Puerto Rico I. Geografía. GEOG.
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Geografía
Es la más pequeña de las Antillas Mayores.(v. ANTILLAS I, 1) y ocupa una posición más al E entre las mismas. Su territorio, incluyendo las islas adyacentes de Vieques, Mona y Culebra, es de 8.896 Kmz, tiene forma alargada de E a O, con una longitud máxima de 177 Km., y una anchura media de N a S de 58 Km.1. Medio físico. Su historia geológica, relacionada con la de las Antillas Mayores, comienza en el periodo cretácico de la Era mesozoica y continúa durante la Era mnozoica; a través de la primera Era, tienen lugar una etapa volcánica, otra de sedimentación de calizas y una tercera en la que se forman pliegues y bloques de falla; durante la segunda Era, se produce una nueva sedimentación de caliza y una posterior erosión activa, seguida de fenómenos de levantamiento y una ulterior erosión; por último, a fines del plioceno, el activo fallamiento y otra vez la erosión imprimieron a la isla el contorno que tiene en la actualidad.La morfología insular puede caracterizarse de la manera siguiente: 1) el 40% está representado por montañas de poca elevación; 2) el 25% por llanuras; y 3) el 35% por lomas. Casi la mitad del territorio se encuentra a más de 170 m. de altitud. Las montañas forman un núcleo que se extiende sin interrupción desde cerca de la costa oeste, en la zona de Mayagüez, donde se localizan los cerros de Uroyán y de Las Mesas (335 m.), hasta las sierras de Cayey (470 m.) y la de Luquillo (Pico del Toro, 1.175 m.; El Yunque, 1.165 m.), al N de la zona de Humacao, en el E, formando así la cordillera Central, cuya divisoria de las aguas dista aproximadamente el doble de la costa norte que de la sur, que alcanza mayores alturas en el cerro de Punta (1.463 m.) y el de Doña Juana (1.180 m.), en la región media de dicha cordillera. Entre las lomas, al pie de dicho sistema montañoso y las costas, una zona ininterrumpida de llanuras costeras rodea la isla, sobre las cuales existen depósitos aluviales, que en el SE adoptan la forma de abanicos aluviales, así como playas y dunas de arena. Una región con morfología de carst se extiende en el N del país, donde predominan rocas de caliza, incluyendo la Meseta del Noroeste, las Lomas de Florida en el N y una estrecha faja de llanuras en el NE; en esa región, son frecuentes las oquedades o dolinas, las cavernas y corrientes subterráneas, así como los mogotes o lomas cónicas de caliza que han quedado como remanentes del relieve anterior en donde éste se ha hundido.La hidrografía de la isla consta de cuatro vertientes: la del N o del océano Atlántico y la del S o del mar Caribe, que son las más importantes; la del E o del paso de Vieques y la del 0 o del paso de la Mona. Está constituida por 1.300 corrientes de agua, de las cuales sólo 17 son verdaderos sistemas fluviales; de éstos, los que tienen mayor área de drenaje son los de la vertiente del N: río Grande de Loíza, río Grande de Arecibo, río de La Plata y río Grande de Manatí; en la vertiente del O: río Grande de Añasco. Las vertientes del N y del E reciben más precipitaciones y en ellas es mayor el caudal de sus corrientes.El clima es tropical, y la lluvia predominante tiene lugar en verano y otoño. Aunque se considera que es tierra caliente la que está a una altura inferior a 335 m., y tierra templada la que se encuentra a mayor altitud, en ambos casos la temperatura media mensual de todos los meses es superior a 18° y, por tanto, es tropical; sólo los picos más elevados de la cordillera Central, en la región media de ésta, así como en la sierra de Luquillo, alcanzan un régimen térmico templado. La lluvia másfrecuente y mejor distribuida está asociada a la invasión de masas de aire húmedo de los alisios, entre mayo y agosto, que se mueven predominantemente de E a O. La lluvia más intensa e irregular la originan los ciclones tropicales a su paso desde el mar Caribe hacia el océano - Atlántico, principalmente de agosto a octubre, con rumbo de SE a NO, los cuales ocasionan daños a consecuencia de la alta velocidad del viento (150 millas por hora, en 1928), de los torrenciales aguaceros y el desbordamiento de