Psicologia de la Forma CIENCIA
Categoria:
Ciencia
Fuentes e influencias. La aparición de la P. de la forma (en alemán Gestalt) suele situarse en un trabajo de Wertheimer (1880-1943) sobre el movimiento aparente, publicado en 1909. En ese trabajo, el autor reúne las observaciones realizadas por él y dos de sus colaboradores, K. Koffka (1886-1941) y W. Kóhler (v.; n. 1887); por lo que los tres son considerados como creadores de esta doctrina. Antes de la aparición de la llamada P. de la forma, se habían desarrollado una serie de hipótesis que en líneas generales eran una reacción a los puntos de vista del asociacionismo tradicional inglés de J. Mill y el asociacionismo (v.) y estructuralismo (v.) de Wundt y Titchener.Dejando de lado otros movimientos surgidos también como reacción frente a estas escuelas, como el conductismo (v.) de Watson (v.), la reflexología (v.) de Pavlov (v.) y la obra de Thorndike (v.), entre otros, la P. de la Gestalt recibe una influencia directa de un movimiento que suele denominarse funcionalismo, que aparece por toda Europa, pero en especial de los puntos de vista de K. Bühler y de la Escuela de Würzburgo (Külpe, Orth, Mayer, Ach, Selz). Como antecedentes de la P. de la forma hay que citar a Brentano (v.), Stumpf y de un modo especial de C. von Ehrensfels (v. PSICOLOGÍA III, 5-6). Junto a estas influencias directas es preciso citar un grupo de psicólogos procedentes de la escuela de Gotinga (G. E. Müller, E. R. James, D. Katz y E. Rubin), los cuales publicaron una serie de trabajos que seguían en cierto modo la línea de la Gestalt cuando Wertheimer inauguró la "nueva Psicología". Estos autores, aunque en alguna manera independientes, crearon una serie de conceptos que fueron asimilados por los "gestaltistas", como, p. ej., la noción de figura y fondo desarrollada por Rubin. Finalmente, para comprender los puntos de vista de la "teoría de la forma", importa señalar que sus autores están sumamente influidos por el pensamiento de Kant (v.) y la fenomenología de Husserl (v.).Metodología y supuestos generales. Noción de experiencia. Para los psicólogos de la gestalt lo que importa es la experiencia (v.), entendiendo por tal el modo ingenuo o inmediato como se percibe la realidad. La afirmación de Wertheimer de que "el movimiento aparente no necesita explicación; es un fenómeno real por derecho propio" aclara suficientemente su noción de experiencia. Frente a los puntos de vista conductistas que sostienen que el mundo psíquico se percibe como una serie de estímulos independientes, de modo prácticamente mecanicista, los gestaltistas oponen la noción de que lo que se capta son totalidades. La experiencia se nos da como un todo. Tomando puntos de vista de la Física, afirman que si bien cada parte tiene sus leyes, el sistema depende de las relaciones de las partes con el sistema mismo, por lo que sus leyes son otras. A estas circunstancias externas hay que añadir otras específicas del ser humano. Captamos totalidades en parte porque el mundo se organiza de este modo, pero además porque el ser humano está estructurado de alguna manera. De este modo la experiencia no es sólo de totalidades, sino además peculiar a cada estructura.El problema de las leyes psicológicas. Por cuanto la totalidad no puede regirse por las leyes de sus partes, importa establecer nociones aplicables al todo. Los gestaltistas siguen en este punto la fenomenología (v.) de Hartmann. Sólo hay un modo de superar la dificultad de las posiciones extremas: la de que el mundo se compone de adición de partes o de que todo se relaciona con todo, y es reconocer que "las leyes de la ciencia son las leyes de los sistemas". En lo que hace a la P. fue preciso crear la noción de "campo psicológico", el cual no es otra cosa que el ambiente tal como es percibido en su conjunto por el sujeto perceptor. Aquí el sujeto no es mero observador, algo ajeno al ambiente. Hay estructuración entre individuo, ambiente y la conducta que se deriva. El problema metodológico consiste en cómo poder determinar si un campo particular puede ser objeto de un análisis, sin que se destruyan las relaciones mismas que pretendemos determinar. Basándose en el principio antes citado, de que la experiencia es consecuencia del particular modo de estar estructurado el individuo, los gestaltistas proponen una reducción: cada individuo objeto del estudio es quien define o determina el "campo psicológico".El problema de la cuantificación. Los teóricos de la forma acentúan lo cualitativo, pero esto no quiere decir que se opongan a la cuantificación. Se oponen al modo de medir de otras escuelas, ya que opinan que mientras la Física está muy desarrollada, la P. está en sus comienzos y es erróneo acudir a técnicas todavía inaccesibles para la Psicología. Lo que importa es llegar a la cuantificación, pero sin perder de vista lo cualitativo, ya que ambos conceptos no son antagónicos. Koffka es particularmente claro en este sentido: "la descripción cuantitativa no es más que una manera particularmente exacta de representar la cualidad".Psicología y Fisiología. El campo psicológico no puede identificarse con el fisiológico y más precisamente con el cerebral. La relación entre ambos es sólo en el sentido de que el fenómeno psicológico supone "predicciones" de la conducta del funcionamiento fisiológico. La relación