Romanov, Dinastia HIST.
Categoria:
Historia
Los R. fueron zares de Rusia de 1613 a 1917.Origen de la dinastía. A fines del s. XVI la línea de descendencia directa de Iván el Grande había desaparecido. En la llamada época de los disturbios se sucedieron guerras civiles y usurpaciones del trono, y la anarquía consiguiente suscitó la intervención extranjera. Dadas las circunstancias, se convocó en Moscú, en 1613, una gran asamblea nacional para elegir zar y ésta le dio la corona a Miguel Fedorovich R., descendiente de un noble lituano, Glianda Kambila, emigrado a Moscú a comienzos del s. XIV, el cual se hizo ortodoxo y tomó el nombre de Iván. Su quinto hijo llegó a ser cabeza de los Koshkins, muchos de los cuales ocuparon lugares importantes en la corte de Moscú, en los s. XIV y XV. A comienzos del xvi uno de ellos, cuyo primer nombre era Román, se denominó Romanov. Su hija Anastasia fue la primera esposa de Iván el Terrible y el hijo de ella, Teodoro, fue el último zar de la dinastía Rurik. Sobrino de Anastasia fue Fedor (el futuro patriarca Filáret), admirado en Rusia por su cultura y sus modales refinados, y al que Boris Godunov (v.), celoso de la popularidad de los R., obligó a divorciarse y hacerse monje. Hijo de él era Miguel F. Romanov.Los Romanov en el siglo XVII. Los primeros R. gobiernan en un periodo de transición, caracterizado por la pugna entre el nacionalismo tradicional y las ideas occidentalizantes. Sin embargo, Rusia mira todavía a Oriente, y su capital es Moscú. Fenómeno típico del s. xvii es la afirmación paulatina del Estado, al someter los primeros R. el poder de los boyardos rusos y de la Iglesia ortodoxa al autocratismo zarista, apoyados en la burguesía y en una nobleza de servicio creada por ellos mismos.Miguel Federovich (1613-45). Fue elegido zar a los 16 años, no por sus méritos personales, sino por la fama de su padre. Este, a la sazón Patriarca de Rusia, asumió las tareas políticas de su hijo, hasta su muerte (1633). Transformó el Zemski Sobor de órgano consultivo en Asamblea legislativa y ejecutiva. Su política exterior no fue muy brillante, pues tuvo que capitular con los suecos, firmando la paz de Stolbovo (1617), y con los polacos la de Viasma (1634).Alejo Mijailovich (1645-76). Hijo y sucesor de Miguel 1, adquirió una cultura enciclopédica y se interesó algo por Occidente. En política interior su obra más importante fue la publicación de un código, Sobornoie Ulojenie (Código de la Dieta) en 1649, cuyos principios fundamentales fueron la elevación de los nobles de servicio y la estructuración de la sociedad en clases. Organizó los departamentos de administración, prikaz, y nombró voivodas para las provincias. Prescindió del Zemski Sobor y organizó la milicia de los streltsí. Las expediciones a Siberia dieron como resultado la incorporación de esta región a Rusia. En política exterior firmó con Polonia el tratado de Andrusovo (1667), por el que Rusia adquiría Esmolensko y Kiev. Nikón fue Patriarca de Rusia en 1652-66 e impuso los ritos y liturgia griegos; introdujo el humanismo en su país. Defendió la supremacía de la Iglesia sobre el Estado, por lo que fue destituido por el zar.Alejo I tenía de su primera mujer dos hijos, Fedor e Iván, ambos enfermizos, y una hija, Sofía. De su segunda esposa, Natalia Narishkin, un hijo, Pedro. En 1676 le sucedió su primogénito, Fedor III (1676-82). Éste, por su naturaleza enfermiza, dejó el gobierno en manos de los favoritos. A su muerte, el más capacitado para gobernar era Pedro, ya que Iván era un completo idiota. Pero Sofía, que ambicionaba la regencia de su hermano Iván (Iván V), se hizo con el poder el mismo día de la muerte de Fedor. Sofía (1682-89) gobernó con ayuda de sus favoritos, sobre todo de Vasili Golitzin, un decidido progresista que alimentó grandes planes de reforma, aunque su política exterior fue un desastre. Pedro se aprovechó del descontento interior y se proclamó zar, encerrando a Sofía en un convento (1689) y después en la cárcel (1698).Los Romanov en el siglo XVIII. Las características generales de este periodo son: occidental ización de Rusia y traslado de la capital a San Petersburgo (1715); dos reinados cumbres de la historia moderna de Rusia, los de Pedro I el Grande y Catalina II; entre ambos, ungobierno predominantemente de mujeres que supone un retroceso hacia la anarquía feudal.
