Rehabilitación Médica MEDICINA
Categoria:
Medicina
Concepto y evolución. Se entiende por r. m., en general, los diferentes modos y maneras de recuperación de los enfermos que son portadores de invalideces residuales y persistentes. Para Rusk, la r. m. es considerada como "la tercera fase de la Medicina", correspondiendo la primera a la Medicina preventiva (v.) o profiláctica, y la segunda a la Medicina (v.) que abarca el diagnóstico (v.) y tratamiento de las enfermedades. En todo momento el hombre intentó superar su incapacidad hasta una total recuperación. La r. m. le brinda una ayuda para la superación de cualquier tipo de incapacidad que sufra: física, mental, social, etc.Prescindiendo de ciertos matices, el término "rehabilitación" puede resultar sinónimo de reeducación, restauración o reconstrucción. Actualmente el tratamiento rehabilitador puede abarcar todos los procesos patológicos. El objetivo de dicho tratamiento rehabilitador (ortopédico, físico, psiquiátrico, etc.) no es forzosamente el conseguir la desaparición de una enfermedad o lesión, sino proporcionar al enfermo una mayor capacidad tanto física como mental, vocacional, etc., ya que en muchas ocasiones ni siquiera se consigue una mejoría en el proceso morboso que aqueja. Es importante la instauración precoz de la R. m. sin posponerla al tratamiento clásico (médico o quirúrgico), debiendo ser convertida en fiel acompañante del mismo.Esteve de Miguel destaca la importancia de los términos invalidez y desventaja. Para este autor, invalidez es una "alteración física o mental que supone un obstáculo o dificultad para realizar alguna de las actividades humanas", y desventaja es "la disminución física, psíquica o económica, resultante de la invalidez; en esencia, es la proyección de la invalidez sobre la totalidad del individuo" (o. c. en bibl.).La invalidez es un campo tan amplio que abarcaría cualquier alteración visual, locomotora, orgánica o de sistemas, etc., sin poderse precisar los límites entre los individuos normales con impedimentos mentales o sociales y los que portan una invalidez sin este tipo de impedimentos. Cualquier inválido (v.) habrá de considerarse, primordialmente, como un ser humano. La desventaja no siempre está condicionada a la gravedad de la invalidez, pues ésta da origen a desventajas diferentes según las circunstancias individuales de cada persona. Así no es lo mismo la pérdida del dedo índice en un obrero del campo o en un cirujano. La mayor preocupación de la sociedad por el aumento del número de inválidos y el perfeccionamiento de los medios terapéuticos han conducido a la necesidad de proporcionarles trabajo, previa recuperación de sus funciones (V. TERAPÉUTICA II).Centros de rehabilitación. Han de abarcar un aspecto médico, dirigido al restablecimiento de la capacidad física y psíquica, y otro aspecto vocacional. Dentro de cada centro habrá un equipo de r. m. con un director médico y una serie de colaboradores auxiliares que valorarán y coordinarán el tratamiento a seguir en cada caso, vigilando además los progresos y el estado de salud de los pacientes. Es imprescindible para la práctica de la r. m. un conocimiento amplio y exacto de la anatomía funcional de las articulaciones y músculos, así como los planos, ejes y variedad de movimientos articulares. El conocimiento de la organización funcional de los músculos esqueléticos, de las características de la contracción muscular y de la regulación nerviosa, ha de ser completo para una perfecta comprensión de la actividad que se va a desarrollar (V. ARTICULACIONES; MÚSCULOS).Valoración de la invalidez. Para ello se tendrá en cuenta la alteración objetiva y su repercusión en todas las esferas. Se tendrá idea del estado en que el paciente inicia la r. m., se programará el curso a seguir y se marcará el grado de invalidez definitivo al final del tratamiento.La invalidez puede ser congénita (displasias, agenesias, etc.) o adquirida (traumática, infecciosa, degenerativa, tóxica, etc.), según el punto de vista etiológico. Si se estudian o clasifican las invalideces desde un punto de vista semiológico, éstas se pueden producir por falta de un miembro, por