Raza III. Sociologia. SOCIOL.
Categoria:
Sociología
Introducción. En sentido sociológico, la voz r. se refiere a estirpes humanas que se han singularizado genéticamente debido a la exposición de los grupos a ambientes distintos y a su participación en culturas diversas. Siempre que unos grandes grupos se caracterizan por cualesquiera diferencias en sus rasgos físicos, reivindican para sí un status, poder o cualidades superiores, desarrollando entonces una conciencia de r. (R. M. Mac Iver y C. H. Page, Sociología, Madrid 1961). Las diferencias raciales, en sentido biológico, son, pues, accidentales (v. I). La r. humana es una, pero el medio geográfico y las circunstancias sociales y culturales, el trabajo de la historia en definitiva, marca diferencias entre los grupos humanos. Por eso, en último término, las diferencias raciales son exclusivamente sociales e injustificables desde un punto de vista natural (cfr. L. C. Dunn y T. Dobzhansky, Herencia, raza y sociedad, 3 ed. México 1956). Las r., como escribió R. Linton, son entidades artificiales ideadas por el investigador, razón por la cual sus mismos creadores "no están de acuerdo" respecto a los caracteres que las definen. Por tanto, lo decisivo es la conciencia de raza.Según la Antropología, la r. es, casi siempre, una falsa conciencia pero, en todo caso, constituye un fenómeno sociológico típico que influye poderosamente en las relaciones sociales. Por eso las r. sociológicas son grupos que poseen esa conciencia y de ahí que sean una de las formas posibles de la estructura social, pues los seres humanos no se agrupan o separan entre sí sólo en función de sus caracteres fisiológicos, sino por diferencias entre sus tradiciones de grupo, regionales, nacionales o religiosas. Cuando éstas, incluidas las fisiológicas, constituyen el fundamento de la estratificación social, los distintos grupos raciales pueden llegar a convertirse en castas (v.).Los grupos raciales. Lo importante es que las diferencias den lugar a grupos étnicos bien definidos, aunque sus miembros posean los plenos derechos de ciudadanía y pertenezcan a sindicatos, clubs, partidos políticos, asociaciones, etc., en paridad de condiciones con los miembros de los demás grupos. La mayor repercusión puede provenir de que la posición de clase se determine justamente por el factor étnico, ya que ello da lugar a la constitución de "intragrupos" que, respecto a la vida social, mantienen barreras entre el "nosotros", es decir, el grupo étnico más íntimo, y el "ellos", los extraños al propio grupo. Cabe afirmar, pues, que el grupo racial étnico constituye una unidad involuntaria con conciencia de su interés de grupo pero, por lo general, carente de una organización formal, de dimensiones relativamente ilimitadas y cuyos miembros se sienten ligados entre sí por relaciones primarias y secundarias. Tiene trascendencia el hecho de que, comúnmente, los miembros de alguno de esos intragrupos, que suelen estar en minoría, sean considerados de modo peculiar por la sociedad global a la que pertenecen, siendo objeto de cierta discriminación, desaprobación, prejuicio o diferenciación por parte de los demás. La situación puede llegar a ser a veces francamente conflictiva, incubándose ideologías raciales.Cuando en la misma comunidad conviven dos o más grupos de esta índole, es normal que exista un sistema (formal o informal) de gradación jerárquica; a veces el grupo dominante lo constituye la mayoría (EE. UU.), pero en ocasiones puede dominar una minoría (RepúblicaSudafricana). Por supuesto que ese grupo dominante se define como tal frente a otro u otros, poseyendo también, respecto a éstos, las características de grupo étnico. No hay que confundir, sin embargo, el grupo étnico o racial con los grupos "minoritarios" basados en diferencias políticas, económicas, religiosas, etc., pero no típicamente de r. (V. MINORÍAS).En el mundo actual, la importancia de los grupos étnicos tiene mayor trascendencia de lo que suele suponerse. La India (v.) solucionó en parte y de momento sus problemas de esta índole mediante su división en dos Estados, que luego fueron tres. En la República Sudafricana (v.) se sigue una rígida política de apartheid entre las comunidades blanca y de otras r. La creación del Estado de Israel (v.) para reagrupar las minorías judías dispersas ha originado fricciones interminables y sumamente peligrosas con los grupos árabes. En Estados Unidos, la lucha de la minoría negra con apoyo de parte de los blancos (especialmente católicos, judíos y sectas cuyos miembros están un tanto marginados) es un ejemplo de las implicaciones de las diferencias raciales en una sociedad global. Pero no se trata sólo de situaciones conflictivas, sino también de la dificultad existente a veces para integrar a grupos étnicos, como sucede en Hispanoamérica y, relativamente, en