁN, Geografía de España y Portugal, IV, Barcelona 1958; F. PÉREZ LOSADA y C. SANZ PARDOS, Análisis de Segovia. Madrid 1954; INST. NAC. DE ESTADISTICA, Reseña estadística de la provincia de Segovia, Madrid 1958; C. L. VEGA LUQUE, Segovia, en Diccionario geográfico de España, 18, Madrid 1961; J. GARCÍA FERNÁNDEZ, Aspectos del paisaje agrario de Castilla la Vieja, Valladolid 1963.
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