los ríos, así como del ras de mar en las costas. Durante el invierno, tiene lugar una leve disminución de la temperatura y lluvia de poca intensidad y escasa frecuencia, como resultado de la llegada de frentes fríos asociados a ciclones extratropicales, provenientes del hemisferio norte, que se desalojan hacia la región antillana y llegan hasta P. Rico.La vegetación fue de diversos tipos de bosques tropicales, según la naturaleza del relieve y del suelo, pero en la actualidad son muy escasas las regiones boscosas debido a la expansión de la agricultura por todo el territorio insular. De unas 140.000 Ha. de bosques que aún quedan, 105.000 corresponden a bosques privados y 35.000 a bosques gubernamentales, de las cuales 24.000 son estatales y 11.000 son las federales de la sierra de Luquillo. Estos dos últimos bosques, que constituyen la reserva forestal del país, han aumentado en extensión a partir de 1950 y se espera que logren mayor área, ya que los servicios forestales se proponen que las zonas boscosas alcancen el 22% del área total de la isla. Todas las especies de los bosques son de angiospermas, con excepción de la caobilla (Podocarpus coriáceus), una gimnosperma arborescente de la cordillera Central y de la sierra de Luquillo; además se está introduciendo una variedad de pino (Pinus Caribaea), que se adapta bien al suelo.Tienen importancia los suelos zonales: los pedalfers en las regiones húmedas de llanura o de montaña, ocupando los de laterización un 25% del territorio, y los de podzolización otro 25%; los pedocals se presentan en las regiones menos húmedas del S y en las de roca de caliza del N. Los suelos azonales aluviales se hallan en muchas de las cuencas fluviales y en los abanicos aluviales del SE. Los suelos intrazonales de turba se encuentran en las zonas de ciénagas cubiertas de manglares. Debido a la intensa actividad agrícola, la erosión es un problema de importancia. Del total de los suelos, el 47,73% ha sufrido erosión severa, removiéndose más del 75% de la capa superficial y menos del 25% del subsuelo; el 9,49% ha sido afectado por erosión moderada, removiéndose de un 25 a 75% de la capa superficial; el 13,09% ha recibido una ligera erosión, removiéndose menos del 25% de la capa superficial; sólo en el 14,76% no hay erosión aparente; el restante 14,93% está representado por tierras de calizas utilizadas principalmente para bosques, áreas urbanas, parques, lagos, etc.2. Poblamiento y población. La población original de la isla, que era de arauacos (v.), no pasaba de 60.000 hab. Aunque los conquistadores españoles no fueron numerosos pronto exterminaron o absorbieron por mestizaje a los indígenas (v. in, 1). La afluencia de nuevos inmigrantes españoles en cuatro siglos, durante los cuales fueron pocos los esclavos africanos importados, ya que la producción de caña de azúcar no tuvo la misma importancia que en las otras Antillas, determinó el predominio de la población de origen español. P. R. es la única isla antillana que tiene más del 81% de la población de origen europeo. Durante la época española, el crecimiento de la población fue lento; en 1899, cuando la isla había sido ocupada por Estados Unidos, tenía 953.243 hab. (v. in, 7); desde ese año hasta 1950, la tasa de natalidad se mantuvo alta (46%o en 1899, 40%o en 1940, 39%o en 1950) y, al mismo tiempo, tuvo lugar un gran descenso en la tasa de mortalidad (31%o en 1899, 18%o en 1940, 10%o en 1950), por lo cual se notó una tendencia progresiva en el crecimiento natural (15%o en 1899, 22%o en 1940, 29%o en 1950).Los datos anteriores demuestran que el país, debido a su economía eminentemente agrícola, mostró todos los rasgos demográficos propios de dicha economía; por el contrario, en las dos últimas décadas, se ha llevado a cabo una planificación económica que ha prestado atención preferente a la industria y ha determinado una disminución de la importancia de la agricultura, lo cual ha influido en el proceso demográfico en la forma quesigue: mientras la tasa de mortalidad ha continuado descendiendo (7%o en 1960, .5%o en 1970), la tasa de natalidad ha dejado de ser alta para mostrar un descenso (32%o en 1960, 26%o en 