Sarto, Andrea Del
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Biografía GER
Pintor florentino de comienzos del s. XVI. Su verdadero nombre era Andrea Vannucchi o Andrea d’Agnolo; la profesión de sastre de su padre motivó el sobrenombre con que se le conoce como artista. N. en Florencia el 16 jul. 1486 y, según Vasar¡, trabaja inicialmente con un platero, para recibir luego las primeras lecciones de Gian o Andrea Barile, pintor modesto. Después de tres años, ca. 1498 comienza a estudiar con Piero di Cosimo hasta 1508, año en que se inscribe en el Arte dei medici e speziali (gremio de pintores). Desde esa fecha y hasta 1510 aprox., establece una estrecha colaboración con Franciabigio. La influencia de éste es más visible que la de Piero en una de las primeras obras que se le atribuyen: Noli me tangere (Uffizi). El ciclo de pinturas auténticas más antiguo lo constituyen cinco Historias de la vida de S. Filippo Benizzi (atendiendo a un leproso, curación de un poseso, los jugadores confundidos, muerte del santo, y los servitas cuidando niños enfermos), realizadas al fresco en el claustro de los Votos de la Annunziata de Florencia, en 1509-10. Aunque persisten las derivaciones de Franciabigio, no dejan de observarse equilibrados ritmos compositivos afines a fra Bartolomeo (v.).Mucha más calidad tienen los dos frescos ejecutados posteriormente en el mismo claustro: el Cortejo de los Reyes Magos, de 1511, y el Nacimiento de la Virgen, de 1514. Amplía la escala de las figuras, que muestran una perfecta fusión con la atmósfera, anunciando ya la influencia del sutil esfumado de Leonardo (v.), que perdura en su estilo, y revela una audacia y belleza cromáticas semejantes a las empleadas en periodos de madurez. También cabe apreciar en el Nacimiento, que evoca el tema pintado por Ghirlandaio (v.) en S. María Novella un cuarto de siglo antes, un estudio intenso de los dibujos de Rafael (v.) y quizá dé sus frescos romanos, manifestado especialmente en la unidad compositiva y en el significado emocional de la obra.El desarrollo de su estilo continúa en el ciclo de frescos en grisalla del claustro dello Scalzo, también en Florencia,comenzados en 1514, que representan Historias de la vida de S. Juan Bautista y cuatro alegorías de Virtudes. En estas obras aparecen los primeros apuntes miguelangelescos, contrarios en cierta medida a la dulzura de su estilo. La luz contribuye a resaltar los aspectos plásticos en medio de la monocromía, mostrando, según algunos críticos, la relación del pintor con Jacopo Sansovino (v.). De todas formas, es patente la originalidad de A. del S. en el pictoricismo del conjunto. Estos frescos fueron interrumpidos en 1518 con motivo de su viaje a Francia.A esta primera etapa florentina de la obra de A. del S. pertenecen, además de los conjuntos citados, una serie de tablas muy características de su estilo. En el retablo de Tobías, 1511 (Kunsthistorisches Museum, Viena) y en la Anunciación, 1513 (Galería Pitti), es claramente visible su afición por el esfumado leonardesco. En 1517 casa con Lucrezia del Fede, hermosa viuda que trastorna no poco su vida, según narra Vasar¡, y de la que se conserva en el Prado un magnífico retrato, seguramente de ese mismo año; desde entonces es su modelo con frecuencia. También en 1517 pinta una de sus obras maestras y sin duda la más famosa: la Madonna de las Arpías (Uffizi), de magistral composición, inspirada en fra Bartolomeo, pero envuelta en una mórbida atmósfera coloreada, muy propia de A. del S. De 1517-18 es la Disputa sobre la Trinidad (Pitti), con idéntico ambiente difuminado y penumbroso.En 1518 es llamado a Francia por Francisco I, que, deseoso de trasplantar a su país artistas italianos y desplazar geográficamente el centro del Renacimiento, ya había ofrecido su hospitalidad a Leonardo (v.). La estancia de A. del S. en Francia tampoco es muy provechosa para sus proyectos, pues al cabo de un año, en 1519, vuelve a Florencia reclamado por su esposa, a causa de problemas económicos. Tan sólo pinta en esa época la Caridad (Louvre), un retrato del Delfín y una S. Isabel.De nuevo en Florencia acaba los frescos del claustro dello Scalzo, trabajando en ellos de 1522 a 1526. Antes, en 1521, pinta otro ambicioso fresco en Poggia a Cajano: el Tributo al César. De 1525 es la Sagrada Familia conocida por la Madonna del saco, por