Praxiteles
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Biografía GER
Hijo de Cefisodoto y nieto de Praxiteles el Viejo, n. en Atenas hacia el 400 a. C., se dedicó a la escultura de bronce y sobre todo de mármol entre los a. 380 y 330 aproximadamente.Fue el maestro que dio la nota definitiva del bello arte del s. IV a. C., y el jefe de la nueva escuela ática. De su biografía poco se sabe, únicamente algunos detalles de su vida personal, sobre todo lo referente a sus relaciones con la cortesana Friné, nacida en Tespis y muerta, ya anciana, en tiempos de Alejando Magno. Friné ha sido considerada como el modelo de que se sirvió P. para sus estatuas femeninas, que debieron de ser esculpidas entre el 360 y el 350 a. C. P. impone a sus estatuas una curva rítmica más graciosa y elegante que la establecida por el Kanon de Policleto. Esta atrevida curva exige soportes hábilmente disimulados por el escultor. A su vez introduce el sf mmato en la cabeza de los personajes.Aparte de los originales como el Hermes de Olimpia y la basa de Mantinea, se le atribuyen una serie de obras conocidas exclusivamente por copias romanas, entre las que es necesario destacar el Sátiro escanciador del Museo de las Termas, la Afrodita de Arles del Museo del Louvre, la Afrodita de Cnido del Museo Vaticano, el Apolo Sauróctonos de los Museos del Louvre, Vaticano y Villa Albani, el Sátiro en reposo del Museo Capitolino, y la Artemis de Gabi del Museo del Louvre. El Sátiro escanciador tiene la mano derecha levantada con un jarro para escanciar vino en una copa sostenida por la mano izquierda. Se apoya en la pierna izquierda, lo cual origina un desequilibrio rítmico análogo al de la Atenea del relieve del a. 375, por lo que el Sátiro habría que fecharlo entre el 380 y el 370, como obra de juventud. Esta escultura servía de ornato, al parecer, en la vía de los Trípodes de Atenas.En cuanto a la Afrodita de Arles, no poseemos documentación suficiente para atribuirla a P., no obstante se debe su atribución a la analogía del ritmo con otras esculturas praxitelianas y a la influencia advertida de Cefisodoto, sobre todo en la cabeza. La Afrodita de Cnido, estatua del culto de esta divinidad, que estuvo en el templo de la isla de Cnido, es la obra maestra de P. y su obra más estimada en tiempos antiguos. De mármol de Paros, representa a Afrodita desnuda, tomando un baño, con el cuerpo descansando sobre la pierna derecha y con la mano izquierda apoyada en un paño y en una hidria. Afrodita había sido hasta entonces representada vestida, como en el friso del Partenón, o con túnica transparente, como en la obra de Alcamenes. Unos comisionados de Cos y de Cnido, que llegaron a Atenas a adquirir una Afrodita de P., escogieron los primeros una vestida y los segundos la Afrodita famosa. Era de las esculturas más conocidas en la Antigüedad; estaba instalada en un templete abierto, según Luciano. Plinio la juzga como la mejor de todo el orbe. La Afrodita de Cnido se reproduce en varias copias romanas, de las que la mejor se guarda en el Museo Vaticano. Es el prototipo de perfección femenina, con maravilloso modelado de busto y espalda, y cuerpo sobrio y macizo. El mejor argumento para probar la autenticidad de las copias son las representaciones de las monedas de Cnido. En época romana, el original se conservaba en Cnido; fue trasladado a Constantinopla durante la Edad Media, yendo a parar a la Galería de Lausos, coleccionista bizantino. El original habría que fecharlo entre el 364 y 361 a. C., años, según Plinio, de apogeo del artista.El Apolo Sauróctonos se presenta juvenil y disponiéndose a matar un lagarto que asciende por el tronco de un árbol. Técnicamente, en el Sauróctonos se consigue una gran solución estética al exonerar la pierna