anquilosis articulares, parálisis, incoordinación de movimientos e incluso movimientos involuntarios. El grado de invalidez se completará con una determinación del estado general, de las funciones psíquicas, locomotoras, vocacionales y ocupacionales. La naturaleza, extensión e intensidad de lesiones neuromusculares pueden hacerse mediante la utilización de electrodiagnóstico, por medio de corrientes galvánicas o farádicas, electromiografía, etc.Terapéutica. Por el movimiento. a) Movimientos activos o voluntarios con los que se consigue una mayor tonicidad muscular, con incremento de su potencia, resistencia y amplitud en los movimientos osteomusculares, así como una mejoría en la coordinación, habilidad y velocidad en sus contracciones. Los movimientos activos pueden ser asistidos: por poleas, planos deslizantes o en suspensión; libres: los realizados sin ayuda o resistencia alguna; y resistidos: aquellos a los que se opone una resistencia (gravedad, manual, pesos, aparatos o simultánea contracción de los antagonistas).b) Movimientos pasivos. Son los producidos mediante una fuerza exterior, procurando que el paciente ni ayude ni ofrezca resistencia. Este tipo de movimientos es distinto según se aplique sobre articulaciones con movilidad normal o sobre articulaciones con la movilidad disminuida.Los agentes productores de calor (termoterapia) tienen infinidad de aplicaciones dentro del campo de la r. m.,así como la terapéutica mediante rayos ultravioleta (helioterapia, v.). La electroterapia (v.), o aplicación terapéutica de la electricidad, es, juntamente con el masaje (v.), un capítulo importante en r. m., cuyos efectos recuperadores son de antiguo conocidos.Aparatos de ortopedia. Son medios mecánicos supletorios que ayudan a la recuperación de alguna de las funciones del aparato locomotor. Con ello se consiguen inmovilizaciones, prevenir deformaciones o corregir deformidades. Pueden aplicarse sobre el tronco y los miembros (V. ORTOPEDIA).Terapéutica ocupacional. Mediante ella se aprovecha cualquier actividad educativa, manual o de recreo con fines rehabilitadores; tornos, jardinería, pedales, escritura, dibujo, etc., pueden ser aprovechados a tal fin. Dentro de todo programa de r. m. hay una serie de actividades que habrán de desarrollarse diariamente en la cama, en la silla de ruedas, en el cuidado de sí mismo; las relacionadas con la marcha, el desplazamiento, trabajos manuales, etc.; todas ellas valoradas previamente con el fin que se persigue (V. TERAPÉUTICA II).Rehabilitación vocacional laboral. Tiene por objeto discernir las posibilidades de un paciente para un determinado tipo de trabajo, que le permita recuperar su capacidad de empleo. Requiere un aprendizaje tras una valoración de su capacidad.Restablecimiento. El periodo de convalecencia puede ser influido favorablemente con determinados ejercicios destinados a recuperar la normalidad física, la metabólica y la psicológica, que se alteraron durante el proceso patológico.Por último, se deben recordar las alteraciones y afecciones susceptibles de mejorar mediante la r. m.: alteraciones posturales, traumatismos articulares y de partes blandas, fracturas, rehabilitación de amputados, tratamiento protésico, rehabilitación de parapléjicos y tetrapléjicos, hemipléjicos, lesiones traumáticas de los nervios, escoliosis, poliomielitis, artritis, artrosis, etc.V. t.: FISIOTERAPIA; TERAPÉUTICA;REEDUCACIÓN;MEDICINA DEL TRABAJO.J. VICENTE MARTIN.
BIBL.: R. GONZÁLEZ MAS, Tratado de Rehabilitación médica, Barcelona 1967; M. D. GARDINER, Manual de ejercicios de Rehabilitación, Barcelona 1968; R. ESTEVE DE MIGUEL y A. OTAL, Rehabilitación en ortopedia y traumatología, 2 ed. Barcelona 1967; V. SANCHÍS, La Rehabilitación en los enfermos del aparato locomotor, "Rev. Española de Rehabilitación del Aparato Locomotor" 1,3 (1961); A. LAPIERRE, La Reeducación física, Barcelona 1968; R. H. WHEELER, Educación física para la recuperación, Barcelona 1971; S. LICHT, Terapéutica por el ejercicio, 2 ed. Barcelona 1970; J. E. CASH, Manual de fisioterapia, Barcelona 1970.
Guarda este contenido en tu perfil
Inicia sesión o crea tu cuenta para guardarlo.