Positivismo I. Filosofia. A. Estudio General. FIL.
Categoria:
Filosofía
Se conoce con el nombre de p. aquel modo de pensar que pretende atenerse tan sólo a los "hechos positivos", entendiendo por tales los que pueden ser captados inmediatamente por los órganos de los sentidos y ser sometidos a una verificación cuantitativa; los demás hechos son negados o reducidos a los anteriores. En este sentido, el p. tiende a identificarse con las posiciones hipercríticas, se trate del escepticismo (v.) y del relativismo (v.) antiguos o del pensamiento de la Ilustración (v.), y, por tanto, con las actitudes empíricas, sensistas, sensualistas y materialistas. Descarta a priori, como antipositiva, la problemática metafísica, de manera que el p. limita la actividad filosófica a considerar una serie de posiciones "positivistas" en la gnoseología, filosofía de la naturaleza, ética y teoría del Estado y sociología (v. B).El sentido del término que acabamos de exponer puede calificarse de lato, útil a la hora de considerar actitudes doctrinales concretas, pero que no corresponde exactamente con lo que, a partir del segundo tercio del s. XIX y aún hoy, se entiende por p. En sentido estricto el p. -cuya formulación más conocida es la de A. Comte (v.)- implica unas características peculiares que pueden sintetizarse en cuatro principios fundamentales: a) una interpretación de la historia del pensamiento; b) una teoría de la ciencia; c) una concepción reformista de la sociedad; y d) una determinada idea del sentido y puesto de la religión en la vida social.En el primer aspecto, el p. se presenta en actitud reactiva frente a la filosofía especulativa poskantiana. Por tanto, se consideró fundamentalmente analítico, frente a la posición dialéctica del idealismo (v.) y sus consecuencias. Esta pretensión se mantiene incluso en las últimas derivaciones del neopositivismo (v.).En segundo lugar concibe la ciencia (v.) como un análisis constitutivo de aquellos fenómenos verificables y cuantificables. La cuantificación es, además, entendida como verificación del cómo de los fenómenos observable (dónde, cuándo, en qué sistema de dimensiones, en qué proporción, etc.); el qué, el por qué, y el para qué, del fenómeno, no tienen "sentido positivo" y son, por tanto, dejados fuera de consideración. No hay, pues, para el p. ciencia de principios absolutos; todo saber que intentase realizar tal hipótesis límite sería metafísica, y ésta es concebida apriorísticamente por el p. como la anticiencia. Empero, existe un principio negativo que es radicalmente absolutizado por el p.: que lo único positivo es la creencia apodíctica en la absoluta validez de la negación de todo principio metafísico. De aquí la radical hostilidad, heredada por el neopositivismo y la filosofía analítica, contra todo sistema, excepto por el implícito en la ideología positivista; la repulsa contra toda "construcción", se trate de la metafísica clásica o de la dialéctica marxista; la identificación de toda la filosofía con el análisis de los supuestos "resultados" de la ciencia; y la pretensión que de esta concepción representa el único y posible "naturalismo" científico.En tercer lugar, el p. parte del principio de que el saber condiciona la sociedad. Las imperfecciones de la sociedad presente -entiéndase, la de la Europa de 1850 en el p. originario, o la actual en algunos neopositivistas, como Popper- derivan, según estos autores, de la acción de los saberes no científicos -"religiosos" y "metafísicos"- que la estructuran en sus raíces históricas. La filosofía positiva, ateniéndose tan sólo a los "hechos positivos" y sus consecuencias, transformará -piensanla sociedad mediante una reforma de base, que actuando sobre la coyuntura -que es el conjunto de "hechos positivos"- modificará sus raíces, y su "estructura", y dará así origen a una sociedad de elevado grado de perfección.Finalmente, la filosofía positiva arranca de la idea de que los fenómenos religiosos son "hechos", pero dice que su carácter fáctico está enmascarado por una -según los positivistas- peculiar interpretación gratuita, no científica, que habría que superar. Por tanto, sostienen que es preciso un análisis que, de un lado, positivice lo que haya de realidad fáctica en dichos fenómenos, desmitificando la religión y, de otro, la reduzca a los límites que la ideología positivista le señala: a una actitud reverencia) ante la racionalidad.El p. extracomtiano y, más aún, el actual, niega rotundamente este cuarto postulado positivista y de hecho no defiende un "culto a la razón", como el propuesto por Comte. Del mismo modo, niega su compromiso con el tercer postulado y relega lo social a una nueva y fáctica "cuestión práctica". Pero, pese a estas "reducciones" -no siempre tan decisivas como se ha pretendido; recuérdese el "psicoanálisis intelectual" que presupone el "positivismo terapéutico" del círculo de Wittgenstein (v.)- el p. actual sigue exigiendo ciertas absolutizaciones de las que sólo citaremos las dos fundamentales: a) la significación de todo enunciado está construida completamente en el proceso de verificación de lo dado; y b) la precisión del proceso de verificación sólo es posible mediante una instrumentalización formal lógico-matemática.Estos principios tienen valor para la ciencia positiva, pero su absolutización es un postulado.En líneas generales cabe decir que el p. implica una reducción arbitraria del horizonte humano, al que priva de sus dimensiones metafísicas y religiosas, es decir, de su capacidad de absoluto (v.); de ahí que desemboque en una posición naturalista (v. NATURALISMO), cuando no en una actitud escéptica y desengañada de la vida, o en un puro materialismo (v.) y en un nihilismo (v.). Desde un punto de vista genético deriva del agnosticismo (v.) kantiano y del racionalismo (v.), ya que es precisamente la consideración racionalista del entendimiento como facultad que no debe aceptar ninguna verdad que le trascienda lo que explica la decisión -aparentemente humilde- de limitarse a lo empíricamente verificable. Para un análisis de los datos que permiten superar eI p., V. MÉTODO; CIENCIA I-II y vil, 2-3; CONOCIMIENTO 1; ENTENDIMIENTO; INTELIGENCIA I; VERDAD[; ÉTICA; METAFíSICA.V. t.: NEOPOSITIVISTAS; MATERIALISMO; EMPIRISMO; SENSISMO; SENSUALISMO.M. CRUZ HERNÁNDEZ.
BIBL.: A. FOUILLÉ, Le mouaenient positiciste et la conc’eption sociologique du Monde, París 1896; P. DUCASSE, Essai sur les origines intuitires du positicisnie, París 1939; J. CRUZ COSTA, A. Cocote e as origen do positivismo, Lisboa 1959; E. BOURDET, Vocabulaire des principaux termes de la philosophie positine arec notices biographiques appartenant au Calendrier POsitiviste, París 1875; B. MAGNINO, Storla del positivismo, Roma 1955; H. GOUHIER, La jeunesse d’Auguste Cocote et la forrriation du positivisnie, 3 vol. París 1933-1944; F. SELVAGGI, Problemi delta física moderna, Brescia 1941 ; J. LECLERCQ, Las grandes líneas de la filosofía moral, 3 ed. Madrid 1967; y la parte correspondiente en los tratados de Historia de la Filosolía, como los de C. FABRO (II, Madrid 1965) y J. HIRSCHBERGER (II, 4 ed. Barcelona 1972); v. t. la bibl. citada en el artículo siguiente (B).
Guarda este contenido en tu perfil
Inicia sesión o crea tu cuenta para guardarlo.