Percepción II. Psicologia Empirica A. Percepción en General. FIL.
Categoria:
Filosofía
A. PERCEPCIÓN EN GENERAL. 1. Concepto. Los órganos de los sentidos producen sensaciones (v. SENSACIÓN) que, en unión de las experiencias anteriormente adquiridas, se convierten en percepciones. Por tanto, la p. es el proceso mediante el cual no sólo captamos la realidad exterior, sino que además la ordenamos en totalidades coherentes y aportamos una interpretación. Los estímulos presentes y las experiencias pasadas se integran en este proceso pasando a formar parte de una totalidad. "Nuestro" mundo exterior está constituido por fenómenos internos cuyo origen está en las p., hasta el punto que podemos distinguir entre una realidad objetiva (mundo externo) y otra subjetiva ("nuestro" mundo exterior). Cada ser vivo tiene una p. del mundo no sólo de acuerdo con la propia y específica capacidad de sus órganos sensoriales sino también mediante una personal participación en el proceso. Nuestros órganos de los sentidos funcionan apropiadamente para que la p. tenga lugar, pero proporcionando al cerebro "copias" del mundo exterior a través de los mismos (v. t, A).La realidad objetiva del mundo de los fenómenos físico-químicos debe ser diferenciada de nuestra realidad subjetiva, que se constituye a partir de las sensaciones; de ellas surgen, mediante su acción recíproca, las cosas percibidas bajo la acción de la memoria (v.) que une las sensaciones pasadas con las presentes. Las sensaciones y p. son algo psíquico; los órganos sensoriales y el cerebro, algo orgánico; los estímulos procedentes del mundo objetivo, algo material; las vivencias conscientes producto de la actividad del organismo vivo, algo inmaterial; y, finalmente, el conocimiento (v.) en sí, hecho de conceptos (v.) e ideas (v.), juicios (v.) y raciocinios, e igualmente las decisiones de la voluntad, hechas con libertad (v.) y responsabilidad (v.), son espirituales (V. ENTENDIMIENTO; VOLUNTAD). Por tanto, el mundo percibido no es totalmente idéntico al mundo real conocido a través de las mediciones físicas, porque muchos fenómenos físicos no pueden ser observados por nuestros órganos de los sentidos e incluso aquello que observamos no está siempre en exacta correspondencia con la situación física, y porque los fenómenos espirituales tienen una realidad que no se encuentra en el mundo físico-químico externo.Esencialmente, en cada p. se pueden distinguir tres componentes íntimamente relacionados: a) El proceso receptor. No percibimos jamás sensaciones aisladas, sino un cierto campo perceptivo que posee unas estructuras; incluso en el campo más simple, cuando comparamos dos sensaciones de la misma localización, pero de diferente intensidad, o dos sensaciones de la misma intensidad, pero de diferente procedencia, nos encontramos ya delante de un campo perceptivo estructurado; b) El proceso simbólico. En la p., cada campo estructurado . se asocia íntimamente a un concepto. Si observo una fruta colocada sobre una mesa, un determinado órgano sensorial (la vista) me informa sobre la existencia de un campo estructurado, en el que hay un objeto de tamaño, forma y color precisos. Pero al mismo tiempo, percibo que este objeto es una manzana (p. ej.), y al concepto manzana le asocio una serie de propiedades ya conocidas o percibidas en otras ocasiones. Hay, por tanto, una aprehensión inmediata de un significado, de un esquema previamente adquirido, que responde a una representación abstracta (V. INTELIGENCIA); c) El proceso afectivo. En cualquier experiencia perceptiva hay un matiz de tipo afectivo: la experiencia puede resultarnos agradable, desagradable o indiferente.2. Leyes de la percepción. El principio fundamental que gobierna todas las leyes perceptivas es el de que un conjunto posee propiedades autónomas que no derivan de las partes que lo componen (v. PSICOLOGÍA DE LA FORMA).A través de las experiencias sobre el fenómeno del movimiento aparente y las ilusiones óptico-geométricas, principalmente, se ha llegado a determinar que la estimulación que estamos constantemente recibiendo a través de los órganos de los sentidos llega a nuestra conciencia en forma de figuras y estructuras (efecto de campo), que son más que la suma de las partes que lo componen.Las leyes referentes a los efectos de campo han sido deducidas de numerosos estudios experimentales y aunque en general resultan