Rumania (románia) I. Geografia. GEOG.
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Geografía
1. Medio físico. 2. Regiones. 3. Población. 4. Economía. 5. Divi-sión político-administrativa. República socialista del Sudeste de Europa. Mide 237.500 Km2 de superficie, y su población es de 20.252.541 hab. (1970), que equivalen a 85 hab/Km2. De forma casi circular, sus fronteras, excepto en el O, donde limita con Hungría y Yugoslavia, son claras: al N los Cárpatos (Unión Soviética), al E el río Prut y el mar Negro, y al el Danubio (Bulgaria). En su fachada marítima, de 245 Km. de costa sobre el mar Negro, se sitúa el delta del Danubio, el más extenso de Europa. Por su situación es, pues, un país carpático, danubiano y póntico, lo que determina una notable variedad natural, la cual favorece la amplia gama de sus recursos naturales.
1. Medio físico. Relieve. Es de gran claridad: las montañas, las mesetas y las llanuras. a) Las montañas. Son ante todo los Cárpatos (v.), fortaleza natural que constituye, según E. Martonne, "la pieza clave de la arquitectura del Estado rumano". Su historia orogénica es larga, y sucesivamente se han producido hundimientos que han originado depresiones, tanto en el interior como en el exterior de la cadena. Las más importantes son: la de Panonia (v.), la de Transilvania (v.), la de Petroseni y Tara Birsei. Al mismo tiempo, han tenido lugar, en tres o cuatro fases, fuertes arrasamientos que han convertido su relieve en penillanura. Todo esto ha dado como resultado que se puedan distinguir en los Cárpatos rumanos tres grandes sectores: Los Cárpatos orientales, los meridionales y los occidentales. Los más macizos son los meridionales, que han recibido por ello el nombre de "Alpes de Transilvania".Los Subcárpatos se extienden delante y alrededor de la cadena carpática, en una zona cuya anchura varía de 3 a 20 Km., formada por crestas y depresiones longitudinales constituidas por margas, arcillas y asperones, cuya altitud oscila entre 400 y 1.000 m. La Dobrudja (v.), entre el último tramo del Danubio y el mar, es la única montaña rumana independiente de los Cárpatos, al SE del país. Pero más que montaña es penillanura baja, de cuya parte montañosa sólo quedan vestigios. Al N, su relieve está constituido por modestos vestigios de una antigua cadena herciniana convertida en penillanura, con formas maduras que se elevan entre los 400 y 450 m. por encima del lecho del Danubio. El monte Pricopan con el pico Tutuiatul (467 m.) es el punto más elevado del macizo; lo componen rocas duras y primarias: granitos, cuarcitas y esquistos cristalinos. Al E se extiende la meseta calcárea de Tulcea, y al S de la Dobrudja septentrional las mesetas de Baddadaj y Casimcea, formadas por calizas cretácicas y esquistos verdes. La Dobrudja meridional es una meseta integrada en la plataforma prebalcánica, cubierta de formaciones secundarias donde abunda el asperón. Es una meseta tabular deprimida en el centro, que varía entre 100 y 200 m. de altitud.b) Las mesetas. Están situadas tanto en el interior como en el exterior de la corona de los Cárpatos; constituyen dos grandes conjuntos mesetarios: el de Transilvania y el de Moldavia (v.). La meseta de Transilvania ocupa una posición central entre las tres secciones de los Cárpatos rumanos. Su altura oscila entre 400 y 800 m. Se distinguen en ella dos unidades morfológicas: la llanura de Transilvania al N, y la meseta de Tirnava al S, ambas dentro de la gran meseta de Transilvania. La llanura está formada por una sucesión de colinas entre 400 y 500 m. de altitud, con formas asimétricas, trabajadas por frecuentes y amplios deslizamientos del terreno, con anchos valles de suelo pantanoso. La meseta de Tirnava es más elevada (600-800 m.), y su relieve está más fragmentado. Las arcillas, margas y arenas han favorecido la acción excavadora de los ríos. Bosques de encinas y hayas muy degradados cubren el relieve.La meseta de Moldavia es una plataforma que ocupa la parte oriental del país, entre los Subcárpatos, el valle del Prut y el curso inferior del Siret. Su estructura está formada por un zócalo de rocas cristalinas precámbricas, sobre el cual se han acumulado depósitos primarios, silúricos, después cretácicos y, por último, una cobertura de depósitos neógenos. Todos ellos se inclinan de NO al SE, sin mayores trastornos tectónicos ulteriores. En la meseta moldava se distinguen tres unidades: la meseta de Suceava, la de Birlad, y las colinas de Moldavia. La primera tiene una altura entre 400 y 600 m., con suelos grises de bosque y suelos pardos podzolizados. La de Birlad está constituida por una alternancia de margas, arcillas y arenas, intercaladas de asperón calcáreo dispuesto en placas. La presencia de éstas en la parte superior da a la meseta su carácter tabular, formándose, entre otras, las plataformas estructurales de Repedea, Scheia y Tansa. La llanura ondulada de Moldavia se extiende al NE como una región de bajas colinas (180-240 m.). El Sur se caracteriza por una fragmentación menos acentuada y una red relativamente densa de valles consecuentes.c) Las llanuras. Son fundamentalmente dos: la rumana y la de Tisza. La primera está situada en la parte meridional del país. Toma la forma de una banda de 600 Km. de longitud y una anchura que varía entre los 20 Km. al O y 150 en la parte central. Por su génesis pertenece a las depresiones