Satélites I. Astronomía. CIENCIA
Categoria:
Ciencia
Generalidades. En sentido estricto, se denominan s. los cuerpos celestes que circulan en órbitas alrededor de los planetas. En un sentido más amplio, la denominación de s. se aplica con el mismo criterio a otros casos, tales como s. artificiales (v. II), estrellas s. (en los sistemas o pares de estrellas), etc. En el sistema solar, los s. son siempre más pequeños que el planeta (v.) a que pertenecen, pero, en cambio, alguno puede ser mayor que otro planeta, como ocurre con Ganimedes (s. de Júpiter) y Titán (s. de Saturno), cuyos diámetros son superiores al del planeta Mercurio.Los s. se designan por un nombre propio (Luna, Ariel, etc.) o por el nombre del planeta a que pertenecen, seguido de un número romano. Dicho número es asignado unas veces de acuerdo con el orden en que han sido descubiertos (caso de Júpiter, v.), o bien con el orden de distancia al planeta (caso de Saturno, v.).El número de s. conocidos que posee cada planeta es: la Tierra (1), Marte (2), Júpiter (12), Saturno (10), Urano (5), Neptuno (2). Respecto al planeta Saturno, aparte de sus nueve s. más conocidos, se incluyó un décimo, llamado Temis, descubierto por Pickering en 1904, aunque su existencia real no ha sido confirmada. Recientemente, el 17 dic. 1966, Dollfus anunció el descubrimiento de un nuevo s. de Saturno, que ha recibido el nombre de Janus. No se conocen s. de los planetas Mercurio (v.) y Venus (v.), y, de acuerdo con la teoría sobre el origen del sistema solar (Kuiper), solamente la accidental captura de un asteroide (v.) por alguno de estos planetas podría originarlos.En el cuadro que se incluye a continuación, se consignan algunos datos sobre el descubrimiento de los s., así como la magnitud aparente en su oposición media (m) y la magnitud que tendrían si estuviesen a la unidad astronómica de distancia de la Tierra y del Sol (mo). Tales datos están sacados de diversos autores:Diámetros y órbitas. Con excepción de la Luna (v.), los cuatro primeros s. de Júpiter (o galileanos) y Titán, de Saturno, cuyos diámetros puede ser obtenidos por medidas micrométricas, la estimación de los diámetros de los restantes s. suele hacerse a base de medidas de brillo e hipótesis sobre su albedo, de un modo análogo al descrito para los asteroides.Por lo que respecta a las órbitas descritas por los s. alrededor de los planetas, en primera aproximación puede suponerse que son elipses, aun cuando en algunos casos las perturbaciones sean considerables (v. PLANETAS II). Para hacerse una idea de la relativa importancia de cada una de estas perturbaciones, es preferible, siguiendo a Brouwer y Clemence, dividirlas en los siguientes tipos: A) Perturbaciones debidas al achatamiento del planeta a que pertenecen, si bien en el caso de Saturno ha de considerarse incluida la influencia del anillo. B) Perturbaciones debidas a la atracción del Sol. C) Perturbaciones ocasionadas por los restantes s. del mismo planeta. D) Perturbaciones planetarias.La tabla que se inserta arriba resume los siguientes datos: diámetro del s. en kilómetros (d), distancia media en kilómetros desde el s. al centro del planeta (a), excentricidad de la órbita (e), periodo sidéreo orbital en días y fracción (P), tipos de perturbaciones más importantes, con arreglo a la clasificación A, B, C, D, mencionada, que influyen sobre su movimiento.Las inclinaciones de las órbitas de los s., con respecto al plano de la eclíptica, son del siguiente orden: 25° para los de Marte, 3° para Júpitér I, II, III, IV y V, 28° para Júpiter VI, VII y X, 149° para Júpiter VIII y XII, 157° para Júpiter IX, 164° para Júpiter XI, 27° para Saturno I,SATÉLITES I - IIII, III, IV, V, VI, VII, 18° para Saturno VIII, 174° para Saturno IX, 98° para Urano I, II, III, IV, V, y 138° para Neptuno I. Así, pues, son de movimiento retrógrado los s. Júpiter VIII, IX, XI y XII, Saturno IX, los cinco de Urano y Tritón.Otros datos. Es de notar que la masa, la densidad y el albedo de los s. no se han podido determinar, con cierta garantía, más que en algunos casos. En el cuadro adjunto se incluyen los datos de aquellos s. cuya determinación ha sido posible.Aparte de Titán, para el cual se ha podido probar la existencia de bandas de metano y, por tanto, de atmósfera, en los restantes s. no existen o no se han podido encontrar indicios de este tipo.Indudablemente, los s. galileanos (lo, Europa, Ganimedes y Calixto), en unión de Titán, son los más estudiados. La superficie de los primeros presenta manchas, que han sido fotografiadas por Lyot y otros, cuyo aspecto es más o menos análogo en Ganimedes y Calixto, en tanto que resulta muy diferente entre lo y Europa. Titán aparece a la observación con pronunciado oscurecimiento de borde y su apariencia, con bandas más o menos acusadas y variables, se atribuye a su atmósfera.Los eclipses, tránsitos y ocultaciones de los s. galileanos han sido muy estudiados y sirvieron a Roemer en 1675 para efectuar una primera determinación de la velocidad de la luz.R. CID PALACIOS.
BIBL.: Planets and Satellites, ed. G. P. KUIPER, Chicago 1961; V. M. BLANCO y S. W. McCUSKEY, Basic Physics of the Solar System, Londres 1961; "Anuario del Observatorio Astronómico de Madrid".
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