Pozos(del Lat. Puteus).
Categoria:
Geología
Un p., en su concepto más sencillo, es un hoyo que se hace sobre la superficie terrestre, profundizándolo hasta encontrar una capa acuífera y que suele revestirse de ladrillo o piedra, para su mejor conservación. El p. representa uno de los medios más primitivos, pero a la vez más frecuentemente usados, en la búsqueda y uso de las reservas hídricas del subsuelo, especialmente en zonas que, por sus características morfológicas y litológicas, como los fondos de valle y llanuras aluviales, son más propicias.Un p. puede ser construido de dos formas: manualmente, es decir, mediante una excavación de sección circular o cuadrada, de diámetro comprendido entre 1 y 3 m., con profundidades raramente mayores de 50 m., que va siempre encaminada a la extracción de aguas freáticas (v. AGUAS SUBTERRÁNEAS), excepto en algunos casos, en que se utiliza para facilitar el comienzo de una perforación mecánica, y por perforación, mediante la aplicación de medios mecánicos, que pueden ser accionados por el hombre (perforación manual), o con la ayuda de una fuerza motriz mecánica (perforación mecánica); en este último caso existen dos variantes: percusión y rotación.Fundamentalmente, se pueden distinguir dos tipos de p., según el modo de yacimiento de las aguas: freáticoso normales y artesianos; en aquéllos el agua extraída procede de una capa freática libre, en cuyo caso el agua alcanza dentro del p. el nivel freático, y en los segundos, al proceder de un acuífero cautivo, el agua contenida entre dos capas subterráneas impermeables encuentra salida y sube naturalmente al nivel de donde procede.La cantidad de agua que se puede extraer continuamente de un p. en unidad de tiempo recibe el nombre de caudal. Esta cantidad varía de un p. a otro y depende de varios factores: sección o diámetro del p., coeficiente de permeabilidad de la capa acuífera y potencia (espesor) de dicha capa. Cuando se extrae agua de una capa freática libre, por medio de un p., la superficie de esta capa se deforma deprimiéndose, dándonos lo que se llama un embudo o cono de depresión, que se alarga o profundiza tanto más rápidamente cuanto mayor es la extracción de agua. El caudal suministrado por un p. ordinario es directamente proporcional a las depresiones que en él se produzcan, como consecuencia de la elevación de sus aguas. También influye en el caudal proporcionalmente el coeficiente de permeabilidad del terreno. Se admite de una manera práctica que el caudal aumenta en función de la raíz cuadrada del diámetro del pozo.Si el fondo del p. no coincide con una capa impermeable, el agua penetra por él, además, a través de las paredes y entonces la influencia del diámetro es mayor. Resulta interesante el empleo de grandes diámetros en los terrenos fisurados, puesto que así es más probable captar un mayor número de fisuras. Si el fondo impermeable tiene cierta pendiente, el cono de depresión es asimétrico y las aguas tienen un movimiento ininterrumpido, en la dirección de la pendiente. En el caso de p. artesianos ocurren los mismos fenómenos, con la salvedad de que en este tipo la potencia o espesor de la capa de agua es constante, al no estar ligada, como en los p. comunes, a la depresión que se provoca al extraer el agua.Un dato que no debe faltar en un p. es el cálculo de su caudal, ya que tan importante como la existencia del agua es su utilización racional. Para su determinación se pueden emplear dos métodos: el experimental y el calculado teóricamente con fórmulas hidráulicas. El método experimental más utilizado consiste en la extracción, mediante bombeos sucesivos, de la mayor cantidad de agua posible sin agotarlo, midiendo el volumen V de agua extraída y el tiempo t necesario para que el pozo se recupere; es decir, para que vuelva al nivel inicial; podemos expresar el caudal Q mediante la expresión Q=V/t. El cálculo teórico de un caudal entra de lleno en el campo de la Hidráulica y se utiliza como medio de referencia y control.V. t.: HIDROGEOLOGÍA; SONDEOS; AGUA IV.L. SÁNCHEZ DE LA TORRE.
BIBL.: A. BENÍTEZ, Captación de aguas subterráneas, Madrid 1963; A. DESIO, Geologia Applicata alla Ingegneria, Milán 1959.
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