Racionalismo (arquitectura) ARTE
Categoria:
Arte
En arquitectura se denomina funcionalismo o r. a un conjunto de nuevas ideas, sobre el arte de construir, que comienzan a desarrollarse en Centroeuropa hacia 1910, y que constituyen el punto de arranque de la evolución que ha llevado hasta la arquitectura actual, aunque después ésta haya abandonado una buena parte de aquellos principios o ideas. Prefiero el nombre de r. al de funcionalismo, aunque este último se haya hecho quizá más popular, pues considero que el primero expresa más exactamente las ideas fundamentales del movimiento. Tras una larga etapa de eclecticismo e historicismo arquitectónico, a principios del s. XX, algunos arquitectos alemanes propugnan ideas muy nuevas y de una gran fecundidad.A la vista de los avances que la razón humana ha conseguido en el siglo anterior, se insiste en que el arquitecto debe emplear en su trabajo sobre todo el proceso racional, por encima del sentimental o meramente artística. La arquitectura, muy por delante de su finalidad de satisfacer necesidades artísticas del arquitecto o de la sociedad, tiene otra finalidad superior: la de atender una serie de necesidades más elementales, pero cuya satisfacción debe llegar al mayor número posible de personas, empleando para ello los medios que el desarrollo de la industria pone al servicio de la construcción. El resultado de la aplicación de esos criterios será necesariamente una arquitectura bella. Veamos algunas afirmaciones de propugnadores de estas ideas: Hibersheimer: "Las exigencias utilitarias definen el carácter funcional del edificio. Los materiales y la estática son sus medios de fabricación... Ésta (la forma) no se resuelve en un decorativismo externo, sino que es expresión de la vital compenetración de todos los elementos... La nueva arquitectura no plantea, por tanto, problemas estilísticos, sino problemas de construcción". Piscator: "La nueva arquitectura no debe influir ya sobre el espectador por el camino meramente sentimental... sino dirigirse, de forma totalmente directa, a su razón".Los iniciadores. En 1907, los industriales alemanes crean el Deutscher Werkbund, una asociación entre cuyos fines figura el de la incorporación de los valores estéticos a la producción industrial. En los puestos directivos de esta influyente asociación figuran algunos arquitectos, que tienen ocasión así de comenzar a experimentar algunas de las ideas señaladas en el apartado anterior. Peter Behrens inicia la utilización racional, descubierta, de las estructuras metálicas en la fábrica de turbinas AEG en Berlín (1909) y la de gas en Francfort del Main (1911). En su estudio trabajan Le Corbusier (v.), Mies van der Rohe (v.) y Gropius (v.). Y es precisamente Walter Gropius el primero que consigue una obra convincente y revolucionaria, aplicando las nuevas ideas, con la fábrica Fagus, en Alfeld an der Leine, construida en 1911, y que aún hoy día resiste la comparación con muchas creaciones actuales.La crisis de la I Guerra mundial. El final de la I Guerra mundial, con todo lo que supuso, sobre todo en Alemania, de derrumbamiento de mitos y de antiguas tradiciones, pone en un primer plano muchas de las ideas propugnadas por los arquitectos y artistas partidarios del r.; ideas que encuentran su cauce de expresión en dos revistas de gran influencia en los medios artísticos europeos y también norteamericanos: "L’esprit nouveau", en la que trabajan personalidades como Aragón, Bretón, Cendrans, Le Corbusier, Ozenfant, etc., y "De Stijl", que se publica en Holanda bajo la dirección de Van Doesburg, Mondrian (v.) y Oud.Bauhaus (v.). La Staatliche Bauhaus (Casa estatal de la construcción) fue fundada por Gropius en 1919 en Weimar. Su plan consistió en la creación de una escuela de diseño y construcción en la que se llegase a una verdadera integración de las artes. Como profesores trabajaban conjuntamente maestros artesanos y de taller, y artistas diseñadores y arquitectos. Gropius tenía la preocupación de que la Escuela no crease un estilo, sino una forma de trabajo, un modo de enfocar y resolver los problemas. En sus últimos años, la Bauhaus estuvo dirigida por Mies van der Rohe, que ya entre 1919 y 1923 había presentado una serie de proyectos muy revolucionarios, de oficinas y rascacielos, en los que conjugaba magistralmente los elementos estructurales, de hierro u hormigón, con los cerramientos acristalados.Le Corbusier. Paralelamente al desarrollo que las ideas racionalistas de la arquitectura van teniendo en Alemania, en Francia encuentran en la genial figura de Le Corbusier (v.) uno de sus más fervientes paladines. Hasta 1925 no tiene Le Corbusier ocasión de realizar su primera construcción, pero a través de una incansable labor de publicista y de proyectista lanza a la opinión pública una creciente oleada de ideas