válidas para todas las modalidades perceptivas su aplicación sirve especialmente para la p. visual y, en menor proporción, para la táctil y auditiva.Organización de formas. Aunque ya hemos citado anteriormente la tendencia espontánea que poseen los elementos perceptivos a estructurarse, esta estructuración se hace más patente en elementos próximos, similares o continuos: objetos que están ligados en el espacio o en el tiempo tienden a ser percibidos como pertenecientes o constituyentes de un grupo (proximidad); tendencia a agrupar por formación de figuras simétricas que incluyen todas las partes (similaridad); tendencia a la agrupación de acuerdo con la constancia en la cadencia y similaridad de los tonos (continuidad).Percepción figura-fondo. Los objetos que completan nuestra p. se destacan como separados del fondo general de nuestra experiencia. Los cuadros están sobre una pared y las palabras en una página. En este caso, las imágenes y las palabras actúan como una figura, mientras que la pared y las páginas se toman como fondo. La relación figura-fondo se encuentra también en otros sentidos aparte de la vista. Cuando escuchamos una sinfonía, la melodía o tema se percibe como figura, mientras que el acompañamiento actúa como fondo. En casos particulares, las dos partes del campo perceptivo pueden representar alternativamente el papel de figura y fondo (figuras reversibles).Contorno. El que seamos capaces de distinguir objetos de un fondó general en nuestra percepción visual es debido a que podemos percibir contornos. El contorno se forma cuando hay un cambio marcado o una diferencia en el grado de brillo o color de fondo.Pregnancia. Toda forma tiene una cualidad llamada pregnancia, que determina la facilidad con la que es percibida como figura. La p. tiende a llenar los huecos que quedan en la estimulación, de tal forma que percibimos un objeto total y no las partes de su unidad (principio de cerramiento). Es una tendencia a percibir como completas formas que físicamente son incompletas.Constancia del objeto. Las formas tienden a guardar sus características propias a pesar de las modificaciones en la presentación. Es decir, una vez que hemos aprendido que un objeto es de determinado tamaño, tendemos a advertirlo como si fuera siempre del mismo tamaño, independientemente de la lejanía a que se encuentre con respecto a nuestros ojos (constancia del tamaño). Una vez que aprendemos que un objeto tiene una determinada forma, tendemos siempre a percibirlo así, aun cuando ésta de hecho varíe (constancia de la forma). Así, como resultado de su experiencia, una persona que entra en un cuarto cree con toda seguridad que es simétrico, es decir, que todas las paredes de la habitación son de la misma altura. Y, sin embargo, sus ojos no le proporcionan esta impresión ya que la imagen del cuarto está deformada en su retina de forma que la parte más lejana forma en ella una imagen más pequeña. Por último, también los colores de los objetos tienden a permanecerconstantes en la p. a pesar de que de hecho varían, cuando conocemos el verdadero color (constancia de los colores).3. Percepción de la profundidad y la distancia. La p. de la profundidad y la distancia de los objetos es uno de los fenómenos en donde se ve más la relación de la p. con los fenómenos sensoriales. La imagen que, a través de los órganos de la vista, se forma en nuestra retina no es tridimensional, sino bidimensional. Nuestro problema entonces consiste en tratar de explicar cómo es posible la p. en profundidad cuando las dos retinas son básicamente superficies bidimensionales. De entre los muchos factores que juegan un papel en este fenómeno, distinguiremos aquellos que esencialmente no son aprendidos, es decir, son innatos, y los que son resultados de un aprendizaje (v.).1) Entre los primeros (innatos) destacan aquellos en los que la investigación parece corroborar la opinión de que son función de la fisiología del ojo (v.): a) Acomodación. El cristalino, merced a los músculos que controlan la tensión de los ligamentos que lo sostienen, altera su forma cuando nos fijamos en objetos a distancias variables del ojo. Aumenta de grosor cuando nos fijamos en objetos cercanos y disminuye en objetos lejanos. Según esto, es posible que el estado de contracción del músculo ciliar del cristalino dé lugar a un impulso nervioso que proporciona al cerebro indicación de la