Reimarus, Hermann Samuel
Categoria:
Biografía GER
Es conocido en la historia del pensamiento por su crítica racionalista a la Biblia y por su filosofía de la religión, típica de la Ilustración (v.). N. en Hamburgo el 22 dic. 1694 y m. allí mismo el 1 mar. 1768. En el campo académico, fue profesor de idiomas orientales en el instituto Johanneum de su ciudad natal.Moviéndose en la línea de la filosofía de Wolff (v.) y del deísmo (v.) inglés, compuso a lo largo de 20 años una Apologie oder Schutzschrif t f ür die vernün f tienn Verehrer Gottes (Apología o escrito de defensa en favor de los veneradores racionales de Dios). El escrito, como se desprende de su título, propugnaba una religión de la razón natural y a la vez contenía un fuerte ataque contra el mundo sobrenatural de la revelación bíblica. No fue publicado por su autor, sino fue Lessing (v.) quien publicó ese amplísimo escrito.Lessing era amigo de la familia de R., uno de cuyos hijos le entregó el manuscrito. Acto seguido fue publicando diversos fragmentos del mismo, unas 300 páginas aproximadamente, que él presentó como obra anónima hallada en la biblioteca de Wolfenbüttel, donde el difusor de los fragmentos actuaba de bibliotecario.En el fragmento Von Duldung der Deisten (Sobre la tolerancia para con los deístas), p. ej., R. pide libertad radical para todos los adictos a la religión natural, aun cuando no crean en ninguna revelación positiva. Es más, se opone a toda revelación (v.) positiva, sosteniendo que la idea misma, según él, es absurda por dos razones: la) la dependencia de los portadores de la revelación excluye una certeza personal, que es esencial para la revelación; 21) como son varias las religiones positivas que pretenden ostentar el sello de la autoridad divina, la razón no tiene más medio para resolver el litigio que el de recurrir a sus propias luces. Con ello R. coloca a la sola razón natural como criterio de la verdad religiosa, que reduce al núcleo clásico de la Ilustración: Dios, inmortalidad, libertad, ética natural.Aparte de esa impugnación apriorística de la Revelación, R. combate el carácter sobrenatural del cristianismo, vía de la crítica histórica. Sostiene que en el N. T. hay un doble sistema o estrato, uno donde se refleja la mente de Jesús y otro desarrollado por los apóstoles. A su juicio, Jesús no quiso proclamar una religión superior a la del judaísmo, sino que compartió las concepciones de éste y no fue más allá del campo ideológico de los judíos. Suconciencia mesiánica y el reino de Dios que Él anunciaba eran de índole nacionalista y terrestre; R. llega incluso a interpretar la última entrada en Jerusalén como un intento de asumir el poder mesiánico así entendido.A esta actitud de Jesús, que R. llama "escatológica", opone otra distinta, lo que él llama "sistema apocalíptico de los Apóstoles", que gira en torno a los siguientes pensamientos: redención por la muerte de Jesús, retorno de Cristo para el juicio, reino celestial, etc. Según R., estas ideas fueron desarrolladas por los apóstoles después de lo acontecido en el Gólgota. R. cree ver una prueba de que a partir de la muerte de Jesús se produjo una innovación en el hecho de que los Apóstoles hablan de las revelaciones del Resucitado (es decir, de algo que antes desconocían) y reconocen cómo a partir de Pascua entienden a Cristo en una forma nueva, distinta de la concepción que de Él tenían durante su existencia mortal.¿Cómo se pasó de la actitud de Jesús a la apostólica? En el enfoque de esta pregunta R. concede una importancia decisiva al pensamiento de la resurrección. Pero él sostiene que la Resurrección (v.) de Jesús fue una invención de los Apóstoles. Y resalta para probar su tesis cómo los relatos pascuales están llenos de discrepancias. Si en algo coinciden éstos, dice, es en que el Resucitado solamente tuvo contacto con el círculo íntimo de los suyos. Y, por tanto, concluye R., falta todo testigo desinteresado o neutral del hecho de la Resurrección.Para explicar lo que él cree "leyenda" de la Resurrección no halla mejor hipótesis que la de que los discípulos robaron por la noche el cuerpo de Jesús. ¿Qué motivo les llevó a tal acto? En ellos habían nacido, responde R., altas ilusiones de gloria en torno a la figura de Jesús. Ante el fracaso de la cruz, aprovecharon las esperanzas mesiánicas del judaísmo para crear una comunidad sometida a su dirección, en la que entraron muchos de los adictos a Jesús. Para ese fin inventaron apariciones y revelaciones del Resucitado, y desarrollaron los pensamientos cristológicos y apocalípticos que aparecen en el N. T. Los Apóstoles, a base de sutilezas, hasta lograron dar una solución aparente al hecho de que no se cumpliera la pronta venida de Cristo predicha por ellos.La difusión de los pensamientos de R. por obra de Lessing, en la forma antes expuesta, originó una disputa que fue designada con el nombre de "disputa de los fragmentos". La crítica objetiva no dejó de reconocer que, aunque hubiera algún acierto parcial en el intento de R. de estudiar históricamente el origen del N. T. -tema en el que ha sido seguido por toda una línea de estudios que llega hasta los recientes métodos de investigación, como el de la historia de las formas (v.)-, el conjunto de su pensamiento está viciado por un prejuicio racionalista que le lleva a afirmaciones ridículas como la hipótesis del robo del cuerpo de Cristo y el engaño posterior que, desde el punto de vista de la simple historiografía, es despro. porcionada para dar razón del nuevo germen de vida es. piritual que entró torrencialmente en la historia con el cristianismo. Salta a la vista que hombres de naturaleza fraudulenta, según pretende R., difícilmente pudieron engendrar la fisonomía del espíritu evangélico, que según el mismo R., no proviene de Cristo sino de los Apóstoles.A pesar de sus insuficiencias y apriorismos, el pensamiento de R. contribuyó poderosamente a esparcir la duda frente a la religión cristiana, sobre todo porque Lessing se encargó de subrayar todas las críticas que los fragmentos difundidos por él contenían. Bajo el peso de la disputa sufrió particularmente la ortodoxia protestante (V. PROTESTANTISMO II).V. t.: APOLOGÉTICA; REVELACIÓN; EVANGELIOS.RAÚL GABÁS.
BIBL.: Además de la mencionada Apología. .., de la cual se conserva un manuscrito en la biblioteca estatal de Hamburgo y otro en la de la universidad de Gotinga, las obras principales de R. son: Die vornehmsten Wahrheiten der natürlichen Religion (Las verdades más sublimes de la religión natural), Hamburgo 1754; Die Vernunftlehre (La doctrina de la razón), Hamburgo 1756.
Guarda este contenido en tu perfil
Inicia sesión o crea tu cuenta para guardarlo.