Pompeyo Magno, Cneo HIST.
Categoria:
Historia
Su nombre se cita por vez primera en la lista de oficiales de su padre, Pompeyo Strabo, en Ausculum, en el 89 a. C. Tenía entonces 17 años. En la guerra entre Sila (v.) y los demócratas, se puso de parte del primero, al que ayudó con sus clientelas del Piceno.Intervención en Hispania y Oriente. En el 83 a. C., Sila le encargó de la guerra de África, y el Senado de la lucha contra Sertorio (v.) en Hispania, a propuesta de Marcio Filipo, entregándole el gobierno de la Hispania Citerior. En el 78 a. C., sometió a los ilergetes, pasó el Ebro y fue vencido por Sertorio en Lauro (Valencia). En el 75 a. C., P. y Metelo tomaron la ofensiva contra Sertorio. P. venció al general sertoriano Perpenna, pero fue derrotado en Sucro (Júcar). Al finalizar el año, se retiró a los Pirineos, donde fundó la ciudad de Pamplona. En el invierno del 75 a. C., escribió una carta al Senado en la que se quejaba de que carecía de medios para la lucha y de que tenía que emplear su fortuna personal. En el 74 a. C., con un refuerzo de dos legiones, Metelo y P. comenzaron a someter la Celtiberia, ocupada completamente por P. en el 73 a. C.Asesinado Sertorio por Perpenna en el 73 a. C., una ley del 72 a. C., la Lex Gellia Cornelia, autorizó a P. a conceder la ciudadanía a los que habían favorecido su causa. Antes de regresar a Roma, levantó un monumento en el Pertús, en los Pirineos, representado probablemente en las monedas pompeyanas de Cartago Nova, en el que se gloriaba de haber conquistado 876 ciudades, según Plinio. P., ayudado por L. Craso, dio los primeros golpes a la Constitución de Sila en el 70 a. C., en que ambos fueron cónsules, al restablecer el poder tribunicio. Restablecieron también la censura y depuraron el Senado, con ocasión de los escándalos en la administración de Verres en Sicilia; una ley propuesta por Aurelio Cota dio entrada a los caballeros en el Senado. En el 67 a. C., el tribuno Gabinio propuso entregar un poder excepcional a un consular para limpiar el Mediterráneo de piratas; dispondría de 36 millones de sestercios y 200 barcos de guerra. César defendió este proyecto ante el Senado, donde encontró gran oposición. Se entregó a P. el mando, quien nombró 24 legados, dispuso de 500 navíos de guerra y de 20 legiones, y en poco tiempo venció a los piratas, a los que asentó en el interior de Asia Menor, en Sol¡, en Acaya y en Calabria.En el 67 a. C., el tribuno Manilio propuso una ley que confería a P. la guerra contra Mitrídates VI (v.), con plenos poderes en Asia, Bitinia y Cilicia. La ley fue combatida por la oligarquía. Cicerón, pretor, contribuyó con un discurso a que no se promulgara la ley. P. no dio valor alguno a las decisiones de Lúculo y a la Comisión de los Diez. Una entrevista con Lúculo terminó en insultos. Tomó el mando del ejército de Lúculo y de tres legiones cilicias, en total 60.000 hombres. Su plan de guerra es mal conocido; debió subir desde Cilicia por Capadocia al alto Éufrates para cortar a Mitrídates la retirada. Los hijos de Tigranes llamaron a P. a Armenia, pero el rey se humilló ante P., que le dejó el trono de Armenia. En el 65 a. C., conquistó el país de los iberos de Georgia y penetró en la Cólquide. En el 69 a. C., en Arnisos, organizó sus conquistas sin esperar las decisiones del Senado. Creó Pompeiópolis, Magnópolis, Neápolis, Dióspolis y dividió el Ponto en II satrapías. En ese mismo año, organizó la Cilicia oriental. En el 64 a. C., intervino en las luchas de Judea y los árabes. Tomó Jerusalén y entró en el Saneta Sanctorum. Organizó a continuación la provincia de Siria como en Asia Menor. Preparó la lucha contra el rey de Petra, cuando recibió la noticia de la muerte de Mitrídates. Dio a las provincias del Ponto y de Bitinia una legislación. A Licaonia y Pisidia unió Cilicia. Se anexionó Creta y Siria. Conservó un gran número de principados clientes. A finales del 62 a. C., desembarcó en Brindis¡, celebró el triunfo y licenció sus tropas.Primer triunvirato. El Senado tardó en ratificar las decisiones tomadas por P. en el Oriente, lo que le obligó a aliarse a César, que volvía de Hispania e iba a ser cónsul en el 59 a. C. P., César y Craso formaron el primer triunvirato. César (v.) hizo aprobar una ley agraria por la que, entre otras cosas, se repartían tierras a los veteranos de P. Éste casó con Julia, hija de César. En el 58 a. C., y ante la política demagógica de Clodio, se retiró P. a su villa de los montes Albanos y apoyó la vuelta del destierro de Cicerón. En el 57 a. C., el tribuno Messio propuso que P. se encargase durante cinco años de los víveres en todo el Imperio, de la hacienda, del ejército, de la marina