pericarpáticas. En su estructura hay que distinguir un hundimiento (que representa la continuación, al N del Danubio, de la plataforma de Moesia) y una cobertera de depósitos neógenos. El hundimiento y la sedimentación han durado hasta el Cuaternario. La retirada progresiva de las aguas del lago neógeno han permitido la formación del Danubio (v.) y su red fluvial. La llanura alcanza su altura máxima (200 m.) en el O. Hacia el E se hace uniforme con unas variaciones de relieve de sólo 10 a 20 m. Finalmente, desciende al nivel del delta del Danubio. El relieve está constituido por unos anchos interfluvios y terrazas fluviales recubiertos ambos por una capa de loes que supera, en algunos sitios, los 30 m. de espesor. Predominan los suelos de tchernoziom (tierra negra). En el interior se pueden delimitar varias regiones, que difieren entre sí por el grado de fragmentación del relieve, los matices climáticos y la vegetación. Así, la llanura de Oltenia, la de Gavanul-Burdea, Burnas, Vlasia, Baragan y la llanura del Siret inferior. Al S y al E, la llanura rumana se completa por el lecho mayor del Danubio (la Balta), que se extiende como una cinta a lo largo de 700 Km.La llanura de Tisza, al O del país, tiene forma de banda ancha (40-120 Km.) en dirección N-S. Tectónicamente es una depresión de un zócalo cristalino rehundido en el neógeno con depósitos de este mismo periodo, no afectados por movimientos tectónicos. Su altitud media es de 120 m., que disminuyen a 80 en el S, y llegan a 180 en el NO. Los valles de los ríos sólo profundizan 3 ó 4 m. formando, innumerables meandros, cambiando frecuentemente de cauce y provocando innumerables inundaciones. Los suelos varían. En el piedemonte abundan los suelos pardos de bosque, al O los tchernozioms, formados por la influencia de la vegetación esteparia.Clima. Las condiciones climáticas de R. completan el cuadro natural favorable al desarrollo de la economía. Todo el territorio de la República se encuentra en la zona templada, justo en el punto de interferencia de los tres matices fundamentales del clima templado europeo: atlántico en el centro y oeste, lejanamente mediterráneo junto al Danubio y en la Dobrudja, y continental en el E. El relieve favorece también estas diferencias.El clima de los Cárpatos presenta dos variedades: el de las montañas medias cubiertas de arbolado de 800 a 1.900 m. de altitud, y el de las altas montañas con prados alpinos. El primero se caracteriza por un régimen moderado de temperaturas (media anual por encima de 0°, en verano de 18° a 20°, y en invierno de -5° a -6°) y unas precipitaciones que varían entre 900 y 1.200 mm. El de las alturas es un clima áspero y húmedo, con nieve de 180 a 200 días. La temperatura media desciende bajo 0°, y las precipitaciones sobrepasan los 1.200 mm. Se da en los Cárpatos meridionales y en los montes Rodna, los más altos de los orientales. Este clima de alta montaña no excluye, sin embargo, una estación buena para el turismo. El clima de los Subcárpatos, por el contrario, es bastante suave, más que el de la meseta moldava y el del Norte de la llanura rumana. Su media anual es de 9° (GheorgheGheorghiu-Dej) y 10° (Tirgu Jiu). La media de enero es de -2° o -3°, más elevada que en la llanura (-3°, 4°). Las precipitaciones son también superiores a lo normal (600 a 700 mm.), lo que unido a su relieve de cuencas y colinas hace de la región un inmejorable campo para la agricultura.En las mesetas, el clima es propio de la estepa arbórea. Más rudo en cuanto a las temperaturas (20° en julio, -4° en enero), es muy parecido al de los Subcárpatos en cuanto a las precipitaciones. Es de buenas condiciones también para el establecimiento de una sólida economía rural. En el N de la llanura, la continentalidad se acentúa. La estepa deja de ser arbórea. La media de julio es de 23°, y la de enero -3°. La amplitud máxima absoluta es de 78,5°. Las precipitaciones disminuyen sensiblemente (entre 350 y 500 mm.), con dos periodos máximos al comienzo del verano y en octubre, y dos mínimos al final del verano y al comienzo del invierno. Al S, las lluvias siguen siendo escasas, pero las temperaturas se suavizan. En la Dobrudja, la influencia del mar modera la continentalidad (-1° en enero).Vegetación. Es de gran variedad en estructura y repartición. Se desarrolla en función del relieve y de las particularidades climáticas, y se divide en tres pisos, según la altura: la pradera alpina, la vegetación arborescente intermedia y la estepa. A cada uno de ellos corresponden en líneas generales otros tantos tipos de suelos: el alpino con suelos propios de montaña; los bosques con suelos forestales áridos, rojizos y grises, y los podzólicos; y la estepa con suelos negros de tchernoziom. En conjunto, el tapiz vegetal, los bosques y los cañaverales tienen una importancia especial para el desarrollo de la economía del país. Los bosques ocupan una superficie de 5.834.000 Ha., de las cuales las hayas ocupan el 34%, las coníferas el 24% y las encinas el 20%, lo que supone más de 0,34 Ha/hab. La masa total del recurso maderero se eleva a más de 1.100 millares de m3; el volumen medio por Ha. es de 200 m3. La superficie de cañaveral compacto alcanza 355.000 Ha., de las cuales 260.000 se encuentran en el delta del Danubio. Los bosques se instalan preferentemente en las montañas de tipo medio y en las mesetas donde la degradación está muy