Pérez de Guzmán, Fernán
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Biografía GER
N. hacia 1376, y m. aprox. en 1460. Señor de Batres, hijo de Pedro Suárez de Toledo y de Elvira de Ayala, eslabón familiar de una cadena de hombres de letras y de armas, pues era sobrino de Pedro López de Ayala (v.) y tío del marqués de Santillana (v.), vivió en la agitadaCastilla de los reinados de Enrique III y Juan II. Muy joven todavía, hacia 1394, estuvo en la corte papal de Aviñón, si interpretamos literalmente un pasaje de sus Loores de los claros varones. Según algunas menciones de la Crónica de Juan II, tomó partido al lado del infante Enrique de Aragón contra el rey, y, fracasado el infante, perseguido por Álvaro de Luna, se aisló en su señorío de Batres. En este retiro obligado transcurrió el resto de su vida, dedicado al estudio, "pero no enteramente alejado de los trabajos civiles", como escribe Domínguez Bordona.Aunque apartado de la corte, sus trabajos literarios merecieron la admiración de sus contemporáneos. "Cavallero doto en toda buena dotrina" lo llama eJ marqués de Santillana; Gómez Manrique recurre a él ante las dificultades de la poesía; y Fernando del Pulgar dejó su recuerdo en los Claros varones de Castilla. Su condición de prerrenacentista se perfila claramente al aparecer "como un ejemplo del hombre de armas y letras, conjunción que ha de formar el fundamento social del cortesano renacentista" (López Estrada). Su humanismo es de condición moral, con raíces bíblicas, senequistas e hispánicas, en la misma línea que luego seguirá Quevedo (v.). Pagó tributo a la poesía cancioneril, y en distintos cancioneros de la época, especialmente en el de Baena, dejó decires y preguntas en una línea común de tonos frívolos (v. CANCIONERO I). La madurez y sus propios desengaños dieron luego a su poesía un carácter religioso y filosófico. En esta línea están sus Coplas a la muerte del almirante Diego Hurtado, Sentencias, Diversas virtudes, Proverbios y, por último, Loores de los claros varones, obra de ancianidad y marcada tendencia moralizadora. Fue poeta de medianas dotes y él mismo reconoció que sus coplas eran "rudas e ningunas".Lo más interesante de toda su producción es su obra histórica Generaciones y semblanzas, escrita en 1450, excepto los dos últimos capítulos (los dedicados a Juan II y Álvaro de Luna), añadidos en 1455. "Las Generaciones y semblanzas no son exactamente historia ni biografía: son retratos, o más bien, bocetos de personas a quienes al autor conoció y observó, y a muchas de las cuales amó y odió cordialmente" (Domínguez Bordona). En el prólogo del tratado formula su propósito: pretende ser verídico, evita el torcimiento de la verdad por influencia del príncipe -a tono con su espíritu moralizador- y confiesa que, al no ser capaz de escribir una historia, se limita a una caracterización de las personas históricas. El registro de los datos biográficos de cada personaje responde a un esquema de la descriptio de las Artes Poéticas, del que se desvía pocas veces. Sus conocimientos de la Retórica le facilitaron también uno de los procedirnientos que más se le ha alabado: la relación entre la descripción física y la moral de la persona descrita. El autor ha pretendido expresar lo humano, lo individual de cada personaje, y lo ha conseguido plenamente, sirviéndose de los moldes que le proporcionó la Retórica de la época. Ésta es la originalidad de P. de G., y el lector de hoy (que no conoce la armadura retórica del género) encuentra en su obra un especial encanto por la pasión humana que reflejan sus retratos, escritos en un estilo espontáneo, nervioso y conciso.El autor señala que tomó "esta invenQion de Guido de Columna", y sus modelos fundamentales son Salustio y Tácito, entre los antiguos, y el canciller Ayala y el dominico Juan de Columna. La edición princeps de la obra se debe a Cristóbal de Satisteban (Valladolid 1512). Ep un principio, las Generaciones aparecieron como tercera parte de una obra atribuida al señor de Batres, Mar de (traducción y compilación de Mare Historiarum de J. de Columna). A. de los Ríos, con poco fundamento, le ha atribuido una Floresta de Philosophos.P. M. PINERO RAMÍREZ.
BIBL.: Generaciones y semblanzas, ed. y est. J. DOMÍNGUEZ BORDONA, Madrid 1954; R. FOULCHÉ-DELBOSC, Étude bibliographique sur Fernán Pérez de Guzmán, "Rev. Hispanique" XVI (1907); F. LópEz ESTRADA, La retórica en las "Generaciones y semblan_asu de Fernán Pérez de Guzmán, "Rev. de Filología Española" XXX (1946).
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