Pedro I el Grande (v.; 1689-1725) fue el creador de la Rusia moderna, que incorporó al mundo occidental. Al morir, dejó como descendientes un nieto, Pedro, hijo del zarevich Alejo, y dos hijas, Ana Petrovna e Isabel, tenidas de su segunda esposa, Catalina, a la que Pedro coronó Emperatriz en 1723.Catalina I (1725-27), esposa de Pedro I, fue juguete de su amante Menchikov y del Consejo Supremo del Senado, que le había asegurado la corona. A su muerte fue reconocido zar Pedro II (1727-30), nieto de Pedro el Grande. Siguió la situación anterior y el intento por parte de la nobleza de limitar el poder de la monarquía. Le sucedió Ana Ivanovna (1730-40), hija de Iván V y sobrina de Pedro I. Confió el poder a su favorito Ernest Biron. En su reinado, Rusia participó en la guerra de Sucesión de Polonia (v.; 1733-38) y luchó contra los turcos (1736-39). Iván VI (1740-41), hijo de Ana Petrovna, instalado en el trono al nacer, bajo la tutela del favorito de Ana, no fue sino un pretexto para retardar el advenimiento de Isabel, hija de Pedro I. Isabel 1 (1741-62) se hizo con el poder mediante un golpe de Estado. Muy popular en los cuarteles, tuvo numerosos amantes y no se casó. La influencia alemana ejercida desde el reinado de Ana fue sustituida por la francesa. Su política exterior estuvo orientada, bajo la dirección del general Bestujev hasta 1757, a favor de Austria y en contra de Prusia en las guerras de la Pragmática (v. SUCESIóN DE AUSTRIA, GUERRA DE) y de los Siete Años (v.). La lucha contra Suecia, que terminó en 1743, fue favorable a Rusia. En el interior concedió privilegios señoriales a la nobleza; En 1755 se fundó la Univ. de Moscú. Pedro III (1762), hijo de Ana Petrovna, sucedió a su tía Isabel. Por su desprecio hacia las tradiciones del país y por su admiración hacia el despotismo prusiano, se granjeó la antipatía de la vieja aristocracia rusa y, en el mismo año de su coronación, fue destronado y asesinado por la guardia imperial, instigada por su mujer, Catalina, que le sucedió en el trono. Catalina II (v.; 1762-96). Recogió la herencia de Pedro 1 y llevó a cabo sus más avanzadas ideas reformadoras, sin renunciar a la autocracia. Entre sus numerosos favoritos destacó Potemkin (v.).Pablo 1 (1796-1801). Su reinado representa la transición entre el de su madre, Catalina II, mujer del s. xvlii, y el de su hijo Alejandro, hombre del s. xix. Mejoró la situación de la clase servil que tanto había empeorado en el reinado de su madre. En el exterior, cambió su enemistad por el acercamiento a Francia. En su asesinato estuvo complicado su hijo y sucesor.Los Romanov en los siglos XIX y XX. En este periodo, Rusia, llena de afanes imperialistas, alcanzó su punto culminante como potencia europea. Sin embargo, el despotismo de sus zares autócratas y la no asimilación de las corrientes ideológicas reformadoras ya vigentes en Europa la llevó a una crisis interna, que culminó en la Revolución de 1917.Alejandro I (v.; 1801-25) sucedió a su padre, Pablo 1, y vivió en la Europa del Imperio napoleónico, al que combatió con éxito. Tuvo una participación muy importante en el congreso de Viena (v.; 1815) y en el nuevo orden de la Restauración, según las directrices de Metternich (v.). Nicolás 1 (1825-55), hermano de Alejandro y su sucesor en el trono, empezó su reinado con una tragedia: la conspiración decembrista (12 dic. 1825), que trató de poner en el trono al hermano mayor de Nicolás, Constantino, y de dar a Rusia una Constitución liberal. El fracaso de esta conspiración impuso en Rusia una dura tiranía, iniciada con el proceso a los decembristas. Nicolás I era un déspota, un militar coronado. Mientras se lanzaba a una política balcánica apoyando a griegos contra turcos (Navarino, octubre 1827), le acuciaban los problemas internos, casi tan numerosos como las 556 sublevaciones campesinas. Tuvo que firmar la Constitución polaca, y la intelectualidad rusa se dividió en dos partidos, eslavófilos y occidentalistas, ambos contrarios al régimen represivo del zar, que en aras de su despotismo aisló a Rusia del resto de Europa. Intentó atacar a Turquía, pero lo impidió la intervención de Francia e Inglaterra (guerra de Crimea, v.).Alejandro II (v.; 1855-81) ha pasado a la Historia como el zar liberalizador (abolió la servidumbre en 1861); sin embargo, su gobierno estuvo lleno de rebeliones y murió víctima de una conspiración. Su paneslavismo (v.) le enfrentó a Turquía (v. BALCANES III, 4). Alejandro III (1881-94), hijo del anterior, consolidó la política reformadora de su antecesor sin innovar nada. El zarismo se establece como régimen de burocracia y política, asimilando el eslavofilismo combatido antes por Nicolás I. Gobernó su Imperio militarmente y su mayor acierto fue la alianza franco-rusa. Fue un rusificador antigermanista cuyas medidas perjudicaron a los judíos. Continuó la expansión hacia el E.El reinado de Nicolás II (v.; 1894-1917), hijo de su antecesor, inicia la descomposición del régimen zarista. La excesiva tranquilidad del zar, casi siempre mal informado; la influencia maléfica de Rasputín en la corte, la corrupción administrativa, el fracaso de la política exterior, sobre todo frente a Japón, y el desconocimiento de los problemas interiores en una época de claro avance industrial, con unas minorías de proletarios agresivos y despreciados, hicieron que triunfara la Revolución de 1917 (V. REVOLUCIÓN RUSA). La familia imperial fue deportada a Siberia y asesinada en Ekaterinburgo, actual Sverdlovsk (16 jul. 1918). Éste fue el trágico fin de la dinastía Romanov.V. t.: UNIÓN SOVIÉTICA V, A.
V. FERNÁNDEZ LUCEÑO.
BIBL.: E. KRAKOWSKI, Historia de Rusia, Barcelona 1956; N. KARAMZIN, Historia del Imperio ruso, Moscú 1903; A. MOUSSET, Histoire de Russie, París 1945; R. N. BAILA, A History of Moscovite Civilisation, Londres 1905; fD, The first Romanovs (16131725), Londres 1905; K. WALISZEWSKI, Le berceau d’une dynastie et les premiers Romanov (1613-82), París 1909; A. WYRUBoWA, Esplendor y ocaso de los Romanov, Barcelona 1935.
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