avanzada, como en la de Tirnava.Hidrografía. La corona de los Cárpatos es un auténtico centro distribuidor de agua en las tres direcciones fundamentales de la cadena. Al E el Siret con toda su cuenca, en la que destaca el Bistrita; hacia el O el Murej, el Criggul (Blanco y Negro) y el Some§; y hacia el S los ríos que cortan la llanura perpendicularmente al Danubio: Jiu, Oltes, Vedea, Arges e lalomila. Pero no hay más que una gran cuenca: el Danubio. Todos llevan a él sus aguas, directa o indirectamente. El 25% de los 660 mm. anuales de precipitaciones medias discurre por la superficie. El caudal medio de agua recogida por todos los ríos del territorio es de 1.180 m3/seg. La aportación más notable es la del Siret con 225 m3/seg. Siguen el Olt (163), el Mure5 (169), el Somes (117), el Jiu (96) y el Prut (92). A éstos hay que añadir el Danubio, que aporta a su entrada al territorio rumano 170.000 millones de m3., con un caudal medio de 5.400 m3/seg. Además hay que considerar los lagos y los pantanos. Sin embargo, estos recursos hidrográficos no están igualmente repartidos. La Dobrudja, Baragan y algunas partes de Moldavia son las menos favorecidas. En las montañas, el caudal se eleva doce veces por encima de la media específica total del país: 5 1/seg. y por Km’.Los recursos de agua encierran un potencial hidroeléctrico de 24.000 millones de m3, proporcionados por las estaciones hidroeléctricas que abastecen a la vez de agua potable, industrial y de riegos, e incluso sirven para la piscicultura y el transporte.Costa. Se distinguen dos sectores: el delta del Danubio al N, y el resto del litoral.El delta ocupa unos 4.340 Km2. Sus depósitos, de un espesor que alcanzan 175 m., están constituidos por complejos litológicos de procedencia marítima y fluvial. Su origen es un antiguo golfo prehistórico casi separado del mar por dos cordones litorales y colmatado por los aluviones. El relieve se compone de cordones fluviales y litorales con dunas de 10 a 12 m. de altura, y otras zonas pantanosas de 3 a 4 m. El río se divide en tres brazos (Chilia, Sulina y Sfintu Gheorghe). Entre ellos y los canales, se extienden las aguas muertas (ghiol) y los brazos abandonados, cubiertos en su mayor parte de juncos y cañas. El litoral comprende dos zonas: una llanura cubierta de loes al N del cabo Midia, y una costa alta al S que termina en un acantilado casi continuo de 10 a 40 m. de altura.2. Regiones. Los Cárpatos. Aunque la parte mejor poblada de R. sea la periferia exterior a estos montes, los Cárpatos rumanos son una de las montañas mejor aprovechadas. Sus abundantes reservas minerales, sus recursos energéticos y sus praderas y fértiles cuencas hacen que, salvo en algunos sectores, no sea una región repulsiva al poblamiento. Las posibilidades de hábitat permanente son especialmente considerables en los Cárpatos del SE, perfectamente integrados desde el punto de vista económico al resto del territorio. La ocupación humana no llega más allá de los 1.400 m. en las altas mesetas, pero junto a las altas aldeas se han creado numerosas estaciones y zonas turísticas, frecuentadas por rumanos y extranjeros. Todos los lugares pintorescos de los Cárpatos orientales han sido habilitados para el turismo. Junto a éste, en el cinturón calcáreo que rodea al macizo, la vida está vinculada a la extracción de una abundante materia prima para la industria de la cal y el cemento.En los Cárpatos meridionales, aparte del aprovechamiento ganadero de las altas praderas alpinas, que abastecen a varias decenas de millares de ovinos provenientes de las depresiones, es en éstas donde el poblamiento dispone de mejores recursos y de mayores posibilidades de desarrollo. La depresión de Haleg está constituida por unos potentes sedimentos de arenas y arcillas, rodeados de macizos cristalinos, y se comunica muy bien con el exterior. Bien poblada y desforestada, se asientan en ella importantes centros metalúrgicos, entre los cuales destaca el de Calán. Hacia el S, se relaciona con la depresión de Petro§eni, cuyos sedimentos terciarios contienen hasta 27 capas de un carbón de calidad superior. Ciudades mineras son Lupeni, Petrila, Petro§eni y Uricani, que han permitido la formación del más poderoso conjunto industrial carbonífero del país. Las altas crestas, con numerosos circos glaciares y lagos, son también una "reserva nacional". El Parque nacional de Retezat ocupa más de 10.000 Ha. El turismo ofrece buenas posibilidades que están siendo aprovechadas.Las Cárpatos occidentales (Banat y Apugeni) son muy importantes por el subsuelo, que encierra enormes riquezas minerales. En Banat (o Banato), concretamente en los montes de Poiana Ruscai y de Dognecea, abunda el mineral ferroso. En Moldova y Nova-Olsova las extracciones son principalmente de mineral metálico no ferroso, abunda la hulla y los materiales para la construcción (mármol de Ruschita). En las depresiones internas y marginales se han desarrollado los más grandes conjuntos metalúrgicos del país: Resija y Hunedoara. Los Apugeni presentan aún mayor variedad de minerales. Los de oro, cobre, hierro y bauxita son los principales, a los que hay que añadir las reservas de lignito y material de construcción. En general, los Cárpatos occidentales son los más desforestados y donde el hábitat alcanza mayor altura. La población, con fama de conservadora de las viejas tradiciones rumanas, vive principalmente