y que ejerciera el derecho de nombrar 15 legados. P. visitó, con motivo de este cargo, Sicilia, Cerdeña y África. El Senado humilló nuevamente a P., al negarle que restableciera al rey de Egipto en su trono. P. marchó a Luca a entrevistarse con César (56 a. C.). Allí se determinó que Craso y P. obtendrían el consulado para el año siguiente y que gobernarían por cinco años las provincias de Siria e Hispania respectivamente. Craso y P. fueron elegidos cónsules bajo la presión de los soldados de César.En el 55 a. C., una ley del tribuno Trebonio entregaba Hispania, donde contaba con grandes clientelas, a P. por cinco años. P. hizo modificar la ley de Aurelio Cota sobre la formación de los tribunales. En el 53 a. C., los tribunos ofrecieron a P. la dictadura, ante el caos imperante en Roma. P. se inclinó ya entonces hacia el partido de los optimates. En el 54 a. C., murió su esposa Julia, y esta muerte le separó de su suegro. Al comienzo del 52 a. C., las bandas de Clodio y de Milón se enfrentaron en los montes Albanos, y Clodio murió. El Senado pidió ayuda a P. Bíbulo propuso nombrar cónsul sólo a P. Esta moción fue apoyada por Catón. P. tuvo así poderes proconsulares y consulares, al mismo tiempo. Promulgó una ley contra los asesinatos y las violencias y modificó el procedimiento de los tribunales. Milón fue acusado de asesinato y exiliado. Poco después P. nombró colega a Metelo Escipión, quien anuló la ley de Clodio que limitaba el poder de los censores.Guerra contra César. P. se hizo prolongar sus poderes proconsulares en Hispania durante cinco años e intentó que César dejara la Galia, en virtud de la ley Licinia Pompeia; el mando de César en la Galia debía terminar en el 49 a. C. El senado ordenó a P. que reclamase a César con el pretexto de la amenaza pártica. P., el cónsul C. Marcelo y la mayoría de los senadores no admitían que César conservara la provincia hasta el primer día de su consulado. César ofreció dejar su provincia, si P. renunciaba a la suya. El Senado decidió, en diciembre del 50 a. C., que César debía abandonar su provincia el 1 mar. 49 a. C., mientras P. conservaría Hispania. El tribuno Curión hizo votar otra moción, en virtud de la cual César y P. dejarían al mismo tiempo sus provincias. El cónsul Marcelo propuso entregar a P. las dos legiones de Campania preparadas para marchar a Siria. Curión se opuso. Marcelo ordenó a P. comenzar a hacer levas en Italia, pues se esperaba un ataque de César. Éste, en enero del 49 a. C., hizo saber que estaba dispuesto a renunciar a su provincia en caso de que P. hiciera lo mismo; de lo contrario, él se defendería. Este plan cesariano fracasó, pues los pompeyanos querían la guerra para poder pagar sus deudas. En la noche del 11 al 12 en. 49 a. C., César mandó a su ejército pasar el Rubicón, límite meridional de su provincia de la Galia Cisalpina, y ocupó Ariminum, Arret¡um lguvium, el Piceno y Corfinium. P. disponía de tres legiones en Italia y de siete en Hispania. P. abandonó Roma y marchó a Brindisi para embarcarse, mientras César aseguraba que quería verle y reconciliarse con él. P. se negó a recibirle y embarcó sus legiones en Dirraquio.El plan primitivo de P. era rendir Italia por hambre; para impedirlo, César ocupó Cerdeña y Sicilia. Batió también al ejército pompeyano en Hispania, concretamente en Lérida, y conquistó Marsella y la Bética, embarcándose en Cádiz para Tarragona. Mientras tanto, P. se encontraba en Tesalónica, con 7.000 hombres. Envió a Metelo Escipión a Siria para disponer de las seis legiones del Oriente. Los príncipes clientes del Oriente (Sadalo y Cotys de Tracia, Deiotaro de Galacia, Ariobarzanes de Capadocia y los atenienses) le enviaron socorros. Pidió auxilio al rey de Egipto y hasta al rey de los partos, que le reclamó Siria. El plan de P. era controlar el mar, pues creía que vencería el que fuera dueño de él; por eso requisó la flota a los egipcios, a los rodios y a los cilicios, y logró reunir una flota de 500 navíos. El 4 en. 48 a. C., César desembarcó en la bahía de Valona y circunvaló Dirraquio, mientras su flota era destruida. La batalla decisiva tuvo lugar en Farsalia (Tesalia). César contaba con ocho legiones, o sea, unos 20.000 hombres. P., con fuerzas dos veces superiores, fue derrotado completamente y huyó a Asia; donde pensaba refugiarse entre los partos; finalmente, se dirigó a Egipto, donde sus veteranos habían restablecido en el trono a Ptolomeo Auletes. Al desembarcar, un centurión romano le asesinó (48 a. C.); los egipcios enviaron su cabeza a César, que lloró al recibirla.J. M. BLÁZQUEZ MARTÍNEZ.
BIBL.: Fuentes: PLUTARCO, Pompeyo.
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