Roma I. Geografía. GEOG.
Categoria:
Geografía
Capital de Italia, situada en la región del Lacio (v.), a orillas del Tíber y a unos 20 Km. del puerto de Ostia, con una población de 2.817.227 hab. en 1987 (2.799.836 en 1971; 1.599.894 en 1951). La ciudad de R. se asentó sobre un grupo de colinas de 50 a 60 m. de altura: Capitolio, Aventino y Palatino a la izquierda del río; y Pircio, Quirinal, Viminal y Esquilino a la derecha; el terreno era atravesado por un valle donde se instaló el Foro, y la topografía facilitó la apertura de la cloaca maxima que recogía el vertido de la ciudad.Ha desempeñado un papel de primer orden en la historia del Mediterráneo, pero ha sido siempre una ciudad con funciones administrativas, culturales y de gobierno. Su origen se pierde en la Antigüedad. Aldea en sus comienzos, pero dueña del último vado del Tíber, es el rehultado de una amalgama de culturas y civilizaciones (v. IiI). El genio romano consiguió someter el Lacio en sucesivas conquistas y, posteriormente, toda la península Itálica. Asentada en el área conocida por el nombre de las siete colinas, que no son más que prolongaciones de una meseta calcárea, es un producto activo y pasivo de la historia en sus diferentes periodos, a través de una función política sostenida durante milenios. Lo más asombroso es que ni por su situación, ni por su emplazamiento, se habría dicho que desempeñaría un papel de rectora del mundo. Siempre se ha destacado por estas causas. Durante el Imperio romano, supo imponerse militarmente en el Mediterráneo; de no hacerlo, tal vez nunca hubiera dejado de ser el simple poblado de sus comienzos. Así, gracias a los productos que obtenía de los pueblos sometidos, pudo abastecerse de todo lo que le negaba la región en la que se encontraba: trigo de Egipto, aceite de España, hierro de Estiria, etc. Más adelante, gracias a la permanencia del Papado, superó la crisis de la Edad Media, y se adelantó en la Historia con fuerte peso político y espiritual. Sin perder nada de este último, el primero se refuerza cuando en 1870 la casa de Saboya (v.) se establece en R., restituyéndola de esta forma la función de capital.Toda esta síntesis histórica era necesaria para comprender la personalidad geográfica de R., ya que es posiblemente la única ciudad europea cuyo desarrollo ha estado ligado siempre a una función política, cultural, religiosa y financiera. La población industrial no representa más que un pequeño porcentaje de la activa, y se trata siempre de población ocupada en industrias artesanas o de bienes de consumo, de fácil venta entre la multitud de visitantes de la ciudad. Las actividades comerciales y financieras prevalecen sobre las demás, para satisfacer la demanda de una población visitante que se estima que supera los 10 millones anuales de personas. Un elemento de esta atracción es que R., merced al Vaticano (V. ESTADOS PONTIFICIOS; VATICANO, ESTADO DEL), se ha convertido en la capital religiosa del catolicismo. R. se extiende a ambos lados del Tíber, a unos 20 Km. de su desembocadura. En el momento de la creación del Estado italiano, en 1870, ocupaba 12 Km2. Cien años después, se extendía sobre 225 Km2. La vieja ciudad histórica actúa como núcleo central de ese desarrollo urbano, que se realiza de forma concéntrica y vías radiales de penetración hacia el centro, y que constituye el motivo fundamental de la actividad turística.La principal causa de la evolución demográfica es la afluencia de inmigrantes, procedentes en gran parte de Italia meridional. De 213.000 hab. en 1871 pasó a 386.000 en 1891 y 1.403.000 en 1941. A este incremento de la población ha correspondido una ampliación urbana realizada concéntricamente y por etapas. A fines del s. XIX, se poblaba la orilla derecha del Tíber, al N del castillo de Sant’Angelo; en 1920-70, se ocupaba la orilla izquierda del mismo río, al S del Aventino; desde 1952, se remontaban ambas orillas al S de San Pablo Extramuros. Los espacios vacíos que, desde principios de siglo, separaban el centro de los nuevos núcleos exteriores se han cubierto de viviendas, sobre todo a partir de 1945, con un incremento en este tipo de construcción que solamente en 1948-58 ha representado más del 50%. Ello ha supuesto también un desplazamiento de la población desde el centro a la periferia, elegida ésta preferentemente como ciudad-dormitorio, con el consiguiente problema de transporte, que afecta en particular al centro de la ciudad, donde radican el comercio, las oficinas, etc. Las estrechas calles del centro dificultan la circulación, cada vez más densa, a pesar de las medidas tomadas para el uso de los medios colectivos de transporte. A este problema de las grandes ciudades se une también el de la contaminación atmosférica, producido en parte por el transporte en superficie.La elevada densidad de población varía de 600 a 1.700 hab/Ha. En la periferia, es abundante la población joven y obrera. El mayor porcentaje de la población activa corresponde a la industrial, en diversas ramas de carácter prioritariamente artesanal: mecánica, química, editorial, alimenticia, etc. El segundo lugar lo ocupa el sector terciario: comercio, banca, administración y transportes.A. HIGUERAS ARNAL , J. A. PLANA.
BIBL.: P. GEORGE, Géographie de L’Italie, París 1964; A. M. SERONDE, Rome, étude de géographie urbaine, París 1964; I. IsoLERA, Roma moderna. Un secolo di storia urbanística, Turín 1962; M. M. AsTRAIN, Diez ciudades, Barcelona 1962.
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