entre ambas es una relación, no de estímulo-respuesta al estilo de los estructuralistas y conductistas, sino la relación de dos estructuras análogas; como dice Woodworth, la relación que existe entre un mapa y el país a que se refiere. Defienden, pues, una hipótesis de isomorfismo, pero en el sentido de una similitud de leyes aplicables a lo psíquico y lo fisiológico. El cerebro hay que considerarlo como un sistema dinámico de fuerzas y la figura psíquica viene a ser como un reflejo de la misma forma -isomorfismo- que la figura fisiológica.La percepción. Ha sido el campo más profundamente analizado por los gestaltistas; sin embargo, las más importantes adquisiciones fueron enunciadas desde el comienzo por Wertheimer. La esencia de la percepción (v.) la constituye el llamado fenómeno fhi, que establece que el observador percibe el movimiento de estructuras diferentes como un solo objeto. Establecieron una serie de leyes para explicar la percepción -proximidad, similitud, dirección, destino común, etc.-, pero de todas, las más importante es la ley de la pregnancia (prégnanze). Puede definirse como un principio organizador por el cual se tiende a la mayor simplicidad, es decir, a la obtención de la mejor forma (gestalt) posible. Junto a estola ley de la figura y fondo, enunciada por Rubin, pero asimilada pronto por los gestaltistas, define que los elementos percibidos que se hallan organizados en un todo, que captan nuestra atención y son percibidos con claridad, constituyen la figura; el resto de los elementos, el fondo. Un aspecto interesante es que los gestaltistas ponen el acento en las situaciones presentes. No quiere decir que nieguen el papel de la experiencia, sino que ésta es secundaria a la percepción, y cuando actúa lo hace en la medida que deforma o condiciona las percepciones presentes, por lo que en realidad ya no son lo que fueron en otro momento.El aprendizaje. En este terreno fue KShler (v.) quien hizo las mejores aportaciones. Abordó el problema desde los postulados de la teoría de la forma, especialmente la ley de la pregnancia. Lo que decide el aprendizaje (v.) es la tendencia a un fin o meta. Juega aquí fundamentalmente la perspicacia (einsicht) y no el aprendizaje por el ensayo y el error, como en la doctrina de Thorndike. No hay errores ciegos, sino que son malas soluciones, pero no ineficaces, ya que empujan a buscar otras mejores; así, pues, se fijan y tienden a estructurarse con la situación total. El aprendizaje consiste, en principio, en la captación de que en el problema propuesto algo falta necesario para la solución adecuada. El individuo capta esa totalidad y trata de reestructurar el campo percibido o pensado. La solución llega cuando el elemento que falta es incorporado de un modo significativo.Pensamiento. Aprendizaje y pensamiento (v.) tienen leyes parecidas, por cuanto en el proceso del aprendizaje las experiencias primeras van reestructurándose con las siguientes, por lo que se produce un fenómeno hacia adelante. Pero hace falta una dirección o meta. Aquí la doctrina de la "tendencia determinante" de la Escuela de Würzburgo ha sido asimilada por los gestaltistas. Esta tendencia define el campo significativo en donde se desarrolla el pensamiento.Crítica. La doctrina de la forma ha sufrido y sufre numerosas críticas. Desde afirmar que esta P. no ha aportado nada nuevo, hasta asegurar que sus conceptos básicos son confusos, en especial la noción de forma (gestalt). Pero el que los conceptos básicos que manejan sean confusos suele ser un defecto común en diversas escuelas de P. experimental; así, p. ej., no se suele distinguir bien entre psiquismo animal sensitivo y psiquismo intelectual humano, y como además en el hombre se dan los dos en estrecha unión, se toma a veces el uno por el otro; ello es causa frecuente de ambigüedades y equívoCOS (V. PSICOLOGÍA: INTRODUCCIÓN y II). Los gestaltistas han adoptado una posición tan insostenible como la de los conductistas, pues al igual que éstos han borrado la línea de diferenciación entre los modos de ser sensitivo e intelectual.Sin embargo, la escuela de la Gestalt se ha mostrado fecunda. Muchas nociones actuales utilizadas por otras escuelas se apoyan en postulados de la doctrina de la forma; por otro lado, al ser criticada por otras escuelas, se ha puesto de manifiesto que muchos datos, tomados por hechos, en realidad sólo eran hipótesis razonables. Su mejor contribución ha sido sus finos análisis en torno a la percepción, que en líneas generales, dejando de lado la teoría, son válidos. La noción de fuerza organizadora y los intentos de definir el campo psicológico es cierto que no están carentes de crítica, pero marcan una línea de investigación que ofrece amplias perspectivas.V. t.: PERCEPCIÓN; PSICOLOGÍA.D. BARCIA SALORIO.
BIBL.: J. BENDER, Test guestáltico visomotor, Buenos Aires 1955; D. KATZ, Psicología de la forma, Madrid 1945; K. KOFFKA, Principios de la Psicología de la forma, Buenos Aires 1953; W. KÓFILER, Psicología de la forma, Buenos Aires 1948; M. WERTHEIMER, Untersuchungen zur Lehre von der Gestalt en Psychologische Forsch, Berlín 1923, 301-350; R. E. BRENNAN, Historia de la Psicología, 2 ed. Madrid 1969, 214-224; A. STOCKER, Orientaciones actuales de la Psicología, 3 ed. Buenos Aires 1966, 25 ss.
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