1970), por lo cual se observa una notable disminución en el crecimiento natural (25%o en 1960, 21%o en 1970).3. Economía y transportes. Durante la época española, la población rural se dedicaba a un tipo de agricultura de manutención, que abastecía a los pequeños centros urbanos; el único cultivo comercial de importancia era el café, que había favorecido la colonización de regiones del S y O, contribuyendo al desarrollo de los puertos de Ponce y Mayagüez, lo cual no le restó importancia a San Juan como centro administrativo, cultural y de comercio de importación, en el NE. Cuando P. R. pasó a ser territorio de Estados Unidos, éstos fomentaron la inversión de capital a fin de adquirir fincas cañeras e ingenios destinados a darle la hegemonía de la producción de azúcar, ya que ésta se exportaba principalmente a ese país. Aunque el auge del cultivo de café tuvo lugar a fines del siglo pasado, y el de la caña de azúcar en las primeras décadas del presente, esos dos cultivos, junto con el de tabaco, son los que se consideran como tradicionales en el país. La caña de azúcar es el de mayor extensión (120.000 Ha.), en las llanuras costeras y en valles interiores; el cafeto (64.000 Ha.) en las montañas lluviosas del O; el tabaco (12.000 Ha.) en la región noroeste de la llanura costera del N y en llanuras costeras y colinas del S. Entre 1945 y 1966, se ha desarrollado la industria lechera, que cuenta con 270.000 vacas lecheras y 120.000 Ha. de pastizales; durante ese mismo periodo se ha extendido el cultivo de piña, coco, naranja y toronja, mango y aguacate; además, se ha mejorado la ganadería y ha recibido gran impulso la avicultura. En resumen, de la agricultura de exportación dependiente del café del siglo pasado, y del monocultivo de caña de azúcar de la primera mitad del siglo, se ha pasado a una agricultura diversificada. Los únicos minerales susceptibles en la actualidad de importante explotación económica son los no metálicos; se explotaron placeres de oro en los ríos durante el s. XVI; se explotó y exportó en pequeñas cantidades el manganeso en el presente siglo; existen reservas de minerales de hierro y de cobre; se explotan la caliza y el mármol, y hay dos fábricas de cemento en Ponce y Guaynabo; el país cuenta con arcillas y arenas silíceas; la sal se obtiene en estanques, en Cabo Rojo. Los recursos pesqueras no son muy cuantiosos, porque la plataforma insular no es muy extensa; en la costa norte sólo alcanza dos millas, en la del sur es un poco más ancha, en la del oeste llega a 17 millas, y en la del este tiene 1.500 millas cuadradas. La producción pesquera se reparte en la forma que sigue: 9% corresponde al N, 30% al S, 34% al O y 27% al E. La producción nacional se complementa con pescado de importación. Cuatro fábricas de envasado de atún, tres en Mayagüez y una en Ponce, elaboran el que se pesca en el oeste de África y en el océano Pacífico.El rasgo más sobresaliente de la economía moderna de P. R. es el progreso de la industria, planeado por primera vez en 1930-40 y que ha sido objeto de importante promoción a partir de 1940; en 1939 había 798 establecimientos industriales, y en 1966 éstos pasaban de 3.000. Aunque la mayoría de las fábricas se han estableeido en San Juan y los otros municipios de la zona metropolitana (40%), así como en Ponce y Mayagüez, también se han instalado industrias en otros municipios. De 1950 a 1970, la agricultura ha pasado a ser la rama de menos ingresos en la economía (24,3% en 1950 13,2% en 1960, 4,8% en 1970), mientras que la industria ocupa el primer lugar (14,5% en 1950, 21,2% en 1960, 25,0% en 1970). Existen 22 centrales azucareras, que han sustituido a los 108 ingenios de 1909. Dos grandes empresas estadounidenses elaboran cigarros, en sus fábricas de Caguas, Cayey y Utuado, los cuales en su mayor parte se exportan, y en esas fábricas y en otros establecimientos pequeños se elabora el tabaco que en 1909 se torcía en282 pequeños talleres. El beneficio del café se sigue llevando a cabo en las fincas dedicadas a ese proceso de elaboración del grano. La producción agrícola se basa en el latifundio y el monopolio. La llamada industria "de la aguja", es decir, de