Represión FIL.
Categoria:
Filosofía
1. Concepto, notas y clases. R. se deriva etimológicamente del verbo latino reprimere, que significa hacer retroceder o detener oprimiendo. Esta palabra indica, pues, originalmente no sólo la contención de una acción, fuerza o movimiento, sino también una reacción en sentido contrario que tiende a reducir e incluso anular la fuente de la acción, fuerza o movimiento original. Según esta significación general, desde un punto de vista social o político, la r. se puede definir como toda actuación de quienes ostentan el poder social o político orientada a contener una acción o movimiento estimados desviados o peligrosos respecto a la organización social y política, y a comprimir y debilitar a sus agentes.Desde un punto de vista psicológico, el psicoanálisis (v.) ha dado el nombre de r. a un proceso psicológico, más o menos inconsciente, mediante el cual se contienen y reducen al fondo de la conciencia impulsos, sentimientos e ideas considerados intolerables por el individuo porque son incompatibles con sus creencias y convicciones adquiridas. En dependencia de esta acepción psicoanalítica de la r., consciente y directa, se habla de otra r. social y política, que se advierte sobre todo en la sociedad contemporánea, y que se concreta en la contención y reducción encubierta, disfrazada y generalmente inadvertida, de las fuerzas sociales espontáneas y de todo movimiento y cambio sociales, originada por el funcionamiento "natural" o dirigido de las fuerzas dominantes que operan en la sociedad actual. En este sentido ha sido empleada la noción de r. por Marcuse (v.) en los análisis de la sociedad presente realizados en sus obras.2. Represión social. Conforme a la distinción expuesta se puede hablar de una r. social directa e indirecta. La primera es la ejercida por la sociedad misma o quienes ejercen el poder social. Como ejemplo típico de r. practicada por la sociedad misma se puede citar el linchamiento, en el que una comunidad social se opone a un hecho que considera un ataque grave a la comunidad o sus miembros, no sólo deteniendo a los responsables, sino ocasionándoles la muerte. En general, se pueden considerar r. social directa toda la serie de acciones mediante las que un grupo refrena y castiga por sí las ofensas cometidas contra él o los peligros que lo amenazan. Se distinguen de ellas las acciones que se dirigen contra los que detentan el poder -pues en este caso se trata de motines o disturbios- y las contiendas entre bandos sociales distintos, es decir, las luchas sociales.Los casos de r. social ejercida por quienes detentan el poder social pueden ser tantos como formas de este poder se pueden distinguir. Así, se puede hablar de una r. empresarial, sindical, educativa, familiar, de la practicada por los grupos informales, como pandillas, bandas, etcétera, cuando esas diversas agrupaciones adoptan medidas dirigidas a contener las pretensiones de sus miembros o subordinados o a infligirles castigos físicos, morales, jurídicos, económicos; r. social de este tipo y no política se deben estimar las diversas penas que impone la autoridad judicial en nombre de la sociedad por delitos comunes.Respecto a la r. social indirecta, no pretendida de intento, se puede considerar como tal, en sentido genérico, el control social (v.), la presión que la sociedad ejerce sobre sus miembros, no sólo prohibiendo determinadas acciones, sino imponiendo formas de conducta determinadas. Una r. social indirecta es la que se puede observar en la sociedad contemporánea, la cual, bajo la aparente felicidad y libertad que proporciona a sus miembros por el creciente desarrollo técnico y económico, somete al individuo a múltiples presiones encubiertas y solapadas que controlan, orientan y determinan en cierto modo sus necesidades, sentimientos, ideas, conducta e incluso su misma conciencia. Esta especie de r. ha sido estudiada por Marcuse con su teoría de la tolerancia represiva. "El rasgo distintivo de la sociedad industrial avanzada, escribe, es la sofocación efectiva de aquellas necesidades que requieren ser liberadas (...) mientras que sostiene y absuelve el poder destructivo y la función represiva de la sociedad opulenta". "Bajo el gobierno de una totalidad represiva, continúa, la libertad se puede convertir en un poderoso instrumento de dominación. La amplitud de la selección abierta a un individuo no es factor decisivo para determinar el grado de libertad humana, pero sí lo es lo que se puede escoger y lo que es escogido por el individuo" (El hombre unidimensional, o. c. en bibl. 37).3. Represión política. El concepto de r. política parece se debe limitar a aquella forma de r. ejercitada no sólo por el poder político, sino también por motivos políticos. Tiende a impedir y refrenar la subversión política y, en los regímenes autoritarios, toda forma de oposición ideológica o de actuación que se oponga a los que detentan el poder político. Se concreta, en su manifestación directa, en las distintas figuras de delitos políticos, en la suspensión de las garantías constitucionales y las libertades civiles y políticas y en el no reconocimiento de los derechos humanos fundamentales.Como especies de r. política indirecta se pueden señalar: a) la propaganda (v.) política, realizada principalmente por los medios de comunicación de masas, controlados por el Estado; b) en casos extremos, por el terror o creación por el poder de un clima social de incertidumbre, miedo, angustia e inseguridad en los ciudadanos respecto a sus vidas, derechos y posesiones para estrangular en su raíz toda posible oposición o rebelión.4. Juicio. La r. es admisible sólo cuando está justificada en su origen o motivo, es exigida por el bien común, se ejerce dentro de las facultades legítimas del que la ejecuta y no supone un daño desproporcionado en los que la sufren. Un problema particular en relación a la r. lo plantea la llamada tortura: es decir, el hacer sufrir a una persona considerada delincuente para causarle daño o, lo que es más frecuente, con objeto de anular, por el miedo y el dolor, su libertad y personalidad y obtener de este modo una confesión de culpabilidad o informaciones útiles y valiosas sobre actividades delictivas o políticas prohibidas. Esta forma de r., bastante frecuente por desgracia, es en todo caso moralmente rechazable. Otra forma de r. inadmisible es la represalia (v. VENGANZA II), o los castigos infligidos a personas y colectividades, sin ninguna base de culpabilidad, sino sólo para intimidarlas y vengar hechos cuyo agente no se conoce.V. t.: PODER I.R. SIERRA BRAVO.
BIBL.: I. VIALATOUX, La represión y la tortura, Bilbao 1965; R. P. WOLFF, Crítica de la tolerancia pura, Madrid 1969; P. RICOEUR, L’État et la violence, Ginebra 1957; R. CosTE, La comunidad política, 1971; H. MARCUSE, El hombre unidimensional, 2 ed. Barcelona 1969; P. BERNOUX y A. BIROU, Violencia y sociedad, Algorta 1962; J. LAVAU, Política y violencia, en La violencia. Semana de los intelectuales católicos franceses, 1967, Bilbao 1969; A. MELLOR, La tortura, Barcelona 1968.
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