Pequeño Chaco (bolivia). HIST.
Categoria:
Historia
Es parte de la región conocida con el nombré de Ch. que comparten Argentina, Bolivia y Paraguay. A pesar de que se trata de una zona con características homogéneas morfológicas, climáticas y de vegetación, existen en la misma algunas diferencias físicas locales de importancia y, además, dada su enorme extensión, las influencias históricas sobre el área son de diversa índole. El relieve de la depresión del Ch. desciende de altitud desde las primeras montañas subandinas hasta los ríos Paraguay y Paraná, y desde el norte, donde se localiza la meseta de cuarzo constitúida por cerros, entre ellos los de San Miguel y Chico, hasta el sur en la provincia argentina de Ch.; el terreno de la región es de loess arcilloso, con vastas extensiones sin piedras, y cubierto de sal en las lagunas y pantanos secos.El clima es predominantemente tropical, dado que gran parte de la zona se halla al norte del Trópico de Capricornio, pero por la aridez de algunas subzonas se registran en ellas temperaturas hasta de 46°, que son las más altas de América del Sur, aunque en invierno, de junio a agosto, pueden observarse ondas frías que determinan temperatura inferior a 0°. Las lluvias alcanzan 1.300 mm. en el este (Ch. paraguayo) y 630 mm. en la porción oeste (Ch. boliviano), y se concentran en verano, de diciembre a febrero, época en que a consecuencia de aguaceros torrenciales ocurren grandes inundaciones.De los numerosos ríos que se originan en los Andes y corren hacia el E, el de más significación es el Pilcomayo, que en su curso medio desaparece en los pantanos del Estero Patino para reaparecer más abajo, siguiéndole en importancia el río Bermejo, que se caracteriza por los frecuentes cambios en su curso, y el corto río Salado. Otras corrientes desaguan en lagunas que son saladas a consecuencia de la evaporación. La pesca es importante en las corrientes y depósitos acuíferos. Es escasa el agua potable y aunque con frecuencia se describe la zona como desierto, en algunas comarcas los árboles constituyen bosques de algarrobo (Prosopis alba y P. nigra) y de tuscas (Acacia moniliformis), de frutales como el chañar (Gourliea decorticans) y el mistol (Zizyphus mistol); además son frecuentes las palmas (Acrocomia sp.), principalmente en las márgenes pantanosas de los ríos. Esta compleja y típica vegetación es la que distingue el Ch. de las sabanas tropicales herbáceas de la cuenca del río Mamoré, tributario del Amazonas al norte, y de las pampas constituidas por praderas de clima templado situadas más al sur, en la cuenca del río de la Plata. La vegetación, por otra parte, ha favorecido el desarrollo de numerosa fauna silvestre que permite la caza en gran escala, lo cual determinó el uso del nombre quechua de la región, Chacu, que significa campos de caza.Los indígenas de la región pertenecían principalmente a las familias lingüísticas guaycurú, mataco, tupí-guaraní, arauaco, lule-vilela y zamuco. La caza y la pesca, así como la recolección de frutos y otros productos vegetales eran las principales actividades económicas, pero casi todos los pueblos de la región conocían la agricultura. El Ch. fue receptáculo de influencias culturales indígenas de las regiones amazónica y andina. La colonización española se realizó sobre la base de la introducción de la ganadería en algunas zonas, desde la provincia de Paraguay que era platense, y la provincia de Chiquitos del virreinato de Perú. La catequización estuvo principalmente a cargo de los jesuitas, hasta que fueron expulsados en 1767 y reemplazados por los franciscanos en 1780, así como por fuerzas militares, al tener lugar la independencia. El Ch. pasó a ser región limítrofe en disputa entre los países vecinos: Bolivia, Paraguay y Argentina. El descubrimiento de petróleo al pie de los Andes bolivianos en 1924 determinó la pugna por la fijación de las fronteras entre Paraguay y Bolivia, así como la guerra del Ch. (v.), IJue se inició el 15 jun. 1932 entre ambos países. Una empresa petrolera estadounidense y también técnicos militares con armas alemanas estaban alineados con Bolivia, mientras el trust inglés del petróleo e instructores franceses apoyaban a Paraguay. El ejército boliviano penetró hasta la frontera paraguaya, lo que determinó las consiguientes dificultades logísticas para abastecerse de armas y municiones, dada la distancia que separaba el ejército de la altiplanicie andina y, además, la escasez de agua siempre fue un obstáculo para sus operaciones. Aprovechándose de esas condiciones, el ejército paraguayo libró una ofensiva que le permitió llegar hasta Camiri, en Bolivia, en abril de 1935. Para Bolivia la guerra estaba perdida, pero también Paraguay estaba extenuado, por lo que el agotamiento de ambos países puso fin el 14 jun. 1935, a la guerra que ocasionó la pérdida de 135.000 vidas. El difícil medio geográfico influyó parcialmente en el sangriento desenlace y en la pérdida de la guerra y de territorio (150.000 Kmz) por parte de Bolivia.J. A. VIVÓ ESCOTO.
BIBL.: A. MÉTRAUX, Indians of the Chaco (geography, history, ethnography), en Handbook of South American Indians, ed. J. H. STEWARDS, Washington 1946; 1. AGUIRRE ACHÁ, La antigua provincia de Chiquitos, La Paz 1933; F. ÁVILA, El andinismo del Chaco, Buenos Aires 1935.
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