Petrassi, Goffredo
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Biografía GER
Compositor italiano; n. en Zagorolo, en 1904. Estudió en el Conservatorio Santa Cecilia de Roma con Bustini y Germani, y llegó a ser profesor de este centro en 1940. En 1937-39 fue intendente del teatro La Fenice de Venecia; en 1947, director de la Acad. Filarmónica de Roma; varias veces presidente de la Sociedad Internacional de Música de Cámara. Pero su actividad más importante es la pedagógica, ya que, dotado de unos conocimientos excepcionales y de gran sentido humanístico, ha sabido atraerse un alumnado internacional que encuentra en él comprensión y estímulo. Como compositor, P. pertenece a una corriente, muy fuerte en Italia (otros ejemplos serían Malipiero y Casella), cuyo objetivo es incorporar parcamente elementos nuevos a un neoclasicismo ecléctico y permeable que se apoya básicamente en la tradición nacional, pero que ha asimilado también el impresionismo francés y el constructivismo alemán. Sus primeras obras eran contrapuntísticas y mostraban el influjo de Hindemith: luego se acercó simultáneamente a la polifonía del s. XVI y a la música coral de Strawinsky, y posteriormente al dodecafonismo de Schónberg, en el que, con Dallapiccola (v ), es la figura italiana más destacada. A través de todas estas fluctuaciones estéticas persiste una constante barroca y nacional, cuyo símbolo puede ser un difuso pero siempre notorio recuerdo de la polifonía coral de Palestrina. Por lo demás, este mantenimiento de la tradición vocal es un rasgo que se manifiesta, de una manera u otra, en los compositores italianos posteriores a P., incluso en los más vanguardistas, como Luigi Nono y Luciano Berio.Obras: óperas en un acto II Cordovano (1948) y Morte dell’aria (1950); ballets: La follia di Orlando (1943) y Ritratto di Don Chisciotte (1945); orquesta: Obertura de concierto (1931), Tre cori (1932), Partita (1932), seis Concerti (1934, 1951, 1953, 1954, 1955 y 1957) y Concierto para piano y orquesta (1939); coro y orquesta: Salmo IX (1936), Magnificat (1940), Quattro inni sacri (1950) y Noche oscura (texto de S. Juan de la Cruz, 1951); otras obras vocales: Cori di morti (voces masculinas, tres pianos, metal, contrabajos y percusión, 1941) y Nonsense (coro solo, 1952); música de cámara para solistas con diversos grupos instrumentales.La segunda mitad del s. xvin supuso un cambio en el panorama cultural de Nueva Granada. El movimiento de la España ilustrada se dejó sentir con la misma fuerza que en la metrópoli, especialmente en la etapa de 1760 a 1800. Dos personajes sintieron grandes anhelos de renovación; ellos fueron un español, José Celestino Mutis, y un criollo, Francisco Javier de Caldas; ambos personajes merecen recordarse no sólo por su relieve científico, sino por las implicaciones estéticas que conllevan ambas figuras. Pero el verdadero renovador del panorama estético fue el capuchino español fray Domingo de P., que importó el neoclasicismo en la actual Colombia, adonde llegó en 1792. Este arquitecto español n. en 1759 en Petrés, pueblo del antiguo reino de Valencia, y m. en Bogotá en 1811. Se formó en la escuela de diseño, fundada en Murcia por la Real Soc. Económica de Amigos del País, que estaba bajo la dirección del escultor Francisco Salzillo (v.).Sus obras más importantes son la basílica de Chiquinquirá y la catedral de Bogoté, cuya composición general se asemeja a la de las catedrales españolas y americanas del s. XVI, con recuerdos evidentes de la tradición de Siloé (v.). Al fin, Bogotá pudo tenér una catedral comparable hasta cierto punto con las de México y Puebla, pero se ha exagerado un poco su semejanza con la de Valladolid. En la composición espacial, se sigue la tradición hispánica del espacio compartimentado; para ello se colocó el coro en la nave central, formando un espacio dentro del mismo espacio; por si esto fuera poco, se fragmentó más el espacio, separando la capilla central de la cabecera por medio de la columnata llamada la "platanera". Al morir P. en 1811, quedó inacabada. El capuchino español intervino en la conclusión de la iglesia y hospicio de S. José (1792), realizó el Observatorio Astronómico (1802), reconstruyó la iglesia de S. Domingo y aun hizo una obra de pequeñas proporciones como el mausoleo de Fray Cristóbal de Torres, en la capilla del colegio del Rosario. Todas estas obras se encuentran en Bogotá, pero la relación de José María Caballero cita más dentro y fuera de la capital.SANTIAGO SEBASTIÁN.
BIBL.: A. DE ALCACER, Fray Domingo de Petrés, arquitecto, Puente del Común 1958; C. ARBELÁEZ y S. SEBASTIÁN, La arquitectura colonial, XX, en Historia extensa de Colombia, Bogotá 1967.
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