del trabajo de las minas, de la ganadería y de la agricultura. Los cereales se cultivan hasta los 1.400 m., sembrados en terrazas, de origen muy antiguo, para una mejor utilización del suelo.La riqueza mineral de los Cárpatos se completa con el descubrimiento en la zona subcarpática de grandes reservas de petróleo, lignito y sal, cuya puesta en valor ha despertado sensiblemente la economía de las regiones de Arges y Oltenia. Las colinas de altura media y las depresiones han contribuido, en los Subcárpatos meridionales, a que las condiciones físicas sean favorables a la agricultura. El clima es bastante suave, con una media anual entre 9° y 10°, y precipitaciones de 600 a 700 mm. Todo ello favorece el cultivo de los cereales, entre los cuales el maíz es el más importante, las plantas industriales como el cáñamo y sobre todo los árboles frutales y la vid. Ploe§ti, al E, es el núcleo de población más destacado, con 162.937 hab. y una gran industria mecánica. A su alrededor se instalan cuatro grandes refinerías de petróleo.Transilvania. Es una meseta rodeada por los Cárpatos cuya altitud oscila entre 400 y 800 m. Se trata de una antigua cuenca hundida en el corazón de los Cárpatos y rellena de poderosos sedimentos miocenos. La parte meridional (meseta de Tirnava) es más elevada y de relieve más fragmentado. El Norte, que forma la llanura transilvana propiamente dicha, es una región de colinas entre los 400 y 500 m. El tchernoziom y los suelos pardos de bosques son muy abundantes. Transilvania fue ocupada en épocas remotas. Casi todos los pobladores son rumanos, excepto en el Sudeste, donde las colonias alemanas y magiares están presentes en algunas aldeas. Los pueblos grandes y de aspecto compacto son particularmente importantes en los bordes, donde forman un verdadero cinturón urbano. Cluj (202.715 hab.) y Sibiu (120.118 hab.) son centros culturales, comerciales y asiento de una industria bastante diversificada; destacan la textil, la química y la mecánica.En la llanura transilvana, las débiles pendientes de los valles ofrecen condiciones favorables para la acumulación de agua en estanques, lo que se traduce en un considerable desarrollo de la piscicultura y en una agricultura pujante, dedicada preferentemente a los cereales y a los cultivos industriales, como la remolacha y el girasol, que ocupan grandes espacios. La meseta de Tirnava es menos propicia para el cultivo, aunque no deja de ser un considerable recurso económico de la región. La vid obtiene un buen desarrollo en las vertientes expuestas al sol. Además de los cultivos, el bosque y los pastizales proporcionan ocupación secundaria a una parte de la población rural. Pero el recurso de mayor porvenir está en sus importantes yacimientos de gas metano, al amparo del cual se ha desarrollado una compleja industria, particularmente importante en el triángulo Media-Tirnáveni-Sighiyoara, cuyo aspecto es el de una casi conurbación. Los gasoductos conducen a Sibiu o Brajov.La llanura rumana. Junto con la zona subcarpática meridional, constituye la Valaquia (v.) la región más próspera de R. La llanura se extiende entre los Subcárpatos y el Danubio, al S del país. Se trata de una banda de 600 Km. de largo por una anchura que varía entre 20 Km.al O y 150 en el centro. Por su génesis pertenece a las depresiones pericarpáticas. Antiguo fondo de un lago rehundido, que originó finalmente el Danubio y su red fluvial. Los anchos interfluvios formados por los afluentes que bajan al Danubio y las terrazas son tierras eminentemente cerealistas. El suelo, de loes, es muy fértil, pero el clima estepario, debido a la escasez de las lluvias (350 a 500 mm.) y al rigor de su continentalidad, le impide dedicarse a otros cultivos más remuneradores. Al O, el trigo se convierte casi en un monocultivo. Craiova es la ciudad más importante del occidente de la llanura. Tiene 175.454 hab. y es un importante centro metalúrgico y de industrias alimenticias.
Hacia el E, el trigo alterna con el maíz. Bucarest (v.; 1.475.050 hab.), en el punto de contacto de la llanura con las colinas subcarpáticas, polariza junto a sí el poblamiento de la parte oriental. Capital del Estado, sede universitaria, la población más importante del país, es además un centro industrial de primera categoría con sus factorías textiles, mecánicas, metalúrgicas, alimenticias, etc. Al S y al E, la llanura rumana se completa con el lecho mayor del Danubio llamada "Lunca" o "Balta", unidad geográfica que se extiende como una cinta a lo largo de 700 Km. y ofrece importantes recursos para el desarrollo económico: regadíos abundantes, lagos para piscicultura, bosques de sauces para la industria de los aglomerados y el Danubio mismo como vía fluvial. La "Balta" del Danubio ha llegado a ser una zona económica muy activa. Entre Calafat y Galai hay 10 puertos con funciones económicas complejas unidos por 12 líneas férreas a la zona pericarpática. Dos de ellas atraviesan el río. Una enlaza con Constanja en el mar Negro, y otra con los ferrocarriles búlgaros por Ruse.La meseta de Moldavia. Se extiende al E del país, entre el Subcárpato oriental y el río Prut. Se distinguen tres regiones: la meseta de Suceava, la de Birlad y las colinas de la llanura moldava. La de Suceava, con sus colinas de altura media y suelos grises o pardos podzolizados, es una región dedicada al cultivo intensivo con predominio de