Estados Unidos con los grupos de inmigrantes.Grupos raciales y estructura social. Los sistemas de relaciones entre los grupos étnicos son eminentemente históricos. Puede decirse que aparecen, desaparecen o se conservan en función de las condiciones históricas. P. ej., en Europa, durante el siglo pasado, las diferencias étnicas debidas a situaciones históricas se tradujeron en diferencias políticas. El fermento de los nacionalismos (v.) entonces, y ahora en los países nuevos, tiene en gran parte ese origen; y explica lo que dijera F. Boas: "la raza sólo es un disfraz de la idea de nacionalidad", aunque la r. no es ni el pueblo (v.) ni la nación (v.), que son conceptos sociológicos diferentes. Pero esto confirma que no se puede convertir el color de la piel o la religión o el lenguaje, etc., como tales, en lo que determina el carácter del grupo étnico, o servirse del mismo para diagnosticar las tensiones y los conflictos. Así resulta distinto el contexto de los grupos étnicos en los países coloniales donde a los nativos tendía a imponérseles un status de casta, o casi.Entre las condiciones específicas (pero que nunca actúan por sí solas) que dan lugar a las diferencias de posición de los grupos étnicos en la estructura social, hay que mencionar las siguientes:1) El volumen del grupo étnico y el número de los existentes en una misma sociedad. Si conviven varios, suele ser normal que a cada uno le corresponda un status, hasta el punto de que alguno de ellos sea objeto de prejuicios y discriminaciones. Si sólo son dos los grupos concurrentes, las líneas de demarcación son claras pero, a menudo, se les suma una rígida diferencia de subordinación. Si el volumen es escaso, resultan fácilmente asimilables. P. ej., en países donde no existe una fuerte corriente inmigratoria, los escasos "forasteros" se confunden fácilmente con la mayoría y, mientras, disfrutan incluso de un status artificialmente superior, que pierden si su número aumenta en situación apreciable, convirtiéndose entonces en "extranjeros", en los que puede llegar a verse una amenaza potencial para el grupo nacional.2) Las diferencias fisiológicas: no hay una simpatía (v.) o antipatía "natural" o innata hacia hombres de diferente color o, como dicen W. F. Ogburn y M. F. Nimkoff (Sociología, 6 ed. Madrid 1966), si bien "las estructuras son heredadas, en cambio, los comportamientos no", por lo cual las supuestas diferencias raciales son incluso más de orden anatómico que fisiológico, pues éstas, en cuanto funciones, son mucho más variables; sin embargo, en cuanto signo visible de pertenencia a determinados grupos históricamente marginados o diferenciados, tienen gran importancia. Así, el problema negro en los Estados Unidos se relaciona con el hecho histórico de que los esclavos eran, masivamente, de origen africano, siendo minoritarios los blancos, que además podían confundirse fácilmente dentro del grupo dominante; de ahí la creencia en su capacidad inferior, resultado de una misma situación social, cuya tradición cultural propia no podía, ciertamente, ayudar a superarla. Históricamente, suele ocurrir que el grupo inferior haya sido objeto de conquista, dominación o explotación por el que, debido a estas circunstancias, se considera a sí mismo como superior y pone como estereotipo físico el que constituye la norma de su propio grupo.3) Las diferencias culturales, como la religión y la lengua principalmente, pero, en general, los elementos que forman una cultura. Su influencia es la decisiva a la larga, pero hay que tener en cuenta que muchas veces los grupos inferiores lo son precisamente por aferrarse a sus tradiciones propias, de manera que son ellos los que ahondan la escisión; suele ocurrir en casos de disidencias religiosas o políticas; ejemplo típico son los judíos (v. HEBREOS II).4) Las valoraciones e ideologías contrapuestas son otro importante factor. Sobre todo en determinadas circunstancias, los grupos cuyos valores son democráticos o viceversa y los grupos de intereses contrapuestos pueden llegar a una situación de divergencia racial, al cerrarse sobre sí mismos. P. ej., las aristocracias del Antiguo Régimen. No obstante, esto depende en buena parte de la estructura global de la sociedad, según que ésta tienda al tipo de clases abiertas o cerradas. Por último, los grupos raciales son el campo favorito para el desarrollo de los prejuicios, tanto porque favorecen la atribución de conceptos más o menos fantásticos a los demás grupos, como porque el prejuicio desempeña una función de cohesión esencial para el propio.V. t.: RACISMO.D. NEGRO PAVÓN.
BIBL.: R. BENEDICT, Raza, ciencia y política, México 1941; R. LINTON, Estudio del hombre, 7 ed. México 1963; L. RECASÉNS SICHEs, Tratado general de- sociología, 8 ed. México 1966.
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