Polo, Marco
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Biografía GER
N. en Venecia ca. 1254; m. en la misma ciudad el 9 en. 1324. Las derrotas de Juan Pian de Carpini y de Guillermo Rubruc señalan el camino a las famosísimas de los P., en el sentido de establecer relaciones con el Gran Khan y el Oriente asiático. Los P. constituían una ilustre estirpe de comerciantes en Venecia. Nicolás y Mateo P. lograron contacto, y bien amistoso, con el Gran Khan Kubilay. El segundo viaje a China lo hacen con Marco P., hijo de Nicolás y sobrino de Mateo; sobre Marco recayeron la gloria y el recuerdo del gran viaje; la gestión de Nicolás y Mateo queda del todo oscurecida.Se inicia propiamente el viaje en Lejazo (1271), costa del Mediterráneo en el Oriente Medio. Por la altiplanicie de Asia Menor alcanzaron los expedicionarios la Armenia Mayor; desde ahí, en lugar de tomar la fácil ruta mesopotámica, por Mosul y Bagdad, siguieron la jalonada por las ciudades de Tabriz, Yezd y Kirman; atravesando las montañas de Zagros llegaron a Ormuz. Como las naves que se ofrecían en este puerto no presentaban garantía, los P. optaron por la ruta terrestre. Por el desierto persa de Das-i-Lut, las montañas del Indocús y de Pamir alcanzaron Kashgar, ya sometida a Kubilay. Continuaron la ruta señalada por los oasis de Yarkand, Kotan, Cherchen y Lob. Este último era la puerta del desierto del mismo nombre, no otro que el actual de Gobi o Chamo. Salvaron el desierto bordeando la cordillera del Altyng-tag, y así llegaron a Kan-tschou, ya ciudad china propiamente dicha. Los P. encontraron a Kubilay en su residencia de verano, donde solía pasar tres meses al año; incorporados al séquito del Gran Khan entraron en la capital de su imperio, Cambaluc (Pekín). Esta ciudad la había conquistado ya GengisKhan, pero Kubilay la convirtió en su residencia oficial y la renovó completamente. Marco P. se atrajo muy pronto la simpatía de Kubilay, que le confió, entre otras, una misión en la alejada provincia de Yunan y en Birmania. Fuera de esto, se movió con toda libertad por el ámbito de las provincias chinas y hasta hizo un viaje a la India. Al correr de los años, los P. iban sintiendo la nostalgia de Venecia. Pero cada vez que Marco P. hablaba de la vuelta a la patria, Kubilay le hacía desistir; sin embargo, un casual acontecimiento hizo posible el retorno, el de conducir por mar a la princesa Cocacin elegida por Kubilay como esposa de Argón, rey de Persia. Cumplida la misión, los P. regresaron a Venecia por Kirman, Yedz, Tabriz, Trebisonda, Constantinopla y Negroponto (Eubea). Tres años y medio invirtieron Nicolás, Mateo y Marco P. en llegar a China; 17 duró su permanencia en este país; y dos años y medio, su regreso.Al cabo de 24 años se enfrentaron de nuevo con su ciudad y conciudadanos. Aparecieron en Venecia como unos desconocidos, vistiendo extrañamente, hablando su idioma nativo con inauditos acento y maneras. Marco P., de lengua caliente y buena memoria, no se cansaba de monologar con sus paisanos acerca de las maravillas y portentos que había visto, sobre todo en China e India. Todos le atendían boquiabiertos; unos, sinceramente; los más, con veneciana ironía, y poniendo en cuarentena sus portentosas noticias y cifras. Tal sedimento de desconfianza dejaron en Venecia las narraciones polianas, que durante muchos años aparecieron en los cortejos cárnavalescos de la ciudad, máscaras que representaban a Marco P., y que haciendo tribuna de las calles y plazas entretenían al público con relaciones fabulosas de países extraños; así consta según el testimonio del hermano Jacopo di Aqui. Todavía hoy se califican de cuentos tártaros o cuentos chinos los relatos exagerados o embusteros.Al estallar una guerra entre Venecia y Génova, el acaudalado Marco P. armó a