Pedagogía Il. Historia de la Pedagogia HIST.
Categoria:
Historia
Objeto y estudio de la Historia de la Pedagogía. La Historia de la P. es una parte integral de la Historia de la Cultura; en el seno de ésta cobran peculiar sentido las ideas pedagógicas de todas las etapas históricas. Uno de los primeros problemas que aparecen siempre que se plantea el tema de la Historia de la P. es el de la distinción entre ésta y la Historia de la Educación. ¿Existe alguna diferencia entre ambas materias? Efectivamente, podemos encontrar diferencias conceptuales. Si hemos de precisar, la Historia de la P. es la Historia de las ideas pedagógicas, mientras que la Historia de la Educación es más bien la Historia de los hechos educativos. Pero -como dice García Hoz-, "los hechos son educativos en cuanto están gobernados por ideas, ya que la educación es perfeccionamiento intencional. Por ello, la Historia de los hechos educativos es, en realidad, una Historia de las ideas pedagógicas". En definitiva, y puesto que será difícil separarlas más tarde en la realidad, en este artículo quedarán integrados los contenidos de ambas.Desde siempre el hombre se ha dedicado a las tareas educativas; al principio de un modo asistemático, aunque afortunado muchas veces (arte de educar); luego, con la introducción de técnicas y métodos educativos, este arte alcanza la categoría de ciencia (ciencia de la Educación; v. 1). La Historia de la P. hace referencia en su contenido a este largo desarrollo, fijando su atención preferentemente en el hecho pedagógico en sí y en la evolución que el mismo ha tenido a lo largo de los siglos. El conocimiento de este proceso puede tener un alto valor orientador para la escuela y para el teórico de la educación, para la labor cotidiana frente a un grupo de alumnos y para el callado trabajo del investigador de la ciencia educativa.Hay diferentes aspectos pedagógicos que pueden ser sometidos a la investigación histórica; así:1) Historia de los sistemas o doctrinas pedagógicas. Las ideas rectoras en torno a los problemas de enseñanza componen la esencia de cualquier sistema educativo. Todo sistema pedagógico adopta una postura en torno a las grandes cuestiones educativas (fines, medios y sujeto de la educación), ofrece una solución a las mismas y apunta con rasgos propios las directrices a seguir en el terreno de la práctica. Los pedagogos españoles Vives (v.), Manjón (v.) y Feijoo (v.), por poner un ejemplo, conciben sistemas educativos basados en la visión teleológica de la enseñanza, en su finalidad. Otros sistemas, empero, prefieren el estudio y dedicación a las cuestiones metodológicas (v. III). Éste es el caso de las ideas nacidas al amparo de la Escuela Nueva, cuya preocupación más urgente fue encontrar las técnicas de enseñanza más adecuadas a los intereses y necesidades del educando. Las nociones que son objeto de una Historia de los sistemas pedagógicos encierran un carácter íntimamente ligado a la Historia de la Filosofía.2) Historia de los educadores. El estudio de los educadores más representativos de una época es un detalle esencial en toda Historia de la Pedagogía. El factor humano tiene gran importancia como elemento creador. Del examen atento de la biografía y obra de los pedagogos nace una mejor interpretación de los sistemas pedagógicos.3) Historia de los textos docentes. Esta faceta, hoy muy poco estudiada, debería ser objeto de una investigación serena y detenida. Los textos de enseñanza son indicio claro de la actitud docente de los pueblos. La Escolástica, la ratio studiorum, los jeronimianos, Port Royal, los herbartianos, la Escuela Nueva, la Escuela Moderna, han adoptado unos textos de enseñanza graduados para cada sector de la docencia.4) Historia de las instituciones educativas. La evolución de las universidades, colegios mayores, escuelas profesionales y de enseñanza media, escuelas elementales, etc., puede ser muy significativa. En el caso de la obra educativa de España en América, p. ej., la labor española es, en gran parte, creación de instituciones docentes. En otras muchas ocasiones, de una institución partió también la pauta del movimiento educativo de una región o de un país.Las fuentes de la Historia de la P. pueden ser muchas y variadas. Desde la Biblia a las grandes obras del pensamiento y literatura universal (el Mahabarata, el Ramayana, la Ilíada, la Odisea, la Divina Comedia, el Quijote, Hamlet, etc.) poseen un extraordinario valor intrínseco y suponen tal ilustración sobre el espíritu humano que deben ser bien conocidas por el investigador. Las obras clásicas de la Pedagogía constituyen una de las fuentes más utilizadas por los historiadores. Una obra fundamental de P. puede suponer una fluida y continua fuente que permite lograr útiles conclusiones. Entre estas obras podemos citar algunas clásicas, como la República, de Platón (v.); la Ética y la Política, de Aristóteles (v.); la Educación del orador, de Quintiliano (v.); las obras de R. Lulio (v.); el Tratado de la enseñanza, de Luis Vives (v.); la