Peral y Caballero, Isaac
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Biografía GER
Teniente de navío de la Armada española e inventor; n. en Cartagena el 1 jun. 1851. Fueron sus padres don Juan Manuel Peral y, Torres, capitán de Infantería de Marina, que murió en Cuba durante la penúltima guerra separatista, y doña Isabel Caballero. Desde muy niño se trasladó a Cádiz, que era entonces la puerta de América y Filipinas, y el ambiente marinero de la ciudad andaluza despertó en él su afición al mar.El 1 jul. de 1865 ingresó como aspirante de Marina en el Colegio Naval Militar de San Fernando, obteniendo el grado de guardiamarina de 2a el 26 dic. 1866. El 31 en. 1870 es promovido a guardiamarina de la y el 21 mar. 1872 asciende al empleo de alférez de navío. Ese mismo año pasó a prestar sus servicios como segundo comandante del cañonero Dardo destacado en Cuba, tomando parte en todas las operaciones en que participó este buque. A su regreso a España, luchó en la guerra civil, ingresando en 1877 en la Escuela de Ampliación de Estudios del Observatorio de Marina de San Fernando, donde perfeccionó sus estudios. Coincidió en la Escuela con don José Luis Díez y Pérez, compañero y amigo íntimo que unía a sus dotes de excelente oficial una gran preparación técnica en electricidad. Esta amistad había de influir poderosamente en Peral y en su proyecto del submarino.El 21 jul. 1880, recién ascendido a teniente de navío, abandonó la Escuela y, tras una breve estancia en la Escuadra, fue destinado al Apostadero de Filipinas, embarcando en el vapor Asia que lo condujo a su nuevo destino. Allí prestó sus servicios en el arsenal y en la Comisión Hidrográfica, regresando nuevamente a España en 1882. Poco tiempo después fue nombrado profesor de la Escuela de Ampliación de Estudios, en la que explicó las disciplinas de Física y Química.En 1885 y con motivo del conflicto de las Carolinas, expuso un proyecto de construcción de un buque submarino en el que había venido trabajando desde hacía años, pero que había mantenido en secreto hasta entonces. Comunicó su invento en una carta dirigida al ministro de Marina, don Manuel de la Pezuela y Lobo, eJ cual lo llamó a Madrid en septiembre del mismo año, exponiéndose el proyecto ante una junta técnica que lo informó favorablemente. Después de muchas vicisitudes (entre ellas el cambio de ministro) y de laboriosas gestiones burocráticas, el 20 abr. 1887 se promulgó una Real Orden en la "que se disponía la construcción del submarino bajo la dirección exclusiva de P., fijándose un presupuesto de 300.000 pesetas. Una vez comprados los materiales en el extranjero, tse dio comienzo a las obras en el arsenal de La Carraca, el 23 oct. 1887; , procediéndose a la botadura el 8 sept. 1888. Entre los años 1889 y 1890, se efectuaron numerosas pruebas con resultados satisfactorios, en especial el simulacro de ataque al Colón.Pese a todos estos resultados, la junta técnica informó que era necesario dotar al submarino de mayor estabilidad y condiciones marineras, como también duplicar su velocidad y radio de acción. Al mismo tiempo se estimaba que af1 submarino debería poder sumergirse casi instantáneamente. Todo ello requería la construcción de otro barct¿, puesto que estas pruebas no podrían realizarse con el Peral. Para resolver esta situación, se envió a Madrid el citado informe, en donde un Centro técnico emitió un dictamen desfavorable. Falto del apoyo oficial y rechazada la proposición de construir un nuevo submarino, P. solicitó y obtuvo la licencia absoluta el 5 en. 1891. El 24 mayo 1895 falleció en Berlín a consecuencia de una operación efectuada por el Dr. Bergmann pára extirparle un tumor que tenía en la cabeza. Trasladados sus restos a Madrid, recibieron cristiana sepultura en la Sacramental de Santa María, siendo exhumados el 29 abr. 1911 para recibir su definitiva sepultura en Cartagena.Fue P. no sólo un ilustre marino, sino también un gran patriota, rechazando después de su salida de la Armada varias invitaciones de gobiernos extranjeros que pretendían construir submarinos bajo su dirección. Otra de sus características fue su honradez y desinterés, pues, al fracasar su proyecto, devolvió a don Carlos Casado del Alisal las 20.000 libras esterlinas que le había donado para fomentar su invento.V. t.: SUBMARINOS.J. LORENZO REY.
BIBL.: J. DE MADARIAGA, El submarino "Peral", Madrid 1889; G. BÁRCENA, Peral y su barco, Madrid 1891; J.ECHEGARAY, Examen de varios submarinos comparados con el "Peral", Madrid 1891; L. VILLAUNA, Peral, marino de España, Madrid 1934; A. PORTELA, I centenario de Isaac Peral, Cartagena 1951.
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