Puente, Fernando de la
Categoria:
Biografía GER
N. en Santander el 25 abr. 1909. En 1927 se traslada a Madrid y empieza la carrera de ingeniero industrial, que acaba en 1933. En 1929 ingresa en la Escuela Superior de Bellas Artes de S. Fernando, cuyos estudios no concluye hasta 1939, tras el paréntesis de la Guerra española de 1936-39. En 1945 obtiene por oposición la cátedra de Dibujo de la Escuela Especial de Ingenieros Industriales de Madrid, cátedra que abandona en 1949, así como sus trabajos de ingeniero en una empresa privada, para volver a Italia, donde había vivido en 1933, y en París y Berlín en 1934. Su segunda estancia en Italia dura cinco años y, decididamente, le convierte en pintor, dejando atrás su carrera técnica y su cátedra, que fue, más o menos, lo que hicieron los pintores Juan de Echevarría (v.) y Miguel Utrillo. A partir de 1955 participa en exposiciones internacionales (III Bienal de Arte Hispanoamericana, Barcelona: Salón de L’École Francaise, París; Nacional de Bellas Artes; The Art Gallery de Toronto) y celebra muestras personales en diversos países: galerías Bénézit, Durand-Ruel -presentado por lean Bouret-, de París; World Fair, de Nueva York; Museo de Arte Moderno de Madrid, etc.No ha sido ociosa la cita del pintor Echevarría, pues, como él, de la P. disciplinaría su innato sentido del color en el rigor de un dibujo expresivo y definidor, de netos contornos, de aristas expresionistas muchas veces, como ocurre en Picasso (v.). Se trata, esencialmente, de un pintor expresionista en lo formal, pues hay en su obra,de vigoroso lenguaje y lírico sentido, un clima de indudable fovismo, como en el Nolde (v.) de los paisajes puros; y tan es así, que se diría que es de la P. el pintor nórdico más característico de la Montaña, pues ni María Blanchard, ni Gutiérrez Solana (v.), ni Cossío (v.) lo son, y ello, como puede verse en los maestros montañeses más significativos, sin dejar de ser absolutamente español. Todos los temas han sido abordados por de la P., cuyos bodegones pueden proponerse como revitalización de un género que expiraba entre nosotros; como pintor de retratos tiene una gran significación, pues ha sido capaz de convertir lo que había venido a parar en género, en pintura intrínseca; sus retratos, en efecto, son ante todo pintura pura. Pero es en cuanto pintor de paisajes como, seguramente, hemos de considerarle especialmente, de paisajes -tierras, mar, ciudades- en los que, siendo fiel a los modelos que se propone, acaba por inventar -por descubrir- cada una de las naturalezas miradas, pues en cada una de ellas proyecta su alma y su estética y las convierte en pintura. "Nos ofrece en sus lienzos -dice Lafuente Ferrari- una síntesis recordada de lo visto, una simbolización más que una documentación". A propósito de su pintura, Gaya Nuño habla de la "sencilla y difícil originalidad" que la informa, y Camón Aznar dice que "la arquitectura, en estos cuadros, es sentida como paisaje, con todos los alabeos y gracias e imaginaciones que el paisismo puede sugerir". M. en Madrid el 2 nov. 1975.MANUEL C.AMPOY.
BIBL.: J. A. GAYA NuÑo, La pintura española del siglo XX, Madrid 1972; J. L. VÁZQUEZ-DODERO, Delapuente, Madrid 1973; A. M. CAMPOY, Delapuente, Fernando, en Diccionario Crítico del Arte español contemporáneo, Madrid 1973, 106; P. GUINARD, Fernando Delapuente, París 1958; W. GEORGE, Fernando Delapuente, du Fauvisme au Réalisme Magiqus, 2 ed. Madrid 1973. ANTONIO
Guarda este contenido en tu perfil
Inicia sesión o crea tu cuenta para guardarlo.