plantas industriales: remolacha azucarera, lino, patatas y soja. La meseta de Birlad está constituida por terrazas tabulares, ocupadas antiguamente por el bosque más extenso del país. Las roturaciones, incesantes, han creado un particular paisaje rural de pequeños burgos muy dispersos y una gran densidad de población.Al NE se extiende la llanura moldava. Región de colinas con un régimen de lluvias muy irregular, que plantea problemas a la agricultura. Se han resuelto mediante la construcción de estanques que sirven igualmente para el riego, la piscicultura y el abastecimiento a las poblaciones. Se cultivan de manera intensiva los cereales, la remolacha azucarera y el girasol. En las pendientes occidentales, la vid; en el S, los frutales. Iaji, antigua capital de Moldavia, es una ciudad-museo, llena de monumentos, y el principal centro artístico del país. Es la cabeza administrativa regional con 183.776 hab.La Dobrudja. Está situada al SE del país, entre el último trozo del Danubio y el mar. Tiene una gran personalidad geográfica y está adquiriendo cierta importancia económica. La población originaria es escasa y de origen étnico variado; predomina, sin embargo, el elemento turco. A ella se han agregado gentes procedentes del resto del país que proporcionan mano de obra necesaria para las recientes creaciones económicas. En los últimos 10 años, la Dobrudja ha experimentado importantes transformaciones con la creación de una base energética propia. A la instalación de una central térmica, Ovidius 11, ha seguido la de una moderna industria de materiales de construcción (canteras, fábricas de cemento). La industria extractiva del mineral de cobre ha aumentado, así como la industria mecánica. El sector agrícola se ha modernizado casi totalmente. El interés de la región aumenta en razón de su papel de puente entre las mesetas moldavas y los Balcanes y por el hecho de constituir la única salida al mar con la que cuenta la República. Constanja, con 172.464 hab., es el puerto más importante. Hecho artificialmente en una costa inhospitalaria, da salida a los productos exportables como el trigo, el petróleo y el cemento.3. Población. El constante aumento de la población se debe casi exclusivamente al crecimiento vegetativo, ya que no hay ningún gran contingente debido a la inmigración. Antes de la I Guerra mundial, R. se contaba entre las naciones con mayor índice de natalidad (30 a 34%o) y de mortalidad (19 a 21%o). Entre las dos guerras, la natalidad descendió en mayor proporción que la mortalidad, y después de la segunda, hasta 1955, los nacimientos han seguido siendo numerosos (de 23 a 26°ioo), mientras que la mortalidad ha registrado un rápido descenso debido a la instalación de una buena red sanitaria (un médico por cada 600 hab. contra uno por 1.900 antes de la II Guerra mundial). Con esta fecha coincide el máximo de excedentes humanos, puesto que a partir de ella la natalidad desciende regularmente (20 en 1960, 16 en 1962), mientras que la mortalidad, ya por debajo de 10, difícilmente disminuirá de 8 (1961). Así, pues, en un lapso de tiempo muy corto, la duración de la vida ha pasado de 42 años, antes de la II Guerra mundial, a 68. La base de la pirámide de edades es muy ancha, aunque tiende a disminuir. El 26% de la población tiene menos de 14 años. Un rumano de cada seis está en edad escolar. La diferencia entre los dos sexos, desproporcionada lógicamente después de la II Guerra mundial, tiende a reglarse (en 1964, 94 hombres por 100 mujeres; la proporción era de 98 antes de la guerra). En todo caso, nunca ha planteado los graves problemas que en Alemania o Polonia.El porcentaje de la población urbana crece, aunque no alcanza el de los países socialistas más desarrollados. En 1930 suponía el 21,4% de la población total. En 1964, el 33%. Esta progresión pausada es el resultado de una política que tiende a evitar las grandes concentraciones, favoreciendo las capitales regionales y las ciudades medias, y que restringe, a veces severamente, la migración a Bucarest, la única ciudad que alcanza el millón de hab. La población activa supone el 60% de la global, y su distribución profesional acusa el proceso de industrialización, aunque no ha alcanzado el promedio de los países socialistas de Europa central. En 1950 se distribuía así: 12% en industria, 74% en agricultura. Posteriormente, 18,2% y 58% respectivamente.El mapa del reparto de la población acusa lógicamente la presencia de las montañas. Sin embargo, las diferencias no son excesivas. La Dobrudja es la menos poblada de las regiones (34 hab/Km2) con respecto a la media nacional (85); la de Ploelti, la de mayor densidad (112). La relación entre ambas es considerablemente menor que la existente en los países balcánicos entre zonas concentradas y deshabitadas e incluso en España. En los movimientos migratorios, el éxodo del campo a la ciudad no presenta ni mucho menos las características que en otros países. La mayoría de las migraciones se efectúa dentro de la propia región y más raramente en las regiones cercanas o alejadas. En ningún caso se registran esos traslados masivos conocidos en Polonia, Yugoslavia y Checoslovaquia.4. Economía. Antes de la II Guerra mundial, R. era uno de los países de Europa menos desarrollados, aunque dispusiera de numerosos recursos naturales y humanos. La reforma agraria, la nacionalización de las industrias y una