costura a domicilio contratada por representantes de la industria del vestido de Nueva York, llegó a tener 40.000 obreros en 1935, pero se reorganizó al establecerse en el país, a partir de 1940, fábricas de tejidos y artículos de vestir, que eran 455 en 1966.La industria de metales, relacionada con anterioridad principalmente con los ingenios azucareros, ha adquirido gran importancia con el desarrollo del medio urbano; se concentra en la producción de artículos de hierro, acero y aluminio, en 42 establecimientos existentes en 1966. También es de interés, a partir de 1935, la fabricación de ron, en Cataño, cuyo producto se ha exportado en grandes cantidades durante algunas épocas; desde 1942, según un plan de fomento industrial, se han establecido fábricas de tejidos de algodón, de madera, del bagazo de la caña de azúcar, de vidrio para botellas y objetos de arte, de fermentación de mieles de azúcar para fabricar alcohol industrial, de cajas de cartón, de cerámica, de ladrillo, refinería de petróleo, preparación de amoniaco para fertilizantes, de calzado, etc.Entre los factores que han influido en el desarrollo de la industria pueden mencionarse: el comercio exterior en mercaderías de P. R. tiene como base el importante mercado libre de aranceles con Estados Unidos; el 83% de las nuevas industrias se han establecido como consecuencia de la exención de contribuciones iniciada en 1954; de las 1.282 fábricas establecidas en 1966, unas 850 procedían de Estados Unidos o de países extranjeros; el Gobierno ha ofrecido créditos a determinadas empresas de la industria de transformación; la exención de impuestos se ha hecho extensiva desde 1963 para las industrias que se establezcan fuera de la zona metropolitana; la exención se concede hasta 10, 12 ó 17 años; una institución gubernamental también ha construido edificios industriales tipo, fuera de la zona metropolitana, que se arriendan con ciertas ventajas a los industriales dispuestos a instalarse en el interior del país.Otra actividad económica que ha adquirido importancia en los últimos años es el turismo, favorecido por las facilidades que ofrecen los grandes hoteles, las pensiones, los restaurantes, los balnearios, las playas, la pesca deportiva, las comunicaciones por carretera, etc.; en 1966, los turistas gastaron 10.000 millones de dólares. El transporte marítimo sigue teniendo interés básico para el comercio de la isla. Los mejores puertos son los de San Juan de P. R. (v.), Ponce y Mayagüez. La red de carreteras tiene 8.045 Km. y comunica a todos los pueblos por medio de carreteras asfaltadas y, en algunos casos, de hormigón, cuya red se complementa con un pequeño ferrocarril de acarreo de caña en varios sectores de las llanuras costeras. Las rutas aéreas enlazan al país principalmente con Estados Unidos, pero también con Canadá, España, Francia y Alemania; su principal aeropuerto es el de San Juan. Entre las empresas aéreas, la Caribair es puertorriqueña. El sistema de bancos está constituido por bancos del país, que son los más importantes, de Nueva York y canadienses, y del Gobierno: de fomento industrial y de la vivienda. Los bancos domésticos superan tanto en depósitos como en préstamos al conjunto de instituciones bancarias del exterior. La renta per cápita es de 1.129 $ (1968), pero está mal distribuida.4. División político-administrativa. El país se divide en ocho distritos y 76 municipios; la zona metropolitana incluye los municipios de San Juan (v. SAN JUAN DE PUERTO Rico), Carolina, Río Piedras, Guaynabo, Cataño, Bayamón, Trujillo Alto y el barrio Palo Seco de Toa Baja, con 455.421 hab.; la segunda ciudad es Ponce, con 156.498 hab., y la tercera Mayagüez, con 86.267 hab. La población total era de 2.712.033 hab. según el censo de 1970. En Estados Unidos, residen 1.454.000 hab. de origen puertorriqueño, según el mismo censo de 1970.J. A. VRVÓ ESCOTO.
BIBL.: R. Picó, Nueva Geografía de Puerto Rico, San Juan de Puerto Rico 1969; íD, Población y desarrollo en Puerto Rico,en Geografía de América Latina, UNESCO (en prensa); W. H. STEAD, El desarrollo económico de Puerto Rico, México 1963.
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