Didáctica Magna, de J. A. Comenio (v.); a los que se podrían añadir tantos autores modernos (v. V)."Las constituciones, ordenanzas y reglas de instituciones educativas, son una preciosa fuente para el conocimiento de la realidad educativa. Así como para la Historia de las ideas la fuente principal está en las obras clásicas, para la realidad educativa la más importante fuente se halla en las normas dadas para el régimen de las instituciones docentes" (V. García Hoz).Importancia de la Historia de la Pedagogía. Siendo la educación un medio y un método de perfeccionamiento humano, no cabe una recta captación de este proceso si no se enriquecen los enfoques filosóficos, psicológicos, didácticos y sociales de la educación con la ayuda de su estudio histórico: en este contexto los hechos educativos alcanzan su auténtico perfil. En el campo de la formación pedagógica del profesorado, la Historia de la P. ocupa necesariamente un lugar destacado. Pueden apreciarse así en su justo valor la aparición y desarrollo de las doctrinas y métodos, la génesis y esplendor de las instituciones educativas y sus proyecciones culturales en un momento determinado de la evolución de la sociedad. Todos los planes de formación docente, según expresan los elocuentes trabajos de educación comparada realizados por la Convención Cultural del Consejo de Europa, incluyen en sus planes el estudio de la Historia pedagógica nacional y la inserción de estos esquemas en el plano más general de una Historia Universal de la Educación.La Historia, con el conocimiento de la génesis y desarrollo de los problemas educativos, da la capacidad de enfrentarse con otros nuevos que deban tener proyección en un futuro más o menos inmediato. Debido a la estrecha relación de la educación con la cultura integral, puede ser mejor conocido el proceso histórico íntimo de cada pueblo atendiendo a la Historia de la P. de ese pueblo. El pensador alemán Wilhelm Dilthey, que consideró la vida en su sentido de espíritu y conciencia, destacando su nota de historicidad, al referirse a unos trabajos que él mismo realizara sobre Historia de la educación en Europa manifiesta que este estudio "me ha abierto perspectivas sobre la historia universal en general, es decir, sobre las condiciones causales del ideal de vida, ideal de educación, poesía, formación cultural, ciencia".La teoría pedagógica depende, quizá en mayor grado que cualquier otra especulación científica, de la Historia de la P. correspondiente. Como ya hemos insinuado, el hecho de conocer el nacimiento y desarrollo de un problema educativo ayuda a su mejor conocimiento. El principio de defensa de la espontaneidad del educando, por ej., esencial en cualquier forma pedagógica que se considere moderna, puede ser apreciado más intensamente si logramos imaginar a Pestalozzi (v.) revolviendo las ideas de Rousseau (v.) sobre el desenvolvimiento humano. En suma, la experiencia pedagógica acumulada con los siglos no puede ser olvidada de pronto. Resultará sumamente eficaz, tanto en la compleja confección de un proyecto educativo de largo alcance, como en la modesta solución de un dilema escolar. "El conocimiento de la historia de la educación, de las ideas de los hombres activos que nos han precedido, la familiaridad con los resultados de los fieles obreros en campos semejantes... conseguirán aumentar en mucho nuestro tacto pedagógico, así como nuestro respeto profesional" (W. Hailman).División de la Historia de la Pedagogía. No somos partidarios de una división de la Historia de la P. basada en un criterio exclusivamente cronológico, apoyado en los grandes periodos propuestos en la Historia general. El desarrollo educativo no ha seguido estrictamente el compás de los cambios históricos más relevantes. Pero es obvio que cierto criterio cronológico habrá de ser tenido en cuenta. Nuestra Historia es parte de una Historia de la Cultura; por eso, los hechos, avances o figuras en los que reparemos tendrán que ir determinados de modo temporal y espacial. Podemos dividir la Historia de la P. en las unidades siguientes:1) El tradicionalismo pedagógico. La transmisión de costumbres tradicionales es la nota educativa dominante de estos pueblos. Las creencias legadas de padres a hijos durante siglos llegan a convertirse por la fuerza del tiempo y por su propia autenticidad en código efectivo. La China clásica, la antigua educación japonesa, los esquemas hindúes, el tradicionalismo teocrático hebreo, etc., serían aspectos obligados de este capítulo.2) La educación en el mundo clásico: a) Grecia. Los griegos son los creadores de la primera tentativa de utilización de la razón con el fin de solucionar los problemas relativos a la educación del hombre. Aspectos: los poemas homéricos, P. espartana, ideales educativos atenienses, Sócrates, Platón, Aristóteles; b) Roma. Se preocupó de formar una juventud fuerte y disciplinada, que estuviera dispuesta a cualquier servicio o sacrificio por el bien de la República. Cuestiones a tratar: carácter realista de la