arquitectónicas de corte plenamente racionalista, sobre todo en un campo poco trabajado por sus antecesores: el del urbanismo (en 1922 presenta su proyecto de ville contemporaine).El movimiento holandés. En Holanda estas ideas, que en otros países europeos no consiguen rebasar apenas el plano de lo teórico, encuentran, en cambio, la posibilidad de una amplia realización en los años de la posguerra. Este pequeño país no sufrió tanto el impacto bélico y en él no se produjo la ruptura con valores tradicionales, hecho tan característico en el desarrollo artístico de otros países. En 1918, J. J. P. Oud es nombrado arquitecto-jefe de la ciudad de Rotterdam. Entre 1919 y 1925 lleva a cabo, al frente de un equipo, cuatro barriadas obreras, de las cuales la tercera, el barrio Hook van Holland, puede recibir sin exageración el calificativo de obra maestra. Oud pone en práctica muchas de las ideas de la arquitectura racionalista: utilización totalmente lógica de los materiales, ausencia de ornamentación, fachadas que se corresponden exactamente con las necesidades de planta, etc., pero sin renunciar a materiales y sistemas constructivos muy tradicionales en Holanda, y alcanzando una perfección en los detalles pocas veces igualada en construcciones tan económicas.Unos años antes, en 1915, otro destacado arquitecto, W. M. Dudok, era nombrado ingeniero municipal de la ciudad de Hilversum. En las numerosas e importantes obras que Dudok realiza en la ciudad de Hilversum, entre las que destaca el Ayuntamiento, se aprecia, aún más claramente que en el caso de Oud, el fuerte entronque con la tradición.La difusión de las nuevas corrientes. Entre 1920 y 1930, los núcleos de arquitectos racionalistas, llenos de seguridad en la fecundidad de sus ideas, se entregan apasionadamente a una tarea de difusión de las nuevas corrientes. Se presentan a importantes concursos (1922, concurso del Chicago Tribune; 1927, concurso del Palacio de la Sociedad de Naciones en Ginebra; 1931, concurso para el Palacio de los Soviets en Moscú). En ninguno de ellos son premiados los proyectos racionalistas, pero dan lugar a fuertes polémicas que encuentran gran eco en la prensa y se convierten en un amplio medio de difusión de las nuevas ideas.Siguen llevando a cabo una extensa labor de publicaciones, pero sobre todo necesitan demostrar que sus ideas no son meras utopías. Los arquitectos alemanes, aprovechando su posición destacada en organismos estatales, llevan a cabo una serie de barrios experimentales y de pabellones-tipo en las distintas exposiciones sobre construcción que va realizando el Werkbund. En 1927, correspondiendo con la II Exposición del Werkbund en Stuttgart, se construye el barrio de viviendas Weissenhof, cuyo planeamiento general corresponde a Mies van der Rohe. El impacto de este barrio en los ambientes arquitectónicos mundiales resultó muy fuerte, aunque en él había más novedades formales que propiamente constructivas. Esta labor se continuó; con el pabellón del Werkbund en la Exposición del Grand Palais de París, en 1930, y con la Bauhausstellung celebrada en Berlín en 1931.Para conseguir la difusión de las nuevas ideas se procura unir esfuerzos. En 1928, un numeroso grupo de arquitectos racionalistas fundan los "Congresos Internacionales para la Arquitectura Moderna" (CIAM), organismo que desde esa fecha celebra reuniones periódicas, publica manifiestos y realiza una incansable labor de propaganda del racionalismo.Urbanismo. A partir de 1930, algunos arquitectos racionalistas, en especial Gropius y Le Corbusier, extienden sus inquietudes al campo del urbanismo (v.). Realizan una profunda crítica de las soluciones urbanísticas existentes, incluso de algunas, como la ciudad jardín, que parecían responder a concepciones muy modernas. Pero tanto Gropius como Le Corbusier adivinan los grandes problemasque para el urbanismo suponen la motorización, la socialización creciente, la necesidad de la prefabricación, etc. Para resolverlos se inclinan por las soluciones de construcción en altura (v. RASCACIELOS), por la separación de zonas de vivienda y de trabajo, por separar la circulación rodada y la de peatones, etc. En 1933, el CIAM establece un código de principios generales de urbanismo en la llamada Carta de Atenas.El desarrollo del movimiento racionalista. Hacia 1930 las ideas racionalistas en arte y arquitectura han abierto ya una amplia brecha, y muchos de sus criterios empiezan a aceptarse masivamente. Poco a poco va siendo realidad uno de los más importantes postulados del r.: la fabricación industrial y en serie de muchos elementos arquitectónicos, con su consiguiente abaratamiento y perfeccionamiento. Es interesante señalar que, precisamente en esos años, se trunca totalmente el desarrollo de esas ideas en dos países: Alemania, cuna del r., e Italia, al consolidarse en