rígida planificación han llevado al país a uno de los progresos más espectaculares. Para el Estado rumano, la planificación es el rasgo distintivo de un país socialista. Sin embargo, a diferencia de otros países del mismo régimen, R. es partidaria de intercambios comerciales con base en la reciprocidad con cualquier país, sea cual fuere su organización social y económica. Así, junto a técnicos y maquinaria provenientes de la URSS, de Polonia o de Alemania Oriental, se encuentran los de Inglaterra, Francia y Alemania Occidental, en una colaboración notablemente eficaz. Los esfuerzos de la planificación se han dirigido primordialmente a la industrialización y al equipamiento. Después de Bulgaria, es el país socialista que mayores inversiones ha dedicado a la industria. Toda fábrica nueva o renovada ha sido equipada con material moderno. La automación se extiende rápidamente. La aumento enorme. La industria tiende no sólo a exportar producción de abonos, de materias plásticas, de textiles sintéticos y de bienes de consumo ha experimentado un productos apreciados sino también a ofrecer a la clientela nacional una gama de productos variados, de buena calidad, distribuidos por una buena red de comercialización.Los planes de 1960-65 y 1966-70 se han orientado principalmente a la modernización del utillaje, al perfeccionamiento de las técnicas y al aumento de los rendimientos. Por primera vez, se han opuesto los métodos tradicionales (producción a toda costa) a los nuevos, basados en el principio de la rentabilidad, acudiendo a la emulación, y, en cierta medida, al interés de los productores.Fuentes de energía y recursos naturales. La explotación de las grandes posibilidades energéticas del país comenzó bastante pronto; las primeras minas de carbón se abrieron en el s. xviii, y el petróleo comenzó a extraerse desde mediados del s. xix. La primera refinería se fundó en 1856, y Bucarest fue la primera ciudad europea iluminada con aceite de petróleo. Pero los capitales ingleses, franceses y más tarde alemanes, invertidos en las sociedades explotadoras, se limitaban a asegurar una explotación intensiva y depredatoria, agotando no pocas de las posibilidades. Para contrarrestar en lo posible estos efectos, en la actualidad se aplica una política amplia y equilibrada respecto a la explotación, apuntando más a desarrollar la energía hidroeléctrica y el gas natural y reservando el petróleo y el carbón. El 95% de la electricidad está suministrada por energía térmica. Este índice descenderá a 68% en favor de las fábricas hidroeléctricas y nucleares.El mapa de la explotación energética ha cambiado también. Los yacimientos carboníferos (6,79 millones de t. en 1971) más importantes siguen siendo los de la cuenca de Petrogeni y el Banato, pero han aparecido nuevos centros de lignito. Así en Oltenia y Muntenia (15% de la producción total), en Oradea (10%), o bien se dispersan por las nuevas cuencas de Bacáu, Bragov, Cluj, etc. El descubrimiento de nuevos yacimientos de hidrocarburos ha transformado sensiblemente la localización tradicional de esta explotación. Antes de la II Guerra mundial, Ploelti aseguraba el 99% del total. Actualmente este porcentaje se ha reducido a 34 en favor de los nuevos yacimientos de Argey (24%), Oltenia (21%) y Bacáu (18%). En total se han obtenido 13,7 millones de t. en 1971. En cuanto al gas, que había sido sondeado únicamente en Ploe9ti, se ha desplazado a Transilvania, donde se han descubierto poderosos yacimientos de metano (26,4 millones de t. en 1971). La puesta en servicio del nuevo potencial hidroeléctrico dará origen a numerosas fábricas, que se instalarán en las proximidades de las "Puertas de Hierro" (Danubio) del Arge9 y del Bistri4a, donde están previstas las nuevas centrales. La producción anual de electricidad será de 60.000 millones de Kwh.Los minerales encerrados en el subsuelo de los Cárpatos eran ya conocidos de los romanos y fueron explotados por los sajones en la Edad Media. Sin embargo, antes de la II Guerra mundial, la producción era mínima. Se ha realizado un enorme esfuerzo económico para la prospección minera y la explotación con técnicas modernas, que han permitido un aumento extraordinario de la producción y la instalación de industrias de transformación.El hierro sigue siendo relativamente poco abundante, pero aun así la producción ha pasado de 130.000 t. en 1938 a cerca de 2,5 millones en 1964. De ellos, los 2/3 corresponden a las sideritas y limonitas de alta concentración del macizo de Poiana RuscZai; el tercio restante se produce en el Banato. Los minerales no ferrosos deben proporcionar a R. un puesto privilegiado en Europa. El manganeso es bastante abundante en el Norte de los Cárpatos (Bistri3a superior y Suceava); plomo y cinc argentífero en Baia Mare; cromo y níquel se han descubierto en la región de Orsova; reservas de cobre en las "Puertas de Hierro"; bauxita (110.000 t. en 1970) en Bihor.Agricultura. Antes de la II Guerra mundial, las 4/5 partes de la población activa rumana eran campesinos. La propiedad rural estaba mal repartida. Más de 2,5 millones de propietarios no ocupaban más que el 28% de la tierra, 25.000 se extendían por el 32% del suelo cultivable. La producción, de carácter extensivo, atendía al autoconsumo y a la exportación. Sociedades de capital extranjero monopolizaban la producción y la comercialización de los productos