su costa un barco. En el curso de la misma fue herido y hecho prisionero en la batalla de la isla de Curzola, en el litoral dálmata (1298). Llevado a Génova fue encerrado, consideradamente, en el palacio del Capitán del Pueblo. Marco P., durante su encierro, entretuvo sus ocios e inquietudes dictando los recuerdos de su viaje y las noticias que en él había adquirido a un compañero de prisión y amigo, Rustichello de Pisa; así se engendró el libro de Marco Polo. Parece ser que el prístino título del mismo fue: La descripción de las maravillas del mundo. Sobre éste prevaleció el de Il Milione (El Millón). Ramusio no duda que este título es transferencia del irónico dado a su autor ante el uso reiterado de la palabra millón en el cálculo cuantitativo de habitantes, riquezas, rentas, etc., de Catay y de su capital Cambaluc y de otras muchas ciudades chinas, como Qinsay. Dainelli lo considera derivado no de un apodo sino del nombre que llevó Marco P. heredado de su padre. En efecto, muchos manuscritos llevan esta explicación: "Comienza el libro de messer Marco Polo de Venecia que se llama Milione". Es el caso, dice Dainelli, de la titulación de un libro por el nombre de su autor, como en ocasiones se llama Dante a la Divina Comedia. Para otros, el título corriente del libro de Marco P. tiene el mismo significado que tesoro y tesoretto, queriendo significar libro de contenido variadísimo e inconmensurable, como inconmesurables e infinitas fueron las cosas vistas y narradas por el viajero. El libro de Marco P. no es un detallado itinerario, sino una porción de cuadros descriptivos y relatos, unos construidos a base de información y de visión directa; otros, de oídas y por informaciones ajenas. Sólo por la cuidadosa lectura de estos cuadros o pequeños capítulos -pasan de 200- puede reconstruirse la ruta viajera poliana.Marco P. con su libro abre un nuevo mundo a los europeos, les pone en comunicación con un imperio de una prosperidad, y de un orden sin par en lo que se refiere a administración y gobierno. Como buen comerciante, Marco P. toma buena nota de las riquezas, recursos y tráfico de cada uno de los países por él visitados o aludidos. Lo económico en el mundo que visita o de que tiene noticia es lo que más pesa en su libro. Buscando lectores, carga la mano demasiado en lo pintoresco y en admitir toda clase de historietas y fábulas. Frente a incrédulos y aristarcos, los misioneros y comerciantes vieron en el libro de Marco P. un amplio mundo de esperanza; por eso unos y otros pronto siguieron sus huellas. Cuando los países de Asia se cerraron por vía continental, surgió en la mente de algunos propulsores y descubridores la idea de la búsqueda de un nuevo camino o ruta que condujera a los países de las maravillosas riquezas anotadas por Marco Polo. Como antecedente de esta empresa, que inmortalizarían hazañas portuguesas y españolas, es significativo el que la república de Venecia dedicara a Enrique el Navegante una copia de Il Milione; y el que en la Bibl. Colombina de Sevilla se halle otra réplica del libro con anotaciones marginales de Cristóbal Colón. Quiere decir esto que la empresa coronada por Vasco de Gama y la gigantesca llevada a cabo por el Almirante tuvieron como inmediato incentivo el inmortal libro de Marco P. traducido a todos los idiomas europeos. Rodrigo de Santaella lo tradujo al castellano en Sevilla en 1503, con el título de Libro del famoso Marco Polo veneciano de las cosas maravillosas que vio en las partes orientales; conviene a saber, en las Indias.AMANDO MELÓN.
BIBL.: M. POLO, 11 Milione, ed. L. F. BENEDETTO, Florencia 1928; G. DAINELLI, Marco Polo, Turín 1941; R. MAIÓ, El itinerario de Marco Polo, Madrid 1960; M. COLLIS, Marco Polo, México 1966.
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