Pedro II de Brasil
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Biografía GER
Pedro de Alcántara, Emperador de Brasil (1840-89), n. en Río de Janeiro, palacio de San Cristóbal, el 2 dic. 1825, y fue el único hijo varón de Pedro I y de la emperatriz Leopoldina. Hermano de María II de Portugal (v.), de Januaria, condesa de Aquila, y de Francisca, princesa de Joinville. Su padre abdicó en él la corona de Brasil el 7 abr. 1831. Su minoría se extendió hasta el 23 jul. 1840. Fue escrupulosamente educado para ser un soberano moderno: tolerante, enciclopédico, sumiso a la Constitución, pacifista y virtuoso, esto es, el reverso de Pedro I, cuyo genio turbulento lo incompatibilizó pronto con la joven política brasileña. Estas cualidades le hicieron literalmente un "rey filósofo".Aún estudiaba humanidades bajo la dirección de un austero carmelita, fray Pedro de Santa Mariana, cuando una sublevación parlamentaria, apoyada por el pueblo, derribó la regencia y le invitó a asumir la jefatura del Estado (1840). Pese a sus 14 años, comenzó a reinar con prudencia y, a partir de 1847, cuando instituyó la presidencia del Consejo de ministros, sin validos, jugando hábilmente con los dos partidos instituidos, el liberal y el conservador, estaba tan presente en la administración que, de hecho, el jefe del Gobierno, durante casi medio siglo, fue él. Su reinado puede dividirse en cuatro periodos: afirmación de la autoridad imperial (1840-48), predominio conservador y conciliación política (1848-61), parlamentarismo de tipo británico (1861-67), crisis y decadencia con la enfermedad del Emperador (1887-89). Exteriormente el Imperio liquidó la cuestión existente con el Gobierno adversario de Buenos Aires, Rosas (v.), aliándose a Urquiza y a los "colorados" uruguayos para derribarlo (1851) e hizo frente a la guerra de cinco años con Paraguay (1864-70), resultante del desentendimiento sobre límites -herencia colonial- y de la violenta reacción del presidente mariscal Francisco Solano López (v.) a la intervención brasileña en Montevideo. La intervención fue motivada por las quejas de los súbditos brasileños afincados en Uruguay contra el Gobierno "blanco"; tenía el apoyo del presidente Mitre (v.), de Argentina; y la tomó López como una oportunidad para restablecer, con el considerable poderío paraguayo, el "equilibrio" platense. Ganada la guerra (que terminó el 1 mar. 1870 con la muerte del mariscal López en Cerro-Corá), Brasil -que la hizo aliado a la Argentina y al Uruguayno usurpó territorios vecinos; pactó una paz generosa (1872); y su política exterior siguió la línea de la reconciliación, hasta 1889, cuando acabó el reinado de Pedro II.Casado (1843) con una princesa de Nápoles, Teresa Cristina de Borbón, el Emperador era, por una parte, pariente de casi todos los monarcas europeos; por otra, puso de relieve su americanismo, en 1876, al ser el primer príncipe reinante que visitó los Estados Unidos (exposición internacional de Filadelfia) confirmándolo en 1889, por la adhesión que dio a la Conferencia Panamericana de Washington. Resolvió con firmeza el más grave problema interior, el de la esclavitud negra, haciéndolo por etapas: abolición del tráfico (1850); liberación de los futuros hijos (1871); y por fin la abolición gradual (1885), culminada el 13 mayo 1888, durante la regencia de su hija, por la redención de los cautivos. Pedro II visitó Europa tres veces: 1871, 1876 y 1887. Convivió entonces con escritores, sabios, poetas y estadistas. La Real Academia Española le recibió con grandes elogios. Políglota, se especializó en lenguas raras: hebreo, sánscrito, árabe y guaraní. Publicó (1891) una traducción de cánticos judaico-provenzales. Su curiosidad científica y el mecenazgo literario contribuyeron, en el país, al progreso de las instituciones doctas y le valieron la estima de Pasteur, Daubrée, Renan, Quatrefages y Victor Hugo. Dispensó cuidados especiales al Colegio Pedro II, a la Escuela de Minas, al Instituto Histórico, a la Academia de Medicina, al Museo Nacional y a las Bellas Artes. Habiendo enfermado en 1887, por tercera vez le cupo la regencia a Da Isabel. El Emperador se repuso, pero el descontento de las fuerzas armadas, con el incremento (paralelo) del movimiento republicano, estalló el 15 nov. 1889, cuando fue depuesto y desterrado por la revolución encabezada por el mariscal Deodoro da Fonseca. M. en París el 5 dic. 1891. Sus restos mortales (y los de la Emperatriz, muerta el 28 dic. 1889) fueron solemnemente transportados a la catedral de Petrópolis en 1920.PEDRO CALMÓN.
BIBL.: P. CALMóN, Brasil. De 1800 a nuestros días, Barcelona 1956; T. MONTEIRO, História do império, Río de Janeiro 1939; B. HARDINC, Imperio amazónico. Historia de los Braganzas del Brasil, Santiago de Chile 1943.
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