Reims II. Arte. ARTE
Categoria:
Arte
A pesar de las terribles mutilaciones infligidas por la guerra de 1914-18, durante la cual estuvo en la misma línea del frente, R. sigue siendo una de las primeras ciudades de arte francesas, con monumentos célebres de varias épocas. La Puerta de Marte (s. 111) es, con la de Orange, el principal arco triunfante romano conservado en Francia. La abadía de S. Remigio es uno de los más grandiosos edificios del Norte de Francia; marca la transición del románico (nave del s. XI) al gótico (ábside y fachada protogóticas del s. XII). Pero el monumento capital es la catedral de Nuestra Señora, empezada en 1211 y terminada un siglo después, obra maestra por la elegancia de la arquitectura como por el refinamiento de la decoración. Si la nave se inspira, con mayor ligereza, en Chartres (lo mismo que las portadas del crucero norte), la fachada occidental y su escultura, desgraciadamente mermada por los bombardeos y el incendio, representan una etapa nueva tanto por la ordenación (líneas agudas, verticalismo acentuado por los altos triángulos decorativos que reciben las composiciones normalmente colocadas en los tímpanos) como por un estilo típico de Champaña: esbeltas estatuas de caras triangulares, con su misteriosa, casi irónica sonrisa (el ángel de la Anunciación, S. José, etc.); escultura menor, pintoresca y expresionista de las galerías altas y torres.Si el centro de la ciudad, muy rica antes de 1914 en edificios medievales y renacentistas, tuvo que ser casi totalmente reconstruido (las célebres estatuas góticas de la Casa de los músicos pasaron al museo), el arte clásico permanece en varios conjuntos monásticos (Hospital, ex casa de Jesuitas, etc.) y sobre todo, al lado de la catedral, en la noble Plaza Real de Legendre (1756), última de las plazas dedicadas a Luis XV, cuyo monumento, como rey paternal y pacífico, conserva una de las obras maestras del s. XVIII francés: la figura del Ciudadano feliz por Pigalle. El museo de Bellas Artes, muy rico, presenta dos conjuntos excepcionales procedentes de la catedral; grisallas decorativas francesas del s. XV (misterios de la Pasión, etc.) y tapices flamencos del s. XVI. También posee, además de una espectacular colección de retratos de Cranach, un conjunto muy representativo de pintura francesa, del s. XVII al XIX: Le Nain, Champagne. Delacroix, Courbet, 25 paisajes de Corot, impresionistas, etc.
PAUL GUINARD.
BIBL.: L. BREHIER, La cathédrale de Reims, París 1920; B. VITRY, Notre Dame de Reims, París 1958; L. LEFRAN~OIS-PILLION, Les sculpteurs de Reims, París 1929; G. CROUVEZIER, Saint Remi de Reims, Reims 1955.
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