Perugino (pietro Vannucci)
Categoria:
Biografía GER
El P. recibió esta designación como testimonio de uno de los principales campos de su actividad artística. Se llamaba en realidad Pietro Vanucci y n. en Castello della Pieve en 1450; m. en Fontignano, al parecer de la peste, en 1524. La biografía que de él hizo Vasar¡ está llena de inexactitudes y peca, además, de poca simpatía hacia el artista; sin embargo, la crítica moderna ha establecido bastantes referencias de su vida. Hay diversas hipótesis con respecto a su aprendizaje; se le atribuyen sin seguridad diversos maestros, y la más seductora teoría lo hace compañero de Picro della Francesca y, más tarde, alumno de Verrocchio.En todo caso, figura ya como pintor en Florencia en 1472, y en 1475 tiene el encargo de pintar unos frescos en el Palacio Comunal de Perugia; tres años más tarde, en la Capilla de Carqueto, y en 1480 debía ser ya considerado artista de categoría, cuando se le invita a colaborar en la Capilla Sixtina. Después llevará una vida de gran actividad, con dos talleres abiertos, uno en Florencia, otro en Perugia, con ayudantes en ambos, abundante trabajo, encargos importantes, situación destacada, prestigio y, sin duda, opulencia. En 1499, cuando empezaba la decoración del Cambio de Perugia, recibe como alumno al que había de ser el celebérrimo Rafael, cuyas obras de juventud se identificarán mucho con lasdel maestro, cuya huella será perdurable. Viaja y trabaja incansablemente, y llega a figurar entre los magistrados de Perugia. Su última obra la realiza en Fontignano en 1523.Fue famosa, al parecer, su avaricia e interés, su búsqueda ávida del dinero; pero, en todo caso, para conseguirlo, su medio fundamental fue el trabajo. Tampoco se dan buenas referencias de su carácter, y lo que parece indudable es su falta de religiosidad, que debió de ser ostensible y reconocida, dando prueba de la amplitud de ideas de aquel momento. Fue enterrado sin ceremonias y no en cementerio cristiano, aunque hemos de señalar que murió durante la peste. Lo más interesante es el hecho de que éste descreído fue un especialista en temas religiosos cristianos, muy famoso entonces en este aspecto -y aún hoy- verdadero pintor "de devoción", hecho éste a meditar en relación con la creación artística y su mecanismo.Su estilo es, sin duda, reiterativo y monótono, pero también es verdad que supo crearlo y darle aguda caracterización y personalidad. Sus personajes ofrecen siempre semejanza entre sí en sus rasgos y actitudes, y lo mismo podría decirse de sus límpidos y bellos paisajes. Todo ello peca de blandura. Pero la técnica pictórica es perfecta, el colorido bellísimo y la composición amplia y equilibrada, impecable y ajena a goticismos; sin este sentido de composición del cuadro no se explicaría Rafael. P. es, en este sentido de plantar sus figuras, sus arquitecturas y vegetación en un espacio tridimensional, un absoluto innovador; las figuras se aíslan, destacan del fondo -que vemos alejarse en profundidad- y el aire circula entre ellas.Es el decidido creador de la composición espacial, en que se integran cuantos elementos aparecen allí en perfecta relación entre sí y en atención a su significado y a su valor plástico, sin ser mera decoración, fondos o rellenos. Buena prueba de ello es La entrega de las llaves a San Pedro (Capilla Sixtina) en que todos los elementos están orquestados con singular perfección y monumentalidad. Esta sabiduría -y podría decirse genialidad- es la que le permite incluso sacar partido para la composición de la arquitectura del lugar donde se emplaza la obra, como es el caso de La Crucifixión, pintada en 1495, en el muro principal de la sala capitular del convento de S. María Magdalena de Pazis, en Florencia. Sin embargo, lo más famoso y popular de su producción son especialmente sus Madonnas. Fue también muy buen retratista; el retrato de Francesco delle Opere (Florencia) es uno de los mejores. P. queda cómo la clave fundamental de la escuela umbra (v. UMBRÍA, ESCUELA DE).F. TORRALBA SORIANO.
BIBL.: B. BERENSON, Los pintores italianos del Renacimiento, Barcelona 1954; F. C.ANUTI, 11 Perugino, Siena 1931.
Guarda este contenido en tu perfil
Inicia sesión o crea tu cuenta para guardarlo.