ambas naciones los regímenes totalitarios nacionalistas, enemigos de las ideas internacionales del r. En Alemania, los más destacados arquitectos racionalistas se ven obligados a abandonar su patria. Un fenómeno semejanza se produce en la URSS, donde, sin embargo, no puede hablarse de una interrupción, ya que allí las ideas racionalistas -que esperaban inicialmente encontrar en el régimen soviético un excelente campo para desarrollarseno pasaron apenas del terreno de los proyectos. Veamos, en cambio, los principales hitos del desarrollo del r. en algunos países más significativos.Estados Unidos. Puede decirse que el movimiento racionalista es introducido en los EE. UU. hacia 1931 por el suizo W. Lescaze, quien, con el norteamericano Howe, construye el rascacielos de la Philadelphia Savings Found Society, el cual convence a los constructores norteamericanos, que adoptan los nuevos criterios constructivos y estéticos en grandes rascacielos como el Rockefeller Center. En la zona occidental de los EE. UU. ejerce una importante influencia la llegada a Los Ángeles del arquitecto vienés Richard Neutra (v.). Especial importancia tiene la reincorporación a los movimientos de vanguardia del más genial arquitecto norteamericano de este siglo, Frank Lloyd Wright (v.), quien después de tener gran influjo antes de 1910 en los arquitectos racionalistas europeos, volvió a sorprender, tras una etapa oscura, con obras tan interesantes como los laboratorios Johnson o la Casa de la cascada. El final de la gran crisis de 1929 coincide con la llegada a los EEUU los ex profesores de la Bauhaus. Gropius y Marcel Breuer se establecen en Harvard, donde llevan a cabo una importante labor docente y constructiva, y Mies van der Rohe alterna también sus tareas de enseñanza con la realización de obras que pueden considerarse capitales en el desarrollo del racionalismo.Países escandinavos. A semejanza de Holanda, las ideas de la arquitectura racionalista son muy bien acogidas en los países escandinavos, ya que encajan perfectamente con la evolución democrática de sus estructuras sociales y políticas. Tampoco aquí se produce ninguna ruptura con el pasado, ni una lucha entre dos concepciones arquitectónicas. El acontecimiento más importante lo constituye la incorporación a las nuevas corrientes de uno de los mejores arquitectos suecos, E. G. Asplund (v.), que anteriormente se había movido en una línea romántica. En Dinamarca es Jacobsen (v.) el principal pionero del r. En Finlandia es Alvar Aalto (v.), una de las principales figuras de la arquitectura actual, el que en 1928 introduce, con el edificio del periódico Turun Sanomat, las ideas del r., derivando después hacia la arquitectura orgánica (v. ORACISMOGÁNICO, ESTILO), que algunos pretenden presentar como enfrentada al r. En realidad, la arquitectura orgánica toma muchas de las ideas fundamentales del r., despojándolo de la rigidez expresiva que, sin ser esencial en el r., había llegado a formar parte de su estilo.España. Puede decirse que es la llamada generación de 1925 (Blanco Soler, Bergamín, F. Shaw, Borobio, García Mercadal, Arniches, Domínguez, Gutiérrez Soto, etc.) la que toma un mayor contacto con la arquitectura europea e introduce en España las ideas del r. en arquitectura. Arniches y Domínguez realizan los pabellones del Instituto Escuela en Madrid y, en colaboración con el ingeniero Torroja, las atrevidas tribunas del Hipódromo de la Zarzuela (Madrid). Un equipo de arquitectos -Miguel de los Santos, Aguirre, Lacasa, Sánchez Arcas, Bergamín, Blanco Soler y Bravo y López Otero- realizan los distintos edificios de la Ciudad Universitaria de Madrid. Secundino Zuazo (v.) es en España el maestro que se incorpora a las nuevas corrientes y realiza en esa línea una verdadera obra maestra, la Casa de las Flores, en Madrid, con fuertes influencias germánicas, para después abandonarlas y volver a un cierto historicismo estilizado. Entrados ya los a. 30 y, en relación con el CIAM, surge el movimiento del GATEPAC (Grupo de Arquitectos y Técnicos Españoles para el Progreso de la Arquitectura Contemporánea) con varios grupos de trabajo: Grupo Centro, con Chumillas, Aníbal Álvarez...; Grupo Norte, con Aizpurúa Labayen...; Grupo Este (Barcelona), entre los que destacan Sert, Clavé y Subirana, que realizan en Barcelona un interesante Preventorio Antituberculoso. De 1931 a 1936, el GATEPAC publica la revista "AC", que ejerce una importante influencia sobre los arquitectos jóvenes. La Guerra civil española (1936-39) dio fin a este movimiento.C. ORTIZ-ECHAGÜE.
BIBL.: L. BENÉVOLO, Historia de la arquitectura moderna, Madrid 1963; B. ZEvt, Historia de la arquitectura moderna, Buenos Aires 1954; R. BAN6.-:. Teoría y diseño arquitectónico en la era de la máquina, Buenos Aires 1961.
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