Pérganio II. Historia Antigua HIST.
Categoria:
Historia
Ciudad de Misia en Asia Menor, comienza a tener importancia poco antes del 280 a. C., dentro del mundo helenístico, cuando era sólo una fortaleza bajo el mando de Filetero, tesorero de Lisímaco. Después de la paz del 271 a. C., que dio a los Ptolomeos (v.) de Egipto la hegemonía marítima del Mediterráneo oriental, los monarcas de Egipto incitaron al levantamiento contra los Seléucidas (v.) a los Estados rebeldes, como el principado de P., que intentaba independizarse. Poco después, cuando los celtas o gálatas, que procedían del centro de Europa, invadieron Asia Menor, P. obtuvo contra ellos algunos éxitos militares importantes y se hizo famoso entonces por las ricas ofrendas a los santuarios griegos. El núcleo del reino estaba formado por la ciudad de P., dominada por la ciudadela, que era el palacio de los Atálidas; el valle del Caicos, las ciudades griegas de la costa, la región del monte Ida y del interior. Contaba el reino con una excelente red de carreteras.El régimen administrativo de P. tenía ciertas novedades; en apariencia era una ciudad griega, pero estaba sometida a la autoridad real, y el monarca nombraba directamente los cinco magistrados principales de la ciudad. Las ciudades griegas estaban sujetas en condiciones especiales. Unas pagaban globalmente sus impuestos; en otras, los ciudadanos. Unas recibían subvención de la hacienda real; mientras otras, como Esmirna y Mileto, gozaban de autonomía. Los Atálidas (v.) no dieron a su monarquía el carácter sagrado que concedieron a las suyas los Lágidas y los Seléucidas. Establecieron una asociación de tipo religioso-profesional en la ciudadela de P., dedicada al culto de Zeus Kathegemon. P. se convirtió bajo los Atálidas en un centro cultural de primer orden, que compitió con Alejandría. Su estructura económica y social se parecía a la del Egipto ptolemaico. La tierra pertenecía a los reyes, que residían en la capital. La monarquía tendió a aumentar sus propiedades territoriales, y se apoderó de las de los templos. Poseía caballerizas muy famosas; ciertos productos típicos de la región, como el pergamino, y la pez del monte Ida, eran explotados directamente por el Estado, como monopolios. Parte de las tierras se asignaban a señores feudales, otras se repartían entre los colonos militares, que pagaban el diezmo de la cosecha. P. contó con una gran industria basada en una abundante mano de obra esclava. Sus brocados llegaron a ser muy famosos en todo el mundo griego. Contó también con excelentes talleres de escultura. P. tuvo siempre una numerosa población bárbara, muy importante, así como extranjeros que eran esclavos y comerciantes.Se alió P. a los Ptolomeos y contra los Seléucidas. El sobrino de Fileteros (antiguo tesorero de Lisímaco y del cual se apartó ca. 283), Eumenes 1 (263-241), venció a Antíoco en Sardes (262), lo cual permitió extender a expensas de los Seléucidas el reino de P. Éfeso pasó entonces a los Ptolomeos, en agradecimiento por la ayuda prestada en la lucha. Antíoco, con el apoyo de los rodios (260), reconquistó Samos, Mileto y Éfeso, y prometió a los habitantes de Asia Menor no poner guarniciones, ni exigir tributos para impedir que pasasen a formar parte del reino de P. Hacia el 235 a. C., cuando estalló la guerra entre Antíoco Hiérax y su hermano Seleuco, se aprovecharon de la situación el reino de P., los gálatas y los príncipes de Capadocia y del Ponto. Antíoco Hiérax, apoyado por los gálatas, el rey del Ponto y Ptolomeo Evergetes, logró vencer cerca de Ancira a Seleuco, pero su situación fue mala, debido a la potencia creciente del reino de P. Este reino tuvo que pagar tributo a los gálatas durante cierto tiempo hasta que Atalo I (241-197), sobrino y sucesor de Eumenes I, les derrotó completamente hacia el 230 a. C., junto a las fuentes del río Caítos. Poco después P. rechazó el ataque de Antíoco Hiérax, apoyado éste por los gálatas (228 a. C.).Atalo I tomó el título de rey de P. Extendió considerablemente el territorio de su reino y se hizo famoso por el esplendor de su palacio,. Levantó un santuario a Atenea Políada con grandiosos pórticos y celebró su victoria sobre los gálatas con monumentos y ofrendas. Seleuco III de Siria, con la colaboración de su cuñado Aqueo, intentó reconquistar los territorios de Asia Menor, que había perdido. Este último, después del envenenamiento de su cuñado en el 223 a. C., redujo a Atalo 1 a los primitivos dominios de P., que se alió a Roma en la lucha contra Filipo V de Macedonia. Los romanos, ayudados por P., conquistaron la isla de Egina y Oreo en Eubea. Después Atalo I se enzarzó en una lucha con su vecino Prusias I de Bitinia. En el 201 a. C., Filipo V luchó sin éxito contra la flota de P. y de Rodas. Eumenes II (197-159), hijo y sucesor de Atalo I, continuó aliado a los romanos en la lucha de éstos contra el monarca seléucida Antíoco III, que fue vencido en la batalla de Magnesia de Sipilo (190 a. C.), gracias al ataque de la caballería mandada por Eumenes II, el cual recibió en la paz de Apamea (188 a. C.), como recompensa a su fidelidad, Jonia, Lidia, Frigia, Licaonia, Quersoneso, Lisimaquia y la isla de Egina?con limitaciones fiscales sobre las ciudades griegas. En 168-166 a. C., Eumenes II venció a los gálatas.Atalo II (159-138), hermano y sucesor de Eumenes II, luchó contra Prusias II de Bitinia. Le sucedió el hijo de Eumenes II, Atalo III, quien al morir en- el 133 a. C. legó su reino a los romanos. Fue un monarca cruel y sanguinario. Para conjurar una revuelta de esclavos, los habitantes de P. dieron libertad a muchos de ellos, incluso a mercenarios del ejército. Aristónico, medio hermano de Atalo III, promovió una rebelión, que venció al ejército romano mandado por Craso (130 a. C.). Parece ser que Aristónico quería instaurar una utopía, una ciudad del sol. Su consejero era el estoico Blosio de Cumas, amigo de Tiberio Grato y que había huido de Italia al ser asesinado Tiberio Grato. Es muy probable que la revuelta de Aristónico tuviera su fundamento en el descontento de los estratos bajos de la sociedad, explotada por los ricos y la aristocracia del reino. P. se convirtió en la provincia romana de Asia.M. BLÁZQUEZ MARTÍNEZ.
BIBL.: Fuentes: JENOFONTE, VII,8,8; Helénicas, 111,1,6; POLIBIO, Historias, VII-XVI, XXX-XXXIX; TITo Livio, Décadas, XXVII. Estudios: E. V. HALASEN, The Attalids of Pergamon, Nueva York 1947; R. B. UCSHANE, The foreign policy of the Attalids of Pergamum, Urbana 1959.
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