educación romana, influencia griega, P. senequista, Quintiliano y la formación del orador.El cristianismo, con su doctrina sobre el amor (la charitas hacia Dios y hacia los demás), aporta a la educación una dignificación grande de la persona humana, influyendo de manera decisiva en toda la tradición pedagógica posterior. Esquemas: un. nuevo concepto del hombre y de la vida, el magisterio de Jesús, difusión del mensaje pedagógico cristiano, P. patrística.3) Educación medieval. El rasgo dominante es la concepción cristiana de la vida, cuyo ideal es la imitación de Cristo. El régimen monástico es uno de los exponentes de la tendencia a la realización de ese ideal. Aspectos a tratar: P. monástica y evangélica, P. cortesana y palatina, P. pastoral y eclesial, P. escolástica; nacimiento, organización y sistema de las universidades.4) El humanismo pedagógico. Constituye el llamado humanismo (v.) el rasgo más destacado del Renacimiento. En el ámbito educativo, aparece una generación de maestros que quiere aprovechar lo mejor de la tradición medieval o trata de restaurar principios y modos escolares ya experimentados por los clásicos. Como subtemas podrían ser tratados: el humanismo pedagógico en Italia, Alemania, Francia, Inglaterra y España.Otros aspectos que pueden ser estudiados en la época de la Reforma y Contrarreforma: P. de la Contrarreforma, el Conc. de Trento y la reorganización de las enseñanzas, la formación humana según S. Ignacio y la Compañía de Jesús, el nacimiento de la educación popular europea (Escuelas Pías, P. lasaliana, etc.).5) El realismo pedagógico. En P. realismo quiere decir uso de las cosas sensibles en la enseñanza y en la Educación. El principio fundamental del realismo pedagógico es el intuicionismo sensible, la enseñanza intuitiva (V. REALISMO VI). Problemas y maestros del realismo pedagógico: El "nuevo instrumento" de F. Bacon (v.); W. Ratke, precursor del realismo pedagógico naturalista; los ideales pansóficos de la Didáctica Magna de Comenio (v.); J. Locke (v.) o la educación como disciplina formal.6) La Pedagogía europea del s. XVIII. El movimiento cultural de la Ilustración (v.) descansa en los postulados espirituales establecidos por el Renacimiento y viene a ser la confluencia del empirismo (v.) y el racionalismo (v.). Temas a tratar: los ideales pedagógicos de la Enciclopedia; J. J. Rousseau y la educación natural, pedagogos españoles del s. XVIII, P. de la Revolución.7) El s. XIX: realizaciones educativas y sistematización pedagógica. El idealismo pedagógico supone la superación del naturalismo de Rousseau. La aportación en este campo de las experiencias del pedagogo suizo J. H. Pestalozzi (v.) fue fundamental. Hemos de citar también las aportaciones de F. Fróbel (v.), los esquemas pedagógicos de J. F. Herbart (v.), el problema del positivismo educativo, la P. social de P. Natorp (v.), la cuestión relativa a las nuevas bases psicológicas de la educación y el nacimiento de la P. experimental.8) La educación contemporánea. Ofrece un complejo movimiento, tanto en el campo metodológico como en el de los objetivos pedagógicos a lograr. Aquí podemos incluir: la P. y pedagogos católicos como J. H. Newman (v.), Spalding, D. J. Mercier (v.), Andrés Manjón (v.), Pedro Poveda (v.), etc.; la P. de la Institución Libre de Enseñanza (v.) en España; el impacto del existencialismo y otras "modas del pensamiento" en la educación del s. XX.9) El movimiento pedagógico de la Escuela Nueva. Tendencia pedagógica nacida los últimos años del pasado siglo que intenta revolucionar de forma tajante las técnicas educativas empleadas hasta entonces (v. ESCUELA ACTIVA). Los principales creadores de la nueva ideología son: J. Dewey (v.), G. Kerschensteiner (v.), r. Claparéde (v.) y A. Ferriére. Y los enunciados más destacados que se originaron: la individualización didáctica, la socialización pedagógica, la globalización del aprendizaje, actividad y autoeducación, etc.10) Directrices actuales de la educación. En este último apartado pueden destacarse los siguientes Iógros: educación y desarrollo económico, la enseñanza programada, P. de la creatividad, la educación comparada, enseñanza en equipo, educación personalizada.A. POBLADOR DIÉGUEZ.
BIBL.: J. M. MORENO, A. POBLADOR y D. DEL RÍO, Historia de la Educación, Madrid 1971; N. ABBAGNANO y A. VISALBERGHI, Historia de la Pedagogía, México 1969; C. ATKINSON y E. T. MALESKA, Historia de la Educación, Barcelona 1966; E. CODIGNOLA, Historia de la Educación y de la Pedagogía, Buenos Aires 1964; F. MEYER, Historia del pensamiento pedagógico, Buenos Aires 1967; M. A. GALINO, Historia de la Educación, I, Madrid 1960; íD, Textos pedagógicos hispanoamericanos, Madrid 1968F. LARROYO, Historia general de la Pedagogía, México 1964; D. MORANDO, Pedagogía, Barcelona 1961; VARIOS, Historia de la Pedagogía, Zaragoza 1965; E. DAUSEAUX-E. SOLANA, Historia de la Pedagogía, Madrid 1967; R. MARÍN, Principios de la educación contemporánea, Madrid 1972.
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