Rh, Factor QUÍM.
Categoria:
Química
Fue descubierto por Landsteiner y Wiener en 1940, a raíz de estudios de grupos sanguíneos en los monos Rhesus: de ahí su nombre. Desde entonces se ha progresado mucho y se conocen los diferentes antígenos que componen este factor y su imbricación genética. Se sospechaba su existencia como posible explicación de muertes de fetos con hemólisis (destrucción de los hematíes dentro de los vasos). No obstante, hoy día se sabe que de los casos de enfermedad hemolítica neonatal sólo una tercera parte corresponde a incompatibilidad Rh, y los restantes a incompatibilidades de los grupos A, B, O (v. GRUPOS SANGUÍNEOS). Los casos de incompatibilidad Rh son más graves.Siguiendo el concepto original del Rh, se diferenciaba a los individuos en Rh positivos y Rh negativos, según tuvieran o no dicho factor en su sangre. De acuerdo con las estadísticas de León, en las diferentes razas se da la siguiente incidencia:RazaRh positivosRh negativos
Blanca ... ... ... ... ... ... ...85-871/15-13%
Negra . . ... ... ... ... ... ...97,20/2,80/
Amarilía ... ... ... ... ... ...98,5./
1,5%
Cobriza ... ... ... ... ... ... ...98,6°,01,4;0
Vasca ... ... ... ... ... ... ...65-701/1o35,30%
Se descubrió más tarde la existencia de tres sueros específicos anti-Rh, que corresponderían a la presencia o ausencia de diferentes antígenos; se llamaron C, D, E. Lo que se hacía clásicamente era demostrar la presencia de antígeno D, que posteriormente se ha comprobado que es el factor más importante o con más capacidad antigénica. Se intentó determinar la localización genética de estos antígenos: Fisher sugería que estaban determinados por tres pares de genes paralelos, situados muy cerca el uno del otro en un mismo cromosoma. Hoy día no parece posible separar estos genes, lo cual es un problema que tiene interés para cualquier predicción sobre la aparición de la enfermedad hemolítica neonatal. Aparte de su interés en la citada enfermedad, el conocimiento del factor Rh sirve también como una prueba de exclusión -entre otras- en la investigación de la paternidad.
Técnica de tipaje. Habitualmente, como decíamos, se hace solamente para el factor D. Se pueden utilizar dos técnicas: en tubo y sobre placas. Esta última es la más utilizada y consiste en colocar sobre una placa caliente (alrededor de 40° C) una gota del suero anti-D y dos o tres gotas de la sangre del individuo a explorar, recogida con anticoagulante; se mezcla balanceando la placa suavemente. Se realiza la lectura a los dos o tres minutos y, si hay aglutinación de hematíes, el individuo es Rh positivo. Es decir, lo que hacemos es enfrentar un suero anti-D con anticuerpos o aglutininas con los posibles antígenos contenidos en los hematíes y, si los hay, se producen aglutinados de hematíes, muy visibles en la placa. La pequeña proporción de causas de error se solventa haciendo al mismo tiempo una prueba testigo. En casos especiales se puede hacer también el enfrentamiento de la sangre con los sueros anti-C y anti-E, con lo que se obtiene un espectro completo del Rh.Enfermedad hemolítica neonatal. Las formas clínicas de esta enfermedad son tres fundamentalmente: hidrops fetalis (con posible muerte del feto dentro del útero), ictericia grave del recién nacido, y anemia hemolítica del recién nacido. Puede producirse en los casos de incompatibilidad del factor Rh del feto y de la madre, cuando mujeres con Rh negativo están casadas con hombre Rh positivo (y no al revés).El mecanismo de esta enfermedad es que si el hijo nacido de este matrimonio es Rh positivo (si fuera Rh negativo no habría ningún problema) pueden pasar por la placenta hematíes Rh positivos a la madre, que es Rh negativo, sensibilizándola (produciendo anticuerpos anti-Rh). Si la madre no había sido previamente sensibilizada con una transfusión de sangre incompatible en relación con el factor Rh, su primer hijo nace sano. Sin embargo, en un siguiente embarazo, estos anticuerpos anti-Rh de la madre "colisionan" con los hematíes del feto -cuando éste es Rh positivo- y se puede producir la enfermedad hemolítica, en una de las formas clínicas descritas.Por tanto, de acuerdo con Roberston, en los casos de incompatibilidad Rh, los matrimonios no deben preocuparse hasta que no hayan tenido al menos el primer hijo, si se ha descartado, como se ha dicho, que no ha sufrido la madre previamente una transfusión con incompatibilidad Rh. La frecuencia de enfermedad hemolítica, según Botella, es de uno por cada 200 embarazos; según este mismo autor, sólo uno de cada 20 embarazos heteroespecíficos (es decir, con diferencia de grupos sanguíneos entre la madre y el hijo). Donald admite la frecuencia de presentación de un caso entre cada 12 mujeres Rh negativos, con hijos Rh positivos.Diagnóstico y tratamiento. Actualmente, se cuenta con medios para el diagnóstico intraútero de la incompatibilidad fetal por estudio del líquido amniótico, radiografías y título de anticuerpos en la madre. El tratamiento de la enfermedad, cuando es intraútero, aunque no está del todo_ resuelto, se realiza hoy con transfusiones del feto, intrauterinas, y otros medios que dan cifras de supervivencia esperanzadoras. El tratamiento de la ictericia y anemia hemolítica neonatal con exsanguinotransfusión (cambio de la sangre del feto por sangre compatible y Rh-) está protocolizado y da buenos resultados (v. SANGRE).El mayor progreso de los últimos años ha sido la llamada "vacuna anti-Rh". Consiste en la inyección de anticuerpos Rh a mujeres Rh negativas no sensibilizadas, inmediatamente después del parto de un niño Rh positivo. Esta vacuna no debe usarse por sistema. Debe administrarse dentro de las 36 horas después del nacimiento del primer hijo. Los resultados varían, pero son efectivos en un 65% de los casos.Es necesario investigar el grupo sanguíneo en toda terapéutica transfusional; en el caso de mujeres Rh negativas se debe cuidar -todavía más- que las transfusiones que reciban, en caso necesario, sean de sangre compatible, incluido el factor Rh. Los medios de diagnóstico y tratamiento actuales han hecho mejorar mucho el pronóstico de la enfermedad hemolítica neonatal y, lo que es más importante, tratar de prevenirla. Se espera que en años venideros se han de resolver las implicaciones genéticas, la prevención total o casi total y el mejor pronóstico de las formas intrauterinas en caso de que aparezca la enfermedad hemolítica neonatal.V. t.: GRUPOS SANGUÍNEOS.M. INGELMO MOREN.
BIBL.: M. MUxt OLIVES, El problema Rh, Barcelona 1973; R. R. RACE y R. SANGER, Blood groups in man, 5 ed. Londres 1968.
Guarda este contenido en tu perfil
Inicia sesión o crea tu cuenta para guardarlo.