Pozzo, Andrea Del
Categoria:
Biografía GER
Pintor, arquitecto y tratadista italiano del s. XVII, célebre por sus perspectivas arquitectónicas pintadas al fresco en cúpulas y bóvedas de iglesias y palacios. Su influjo se extendió hasta el Sur de Alemania, gracias a la protección que le dispensó el emperador Leopoldo I y a haber trabajado los últimos años de su vida en Viena. N. en Trento en 1642, donde realizó estudios humanísticos al mismo tiempo que aprendía los rudimentos de la pintura con maestros italianos desconocidos. En 1665 ingresó como hermano coadjutor en la Compañía de Jesús, en cuya iglesia de S. Fedele de Milán realizó sus primeras pinturas. Los numerosos viajes que emprendió por toda Italia a fin de decorar otras iglesias de su Orden le permitieron ponerse en contacto con diversos estilos: en Génova debió de impresionarle le dinámica vitalidad de Rubens; en Venecia, donde dibujó el colosal altar de la iglesia de Santa María, aprendió el opulento colorido de los venecianos; su paso por Emilia y la vista de las obras de Correggio corroboró su vocación por la pintura de perspectiva; en fin, su llegada a Roma en 1681, llamado para realizar el altar de S. Ignacio en el Gesit, completó su formación al entrar en contacto con Bernini (v.), Cortona (v.) y el Baciccia.Antes de llegar a la Ciudad Eterna, P. había realizado en la iglesia jesuítica de Mondovi (Piamonte) su primera obra importante de perspectiva ilusionística, que preludia el gran fresco de la bóveda de San Ignacio en Rotna, su obra maestra (1683-89). Esta bóveda no sólo es el culmen de su propia pintura ilusionística, sino de la de sus predecesores (Correggio), y la de sus propios contemporáneos romanos (Cortona y Baciccia). Nadie como P. alcanzó a crear una unidad óptica tan perfecta entre el espacio real de la iglesia y el espacio pintado de la bóveda; a ello se añade un soberano dominio de la perspectiva, una imaginación fértil y grandiosa, y un colorido brillante que hacen de dicha bóveda uno de los conjuntos más impresionantes de la Roma barroca. P. condensó sus experiencias como pintor de perspectivas arquitectónicas en el tratado Perspectiva pictortan et architectoruni, publicado en latín y en italiano en Roma entre 1693 y 1702; la edición constaba de dos volúmenes y 220 magníficos dibujos grabados por Franceschini. Los dibujos escenográficos contenidos en dicha obra ejercieron un considerable influjo en el desarrollo del teatro barroco europeo, sobre todo en Alemania.Como arquitecto propiamente dicho, P. fue seguidor de Borromini (v.), a quien consideraba el mayor genio de la arquitectura de la época. En este sentido compuso también, o al menos diseñó, numerosas obras: el ábside de la iglesia de S. Ignacio, la catedral de Lubiana, la iglesia del Gesú de Ragusa, los templos jesuíticos de Montepulciano, Trieste y Belluno, la iglesia de S. Francisco Javier de Trento, etc. Pero nada le ha dado tanta fama como la construcción de impresionantes retablos barrocos, entre los que destacan el de S. Luis Gonzaga de la iglesia de S. Ignacio y, sobre todo, el que alberga la tumba de S. Ignacio en el Gesú de Roma. Inspirado en ideas berninianas, es este altar la obra maestra de P. en el campo arquitectónico. En él se asocian todas las artes (arquitectura, escultura, pintura, metalistería, orfebrería), y ello, junto con la riqueza de los materiales empleados, componen el altar más fastuoso de Roma. P. se trasladó a Viena los últimos años de su vida, llamado por el emperador Leopoldo I, para realizar diversas obras. Allí m. el 31 ag. 1709. Destacan en Viena las pinturas que realizó en la iglesia de los jesuitas (hoy de la Universidad) y el gran fresco del palacio Liechtenstein. Sus pinturas de caballete son todas cuadros de altar, salvo su propio autorretrato conservado en los Ufizzi de Florencia.A. RODRÍGUEZ G. DE CEBALLOS.
BIBL.: W. WEISBACH, Arte barroco, en Historia del Arte Labor, XI, Barcelona 1934; R. MARINi, Andrea Pozzo pi ttore, Trento 1959; N. CARBONERi, A. Pozzo architetto, Trento 1961B. KERBER, Bibliographie zu Andrea Pozzo, "Archivum Historicum Societatis resu" XXXIV (1965).
Guarda este contenido en tu perfil
Inicia sesión o crea tu cuenta para guardarlo.