Protágoras
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Biografía GER
Filósofo griego antiguo, el más importante dentro de la sofística (v. SOFISTAS GRIEGOS), a la que dio sus directrices principales, influyendo decisivamente en todos los demás pensadores de esta escuela. Natural de Abdera, ciudad de la Tracia, región situada al SE de la península balcánica, entre el Ponto Euxino y Macedonia, n. en el 486 a. C. o, a lo sumo, en el 485, según la opinión de Schmid y Nestle. Marchó a Atenas. Allí trabó amistad con Pericles (v.), lo cual influyó en gran manera sobre el pensamiento de P. y sobre la problemática que se planteara. El político ateniense le encargó la redacción de las leyes que habían de regir la colonia de Thurioi, en el Sur de Italia. También en Atenas se puso en contacto con otros sofistas, Gorgias, Hipias y Pródico. Su estancia en Atenas terminó mal, debido a su conocida obra Perí theón (Sobre los dioses): el agnosticismo (v.) sostenido en ella por P. dio lugar a que fuera acusado, según Diógenes Laercio, por Pitidoro, según Aristóteles, por Evatlo, de asebeía (impiedad), siendo condenado al destierro y a que sus libros fueran quemados públicamente. Embarcó hacia Sicilia y, al naufragar la nave, murió; la opinión más aceptada es que contaba entonces 90 años, por lo que puede fijarse la fecha ca. el 396. Según Diógenes Laercio, historiador del s. iii d. C., las obras fundamentales de P., de las que quedan muy pocos fragmentos, serían: Antilogíai (Las contradicciones), Perí theón, Alétheia (La verdad), Perí toú óntos (Sobre el ser). No obstante, Untersteiner mantiene que el catálogo de obras de P. legado por Diógenes Laercio se refiere a los títulos de las diferentes partes de una única obra, las Antilogíai.La doctrina protagórica puede exponerse en los siguientes temas: a) El ánthropos métron, el homo mensura. Platón (Crat., 385e) y Sexto Empírico (Hipot. Pirron., 1,216 ss.) dicen que P. había mantenido, como tesis fundamental de su filosofía, que "el hombre es la medida de todas las cosas, de las que son en cuanto que son, de las que no son en cuanto que no son". Sexto sigue diciendo que medida quiere decir norma, y cosas, lo real, de forma que el texto de P. supondría un claro relativismo antropológico, en el que el hombre es el elemento informador y que da sentido onto-axiológico, es decir, en el orden del ser y del valor, a toda la realidad. El citado texto de Platón aclara bien este sentido: "... como decía Protágoras, al afirmar que el hombre es la medida de todas las cosas; así, como a mí me parece que son las cosas, tales son para mí; y, como a ti te parecen, tales son para ti". No hay nada inmutable, universal y necesario; todo está en función de o es relativo al hombre. Esta sería la norma y medida del bien y del mal, de lo bello y lo feo, de lo justo y lo injusto (V. RELATIVISMO). b) La inexistencia de la contradicción, es decir, que sobre cualquier cuestión se pueden mantener, con igual razón, dos juicios contradictorios. Esta tesis de P. está íntimamente ligada al hamo mensura, ya que, en virtud de ella, lo que para un hombre pueda ser verdadero, para otro podrá ser falso y, en consecuencia, de todo sujeto será posible afirmar o negar cualquier predicado (Platón, Eutid., 286b,c). En relación con este escepticismo (v.) es típico de P. y de los sofistas "el hacer del peor argumento el mejor": Si dos juicios contradictorios se pueden mantener con igual razón, quiere decir que ninguno de ellos tiene una raíz óntica que lo sustente, de lo que se deriva que aquel juicio o argumento que, en apariencia, parece el peor o más débil, puede ser transformado, mediante la habilidad dialéctica y retórica, en el mejor y más fuerte. c) La preocupación por los problemas gramaticales. Gomperz le cita como a un verdadero reformador del lenguaje. Se ocupó del estudio de los tiempos y modos verbales, de los géneros de los nombres y de la estructura del discurso. Defendió la teoría convenionalista del lenguaje, en oposición a Hipias. d) Problemática ético-sociológica. Sostuvo la teoría del pacto social. La vida en sociedad perfecciona al hombre, haciendo posible la virtud, la cual no es innata, sino adquirida y, además, condición necesaria para un ordenamiento adecuado de la sociedad, según expone en el mito de Prometeo y Epimeteo (Platón, Protag., 320c).V. t.: SOFISTAS GRIEGOS; PRESOCRÁTICOS.J. BARRIO GUTIÉRREZ.
BIBL.: M. UNTERSTEINER, Solísti, 1, 2 ed. Florencia 1961, 14117 (ed. crítica con trad. italiana); E. BORRERO, Protagora, Bar¡ 1914; E. DUPREEL, Les sopitistes, Neuchátel 1948, 13-58; 1. LANA, Protagora, Turín 1950. Para más fuentes y estudios, v. la bibl. de PRESOCRÁTICOS y la de SOFISTAS.
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