izquierda mediante el soporte del árbol en que se apoya. El ritmo es típico de P., siendo lo más apto para la reproducción el bronce, materia del original. De gran fama era también el Sátiro Periboetos, o en reposo, del que en época romana se realizaron múltiples copias para adornar los jardines. Se apoya indolentemente en un tronco, con los pies cruzados y un brazo sobre la cadera. Las formas son redondeadas, sin que resalten los músculos, lo que le da una delicadeza femenina; cubre el pecho una piel de felino doblada. El rostro tiene expresión picaresca, con orejas de cabra que se disimulan entre la abundante cabellera.En el Heraion de Olimpia fue descubierto en 1887 el famoso Hermes, identificado como la figura que allí vio Pausanias junto con otros exvotos arcaicos ("allí hay también algunas esculturas de gusto más moderno entre otras un Hermes de mármol que lleva al pequeño Dioniso en brazos, obra de Praxiteles"). El Hermes es la primera estatua original exenta de un gran maestro griego que llegó a nosotros. Como dice Pausanias, el Herines transporta al niño Dioniso desde el Olimpo hasta la mansión de las ninfas, ofreciéndole en el camino el racimo de uvas tomado con la mano derecha, desaparecida, y que el niño intenta alcanzar. La figura se apoya en un gran manto que cuelga de su brazo izquierdo, solución idéntica a la de la Venus de Cnido. Los rasgos de la escultura son enteramente característicos de P.: el suave ritmo, el brazo derecho levantado, la composición, un plano anterior claro que acentúa el contorno, el pulimento de la superficie y sobre todo el realismo de los pliegues. Los autores que han estudiado el Hermes de Olimpia todavía dan versiones contradictorias sobre si se trata de una obra de juventud o de madurez. La estatua apareció mutilada de piernas y de uno de los brazos, conservándose la cabeza sin la más mínima alteración.Otra obra de P., también identificada por la información de Pausanias, es una basa con relieves sobre la que iba un grupo suyo, en Mantinea, el de las Musas y Marsias tocando la flauta, según la información de Pausanias. La basa, invertida, se encontró formando las losas del pavimento de una iglesia. Las Musas de Mantinea se cubren con amplios mantos, que dejan entrever la forma de sus cuerpos. El interés de este relieve respecto a la obra de P. radica en que nos presenta imágenes femeninas vestidas. La autenticidad praxitélica de la basa de Mantinea es dudosa; sirvió para sustentar estatuas suyas, y es probable que su ejecución responda a una fecha posterior a su muerte y que sea debida a la mano de sus hijos Cefisodoto y Timarcos.La cabeza del joven Eubuleos es otra obra atribuida a P., encontrada en Grecia en las excavaciones del santuario de Eleusis. Es un joven pensativo. También se le atribuyen la Artemis de Gabi, cubierta con manto, con la mano derecha en ademán de abrochárselo en el hombro y reposando sobre la pierna derecha; el Apolo Lykeios, las dos Herculanas y algunas estatuas de Eros. Las dos Herculanas son los mejores ejemplos de retratos de este género. En la estatua de tipo praxitélico del Museo Británico procedente de Cnido, los críticos han querido ver a Deméter, aunque también se supone que no se trate más que de un retrato funerario.M. PELLICER CATALÁN.
BIBL.: A. BLANCO, Arte griego, Madrid 1966; G. M. A. RICHTER, The sculpture and the sculpturs ot the Greeks, New Haven 1950; 1. CHARBONNEAUX, La sculpture grecque classique, París 1948; CH. PICARD, La sculpture. Période classique, lVe siécle, París 1948; G. E. Rizzo, Prassitele, Roma-Milán 1932; C. BLINKENBERG, Knidia, Beitráge zur Kenntnis der Praxitelischen Afrodite, Copenhague 1933; M. COLLIGNON, Scopas y Praxiteles, Buenos Aires 1948.
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