Pirro - Pisapirro HIST.
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Historia
Rey de Epiro (v.). N. en el 319 a. C. Demetrio Poliorcetes, rey de Macedonia, le restableció en el trono perdido por su padre, rey de los molosos. Después de la batalla de Ipso, fue entregado por Demetrio Poliorcetes como rehén a Ptolomeo, rey de Egipto, quien le casó con su hija Antígona y le dio tropas y dinero para reconquistar Epiro. En el 302 a. C., durante el destierro de P., se proclamó rey de Epiro a Neoptolemo 11, amigo de Macedonia y que mantuvo al Epiro bajo la dependencia de Casandro. A la vuelta de P. de Egipto, Neoptolemo compartió el poder con él, 297 a. C., hasta que este rey fue asesinado por P., con lo que este último quedó como único rey del Epiro. Extendió su dominio por la costa adriática. La guerra entre Demetrio y P. dio al Epiro el dominio de parte de Macedonia y Tesalia, de donde fue expulsado en el 285 a. C. por Lisímaco. En el 280 a. C., desembarcó en Italia con un ejército compuesto por 20.000 infantes dotados de armamento pesado, 2.000 arqueros, 3.000 jinetes tesalios y 20 elefantes, nunca vistos antes en Italia. Había sido llamado por la ciudad de Tarento, cuyo territorio había devastado el ejército del cónsul Emilio Bartula. La ciudad de Turios había sido atacada por los lucanos en el 285 a. C. y, no deseando pedir socorro a su adversaria Tarento, acudió a Roma, que en el 282 a. C., envió al cónsul C. Fabricio Lucino, quien destruyó a los lucanos que sitiaban Turios y dejó allí una guarnición romana, hecho que desagradó a Tarento y Turias. Cuando diez naves romanas se presentaron en el golfo de Tarento fueron agredidas por la población.Al desembarcar P. en Italia, tenía unos 40 años. Era hábil y experto en teoría y práctica militares. Había escrito obras de arte militar. Gustaba de imaginar grandes planes, de igualar las hazañas de Alejandro Magno, del que era pariente lejano; pero se mostraba inconstante en las empresas comenzadas. Planeaba, perdido el trono de Macedonia, someter toda Italia meridional y Sicilia. A los tarentinos les prometió permanecer sólo en Italia el tiempo necesario. Se le entregó el mando de todas las fuerzas de Tarento, cuyos gastos pagaría la ciudad. El primer choque con los romanos tuvo por escenario la ciudad de Heraclea. La caballería tesalia y los elefantes vencieron a los romanos, que perdieron 7.000 hombres y 2.000 fueron hechos prisioneros. P. perdió 4.000 hombres, entre los que había muchos oficiales. A continuación, se sometió Crotona, Lucania le entregó la guarnición romana, y Reggio se declaró independiente. P., sin encontrar resistencia, se acercó a 10 Km. de Roma, pero el ejército romano estaba ya rehecho por Levino, lo que obligó a P. a cambiar de táctica; decidió entablar negociaciones de paz con Roma, para lo cual envió al tesalio Cineas, quien propuso terminar la guerra y devolver los prisioneros a cambio de la autonomía de las ciudades griegas y de la liberación de los territorios de los lucanos, brucios y samnitas. Los senadores no aceptaron los regalos de P. Apio Claudio convenció a los senadores para que no entablaran negociaciones mientras P. se encontrase en Italia. Se envió una embajada a negociar la liberación de los prisioneros, que P. dejó libres.En el 279 a. C., se reanudaron las operaciones. El ejército romano, al mando de los dos cónsules, fue batido en Ascoli, perdiendo 6.000 hombres. P. se retiró a Tarento. Las ciudades sículas le llamaron contra los cartagineses después de la muerte de Agatocles (289 a. C.). En los Balcanes pedían su vuelta. En el invierno de 279-278, hubo nuevas tentativas de paz con Roma rotas por solicitar los cartagineses un tratado contra P. En el 278 a. C., estalló la guerra nuevamente en las proximidades de Tarento. En el otoño del 278 a. C., se embarcó P. con un ejército de 10.000 hombres hacia Sicilia, donde fue proclamado rey y hegemón por los siracusanos sitiados por los cartagineses; éstos se vieron obligados a levantar el sitio y a perder casi todos los lugares ocupados, menos Lilibeo. P. no aceptó el tratado de los cartagineses, que proponían abandonar toda Sicilia menos Lilibeo. Ante la idea de fracasar en la conquista de esta plaza, planeó atacar directamente a Cartago en África. Este proyecto no agradó a los griegos sicilianos, descontentos con las costumbres autoritarias del rey. Algunas ciudades griegas llegaron a solicitar socorro de los cartagineses. Sólo Siracusa permaneció fiel a P., que en la primavera del 275 a. C. abandonó Sicilia, llamado por los italos. Nuevamente hizo de Tarento la base de sus operaciones. La última batalla tuvo lugar en Benevento, donde P. fue derrotado. Se retiró a Tarento. Sin dinero, sin ejército, en el otoño del 275 a. C. abandonó Italia, prometiendo volver. Regresó a Epiro, conquistó buena parte de Macedonia e intervino en Esparta a favor del pretendiente Cleónimo. Arco logró rechazarle. P. murió en Argos, herido por una teja (272 a. C.).J. M. BLÁZQUEZ MARTÍNEZ.
BIBL.: Fuentes: PLUTARGO, Pirro. Estudios: P. LÉVÉQUE, Pyrrhos, París 1957.
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