Pehlevi (pahlavi)
Categoria:
Cultura
Es el nombre dado por los seguidores de Zoroastro (v.) a los caracteres con los que fueron escritas las antiguas traducciones de sus libros sagrados; etimológicamente, proviene de Parto, Parthavah, Pahlav. Firdusi (v.), el gran poeta iraní del s. X, cita los libros p. como la fuente de sus escritos. El término de pehlevi se aplica actualmente al persa medio utilizado en la época de los Sasánidas (226-642). La lengua p. es el persa puro, con palabras arameas, semíticas; los sustantivos, los verbos, las partículas, los pronombres arameos se utilizan al mismo tiempo que el vocabulario persa. Al principio se pensó que se trataba de un lenguaje mixto que había adoptado un vocabulario extranjero; actualmente se ha reconocido que las palabras arameas son una especie de ideogramas, y que la palabra persa correspondiente se utilizaba siempre en la lectura. Se posee un glosario de esta transcripción de la escritura p. con su transcripción persa; no se seguía ningún sistema exacto para elegir la forma semítica de la palabra iraní. Esta ambigüedad hace que, a veces, la lectura de los manuscritos sea muy difícil, a pesar de la técnica moderna de introducir, como en el árabe, los puntos diacríticos, tanto más cuanto que eJ p. sólo tiene un único tipo para ciertas letras, como la y, la d y la g; se utilizan los textos pázand o parsi donde los términos semíticos se reemplazan por palabras persas, tales como en el minoiTiradh.Las monedas sasánidas utilizan un alfabeto muy semejante al de los manuscritos p.; el p. de las inscripciones señala más todavía las diferencias. Aún no se ha podido explicar completamente las razones para que los Sasánidas (v.) utilizaran en su tiempo esta forma. El mismo nombre de pehlevi sugiere que esta escritura se usaba en la época en que los nobles, los pahlavdns, dirigían el país. Se sabe que, bajo los Aqueménidas (v.), el lenguaje y la escritura arameos se empleaban más allá de las fronteras arameas. Los persas utilizaron esta escritura conjuntamente con los caracteres árabes, pero todavía no se sabe por qué emplearon palabras semíticas y arameas, que debían leerse en iraní, como si se tratara de voces camufladas. En esta lengua fueron redactados la mayoría de los textos que conocemos a través de los parsis; por otra parte, el descubrimiento de 52 manuscritos p. en una biblioteca parsi de Bombay, en 1871, fue el principio del estudio del p. Se calcula que un centenar de textos de la literatura sasánida han sido salvados, entre ellos la versión de los 21 libros del Avesta (v. ZEND AVESTA), del que solamente el libro del Vendida nos ha llegado completo; el Bundahish, una especie de Génesis iraní; el Dinkart, textos religiosos; el Dádistau-i Dinik, controversias religiosas; el Mainog-i f fray, enseñanzas doctrinales; y el Arda-¡ Viráf Ná mak, especie de Apocalipsis, visión del cielo y del infierno.La literatura profana se conoce muy mal, a pesar de que seguramente fue muy popular por los pequeños manuales de moral, de máximas y de biografías que conservamos. Existió una traducción p. hecha bajo Cosroes el Grande, de la colección de fábulas hindúes del Calila y Dimna (v.). Firdusi y los historiadores árabes citan una gran crónica p., El Libro de los Soberanos, cuyo texto ha desaparecido. En esa época debió de florecer la poesía lírica. Se conservan himnos maniqueos en persa medio y en parto, recientemente descubiertos bajo la arena del Asia central. Esta literatura profana se conservó en parte en las versiones o reproducciones en árabe o en persa moderno, particularmente en las obras históricas sobre las épocas anteriores al Islam. Incluso, durante la ocupación árabe, los sacerdotes de Zoroastro continuaron utilizando el p. como una lengua religiosa muerta. La primera traducción europea del Avesta fue hecha por AnquetilDuperron en 1771.J. ROGER RIVIÉRE.
BIBL.: B, PESHOTAN, The DinKard, Bombay 1874; C. DE HARLEz, Avesta, París 1881; F. C. ANDREAS, The Book ot the Mainyo-Khard, Kiel 1882; F. STOLZE, Persepolis, 2 vol. Berlín 1882; J. DARMESTETER, Le Pehlevi et le Parsi, en n$tudes iraniennes", I, París 1883, 14-23; íD, Le Zend-Avesta, 3 vol., París 1892-93; A. CHRISTENSEN, Cuan sous les Sassanides, 2 ed. Copenhague 1944; C. HUART y L. DELAPORTE, El irán antiguo y la civilización irania, México 1957.
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