Pirámide HIST.
Categoria:
Historia
Es un tipo de construcción religiosa o funeraria usada primordialmente por los antiguos egipcios y pueblos americanos precolombinos. Su nombre procede del cuerpo geométrico, de base cuadrada y caras triangulares, que se unen en un vértice.En Egipto. Comienza su uso con las primeras dinastías, como monumento funerario real, en contraposición a las tumbas de los súbditos (v. EGIPTO III). El primer ejemplo conocido es la p. escalonada de Sagqára o Sakkara (v.), del arquitecto Imhotep, complejo monumento exclusivamente de piedra, que se levanta en seis gradas de planta rectangular y de superficie que disminuye paulatinamente según la altura. En su interior existe una serie compleja de pasillos, cámaras y pozos, donde se hallan los sitios de enterramiento. La p. de Sagqára, como núcleo central, está rodeada de otras construcciones diversas, destinadas al culto. Considerada esta p. como un precedente, se observa un grado más de evolución en la de Snofru en Meidum, la cual, siendo también escalonada, adopta la cúspide de una p. clásica. Pertenecen también a la época de Snofru otras construcciones funerarias definitivamente piramidales. En Dahsur existe una p. romboidal con la característica singular de que las paredes, a la mitad de la altura, cambian de inclinación, cerrándose. La otra p. de Dahsur, también del faraón Snofru, es de tipo clásico, aunque de lados poco inclinados, con una base de 213 m. de lado y una altura de 99 m.En la dinastía siguiente, con la gran p. de Keops en Gizá (v.), se vuelve al viejo canon de las paredes fuertemente inclinadas, orientadas según los puntos cardinales, con un lado de base de 230,36 m. por una altura de 146.60 m. Los faraones siguientes. Kefren v Micerino, levantan contiguas sus respectivas p., de características análogas, con una altura de 136,10 y 66 m. respectivamente. La p. de Micerino está revestida, en la parte inferior, de granito rojo de Asuán, y la parte superior de caliza blanca. Después de la IV dinastía, las zonas de p. se extienden al S de Gizá, por Sagqára y Abúsir; son de dimensiones menores, y las técnicas de construcción degeneran. Con la dinastía XII, la p. se pone de moda nuevamente, subsisten ejemplos como la p. de Ammenemet III en Hawára y de Sesostris I en List, copiadas de los modelos de Menfis (v.). Estas p. de la XII dinastía, aunque inspiradas también en los modelos menfitas, resolvían el problema del relleno interior con tabiques transversales.En el alto Nilo, aparece de nuevo la p., cuando los reyes etíopes las levantan primero en Napata y después en Meroe. Estas p., aunque imitación de las egipcias, presentan un aspecto general bastante diferente, por sus pequeñas proporciones y por sus lados fuertemente inclinados (unos 68°). En el Imperio nuevo, en Deir al-Madina, hay p. privadas, con la novedad de disponer de espaciosas cámaras, detalle inexistente en las p. anteriores. En estos monumentos egipcios, y generalmente en el lado este, se apoya un templo para el culto funerario, unido a otro, más alejado, por un corredor de dos muros. Estas construcciones secundarias se decoran con ornamentaciones policromas de carácter anecdótico y religioso.En América. En el centro del continente americano, en la época prehispánica, las p. son uno de los principales vestigios de construcciones públicas (v. AMÉRICA IV A, 7-9). Las plataformas, elemento fundamental de la arquitectura, se construyen ya a principios del I milenio a. C., y evolucionan hacia la p. escalonada por una superposición de plataformas de superficie decreciente. La parte superior estaba ocupada por un edificio al que daban acceso una o varias escaleras colocadas en el centro o en los costados. Parece ser que la p. de la Venta es la más antigua conocida, y data del 800 a. C. Durante el preclásico superior (600-300 a. C.), la p. se generaliza; en el clásico, adquiere gran auge; y en el posclásico (desde el 1000 d. C.) pierde actualidad frente al palacio. La finalidad de la p. centroamericana es servir de podium de un templo, aunque la de Palenque (v.) tiene cámara funeraria en el interior.En América del Sur las más antiguas p. se fechan en época ligeramente anterior al cambio de Era; son de base rectangular, excepto una circular, con lados lisos o escalonados por plataformas superpuestas. Sus dimensiones son exiguas, tiene de lado entre 15 y 60 m., con una altura que oscila entre 1,50 y 8 m., sirven también de base a una construcción. Las grandes p. de los valles de Moche y Chicama datan de los s. v y ix d. C., y las del valle de Virú son posteriores al s. Ix d. C.; alcanzan alturas de 23 m. A la civilización de Chavin (v.; 900500 a. C.), extendida por los Andes septentrionales y por la costa, pertenecen ciertas construcciones antiguas, de tipo piramidal, con plataformas cuadrangulares de perfil ligeramente inclinado, con una base de 72 m. y una altura de 13,20 m. Las dos plataformas superiores disponen en su interior de estrechos corredores ramificados; las fachadas se decoran profusamente. En Vilcas-huaman (Ayacucho), de época incaica, existe una importante p. que recuerda las de México (v. MÉXICO III A), con cuatro terrazas de piedra tallada, escalera monumental y muralla que la rodea (v. PERÚ III).P. AGOSTA MARTÍNEZ.
BIBL.: C. DESROCHES-NOBLECOURT, El arte egipcio, Barcelona 1967; S. CLARKE y R. ENGELBACH, Ancient egyptian masonry, Oxford 1930; G. A. REISNER, The development of egyptian tomb down to the accession of Cheops, Cambridge 19’36; J. P.
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