el que sirve de apoyo al brazo de S. José, fresco pintado en el claustro de los Muertos de la Annunziata, en el luneto de la puerta de entrada a la iglesia; la composición piramidal con una perspectiva de cálculo muy preciso, el delicado y sutil tratamiento cromático, los rostros tiernamente difuminados, y al mismo tiempo la amplitud y movimiento de los pliegues, hacen de esta obra una de las más bellas y conseguidas de A. del S. Este periodo de magníficas composiciones murales se completa con la última Cena, 1526, en la pared de fondo del antiguo refectorio de S. Salvi, también en Florencia; la escena se desarrolla en un espacio grandioso, con una perspectiva que resalta gracias a la luz que penetra por las ventanas dibujadas en su parte superior; los apóstoles muestran de diversas maneras su grado de ansiedad ante la revelación del nombre del traidor.Las obras sobre tabla del periodo final de su vida muestran una total madurez; entre ellas aparece alguna tan completa y representativa de su estilo como la Piedad de 1524 (Pitti). Sin embargo, la intervención de colaboradores en otras obras disminuye su calidad. En general, sus últimas realizaciones muestran ya una concepción manierista en la que la morbidez del esfumado se atenúa bastante; buen ejemplo de ello son el retablo Sarzana, 1528 (Berlín), las dos versiones del Sacrificio de Abraham, 1529 (Dresde y Prado) y la Asunción de 1530, más académica que la ejecutada al volver de Francia (ambas en la Galería Pitti). En su faceta retratista destaca el Retrato de un escultor, 1525 (National Gallery, Londres); posibles autorretratos se guardan en las Galerías Uffizi y Pitti de Florencia. También en Uffizi se conserva una gran colección de sus dibujos de estilo manierista y con preferencia por los tonos rojizos. En el Prado, además de las citadas, se conservan como obras de segura autenticidad La Virgen y el Niño Jesús y La Virgen, el Niño, un Santo y un ángel.En 1530, durante el asedio de Florencia, se le comisiona para pintar los retratos de los capitanes amotinados. Poco después, 22 en. 1531, muere prematuramente, debido seguramente a la epidemia de peste que azotó la ciudad. A. del S. se nos presenta como el gran colorista de la escuela florentina (V. FLORENCIA, ESCUELA DE), profundamente influenciado por Leonardo y abriendo camino al manierismo posterior. Su primera formación con Piero de Cosimo y Franciabigio, de aire cuatrocentista, no deja huella profunda en su arte. Más apreciables son las influencias de fra Bartolomeo y Rafael en el equilibrio y armonía de sus composiciones fuertemente espaciales, señalándose también un vigor de estirpe miguelangelesca en sus elegantes y serenas figuras plenas de belleza. Sin embargo, en Leonardo tienen su origen el claroscuro y el esfumado de las tintas que envuelven á sus personajes. Dilata el espacio con estudiadas perspectivas y talla las formas, angulosas y picudas en ocasiones, con precisión, de manera que puedan conservar la fuerza de su modelado en la penumbra atmosférica que las encierra, a lo que contribuyen fulgurantes impactos de luz que resaltan aún más el valor artístico de las sombras.A este contexto lleno de resonancias de grandes maestros, cuya originalidad y sentido creador no llega a alcanzar, y principalmente de Leonardo, añade A. de S. un colorido extraordinario. Intensifica la gama cromática realizando combinaciones y acordes nuevos, y a menudo modernamente audaces, tratando siempre de que la difuminación de los contornos y su dispersión en el espacio no disminuyan los juegos de la forma. De esta manera A. del S., desarrollando clásicamente las enseñanzas de sus predecesores, aparece como una figura central del Renacimiento florentino que ofrece puntos de partida al formalismo agudo y profundo, al colorido irracional e irritado -del estilo manierista (v. MANIERISMO I, A). Su arte hace posible la reforma anticlásica de Bronzino (v.), Pontormo (v.), Rosso y Beccafumi.J. L. BARRIO MOYA.
BIBL.: A. GUINESs, Andrea del Sarto, Londres 1899; I. FRAENKEL, Andrea del Sarto. Genzülde und Zeichnungen, Estrasburgo 1935; H. WAGNER, Andrea del Sarto, Basilea 1950; G. B. COMANDÉ, L’opera di Andrea del Sarto, Palermo 1952; S. J. FREEDBERG, Andrea del Sarto, Cambridge (Mass.) 1963; J. SHEARMAN, Andrea del Sarto, Oxford 1965.
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