Sasánida, Dinastía HIST.
Categoria:
Historia
Dinastía persa (227-651). Sus comienzos están envueltos en la leyenda, que se recoge de distintas versiones. Sasán, fundador epónimo de la misma, aparece como pastor de Papak, que reinó en la ciudad de Ishtakhr. Según el Kar Namak o libro de las gestas de Ardasir, Sasán eradescendiente de los Aqueménidas (v.), pero mantuvo en secreto esta descendencia hasta que se casó con la hija de Papak, de cuyo matrimonio nació Ardasir. Lo mismo relata Firdausi. Ibn al-Atir y Eutiquio establecen la genealogía de Sasán, padre de Papak y abuelo de Ardasir, idea confirmada por la inscripción trilingüe de Sapor I en la Ka’ba de Zoroastro, aunque no está clara la relación de Papak y Sasán. Cuando Ardasir se negó a reconocer a su hermano Sapor como príncipe de Darabged, en la provincia de Fárs, surgió el conflicto que resolvió la muerte de Sapor, y Ardasir pudo empezar su labor de someter a los pequeños príncipes de Fárs, extendiendo sus dominios hasta Isfahan (Ispahán) Y Kerman. Ardasir fue coronado rey en Ctesifonte. Su reinado (227-240) fue una lucha continua, primero contra Cosroes de Armenia, ayudado por los escitas, los romanos y los kushanas, que fueron vencidos en varias batallas. La guerra terminó 10 años después con la incorporación de Marw, Herát y Sistán. La lucha contra Roma proporcionó a Ardasir Nisibe y Carras.Le sucedió su hijo Sapor I (240-272), quien continuó la política centralizadora de su padre, con el lejano ideal de la restauración del Imperio aqueménida; creó un poderoso Estado, que llegó a ser un terrible rival para Roma. Contra esta potencia sostuvo tres guerras, todas ellas victoriosas, e hizo prisionero al emperador Valeriano. En las fronteras oriental y septentrional tuvo lugar una expansión sasánida que extendió sus dominios a costa de los kushanas, por entonces divididos en dos o más reinos, hasta Peshawar, Kashgar, Sogdiana y Tashkent. En la India incorporó el Punyab. De este modo, Sapor se tituló rey del Irán y del no Irán (v. IRÁN IV). Fue sucedido por sus hijos Hormiz I y Varahram (Bahram) I. En el reinado de Varahram II (276-293) estalló una nueva guerra contra Roma, pero se vio obligado a firmar la paz a causa de la sublevación de su hermano en el Sistán. Su sucesor, Varahram III, fue depuesto por Narsés, hijo de Sapor I, cuyo reinado (293302) significa el gran avance de Roma. Para detener la expansión kusbana se celebró el matrimonio de Hormiz II (303-309) con una princesa kushana. La muerte de éste dejó el trono a Sapor II (309-379), el cual volvió a afirmar la supremacía sasánida anexionando el reino kushano y abriendo un camino de expansión de la cultura persa, que llegó hasta China. Sus campañas en Occidente se vieron coronadas por la toma de Amida, la invasión de juliano y la paz de Jovino. Armenia volvió a ser persa, lo cual ocasionó conflictos internos debidos a la expansión del cristianismo. A la muerte de Sapor resurge el poder de los señores feudales, que vuelven por sus fueros de la época arsácida. Al mismo tiempo, la iglesia zoroástrica adquiere gran poder por obra de Kartir. Por esta misma época, se desarrolla la predicación de Mani (v. MANIOUENMO).A Sapor le sucede su hermano Arda?ir II (379-383) y a éste Sapor III (383-388) y Varahram IV (388-399), en cuyos reinados se llegó a un arreglo con Roma con el reparto de Armenia; los cristianos gozaron de una mayor tolerancia, que se afirma con Yezdeguerd I (399-421), en cuyo tiempo los hunos heftalitas se asientan en el antiguo territorio kushano. Después de Varahram V y Yezdeguerd II (438-457) se acentúa la desintegración del Estado s., que culmina en los reinados de Hormiz III (457-459) y Firuz (459-484), viéndose el Imperio atacado por los hunos (v.) e intervenido por el Imperio bizantino. Los reinados de Valash (484-488) y Kavad (488-531) sufrieron las conmociones internas del movimiento mazdakí, que complicó el conflicto entre monarquía y nobleza con una terrible sublevación de los campesinos desposeídos por la nobleza territorial.Cosroes I (531-579) logró el triunfo de una política conservadora y centralista apoyado en la nobleza, aunque procuró reformar la política fiscal según el modelo romano posterior a Diocleciano. Pudo afirmarse frente a Bizancio y a los hunos, siendo el rey que dejó una huella más profunda en la historia del Irán (v. IRÁN V). En los reinados de Hormiz IV (579-590) y Cosroes II (590-628) se sublevó la nobleza, que contribuyó a debilitar de un modo irreparable la grandeza sasánida. Sin embargo, Cosroes aúnpudo apoderarse de Armenia, Edesa, Cesarea, Antioquía, Damasco y Jerusalén, llegando en el 616 hasta Egipto. Pero el emperador Heraclio deshizo todas estas conquistas. Los reyes que subieron al trono desde la muerte de Cosroes II no hicieron nada por detener un proceso irremediable, que culminó en la época de Yezdeguerd III, cuando los musulmanes derrotaron al ejército persa en Qadesiya, en el 651. La resistencia persa continuó hasta la derrota de Nehavend. Yezdeguerd fue asesinado en Marw. Todo Irán pasó a manos de los musulmanes.F. PRESEDO VELO.
BIBL.: R. GHIRSMAN, Iran, Londres 1954; R. N. FRYE, La herencia de Persia, Madrid 1965; A. CHRISTENSEN, L’Iran sous les Sassanides, Copenhague 1944.
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