exportados. En las pequeñas propiedades, el utillaje era rudimentario (un arado por cada tres propietarios) y- los rendimientos muy débiles. Después de la II Guerra mundial se confiscaron fincas con una superficie superior a 50 Ha. (15%), que se dividieron en lotes distribuidos entre medio millón de pequeños propietarios y 400.000 braceros. El sector estatal fue aumentado, comenzando la colectivización en 1949. A pesar de la irregularidad de las cosechas, la producción crece. Desde hace 10 años, se ha realizado un gran esfuerzo por equipar el campo, donde se ha invertido 1/5 del total de las inversiones. El desarrollo se debe también a la flexibilidad del programa de colectivización. Las cooperativas han actuado con contratos y precios más favorables, y sus miembros han sido favorecidos por medidas de emulación y de interés, y por algo muy importante: los lotes individuales.La producción agrícola se ha diversificado. Se ha concedido mayor espacio a pastos y praderas naturales (30% del suelo cultivable). Igualmente ha aumentado la extensión dedicada a huertos y viñas. El viñedo, que ocupaba 200.000 Ha., se extiende por 347.000 (1969). Los huertos han pasado de 180.000 a 355.000. Todo ello a costa del cereal, que aún ocupa los 2/3. Los cultivos industriales, a excepción del algodón, también han crecido; sobre todo las plantas oleaginosas y la remolacha azucarera. Tras varios experimentos en numerosas plantaciones de ensayo, se han desarrollado nuevos cultivos: el girasol, el ricino, las leguminosas intercaladas, los maíces híbridos (1/5 de las tierras arables), las plantas aromáticas y las farmacéuticas. Pero es la ganadería la que más se ha incrementado. La producción animal proporciona una tercera parte del total de ingresos obtenidos por el ámbito rural. El país cuenta con 5 millones de bovinos, 6 de porcino, 13,8 de ovinos y 53,8 de aves. En cuanto a la producción global agrícola en 1964, el maíz, con 6.691.000 t., obtuvo mayor tonelaje. Le siguió el trigo, con 3.823.000 t.; la remolacha azucarera, con 3.668.000 t.; la patata, con 2.618.000 t.; y el girasol, con 518.000 t.Industria. La actividad industrial de R. en los últimos tiempos se puede definir por las siguientes características: a) aumento de las inversiones, que desde 1951 a 1964 se han cuadruplicado, variando también las proporciones de los diferentes sectores. Así, mientras la energía térmica y la eléctrica han recibido la misma proporción en el total de las inversiones y la siderúrgica-metalúrgica ha aumentado ligeramente, los combustibles han descendido a casi la mitad en favor de la industria química y la maderera, que han sido las que más han crecido en los últimos tiempos. b) Movimiento en favor de la concentración de empresas. Se ha reducido el número total, que ha pasado de 2.223 en 1955 a 1.573 en 1964 pero, en compensación, el número de empresas con más de 3.000 empleados pasó de 20 en la primera fecha a 59 en la segunda. Esta concentración se ha producido principalmente en el ramo de la metalurgia, de la mecánica y de los combustibles. Las pequeñas empresas, que nunca llegan a la atomización, pues cuentan varios centenares de empleados, siguen siendo numerosas en el ramo textil y el de la alimentación.Los centros metalúrgicos se sitúan cerca de los yacimientos de carbón coquificable. Así, el de Hunedoara, el primer alto horno que proporciona la mayor parte de los 3 millones de t. de acero que produce el país, se beneficia de los yacimientos de hierro y de carbón de los Cárpatos occidentales. Roman y Galaji producen sobre el propio terreno los laminados y otros productos metalúrgicos. La planta siderúrgica de Gala~i, la más potente, realiza una siderurgia sobre agua alimentada con gas natural rumano y con minerales de diversos orígenes.Las construcciones mecánicas se dispersan por las grandes ciudades: Bucarest, Regija, Craiova, Bráila, etc.; las fábricas más importantes son las de tractores y camiones de Brayov. Los yacimientos de bauxita de Bihor alimentan una fabrica de aluminio en Slatina, cuya producción ha pasado de 20.000 a 75.000 t. La alúmina se produce en Oradea. Son, importantes los centros textiles de Bucarest, Arad, Timigoara, Bragsov, Sibiu, Iaji, etc., que en total han hilado, en 1965, 78.300 t. de algodón y han tejido 319 millones de m2; para la lana, 24.800 t. y 41 millones de m2. Los tejidos de seda ascienden a 977 millones de m2. También se teje el lino.La industria derivada de la madera y la química son las que mayor impulso han recibido. El plan trazado expresa la voluntad de llegar a un aprovechamiento óptimo de los recursos del país, y crear una industria de tipo moderno. En este aspecto, R. puede clasificarse entre los primeros países de Europa. Se han inaugurado o están ampliándose enormes combinados, emplazados junto a la materia prima o los medios de transporte. Actualmente son los derivados de la petroquímica los que más participan en el volumen de la producción. Las fibras sintéticas han pasado a ocupar el 50% de las fibras artificiales. La fábrica de caucho sintético de la ciudad de Gheorghiu-Dej tendrá una producción que sobrepasará el consumo del país.Los abonos minerales y sintéticos están concentrados en enormes instalaciones situadas en proximidad al gas metano: Craiova, Návodari. Las fábricas de Govora, Ocna Muregului y Bozersti, de productos sódicos y cloruro sódico, han realizado un