Pereda, José Marta de
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Biografía GER
Novelista y escritor español.Biografía. N. en Polanco (Santander) el 6 feb. 18333. de familia hidalga, último de los 22 hijos que tuvieron sus padres. José María de Pereda Sánchez de Porrúa, éste es su nombre completo, estudia bachillerato en Santander y, en 1852, se traslada a Madrid para preparar el ingreso en la Acad. de Artillería de Segovia, pero se dedica más a las letras que a las matemáticas, iniciándose entonces en el teatro. En 1854 abandona sus estudios Y regresa a Santander, donde escribe artículos costumbristas en La Abeja Montañesa y El Tío Cayetano. Después de residir algún tiempo en Andalucía adonde había ido para reponerse del cólera, vuelve nuevamente a Santander (1857) y allí fija su residencia. Durante un año de estancia en París se ambienta en los círculos literarios. En 1869 contrae matrimonio con Diodora de la Rivilla y deja la literatura por la política, como miembro activo del partido carlista. Diputado por Cabuérniga (Santander) en el-reinado de Amadeo de Saboya (1871) se cansa de la política y vuelve a dedicarse totalmente a la literatura hasta el final de su vida. Ingresa en la Acad. Española de la Lengua (1897) con un discurso sobre la novela regionalista. Atacado de hemiplejía, m. en Santander el 1 mar. 1906.Obra. Comienza a escribir para el teatro con la comedia en un acto La fortuna en un sornbrero (1854), que estrena en su época de estudiante en Madrid. Casi toda su producción teatral, estrenada en su totalidad, es costumbrista y de menor valor literario. Pertenece a su primera época de escritor (1861-66) y la publica en una edición muy reducida bajo el título Ensayos dramáticos (1869). Acusa la influencia de R. Mesonero Romanos (v.) en su primera obra narrativa Escenas montañesas (1864) y en otros cuadros costumbristas posteriores; del novelista francés Sandeau (1811-83), en el breve relato Blasones y talegas publicado en Tipos y paisajes (1871). No obstante estas coincidencias, P. es un escritor original, que ciertamente sigue con facilidad el ambiente costumbrista (v. COSTUMBRISMO) de su época. El resto de sus cuadros costumbristas se recogen en Bocetos al temple (1876), Tipos trashumantes (1877), Esbozos y rasguños (1881) y Tipos y paisajes (1897).Inicia fa novela larga con El buey suelto (1878), obra considerada réplica a Balzac (v.), sobre el tema del matrimonio y el celibato, que ya había tratado en el artículo titulado Contigo, pan y cebolla. De ambiente madrileño es Pedro Sánchez (1883), novela en la que réfleja la vida picaresca de su tiempo, y La Montálvez (1888), que describe la alta sociedad corrompida de la Restauración, al estilo de Zola (v.). P. es sobre todo un escritor realista, con abundante maestría, que utiliza técnicamente elementos naturalistas sin dejarse arrastrar, no obstante, por el naturalismo (v.) francés entonces en boga. Es regionalista en su temática, limitado en el espacio, pero con hondura de pensamiento. Precisamente sus mejores novelas son regionalistas (Sotileza, Peñas arriba, etc.). Es un maestro del paisaje. La acción apenas cuenta en su obra; ello contribuye a veces a dar mayor grandiosidad a la tipología de sus personajes. Así ocurre con Silda y Muergo de Sotileza, y con tantos otros de sus obras especialmente dedicadas a la Montaña. Actúa más bien el paisaje en el que se enmarcan los caracteres, bien descritos, con mano maestra de pintor realista, sin que por ello pueda decirse que sus novelas sean sólo psicológicas.No es un abstracto, se detiene en lo individual y concreto, en el detalle, sin ir de lo particular a lo general, de lo individual a lo universal. Enraiza con el más acendrado realismo castellano, de larga tradición en la novelística española, continuador de las Novelas ejemplares de Cervantes. Se mantiene fiel a su tradicionalismo, con hondura cristiana no exenta de crudeza. Nunca pierde de vista el afán moralizador. Que haya idealizado larealidad es muy discutible; que lo haya pretendido puede ser más cierto. Acorde con la época que le correspondió vivir, refleja la realidad circundante, que se podría decir da a su obra maestría fotográfica un tanto artística. El establecer comparaciones con otros autores es tarea no fácil. Si se le pretende juzgar, que sea en su quehacer, no en el de los demás, y en su quehacer están los tipos montañeses que ha inmortalizado. Maestro en el cuadro amplio y en el minucioso, sus personajes secundarios constituyen el contrapunto del gran esbozo.En su lenguaje mezcla el coloquial del pueblo, el habla de los marineros cántabros y de sus mujeres, y convierte en personajes literarios tipos tan vulgares como el raquero santanderino. El diálogo es vivo, de instantánea; el estilo conciso y expresivo. P ha tenido muy buena crítica en su paisano y amigo M. Menéndez Pelayo (v.); ha sido más discutido por sus contemporáneos, y posteriormente apreciado. Cuando intenta novelas de tesis, su fortuna es variada. Así, p. ej., pueden señalarse diversos aciertos en el relato incluido en Bocetos al temple con el título de Los hombres de pro (1872), sobre política en ambiente rural; en la novela De tal palo, tal astilla (1879), exponente de un catolicismo que se opone frente al liberalismo religioso y amigo de componendas defendido por B. Pérez Galdós (v.) en Gloria y Doña Perfecta; en Don Gonzalo González de la Gonzalera (1879), que pretende ser un canto a la vida aldeana y una crítica mordaz del caciquismo; y en Nubes de estío (1891), sátira del provincianismo y de la aristocracia madrileña.En tono sentimental escribe Al primer vuelo (1891), y en Pachín González (1896) trata de la explosión en la bahía de Santander del vapor Cabo Machichaco. De amor a su región están llenas El sabor de la tierruca (1882) y La puchera (1889). Sus dos obras maestras son: Sotileza (1885), epopeya del mar Cantábrico, y Peñas arriba (1895), epopeya de la Montaña, ambas en la misma línea ideológica que el resto de su obra regionalista, pero con un valor literario innegable.CARLOS R. EGUÍA.
BIBL.: 1. M. PEREDA, Obras completas, 7 ed. Madrid 1959; D. PÉREZ MINIK, Novelistas españoles de los siglos XIX y XX, Madrid 1957; M. BAQUERo GoYANES, La novela española de la segunda mitad del siglo XIX, en Historia general de las literaturas hispánicas, V, Barcelona 1958; J. F. MONTESINOS, Pereda o la novela idilio, México 1961; R. GULLÓN, Vida de Pereda, Madrid 1954; J. CA.MP, José María de Pereda. Sa vie, son oeuvre et son temps (1833-1906), Paris 1937; J. M. DE Cossío, La obra literaria de Pereda. Su historia y su crítica, Santander 1934; G. OUTZEN, El dinarnisrno en la obra de Pereda, Santander 1935; J. A. BALSEIRO, José María de Pereda, en Novelistas españoles modernos, Nueva York 1933, 54-116.
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