distancia a la que se encuentra el objeto. b) Convergencia. El movimiento de convergencia que establecen los ojos al mirar objetos muy cercanos es probable que dé lugar a impulsos nerviosos a nivel de los receptores localizados en los músculos responsables de esa rotación, y de esta manera proporcionan otros indicios para la p. en profundidad. c) Disparidad retiniana. Cuando vemos un objeto los dos ojos no reciben exactamente la misma imagen. Esta diferencia de imagen recibe el nombre de disparidad retiniana y es considerada como un factor más para proporcionar p. en profundidad.2) Junto a los factores innatos, hay una serie de indicios que parecen ser importantes para este tipo de p. y que son el resultado del aprendizaje (v.). Entre los más importantes están: a) La claridad de los objetos. La forma más o menos clara con que podemos percibir un objeto es un factor determinante de la indicación de su distancia. Así, cuando por diversas circunstancias (niebla, humo, etc.) vemos un objeto con menos claridad de como lo veríamos en otras condiciones, se aumenta la distancia aparente del objeto. b) Interposición de objetos. Otro factor determinante lo constituye el hecho de que cuando un objeto se interpone entre nosotros y la imagen que tenemos de otro objeto, percibimos al primero como más cerca de nosotros que el segundo. Así, p. ej., un árbol parece más cercano que la casa, como resultado de la interposición, porque nos impide parte de la vista de la casa. c) La iluminación no uniforme. Cuando observamos una superficie tridimensional, la iluminación se distribuye de forma irregular. De este modo, se crea una diferencia de brillo que actúa de la misma manera que la diferencia de brillo en superficies separadas. Por el contrario, una iluminación uniformemente distribuida produce p. en dos dimensiones, con lo cual no hay indicio de profundidad. d) Movimiento. Cuando viajamos en un vagón de ferrocarril, el movimiento aparente más rápido de los postes del telégrafo a lo largo de la vía férrea que el de los árboles del paisaje nos proporciona una indicación para la p. de la distancia. Y el fenómeno contrario: cuando movemos repetidamente nuestra cabeza, observamos que los objetos que aparecen en nuestro campo visual parece que se mueven. Si observamos detenidamente este fenómeno, apreciaremos que los objetos que están más cerca de nosotros parece que se mueven en la dirección opuesta a la que se mueve nuestra cabeza, mientras que los objetos distantes de nosotros lo hacen en la misma dirección. e) Perspectiva lineal. Las líneas que convergen a medida que se extienden hacia el horizonte nos proporcionan otro indicio de distancia y de p. en profundidad. f) El conocimiento del tamaño real del objeto. A través de nuestras experiencias anteriores, incluso de las adquiridas durante la infancia, somos capaces de determinar el sentido de profundidad y distancia por la intervención de nuestra sensibilidad cenestésica y táctil.La capacidad de percibir la profundidad está presente desde épocas muy tempranas en la vida del ser humano e incluso de los animales. Los experimentos sobre la maduración de la p. de la profundidad han utilizado el llamado "precipicio visual". Se trata de una caja muy amplia, en la que existe un desnivel bastante marcado, pero al que no se puede llegar por estar cubierto de un cristal transparente, sobre cuya superficie puede desplazarse un niño que sólo es capaz de gatear o un animal de experimentación (un gato, p. ej.). Al ser puesto el niño en el borde del "precipicio" y ser llamado por su madre desde el otro extremo, pese a tantear la posibilidad de desplazamiento sobre la superficie del cristal, no se observa un desplazamiento sobre dicha zona.V. t.: CONOCIMIENTO I;PENSAMIENTO;SENSACIÓN II;SENTIDO COMÚN; IMAGINACIÓN II; FANTASEA; MEMORIA II.S. CERVERA ENGUIX.
BIBL.: D. M. ARMSTRONG, La percepción y el mundo tísico, Madrid 1966; CH. BÜHLER, Psicología Práctica, Barcelona 1969; J. DELAY y P. PICHOT, Manual de Psicología., Barcelona 1969; J. HOCHBERG, Perception, Nueva York 1964; C. MORGAN, introducción a la Psicología, Madrid 1972; R. E. BRENNAN, Psicología, general, 4 ed. Madrid 1969, cap. 14; PH. LERSCH, La estructura de la personalidad, 8 ed. Barcelona 1971, 314-384; A. GEMELLI y G. ZUNINI, Introducción a la psicología, 4 ed. Barcelona 1968, cap. VI.
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