gran esfuerzo, que ha llevado al país a exportar los excedentes. La industria de la celulosa y del papel se ha desarrollado considerablemente; utiliza, además de la madera, la paja y los juncos y cañas tan abundantes en la Dobrudja (delta del Danubio). También han experimentado un notable progreso las industrias de los colorantes, de los detergentes sintéticos y de los medicamentos. En general, la industria química era, en 1964, 29 veces superior a la de 1936.El cuadro industrial de R. se completa con una industria alimenticia de molturación junto a los centros cerealistas, de bebidas; azucareras en Roman, Bacáu y Tirgu Mureis: conservas alimenticias en Constanla, Riureni, Vádeni y Tecuci; aceites y margarina en lagi. Además hay que mencionar los calzados en Bucarest, Cluj y Tisiara, y las fábricas de cemento en Bucarest, Bráila," Bicazu y Medjedja, cuyos excedentes se destinan a la exportación. La producción alcanzó en 1966 cerca de 6 millones de t.Comercio y comunicaciones. R., a pesar de que la URSS sea con mucho el país con el cual las transacciones comerciales adquieren mayor volumen, no tiene inconveniente en mantenerlas también con Occidente. En 1965, el volumen comercial con Occidente superaba al desarrollo con el resto de los países socialistas, si exceptuamos la URSS. En general, las transacciones se suelen hacer en régimen de reciprocidad, por lo que las importaciones y las exportaciones con cada país casi se nivelan. Hay que exceptuar Francia y Alemania Federal, con los que las importaciones duplican a las exportaciones. No obstante, la balanza comercial está casi equilibrada. En 1970, el valor de los productos exportados alcanzó 11.105 millones de leis, y los importados 11.761 (18 leis= l dólar aprox.).Las ventas alcanzan sobre todo a combustibles, minerales, productos químicos y cemento. Las importaciones se realizan principalmente sobre bienes de equipo y maquinaria. A pesar de los esfuerzos realizados y del aumento del tráfico, los transportes representan aún el dominio donde más se manifiestan los desequilibrios heredados del periodo anterior. Queda mucho por hacer. La red ferroviaria suma 1 1.275 Km. (1987; 3.411 electrificados); la de carreteras, 72.799 Km., (96 son autopistas). El volumen transportado por los dos sistemas es casi igual, aunque el ferrocarril aventaja en Km/t., ya que hace recorridos más largos. La carretera se utiliza más en distancias cortas.Los ferrocarriles, iniciados en la segunda mitad del s. xix alrededor de las ciudades, se acrecentaron con las líneas que servían a los centros mineros. En su distribución geográfica, la red forma un sistema concéntrico en torno a dos núcleos: uno interno (Brasov-GheorgheniAlba lulia) y otro externo (Suceava-Satu Mare-TimisoaraBucarest). Aparte hay varias líneas transcarpáticas, algunas de las cuales alcanzan el Danubio.Más de la mitad de las carreteras de interés nacional están asfaltadas o adoquinadas, pero con el aumento del tráfico es necesario mejorar la red. El tráfico fluvial, a pesar del Danubio, es reducido y está sometido a los problemas políticos y económicos de la organización del río. El puerto de Constanlsa, en el mar Negro, con un tráfico superior a los 10 millones de t. por año, se utiliza para el comercio exterior. Bucarest está unido por servicio regular aéreo con las ciudades más importantes; esto suple en parte las deficiencias de otros medios de transporte.Por último, R. está atravesada por una red de oleoductos capaz para 7 millones de t. y 5.000 Km. de gasoductos. El papel de las comunicaciones internacionales tiende a acrecentarse. Bucarest es el término de una gran vía férrea de Europa central, que usan los turistas polacos, alemanes y checos. Bulgaria utiliza la red rumana en sus intercambios con la URSS. La compañía rumana de aviación asegura los servicios regulares con varias capitales europeas y de otros continentes. R. es también escala para los pasajeros de Oriente Medio. El turismo (5.802.000 visitantes en 1983) es otra de las fuentes de ingresos, que se ha acrecentado en la última década del s. xx.5. División político-administrativa. R. se divide en distritos, cuyas capitales se indican entre paréntesis: Alba (Alba Iulia), Arad (Arad), Argel (Pitesli), Bacáu (Bacáu), Bihor (Oradea), Bistriía-Nasáud (Bistrita), Botosani (Botosani), Brasov (Brasov), Bráila (Braila), Buzáu (13uzá¿), Caras-Severin (Res1 a), Cluj (Cluj), Constanta (Constanta), Covasna (Sfintu Gheorghe), Dimbovita (Tirgoviste), Dolj (Craiova), Galali (Galati), Gorj (Tirgu Jiu), Harghita (Miercurea Ciuc), Hunedoara (Deva), Ialomita (Slobozia), Iali (Iasi), Ilfov (Bucarest), Maramures (Bala Mare), Mehedinli (Turnu Severin), Mures (Tirgu Mures), Neamt (Piatra Neamt), Olt (Stalina), Prahova (Ploiesti), Satu Mare (Satu Mare), Sálaj (Zálau), Sibiu (Sibiu), Suceava (Suceava), Taleorman (Alexandria), Timis, (Timisoara), Tulcea (Tulcea), Vaslui (Vaslui), Vilcea (Rimnlcu Vilcea), Vrancea (Foo;sani) y el municipio de Bucarest.J. BOSQUE MAUREL
BIBL.: A. Bt_ANC, Les Républiyues socialistes d’Europe Centrale, París 1967; M. DERRUAU, Europa, Barcelona 1965; P. GEORGE y J. TRICART, L’Europe Centrale, 11, París 1954; J. GOTTMANN, Geografía de Europa Barcelona 1955; R. H. OSBORNE, East Central Europe, Nueva York 1967; R. F. STARR, La Europa comunista: economía y sociedad, Madrid 1983.
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